viernes, 12 de enero de 2018

Miguel Servet. Teólogo, médico y científico


Miguel Servet es uno de los hombres más notables del siglo XVI. Arrestado, acusado de hereje por criticar el dogma de la Santísima Trinidad y quemado en la hoguera en 1553 en Ginebra (Suiza), a los 42 años de edad.

Su libro "Restitución del Cristianismo" pasaría a la posteridad por contener la primera exposición de la función de la circulación pulmonar o menor.



Para la mayor parte de sus biógrafos Miguel Servet nació en Villanueva de Sigena (Huesca), aunque haya alguno que defienda que nació en Tudela (Navarra), en 1511. Su padre, Antón Serveto, era un infanzón y notario de las monjas del Real Monasterio de Sigena; su madre Catalina Conesa, descendía de la familia judeoconversa de los Zaporta. Tuvo dos hermanos: Pedro, quien continuó con la notaría paterna, y Juan, que fue ordenado sacerdote.

Árbol genealógic
 Aunque popularmente, e incluso en ámbitos servetistas, se le conoce como “Miguel Servet”, su verdadero nombre fue Miguel Serveto Conesa, que era como él se denominaba y firmaba sus obras. El apellido Serveius, Serveto, Serveti, según el caso, aparece en todas sus obras, salvo cuando utilizó el pseudónimo “Villanovanus” para despistar a la Inquisición. Su padre siempre firmó sus escrituras como “Serveto” o “Serbeto”. El apellido “Serbeto” también aparece en la inscripción que podía leerse en el altar que la familia de Serveto donó a la Iglesia de Villanueva en 1558: los magníficos Seniores, Catalina Conesa, infanzona viuda, y su hijo Mosen Juan Serveto de Revés, clérigo infanzón, rector de Poleñino, Acabose XXVI del mes de Augusto año MDXXXX[¿]VIII.

Monasterio de Sigena-Sala Capitular

Miguel abandonó su pueblo para ampliar estudios en varios lugares de España y estudió derecho en la universidad de Toulouse, medicina en las universidades de París y Montpellier y teología en Leuven. Alrededor de 1540 empezó a mantener correspondencia con el teólogo protestante francés Calvino. Aparte de varias lenguas: castellano, italiano, alemán, francés, Servet dominó desde su juventud el latín, el griego y el hebreo. Nunca regresaría a España.

Mientras cursaba estudios en Barcelona trabó amistad con el confesor de Carlos I fray Juan de Quintana, quien le acogió a su servicio y viajó con él a Roma; en 1530 estuvo presente en la coronación del emperador, Carlos V, celebrada en Bolonia. Seguidamente abandonó a su mentor y se quedó en Europa viajando a diferentes ciudades (Lyon, Ginebra, Basilea), donde polemizó con algunos líderes reformistas. A partir de entonces ya no regresó más a España y desarrolló su actividad profesional principalmente en Francia. A partir de 1540, practicó la medicina en Vienne (Francia), donde ejerció como médico personal del arzobispo

Los pensamientos teológicos de Miguel Servet fueron duramente criticados por los católicos y protestantes de su época. En su primera obra, Servet argumentó que el dogma de la Trinidad carece de base bíblica, porque no se halla en las Escrituras, sino que es fruto posterior de elucubraciones filosóficas. Basándose en abundantes citas de la Biblia, Servet concluyó que Jesús era hombre en tanto que nacido de mujer, por más que su nacimiento fuese milagroso. Mantuvo que el Espíritu Santo no sería una tercera persona trinitaria, sino la manifestación del espíritu de Dios tal como actúa en el mundo a través de los hombres.

Los libros escritos por Servet le generaron gran enemistad y para evitar las persecuciones de la Inquisición tuvo que refugiarse en la clandestinidad donde según algunos biógrafos adoptó el nombre Michel de Villeneuve, supuestamente originario de Tudela de Navarra. Se fue a vivir a Lyon y allí fue la etapa más feliz de su vida porque conoció al médico Symphorien Champier, quien le animó a volver a París para estudiar Medicina. En París estudió junto a los grandes médicos de la época. Sin embargo, pronto se encontró en dificultades, al dictar un curso de Astrología, en el que defendía la influencia de las estrellas en los eventos futuros, lo cual, junto con un opúsculo en el que describía el uso de jarabes para administrar los remedios de la época, le enfrentó con la comunidad universitaria.

Su libro, Restitución del Cristianismo, fue de carácter fundamentalmente teológico. El concepto de cristianismo ahí expuesto es cercano al panteísmo. Cristo está en todas las cosas. El mundo está lleno con él. Se mostraba también contrario al bautismo de los niños, puesto que debe ser un acto maduro y consciente.


Curiosamente el libro pasaría a la posteridad por contener la primera exposición de la función de la circulación pulmonar o menor: según Servet, La sangre es transmitida por la arteria pulmonar a la vena pulmonar por un paso prolongado a través de los pulmones, en cuyo curso se torna de color rojo y se libera de los vapores fuliginosos por el acto de la respiración. Gracias a la sangre, el alma podía estar diseminada por todo el cuerpo, pudiendo asumir así el hombre su condición divina. Por tanto, los descubrimientos relativos a la circulación de la sangre tenían un impulso más religioso que científico. De ahí que la descripción de la circulación pulmonar esté dentro de una obra de teología y no de una de fisiología. Este libro fue publicado anónimamente a principios de 1553, creando de nuevo un gran escándalo. La Inquisición de Lyon actuó y Servet fue detenido, interrogado y encarcelado en Vienne, cuando se supo que él era el autor de libro; sin embargo, logró evadirse y fue sentenciado a muerte in absentia, siendo quemado en efigie.

Miguel Servet y Calvino ante el tribunal de Ginebra

Servet fue detenido en Ginebra (Suiza) en 1553 y juzgado por herejía. Durante el juicio, sostuvo diversos debates de carácter teológico. Servet escribió una última alegación en la que culpaba a Calvino de hacer acusaciones falsas de herejía contra él y solicitaba que también fuese detenido e interrogado como él. La sentencia dictada en su contra por el Consejo (Petit Conseil) de Ginebra dice:

Contra Miguel Servet porque su libro llama a la Trinidad demonio y monstruo de tres cabezas; porque contraría a las Escrituras decir que Jesucristo es un hijo de David; y por decir que el bautismo de los pequeños infantes es una obra de la brujería, y por muchos otros puntos y artículos y execrables blasfemias con las que el libro está así dirigido contra Dios y la sagrada doctrina evangélica, para seducir y defraudar a los pobres ignorantes. Por estas y otras razones te condenamos, M. Servet, a que te aten y lleven al lugar de Champel, que allí te sujeten a una estaca y te quemen vivo, junto a tu libro manuscrito e impreso, hasta que tu cuerpo quede reducido a cenizas, y así termines tus días para que quedes como ejemplo para otros que quieran cometer lo mismo.


El día de su ejecución (27-X-1553) pusieron sobre su cabeza una corona de pámpanos salpicada de azufre y a sus pies un ejemplar de su obra "La restitución del cristianismo". Tuvo una larga agonía y sus inquisidores calvinistas esparcieron al viento sus cenizas. En aquel lugar, conocido como "Campo del Verdugo" hay un monolito levantado por los habitantes de la ciudad en señal de desagravio.

martes, 9 de enero de 2018

Bartolomé Salido de Trujillo. Conquistador del Nuevo Reino de Granada


Bartolomé Salido de Trujillo, fue uno de los conquistadores y pobladores del Nuevo Reino de Granada, particularmente de la ciudad de Mérida, y uno de los descubridores de los cuicas (pueblo nativo de Venezuela).

Capitán conquistador, nacido en noviembre de 1537 en Antequera (Málaga), “hidalgo notorio que obtuvo real receptoría para levantar probanza (1567-1568) de los señalados servicios que había hecho en la conquista del Nuevo Reino de Granada”, vino a las Indias hacia 1553. Desde 1556 estuvo en la Nueva Granada, en Santa Marta, Pamplona, Tunja y Vélez, “en avito de hijodalgo con esclavo negro y otros criados a su persona muy lucida y aderezada a guisa de hombre principal”, y de allí pasó a las regiones de nuestras Sierras Nevadas con el capitán Juan Maldonado en 1559.


Nuevo Reino de Granada

El Nuevo Reino de Granada o Reino de la Nueva Granada fue la denominación otorgada a una entidad territorial, integrante del Imperio español, establecida por la Corona española durante su periodo de dominio americano, ubicada al norte de Suramérica, que corresponde al núcleo principal de la actual República de Colombia.


El genealogista Ramón Darío Suárez dice en unos apuntes que Bartolomé era hijo de Fernán de Trujillo Argüello y María Salido, pero luego en otra obra suya ("Historial Genealógico del Dr. Cristóbal Mendoza") dice que era hijo de Juan Salido de Trujillo y Sarría y de María de Argüello.

 Fue nombrado Regidor de Mérida (ciudada situada en le occidente de Venezuela) en las primeros elecciones que hubo, pues “le aventajó en los oficios, como era hidalgo”, y concurrió además a la conquista de los cuicas (El pueblo de los cuicas vivió en Trujillo, El Tocuyo y Barquisimeto)  y a la fundación de la Villa de San Cristóbal (1561). En su representación declaró que antes asistió con Francisco Núñez Pedroso “en la jornada dentre los dos rios por caudillo”, y en las provincias de Bacaneme y río de Orita, y en el valle de la Miel, en los términos de Mariquita, Provincia del Tolima; y por ultimó expresó que no ocurrió al sometimiento de Lope de Aguirre por hallarse entonces en Santa Fe.
Soldados españoles en la Conquista de América
Casó con Doña Inés Pacheco de Carvajal (treinta años menor que él), hija legítima del conquistador Diego García Pacheco y Francisca de Carvajal, nieta materna de Juan de Carvajal, Señor de la Casa de Jódar en Ubeda. Con su cuñado de 10 años de edad, Cristóbal Pacheco de Carvajal, viajó a España en 1569 con licencia expedida por el Dr. Venero el 15 de julio de 1569. Debió regresar al Nuevo Reino, pues Ocáriz dice que Bartolomé Salido de Trujillo fue Corregidor de la Provincia de Mariquita por un año con Título del 8 de febrero de 1576. Después volvió a su tierra en Antequera, donde nació su hijo Diego en 1589, y allí debió morir.

domingo, 7 de enero de 2018

Vicente Mut. Militar y científico. Uno de los astrónomos más relevantes del XVII



Publicó trabajos de historia y arquitectura militar, pero la importancia de Mut reside en sus obras de astronomía, que hacen de él la figura más notable de la astronomía española, junto a José de Zaragoza, y una pieza clave para entender el proceso de introducción en España de la "nueva ciencia".

 

Vicente Mut Armengol, hijo de un oficial de lanceros del cuerpo de caballería, nació en Palma de Mallorca en 1614 y murió en la misma ciudad en 1687. Cursó estudios de Humanidades en el Colegio jesuita de Montesión, en Palma de Mallorca, en el que despertó su vocación religiosa, llegando a vestir los hábitos con sólo 15 años. Sin embargo, abandonó muy pronto la Orden para cursar estudios de Matemáticas, Jurisprudencia (de los que obtuvo el doctorado), militares y científicos.

Obtuvo el cargo de Sargento Mayor del Reino (equivalente al General Jefe de Tropas actual) en su ciudad natal, cargo que desempeñó de forma brillante. Fue nombrado Ingeniero Militar del Reino de Mallorca. Conservó durante cuarenta y siete años el cargo de Ingeniero de las fortificaciones del Reino, atendiendo a las de  Palma, y dirigiendo  obras en el recinto exterior de la ciudad de Alcudia, aunque su auténtica vocación fue a lo largo de toda su vida el cultivo de las ciencias, por el que llegó a alcanzar una notable nombradía en su tiempo, de la que se hacen eco numerosos escritores: Nicolás Antonio, Francisco Millet, Grasset de Saint Sauveur, Vicente Tosca, Jaime Custurer, etc.

Palma de Mallorca_baluarte de San Pedro

En 1641 fue nombrado cronista general de Mallorca. Además, tuvo su pequeña incursión en el mundo político cuando fue elegido Diputado a Cortes en 1651. Centrado ante todo en las Ciencias, destacó especialmente en el campo de la Astronomía, elaborando trabajos que representan los pilares de la obra de otros muchos científicos de renombre, como lo fueron Nicolás Antonio o el padre Tomás Vicente Tosca.

Hacia 1652 estuvo en Madrid, donde realizó varias observaciones de eclipses, y probablemente también trabó conocimiento con los científicos y matemáticos del Colegio Imperial. No obstante, la mayoría de las observaciones astronómicas las realizó desde su ciudad natal, en ocasiones en colaboración con Miguel Fuster.

Dentro de la variedad de sus escritos, fiel reflejo de sus inquietudes intelectuales, son los de carácter matemático y astronómico a los que sin duda debe el prestigio que llegó a alcanzar, especialmente en el campo de la astronomía, en el que realizó estudios y observaciones que fueron muy altamente valorados por celebridades de la época como Athanasius Kircher y Giovanni Battista Riccioli, con el que mantuvo una intensa correspondencia epistolar.

En lo tocante a la astronomía, Vicente Mut publicó tres obras, De sole alfonsino restituto (1649), Observationes motuum caelestium (1666) y Cometarum anni MDCLXV (1666). La primera de ellas es una investigación acerca del diámetro del Sol, de su paralaje y otros aspectos. Cometarum es un opúsculodedicado al cometa de 1664 con algunas observaciones relativas a otro aparecido en 1665.

En 1664, Mut publicó un Tratado de arquitectura militar en el que figura el primer intento de incorporación de la cinemática galileana para el estudio del tiro de proyectiles y las primeras referencias a la nueva mecánica de toda la literatura española del siglo XVII. Con un lenguaje todavía confuso e impreciso, describe el tiro horizontal, siguiendo a Galileo y a otros, a cuyas obras remite. La demostración de que la trayectoria del proyectil es una parábola es prácticamente la misma que la que da Galileo en los Diálogos acerca de dos nuevas ciencias.

Mapa de Mallorca
Así mismo, tienen mucho interés su inclinación hacia los estudios lulianos, de cuyas doctrinas hace frecuente uso en sus escritos físicos y astronómicos, y de entre sus obras la titulada El Príncipe en la guerra y en la paz (1640) y los dos tomos de su Historia del Reyno de Mallorca (1650). La Instrucción para la Milicia, ordenada por el Capitán General Conde de Fuenclara en 1674, es obra de Vicente Mut y en ella revela sus facultades de militar, perfecto organizador y táctico profundo.

martes, 2 de enero de 2018

Enrique de Vedia. Político, historiador y diplomático español


Era políglota y hablaba a la perfección francés, ingles e italiano y poseía una biblioteca copiosa y escogida. Fue Jefe político de diferentes provincias, entre ellas La Coruña. Tuvo los cargos de Secretario de la Gobernación del Reino y Cónsul de España en Liverpool y Jerusalén. En su honor la Biblioteca Pública de Balmaseda lleva su nombre.

Enrique Lorenzo de Vedia Gössens (o Goossens), de origen hidalgo, fue hijo del uruguayo Lorenzo Antonio de Vedia y Ramallo, que pasó a Balmaseda (Vizcaya), lugar en donde nació Enrique el 15 de octubre de 1802, por haber heredado los bienes mayorazgos de su casa, y de Magdalena de Goossens y Ponce de León. Estudió en el Seminario de Bergara, donde su vocación de escritor fue sin duda estimulada por los fermentos espirituales de que era aún depositaria la vieja institución.


Llevado por su tío Pedro Francisco Goossens y Ponce de León a Madrid, pudo asomarse a la vida de las tertulias madrileñas y conocer literatos y personajes de actualidad, tales como Antonio Alcalá Galiano y Ramón de Mesonero Romanos, con quienes le unió una estrecha amistad. Liberal y partidario de la Constitución, no creyó sin embargo oportuno afiliarse a ningún partido político.

Se alistó a las tropas del general Morillo para luchar contra los Cien mil hijos de San Luis; pero luego de la capitulación arrojó las armas y se retiró a su casa de Balmaseda. En su retiro de las Encartaciones, Vedia se dedicó al estudio de la historia y a escribir versos. Respaldado por su tío, consiguió plaza en el Ministerio de la Gobernación en el año 1833, y en el siguiente pasó a Santander como secretario del Gobierno Civil.

De 1839 a 1840 lo vemos de Jefe político o gobernador de Tarragona, pasando en este último año y con el mismo cargo a la ciudad de Burgos, donde Teófilo Gautier será agasajado por su "encantadora amabilidad" (palabras del escritor francés, en su Voyage en Espagne). En 1844 lo tenemos de gobernador en La Coruña, desde donde pasará a Madrid con plaza en el Ministerio de la Gobernación. Era sub-director aquí cuando en 1854, a raíz de la Vivalcarada, quedó cesante.

Puente medieval de Balmaseda
 Vedia optó por retirarse definitivamente de la vida política, y aceptó su nombramiento como cónsul de España en Liverpool. Un último desplazamiento en 1863, esta vez como Cónsul General de España en Jerusalén (Palestina), y poco después su fallecimiento desgraciado, a consecuencia de una insolación. Vedia era hombre de fina sensibilidad, que gustaba de leer e investigar el lado curioso de las cosas, y que, sobre eso, sabía escribir con elegancia y corrección, tanto en prosa como en verso.

Obras

Dirigió los dos volúmenes de Historiadores primitivos de Indias Madrid: Imprenta de Manuel Rivadeneyra, 1852-1853) de la Biblioteca de Autores Españoles (1877-1913), con ediciones de crónicas y textos de Hernán Cortés (1485-1547), Pedro de Alvarado, Francisco López de Gómara (1510-1541), Diego de Godoy (s. XVI), Gonzalo Fernández de Oviedo (1478-1557), Álvar Núñez Cabeza de Vaca (s. XVI), Bernal Díaz del Castillo (1492-¿1581?), Francisco de Xerez (s. XVI), Pedro Cieza de León (1518-1554) y Agustín de Zarate (s. XVI). También tradujo y anotó, junto a Pascual Gayangos, la Historia de la literatura española del hispanista George Ticknor y compuso unas Memorias para la historia... de la villa de Balmaseda y una Historia y descripción de la ciudad de la Coruña (1845).

viernes, 29 de diciembre de 2017

Juan Ponce de León. Primer Gobernador de Puerto Rico. Descubridor de La Florida



Participó en la conquista de la isla Española y fue el primer gobernador y colonizador de Puerto Rico. En 1512 descubrió la península de la Florida, de la que fue nombrado Adelantado y trató de buscar la mítica  fuente de la eterna juventud. En 1522 realizó un intento frustrado de colonización en la Florida pero, derrotado y herido por los indios, regresó a La Habana, donde murió.

Hijo de Lope Ponce de León y González y Catalina de Perea de Carrizosa, Juan Ponce de León y Figueroa nació sobre 1460, posiblemente en Santervás de Campos (Valladolid), algunos de sus biógrafos creen que fue hijo natural del conde Juan Ponce de León. Durante su adolescencia fue paje en la corte del rey Juan II de Aragón (muerto en 1479), donde conocería al príncipe Fernando, futuro monarca.

Descendiente de una familia noble; el apellido de León fue a través del matrimonio de uno de los Ponces y Doña Aldonza de León, una hija de Alfonso IX. Aunque se ignoran los pormenores de su juventud, el Padre Las Casas asegura que durante la misma fue mozo de espuelas de Pedro Núñez de Guzmán, con quien pudo participar en la guerra de Granada. Se casó en 1502 con una indígena, Leonor, que servía de mesonera de Santo Domingo y tuvo tres hijas, Juana, Isabel y María, y un hijo, Luis.


Hidalgo pobre, no le quedó mejor opción que embarcar en busca de fortuna rumbo a América; en 1493 probablemente parece ser que se unió al segundo viaje de Colón, y en 1502 formando parte de la gran expedición de Nicolás de Ovando. Tras participar en la dominación de la Española (Santo Domingo) y conquistar la isla de San Juan, o Borinquén (actual Puerto Rico), obtuvo el poder económico suficiente para consagrarse a lo que sería su obsesión: La búsqueda de la isla de Bímini y su fuente; sin embargo no hay datos históricos que corroboren esa versión, que probablemente fue un mito posterior. Descubrió la Corriente del Golfo.

Pidió permiso a Ovando para explorar la isla cercana de Borinquén (Colón la había bautizado como isla de San Juan Bautista en el segundo viaje). Se le concedió el 15 de junio de 1508 con la obligación de construir una fortaleza en ella y tratar benévolamente a los indios. Partió de Yuma con 50 hombres y llegó a la zona sur de Borinquén el 12 de agosto de 1508. Allí entabló relaciones amistosas con el cacique taino Agüeybana, que se convirtió al cristianismo y le ayudó a explorar la isla. En la zona norte halló un gran puerto que bautizó como “Puerto Rico”, donde se edificaron algunos bohíos, casas y un desembarcadero. Fueron los inicios de Caparra.

Estatua en San Juan, Puerto Rico
Tras explorar sus alrededores volvió a la Española donde Ovando le nombró Gobernador de la Isla el 1 de mayo de 1509. La sustitución de Ovando por el nuevo gobernador Diego Colón (9 de julio de 1509) cambió las circunstancias, pues el hijo del Almirante nombró gobernador de Puerto Rico a Juan Cerón, con Miguel Díaz de Aux como su Teniente. Ponce reclamó su título y logró que se le restituyera el 2 de marzo de 1510. A partir de entonces inició su gran labor de colonización en Puerto Rico, donde surgieron otras poblaciones como Guanica y Sotomayor. En julio de ese año se realizó la primera fundición de oro en Caparra. Ponce permitió el reparto de indígenas para las labores agrícolas, mineras y de construcción, lo que originó un gran malestar entre los naturales. A fines de 1511 empezó una gran rebelión en el oriente y sur de la isla, dirigida por un hermano de Agúeybana.

Se dio muerte a unos cien españoles y Ponce vivió una situación comprometida en Caparra hasta que llegaron en su auxilio refuerzos de Santo Domingo, con los que pudo derrotar a los rebeldes en el río Coayuco. Los borinqueños pidieron también ayuda a sus vecinos caribes, pero Ponce logró vencerles y dar muerte a su cacique principal Mabodamaca.

En 1511 el Rey Fernando destituyó a Ponce y volvió a nombrar a Cerón como Gobernador de Puerto Rico. Envió a su lugarteniente Miguel Díaz que encontró una gran oposición entre los pobladores, lo que obligó al propio Diego Colón a ir a Puerto Rico para tratar de solucionar las desavenencias. Ponce puso entonces sus ojos en el Biminí. Ya en su memorial al rey del 30 de junio de 1511 había manifestado su interés por unas islas existentes al norte de las Lucayas, donde existían inmensas riquezas, en decir de los indios. Decidió entonces pedir su descubrimiento, pues había sabido que en ellas estaba el Biminí, una fuente cuyas aguas hacían rejuvenecer o tornar mancebos a lo shombres viejos.

El mito de: La fuente de la eterna juventud
Se cuenta que el explorador español Juan Ponce de León oyó hablar sobre la fuente de la juventud a los nativos de Puerto Rico cuando conquistó la isla. Insatisfecho con su riqueza material, emprendió una expedición en 1513 para localizarla y descubrió el actual estado de La Florida. Aunque fue uno de los primeros europeos en llegar al continente americano, nunca halló dicha fuente

Aprovechó su ascendiente con Pasamonte y consiguió que el Rey aceptara darle el permiso pertinente para su descubrimiento el 23 de febrero de 1512. A principios del año siguiente aparejó dos carabelas en el puerto de Yuma y Salvaleón y pasó con ellas a San Germán, en Puerto Rico, desde donde emprendió su viaje el 3 de marzo de 1513. Recorrió varias de las islas Lacayas, el día 27 avistó y el 2 de abril arribó a “una gran isla” de gran frondosidad y como era tiempo de Pascua, la bautizó como “Tierra de la Pascua Florida”. En realidad no era una isla, sino una península, a cuya costa oriental había llegado (cerca de donde luego se erigió el fuerte de San Agustín). Ponce tomó posesión del nuevo territorio y descendió por la costa hacia el sur, hasta llegar a su límite septentrional o Cabo de Corrientes (8 de mayo);  prosiguió por la costa oriental de la Florida hasta la bahía de Tampa, a la que llegó el 4 de junio. Desde allí volvió a las Lucayas (donde Pérez de Ortubia intentó inútilmente encontrar la fuente del Biminí) y, finalmente, a Puerto Rico.

Ponce de León viajó a España para dar cuenta de su descubrimiento y el rey Fernando le nombró Adelantado y Justicia Mayor de Florida y Biminí, así como capitán de la Armada contra los Caribes y deslindador de terrenos en la isla de San Juan (27 de septiembre de 1514), lo que llevó a cabo en los dos partidos de Puerto Rico, al este, y San Germán, al oeste. Entre 1514 y 1516 actuó como Capitán de la Armada contra los Caribes. Hizo varias expediciones y logró apresar y esclavizar gran número de ellos, pero no logró resolver definitivamente el problema, aunque alivió la presión que ejercían sobre Puerto Rico.

Las noticias sobre el descubrimiento y conquista de México por Cortés le decidieron a proseguir con su descubrimiento de la Florida, apenas iniciado. El Adelantado equipó dos carabelas, que transportaban aproximadamente 200 hombres, incluyendo a sacerdotes, agricultores y artesanos, 50 caballos y otros animales domésticos además de instrumentos de labranza, y salió de San Germán el 26 de febrero de 1521. Alcanzó la Florida y quizá en la bahía de San Carlos, tal y como afirma el historiador Edward W. Lawson. Allí desembarcó y tuvo un desafortunado encuentro con los indios semigolas que mataron varios de sus hombres y le hirieron de un flechazo. Malherido, ordenó retirada y regresar a La Habana, donde falleció a poco de llegar. Sus restos fueron trasladados a San Juan y enterrados en la capilla mayor de la iglesia de Santo Tomás, desde donde fueron llevados en 1913 a la catedral.

martes, 26 de diciembre de 2017

Diego de Vargas Zapata. Gobernador y capitán general de Nuevo México



Gobernador del territorio de Santa Fe (Nuevo México) entre 1690 y 1704. Reconquistó el territorio en 1692 después de la Rebelión de Popé, una sublevación de varios pueblos indios en 1680. La reconquista se recuerda cada año con las fiestas de Santa Fe en la ciudad de Santa Fe.

Retrato de Diego de Vargas
Diego de Vargas Zapata y Luján Ponce de León y Contreras, también conocido como don Diego de Vargas, nació en Madrid en noviembre de1643. Su padre era el capitán don Lorenzo de Vargas, natural del reino de Nápoles, caballero de Santiago, y su abuelo paterno don Lorenzo de Vargas, quién había servido por 50 años en los tercios españoles en Italia, y su madre fue doña margarita de Contreras y Arraiz, de familia originaria de Segovia y residente en Toledo, con la que se casó en 1641. Alonso, en su juventud, fue de paje de la reina Isabel, esposa de Felipe IV. Estudió en la Universidad de Valladolid y falleció en 1704.

El 10 de agosto de 1680 los indios Pueblo, ubicados en el norte de Nuevo México, se sublevaron contra la colonia española. Sitiaron la ciudad de Santa Fe y lograron que los españoles se retiraran el 21 de agosto. Los españoles huyeron hasta la ciudad de El Paso del Norte, conocida hoy como Ciudad Juárez, quedándose allí.

En 1688 don Diego de Vargas fue nombrado gobernador de Nuevo México. Llegó para asumir el puesto el 22 de febrero de 1691. Se le asignó la tarea de reconquistar y recolonizar el territorio perdido. En julio de 1692 Vargas fue a Santa Fe con una pequeña tropa de soldados. Rodearon a la ciudad y pidieron a los indios que se rindieran. Les prometieron clemencia a todos los que se sometieran a la autoridad del rey y que volvieran a la fe cristiana. Después de reunirse con Vargas, los líderes indios aceptaron la propuesta. El 14 de septiembre de 1692 Vargas anunció la ocupación del territorio.

Armas de Vargas, título de Conde de Castilla (5 de marzo de 1697) y alianzas

La reconquista de Vargas se suele considerar no sangrienta, aunque cuando Vargas volvió a México a principios de 1693 para llevar a otro grupo de colonos, los indios pueblo rompieron del acuerdo y volvieron a ocupar la ciudad de Santa Fe. Vargas y sus tropas asaltaron la ciudad, matando a muchos de los rebeldes. Otra sublevación aconteció en 1696, en la que murieron cinco misioneros y algunos españoles. La guerra continuó varios años, pero la sublevación se ahogó y la colonia se fortaleció.

viernes, 22 de diciembre de 2017

Sebastián Vizcaíno. Navegante, Embajador en Japón, explorador de la Baja California


Comerciante, marino, explorador y diplomático, que es recordado por haber realizado un viaje para cartografíar las costas del océano Pacífico de la actual California y haber sido el primer embajador de España en el Japón.

Sebastián Vizcaíno nació, probablemente, en Extremadura en 1548, aunque también se le considera vasco o cántabro por algunos historiadores; su origen no está claro, se dice que posiblemente fue hijo natural del Virrey Luis de Velasco y Castilla.


Aportó sus propios criados y caballos en la campaña contra Portugal en 1580. Después buscó nuevas aventuras, primero en Nueva España (1583) y luego en Manila (1586) en Filipinas, donde se dedicó al comercio y sirvió en la milicia. A su retorno a México en 1589 (allí fallecería en 1628, a la edad de 80 años) prosperó como comerciante, se casó con Magdalena Martínez Orejón, y tuvo dos hijos: Juan y Lorenzo y una hija: Ana. Ansioso de nuevas aventuras, y dados sus conocimientos náuticos, partió al mando de una expedición organizada por el virrey de Nueva España (actual México) Luis de Velasco y Castilla, con el que estaría emparentado, pues favoreció su carrera de manera notable, cuyo fin era la exploración de la costa norteamericana, en busca del estrecho de Anian y de puertos de refugio para las naves que venían de Filipinas.

En 1593 le fue concedida la disputada concesión para la pesca de perlas en el mar de Cortés, en la orilla occidental del golfo de California. Logró navegar con éxito, entre junio y noviembre de 1596, con tres naves hasta La Paz (hoy en Baja California Sur). Le dio el nombre actual (fue conocido por Hernán Cortés como Santa Cruz) e intentó establecer allí una colonia y desde ella explorar el litoral del golfo. Sin embargo, los problemas de reabastecimiento, la disminución de la moral y el fuego pronto forzaron su abandono.


Nota. Es importante hacer notar que el primer navegante europeo que recorrió las aguas de las costas del océano Pacífico de las Californias, hasta llegar a la parte norte del actual estado californiano, había sido el navegante español (se creía que portugués) al servicio de la Corona española Juan Rodríguez Cabrillo en 1542. Vizcaino hizo un mapa detallado de la costa de California y renombró muchos de los lugares que Cabrillo había descubierto 60 años antes.

Mapa de la bahía de San Diego, en base a la cartografía de Vizcaino
En marzo de 1602 el virrey conde de Monterrey lo nombró general para dirigir la exploración del litoral californiano en busca de puertos de refugio para los galeones de Manila. Explorar y dominar la costa californiana era esencial para preservar el tráfico mercantil de Manila, frente a los ataques de los piratas que tenían su base allí. Desde el 5 de mayo de ese año hasta el 21 de febrero de 1603 guió tres navíos (llamados San Diego, Santo Tomás y Tres Reyes) desde Acapulco hasta más al norte del cabo Mendocino, y descubrió la bahía que llamó de Monterrey, en honor del virrey de México y que, tras el viaje de Gaspar de Portolá en 1769, sería sede de la Alta California, en compañía de los cosmógrafos Gerónimo Martín Palacios y Gaspar de Alarcón, el piloto mayor Toribio Gómez de Corbán, y el fraile carmelita Antonio de la Ascensión; fijaron la toponimia permanente, levantaron planos y prepararon derroteros y diarios detallados de la costa entre cabo San Lucas y cabo Mendocino, los cuales servirían para la navegación hasta fines del siglo XVIII.

Fue nombrado general de los galeones de Manila en 1603, privilegio que se le cambió en 1604 por la alcaldía mayor de Tehuatepec, donde terminó el camino iniciado por Cortés entre Coatzacoalcos y el Pacifico. En 1607 recibió la encomienda vacante de la provincia de Ávalos, con rentas anuales de 2.000 pesos y una pensión vitalicia de 10.000 pesos.


Años más tarde, en 1611 se le designa una importante misión en el Pacífico Norte, la de descubrir las llamadas islas de Rica de Oro y Rica de Plata de las que tanto se hablaba. También se le había encomendado el establecer relaciones diplomáticas con el Japón por lo que fue nombrado embajador extraordinario y plenipotenciario del rey Felipe III ante la Corte, para lo cual partió el 22 de marzo de dicho año llegando a su destino el día 10 de junio. Llegó al Japón acompañado del séquito de caballeros, de frailes franciscanos y del intérprete Josuquidono. Allí ofreció ricos presentes a Yyegas y a su hijo Hidetada, sus protectores, entre aquéllos un soberbio y moderno reloj construido en Madrid que sirvió de modelo para fabricar otros y que se guardó en un templo cerca de Shizouca.  Se trataba de convencer a los japoneses de que expulsaran a los holandeses de sus puertos, que amenazaban la ruta Manila-Japón, pero holandeses e ingleses lograron que la misión no triunfara y convencieron al emperador que lo que realmente pretendían los españoles era preparar la invasión de su país, lo que creó cierta desconfianza y falta de apoyo a los planes de Vizcaino.

Así, pues, no habiendo logrado establecer las relaciones apetecidas salió del Japón el 27 de octubre de 1612 llegando a Sayula (Jalisco) a comienzos de 1613 para administrar sus bienes, y en octubre de 1615 encabezó una tropa en la costa colimense que rechazó a los corsarios holandeses de Joris van Spilbergen, quienes intentaron tomar agua y provisiones en Salagua. Debido a estos servicios, se le designó alcalde mayor de Acapulco; ahí donó 4.000 pesos para la construcción de una iglesia, y en 1619 se retiró a la ciudad de México, dejando la administración de sus bienes en Sayula a sus hijos.

La expedición al Japón también se tradujo alguna actividad cartográfica, aunque fue un fracaso en la medida en que Vizcaíno esperaba hallar las islas "Rica de Oro" y "Rica de Plata" (1611-1614), lo que resultó una quimera, ya que no existían. No obstante, su conocimiento de la cuenca del Pacífico Norte fue apreciado en su época.

Son admirables, por su exactitud, los planos que realizó sobre la costa de California. Las relaciones de sus viajes fueron publicadas por Martín Fernández de Navarrete (Colección de las navegaciones y descubrimientos de los españoles de fines del siglo XVI) y por Jerónimo Martín de Palacios (Derrotero de la navegación desde el puerto de Acapulco al Cabo Mendocino y boca de las Californias).

Una extensa lista de los textos y mapas procedentes de la expedición de Vizcaíno a California, todos ellos debidos a Henrico Martínez, figura en la obra de Michael Mathes, Vizcaíno and Spanish Expansion in the Pacific Ocean, 1580-1630 (San Francisco: California Historical Society, 1968).

La península de Baja California y el golfo de California o mar de Cortés habían sido recientemente descubiertos por los exploradores Francisco de Ulloa, Fernando de Alarcón y el piloto Domingo del Castillo. Con esos viajes se había demostrado que la península de Baja California no era una isla, sino que estaba unida a tierra firme y rodeada de agua por un golfo (golfo de California) y la mar del Sur (océano Pacífico).

martes, 19 de diciembre de 2017

Diego de Villarroel. Fundador de San Miguel de Tucumán, Cofundador de Santiago del Estero (Argentina)


Diego de Villarroel, militar, conquistador y colonizador que fuera cabildante de la ciudad de Santiago del Estero y posteriormente como teniente general de la gobernación del Tucumán, para fundar la nueva ciudad homónima que sería centro administrativo de su jurisdicción territorial, la cual gestionó con el título global de teniente de gobernador general de San Miguel de Tucumán. 

Diego González de Villarroel y Aguirre era un hidalgo que había nacido hacia 1520 en la localidad de Villafranca del Puente del Arzobispo (Toledo), siendo hijo de Pedro González de Villarroel —cuyo padre era Diego González de Villarroel y su abuelo Pedro González de Villarroel — y de Isabel de Meneses Aguirre y de la Rúa, la hermana mayor del gobernador Francisco de Aguirre, siendo sus progenitores el hidalgo Hernando de la Rúa, contador de la Real Hacienda, y su segunda esposa Constanza de Meneses y Aguirre, propietaria de tierras en El Casar. 

No hay que confundir a este personaje con Diego de Torres Villarroel, (1694-1770) poeta.


Por lo tanto, Villarroel era bisnieto de Rodrigo "Perucho" de Aguirre, jurado de los hidalgos de El Casar y alcaide vitalicio por los Reyes Católicos de los dos alcázares de Talavera de la Reina en 1476, y de su esposa desde 1486, Isabel de Meneses y Cornejo que era una hija natural del entonces muy joven Francisco de Meneses y Toledo quien fuera caballero de la Orden de Santiago y posteriormente se transformara en monje jerónimo del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe.

Los padres de este último eran Francisco de Meneses "el Santo" y Elvira de Toledo , una prima de Fernando Álvarez de Toledo y Herrera, I conde de Oropesa, y bisnieta de García Álvarez de Toledo y Meneses, I señor de Oropesa. Sus abuelos paternos eran Fernando Álvarez de Meneses —siendo todos de la ilustre Casa de Meneses— y Marta de Orellana , hermana de Diego de Orellana "el Bueno", que testara en el año 1464, e hijos de García de Orellana, IV señor de Orellana la Vieja.


 Reinando Carlos I, Diego de Villarroel viajó a América en 1546 a temprana edad, con Pedro de La Gasca y Rodrigo de Cepeda, el hermano de santa Teresa de Jesús. Se instaló en Lima —que había sido fundada diez años atrás, el 18 de enero de 1535— y continuaría allí con la labor conquistadora del territorio.

Cuando surgió la rebelión de Gonzalo Pizarro y los encomenderos, apoyó a La Gasca quien para ese entonces fuera el gobernador interino del nuevo Virreinato del Perú. Por tal razón se dice de Villarroel que fue:

“uno de los primeros descubridores de los reinos de Perú y de Chile, y que en la rebelión que hubo en el Perú en sus principios, se halló siempre en la parte de Su Majestad, que Dios guarde, y con el Señor Inquisidor don Pedro de la Gasca, presidente de la ciudad de los Reyes”.

Bajo la vanguardia del capitán Pedro de Valdivia y acompañados por Juan de Garay al mando de La Gasca y los capitanes Alonso de Alvarado y Francisco Hernández Girón, Villarroel participó contra Pizarro y Francisco de Carvajal en la batalla de Jaquijaguana, el 9 de abril de 1548, acontecida en el valle de Sacsahuana, ubicado a unos 25 km del Cuzco.

Hernández Girón, quien además fuera encomendero del Cuzco, consideraba que sus servicios a la Corona española no estaban bien remunerados, a lo que sumó su oposición a la aplicación de las Leyes Nuevas —que habían sido llevadas por el entonces virrey Blasco Nuñez Vela y sancionadas por el emperador Carlos V, en Madrid el 20 de noviembre de 1542, con el objetivo de mejorar el trato y calidad de vida de los aborígenes sometidos en la América española, además de mandar a quitar las encomiendas a los pizarristas— y por dicha razón lo llevaron a rebelarse en la noche del 12 de noviembre de 1553. De esta forma, Girón detuvo al corregidor del Cuzco mientras sus seguidores arrasaban su vivienda y, habiendo organizado un ejército de 900 hombres, se lo llevaron detenido hasta Lima.

La Real Audiencia de Lima, enterada de lo acontecido, armó un ejército al mando de Pedro de Meneses que no consiguió vencer a las fuerzas de Hernández Girón, por lo cual la audiencia reorganizó sus fuerzas al mando del mariscal Alonso de Alvarado pero este también fue vencido en la batalla de Chuquinga, el 21 de mayo de 1554.

Finalmente, el 8 de octubre del mismo año, Diego de Villarroel participó con Jerónimo Luis de Cabrera, entre otros, en la batalla de Pucará en la que Hernández Girón fuera derrotado, pero logró escapar, y a los 2 meses fue detenido y llevado a Lima, en donde sería condenado a muerte y ejecutado a principios de diciembre del corriente. Con la muerte de ambos caudillos —Pizarro y Girón— culminarían las guerras civiles del virreinato peruano.

Estatua de Villaroel (Tucumán)
Posteriormente, cuando su tío Francisco de Aguirre partiera al Tucumán, Diego de Villarroel, que ya estaba en Chile, lo acompañó en toda la campaña que culminó con el arresto y extrañamiento del gobernador tucumano Juan Nuñez de Prado y en la fundación de Santiago del Estero de la que fue cabildante, siendo el primer año regidor y que en 1554 pasara a ser su alcalde, además de haberse convertido en encomendero santiagueño.

Al conocer Aguirre la muerte de Pedro de Valdivia y partir precipitadamente rumbo a Chile, Villaroel lo acompañó. En el período en que se discutía si Villagra o Aguirre obtendría la gobernación de Chile, Villarroel como procurador de Aguirre partió a España en 1555 y tras obtener permiso para residir en Chile, Villarroel regresó de Europa en 1556 con su mujer María Maldonado de Torres y su hija Gabriela, y posteriormente partió con su tío Francisco de Aguirre a la ciudad de Santiago del Estero cuando este viajó para hacerse cargo de sus funciones de gobernador del Tucumán a finales de 1563, por mandato del virrey-conde Diego López de Zúñiga y Velasco y que casualmente había sido ordenado por Real cédula del 29 de agosto del corriente. Falleció en 1578 en Santiago del Estero.

Escudo deTucumán


En 1685, un siglo y medio después de su fundación, se resolvió trasladar San Miguel de Tucumán al paraje denominado La Toma, dónde se encuentra actualmente. En 1816, le correspondió la gloria de ser sede del Congreso que el 9 de julio declaró la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata.  

El origen del nombre "Tucumán"

Se dice que el vocablo Tucumán proviene de la voz quechua "Tucma" que significa "donde terminan las cosas", indicando a esta región como el último reducto incaico, ya que estuvo poblado primitivamente por tribus de gran desarrollo cultural, quienes a su paso dejaron vestigios que aún se conservan.


Según otras fuentes, el nombre de Tucumán proviene de la deformación del vocablo quechua "Yucumán", que significa "lugar donde nacen los rios".

viernes, 15 de diciembre de 2017

Pedro Ordóñez de Ceballos. Militar, marinero, sacerdote, y escritor que dio la vuelta al mundo



Conquistador, corsario, comerciante, cronista y sacerdote que participó en varias gestas en Europa, América, África y Asia. Fue la primera persona en dar la vuelta al mundo desde América, partiendo de Guayaquil y regresando a la misma ciudad años después. Se autonombra “El Clérigo agradecido”

De su vida casi todo lo que se sabe procede de su libro autobiográfico Viaje del Mundo (1614), en el que la ausencia casi absoluta de fechas constituye un serio obstáculo para situar cronológicamente sus hitos biográficos. También contiene información muy valiosa la breve semblanza que compuso su amigo Jiménez Patón en la Historia de Jaén (1628), así como las dedicatorias de Ordóñez de Ceballos en algunas de las comedias basadas en sus vivencias por el mundo.


Pedro nació en Jaén hacia 1553-1555, hijo de un regidor de la ciudad, por lo que cabe deducir cierto grado de nobleza en su linaje y tuvo por maestro a Juan de Icíar (pedagogo y calígrafo durangués que fue preceptor del príncipe Carlos, hijo de Felipe II). A los nueve años se traslada a Sevilla, quedando a cargo de su tío Alonso de Andrade y Avendaño, para estudiar en el colegio de Maese Rodrigo y con los Jesuitas. Graduado en Artes y Humanidades y con el primer grado de las órdenes religiosas, en torno a los diecisiete años abandona los estudios y Sevilla para evitar las represalias de un marido celoso.

Emprende actividades comerciales por España y Europa y recorre durante unos dos años el Mediterráneo como alguacil real en las galeras de Juan de Córdova, héroe de la batalla de Lepanto (estando en Roma es recibido por el Papa Gregorio XIII, y de ahí salta a Túnez y a los Santos Lugares, para volver a España, habiendo navegado por Cerdeña, Mallorca, Ibiza y costas de Marruecos). De vuelta en Sevilla, ocupa el cargo de proveedor de la armada en los preparativos de la guerra del rey Sebastián de Portugal contra África, en el año de 1578. Viaja después a Cartagena de Indias con el general Diego Maldonado y regresa muy pronto a España, en diciembre de 1579, tras sufrir un naufragio.

Continúa su carrera militar al servicio del Marqués de Peñafiel, con el que parte a Flandes y otros lugares de Europa y, finalmente, a Lisboa. Interviene en la campaña de ocupación de esta ciudad por las tropas de Felipe II, en agosto de 1579.

A finales de 1580 retorna a Cartagena de Indias y permanece en América unos diez años, donde destaca como capitán en diversas campañas militares contra pueblos indígenas del Nuevo Reino de Granada. Funda las ciudades de Alta Gracia de Suma Paz y Santiago de los Caballeros y desempeña el cargo de visitador de Antioquia y Popayán.

Mapa de Asia (1689)
Ordenado sacerdote por Luis Zapata de Cárdenas, arzobispo de Santa Fe de Bogotá, muerto en 1590, ejerce como visitador eclesiástico y, luego, como cura en Pamplona (Colombia). Por orden del arcediano Francisco de Galavis, parte hacia España con los bienes del difunto obispo de Quito. Naufraga en Cuba, pierde los bienes y se aborta el viaje. Comercia con añil en México y Guatemala y consigue un galeón para regresar desde Acapulco a Quito. En el trayecto unas tormentas arrastran el galeón al interior del Pacífico, lo que supuso el comienzo de una azarosa vuelta al mundo que iba a durar unos tres años. Sin rumbo fijo, navega en compañía de su tripulación por las Marianas, Filipinas, China y Japón y en diciembre de 1590 se establece en los reinos de la Cochinchina y Champa, al sur de Vietnam, y logra convertir al cristianismo a sus habitantes y a la princesa heredera del trono que, bautizada por Ordóñez, recibe el nombre de María. Desterrado de esas tierras en agosto de 1591, navega por las costas de la India y es arrestado por las autoridades de Ceilán y Goa por un breve tiempo. Llega a Ormuz, pasa cerca de Madagascar y cruza el Cabo de Buena Esperanza. En noviembre de 1592 desembarca en Pernambuco. Regresa a Quito por tierra desde Buenos Aires al no poder cruzar el Estrecho de Magallanes.

Nombrado cura y beneficiado de Coca (Ecuador), pacifica, con gran éxito, a los indios quijos. Vuelve de nuevo a Quito con motivo de la rebelión de las alcabalas, en torno a 1593, y el obispo Fray Luis de Solís le entrega un curato en Pimampiro, cerca de Quito, como alivio de su penoso estado de salud, donde permanece entre 1595 y 1603.

En 1604, con unos cincuenta años de edad, regresa a España y a Jaén. Es el fin de su agitada etapa de viajes por el mundo, que duró, desde su salida de Sevilla en edad adolescente, unos treinta años. En su retiro de Jaén se dedica a poner por escrito las vivencias de sus viajes por el mundo y, al cabo de diez años, en 1614, se publican en Madrid, con el patrocinio de la influyente familia de los Dávila y Toledo, sus dos primeras obras, los Cuarenta Triunfos y el Viaje del Mundo, de cuya autenticidad se dudó desde el primer momento por lo asombroso de su relato.

En 1616 ve recompensada su labor por los servicios prestados con un canonicato en Astorga y, con el deseo de reemprender su actividad evangelizadora, es nombrado vicario general de la Cochinchina, Champa y Laos y chantre de Huamanga (Perú). Una larga enfermedad, de la que no se recuperará, le impide ocupar estos cargos y salir de España. Pierde su ojo derecho y queda medio tullido, por lo que encomienda a su amigo Jiménez Patón, importante humanista de la época, la redacción del libro que había proyectado sobre la historia de Jaén. A pesar de sus dolencias, publica en 1628 una breve monografía sobre la China, Cochinchina y Champa, Tratado de las relaciones verdaderas, reeditada en 1629 con otro título, Tratado de los reinos orientales. En 1634 se imprime en Baeza su última obra, en verso, Tres entremeses.

Adquirió cierta celebridad como escritor en su época por su libro Historia y Viaje del Mundo (reeditado, tras su muerte, en 1691) y se publicaron cinco comedias inspiradas en sus andanzas como trotamundos, una de Francisco de Guadarrama, Famosa comedia de La nueva legisladora y Triunfo de la cruz (Jaén, 1628), dos de Alonso Remón, Primera y segunda parte de la famosa comedia del Español entre todas las naciones y Clérigo agradecido (Jaén, 1629), y dos continuaciones anónimas, en 1628 y 1634. Murió en Jaén, en abril de 1636, habiendo testado ante Diego de Herrera, escribano público.