martes, 12 de enero de 2021

"Desde las aguas del olvido". Libro de Manuel-Pedro Bernáldez

 

“Desde las aguas del olvido” es el título de esta novela de Manuel-Pedro Bernáldez Bernáldez, publicada en la editorial Círculo Rojo. Una cita de Francisco de Aldana, el gran poeta del tardío renacimiento español, que es uno de sus protagonistas.


Editor: Círculo Rojo https://editorialcirculorojo.com/desde-las-aguas-del-olvido/

ISBN: 978-84-1374-918-1

Tamaño: 15x21: Páginas: 342

Precio: 18€

La portada trata de simbolizar su contenido: el puente de Alcántara, lugar de donde procedía la familia Aldana y las aguas turbulentas del río Tajo bajo sus arcos y emergiendo de su fondo el blasón de este linaje, con los lobos y las flores de lis.Los hechos históricos que se cuentan son reales y la trama es la imaginada. Aspira a seguir el mensaje de Cervantes, de verdad e historia, lances humanos en un marco histórico. Pretende entretener y al mismo tiempo reflexionar.

El desencadenante de la novela es un suceso documentado: la pérdida física de gran parte de los manuscritos del poeta Francisco Aldana. Y lo inventado es su hallazgo.

Hay tres planos: el siglo XVI, el de la vida y andanzas del que sus contemporáneos llamaron el divino capitán, y escenario del esplendor de la monarquía hispana de fondo. Luego está el siglo XIX, el trienio liberal, donde se inicia la novela con la exclaustración de una monja de un convento. Finalmente, nuestra época, años a caballo entre el siglo XX grandemente y el XXI, que empieza de hecho con la maldita pandemia, y donde el autor encuentra el pecio literario perdido. El descubrimiento de ese legado, rescatado de las aguas del olvido, sirve para sortear la frágil memoria del mundo.

Entre los personajes históricos de la novela, aparte de su protagonista y otros muchos, está el hidalgo Benito Arias Montano que intima con Aldana en Flandes, donde cuidaba de la impresión de la Biblia poliglota de Amberes, la gran empresa de Felipe II heredera de la de Alcalá de Henares. Otro personaje es un poeta lusitano contemporáneo de Aldana, Diogo Bernardes, famoso en la literatura portuguesa, rival nada menos del gran Camoens, y casi desconocido entre nosotros.

En la novela hay unos guiños ramireños, ya que se introduce en su parte final a tres personalidades del instituto Ramiro de Maeztu como personajes literarios, por una parte, Medardo Fraile, el maestro del cuento, que muestra al autor unas huellas de Aldana en Londres. Luego Jaime Oliver Asin, señalado arabista, que se trae a colación a propósito del curioso personaje cristianizado Felipe de África, el hijo del jeque bereber destronado, sobre el que escribió páginas definitivas. Finalmente, pero no por ello menos importante, el vanguardista poeta y brillante editor José María de Montells y Galán, que aparece en la ficción con motivo de la publicación definitiva de las obras halladas.

Francisco de Aldana. Un poeta muy importante del siglo XVI

Pasó gran parte de su juventud muy entregado al estudio de las lenguas clásicas y aprendió de los autores más renombrados del clasicismo. Durante ese período, empezó a escribir poesía y logró una gran repercusión por su calidad poética; es considerado como un indiscutible impulsor del neoplatonismo en la lírica española.


Como poeta es uno de los representantes del neoplatonismo en la poesía española y fue tan alabado en su época que el mismo Miguel de Cervantes lo llamó «el Divino» en su obra La Galatea. Los académicos creadores del Diccionario de autoridades lo incluyeron entre las autoridades de la lengua y lo consideraron «símbolo del Renacimiento».

Gran parte del conocimiento de la vida de Francisco de Aldana proviene del memorial que él mismo dirigió al rey Felipe II poco antes de su muerte. Su hermano Cosme, también poeta, es el encargado de la publicación de sus obras, en dos volúmenes, el primero en Milán, en 1589, y el segundo en Madrid en el año 1591.

La mayoría de los estudiosos consideran que nació en Nápoles, probablemente en 1537. Era hijo del hidalgo Antonio Villela de Aldana, capitán de la guarnición militar destacada allí, y de la hija del coronel Gonzalo de Aldana, quien era primo hermano de su madre. Su juventud la pasó en Florencia, entregado al estudio de las lenguas clásicas y de los autores de la antigüedad, de los que llegó a ser un buen conocedor; además llegó a dominar incluso una docena de lenguas y sintió cierto apego por la filosofía neoplatónica, como se comprueba en su soneto "Al cielo".

Como su padre y su hermano, se consagró a la carrera militar, que no tardó en detestar ansiando la vida contemplativa. Combatió como capitán en San Quintín, donde tuvo una actuación destacada, tanto que el emperador Carlos I lo mencionaría por su valor; y, ya general de artillería, fue enviado a Flandes en 1572 bajo el mando de Fadrique Álvarez de Toledo y Enríquez de Guzmán, hijo del duque de Alba; durante el asedio de Haarlem.

Residió en la corte de los Médici en Florencia, donde concluyó su formación. De vuelta en España, en 1571 fue alcaide del castillo de San Sebastián y un gran consejero y amigo del rey, Felipe II. Puesto por el rey español al servicio del rey de Portugal don Sebastián, sobrino de Felipe II, el rey lo apreció tanto que le regaló un collar de oro por valor de mil ducados. Francisco de Aldana, junto a Diego de Torres, fue el encargado de llevar a cabo la exploración del territorio marroquí disfrazado de judío, labor que hizo en dos meses. Francisco, conocedor de casi una docena de lenguas, no tuvo problemas para desempeñar esta difícil misión.

Murió el 4 de agosto de 1578 luchando contra los musulmanes en la batalla de Alcazarquivir (provincia de Tánger / Marruecos), como general de la infantería de la expedición de don Sebastián, aunque había desaconsejado esa empresa y estaba a disgusto con la idea.

Para saber más

sábado, 9 de enero de 2021

Miguel de la Quadra Salcedo. Reportero, explorador, aventurero y deportista

 

En España su nombre está indisolublemente unido a todo aquello que signifique viaje o exploración. Y es que este aventurero ha recorrido medio mundo viajando y desempeñando los trabajos más insospechados: desde deportista profesional, pasando por ballenero, conductor de camiones en los Andes, especialista de cine, hasta domador de leones, ingeniero agrónomo o reportero de Televisión Española.

Miguel de la Quadra Salcedo y Gayarre nació en Madrid el 30 de abril de 1932. Hijo primogénito de los seis que tuvo el matrimonio formado por Estanislao de la Quadra-Salcedo y Arrieta-Mascarúa (1908-1938) y María Gayarre y Galbete, era primo de Tomás de la Quadra-Salcedo (político y jurista, Presidente del Consejo de Estado de España), así como de José Javier de la Quadra-Salcedo y Miranda, marqués de los Castillejos (título nobiliario español creado el 22 de diciembre de 1769 por el rey Carlos III, a favor de Francisco Guardia y Fernández). Huérfano de padre, muerto en el frente, se educó y vivió con su madre y hermanos en Pamplona hasta que viajó a Tudela (Navarra) para cursar el bachillerato.

 

Su bisabuelo paterno Andrés Bruno de la Quadra Salcedo y Trevilla, bautizado el 6 de octubre de 1825 en la parroquia San Miguel de Zalla, fue 25º señor de Salcedo de Aranguren, 21º señor de la Casa Zamudio del Valle de Salcedo, 16º de la Torre de Murga del Solar de Zalla, 26º de la Torre de Aranguti de Salcedo… … sucesor en las mayorazgos de Salcedo, Malo de Molina, Montaño de Somorrostro, Bodega, de las Herrerías, de Castañeda y del de la Quadra. Fue Andrés Bruno el último detentador de estos mayorazgos, en virtud de la ley desvinculadota de 1820, que comenzó a ponerse en vigor en 1836, tras la muerte del pérfido rey Fernando VII. Andrés Bruno fue Diputado general del bando oñacino del Señorío de Bizkaia de 1860 a 1862; Padre de la Provincia y Alcalde de Zalla, cargo del que se le depuso en 1877, siendo conducido a la cárcel de Balmaseda por negarse como alcalde a llevar a cabo el alistamiento de reclutas para el Ejército, que por vez primera se verificaba en Bizkaia tras la abolición de los Fueron por ley del 21-VII-1876. Había casado en la parroquia de los Santos Juanes de Bilbao, el 7-X-1846, con Josefa Carlota de Zabalburu e Ybarra

Estudia la carrera de ingeniero agrónomo, aunque enseguida comienza a destacar como un excelente atleta, hasta el punto no sólo de conseguir varios récords nacionales en las especialidades de lanzamiento de martillo, disco y jabalina, sino también de participar en los Juegos Olímpicos de Roma de 1960, representado a España. Ese mismo año, su instinto aventurero le lleva al Amazonas donde, mientras trabaja para el Gobierno colombiano, hace acopio de un valioso material fotográfico, y a su vuelta a España, en 1963, fue contratado por Televisión Española como reportero.

 

Su primer trabajo como periodista le lleva a cubrir la guerra del Congo, país en el que a punto está de morir, porque fue condenado a muerte por rodar el fusilamiento de 300 prisioneros. Tras salvar milagrosamente la vida, a partir de estos momentos comenzaría su fructífera carrera como reportero de televisión, realizando innumerables reportajes por todo el mundo.

Como corresponsal de TVE cubrió la guerra de Vietnam y a él se deben, por ejemplo, las imágenes, dos días después del golpe de Estado en Chile, de los disparos que acabaron con la vida de Salvador Allende o la entrevista con el mismísimo hermano del Ché Guevara cuando se enteró de su muerte. Incluso, ha entrevistado a personajes tan relevantes como el Dalai Lama o el poeta Pablo Neruda. Su trepidante trabajo no le impide, en 1965, recorrer 20.000 kilómetros por Asia. Durante este viaje contrae matrimonio, en Tokio, con Marisol Arzumendi, catorce años más joven.

También, trabajó en "La Actualidad Española", formando equipo con Félix Rodríguez de la Fuente y el periodista César Pérez de Tudela.


Pero además de por sus reportajes de televisión, Miguel de la Quadra Salcedo es recordado por ser el artífice de la famosa Ruta Quetzal, y que luego llevó el nombre oficial de Ruta BBVA por su patrocinador, el banco BBVA, hasta junio de 2016, cuando tras la muerte de Miguel de la Quadra-Salcedo el BBVA dejó de patrocinar la Ruta. Un proyecto ideado por él mismo a petición del Rey Juan Carlos, quien le encargó que organizara algún evento que sirviera para conmemorar el Quinto Centenario del descubrimiento de América y pudiera estrechar los lazos de unión con Hispanoamérica. Esto sucedía en el año 1985, un programa que comenzó llamándose Aventura 92 y que, con el tiempo, pasó a ser conocido como la Ruta Quetzal. Desde entonces, han sido muchísimos los jóvenes que, en compañía de Miguel, se han adentrado por el fascinante mundo de América Latina, conociendo sus países, sus gentes y empapándose de sus diferentes culturas.

El Gobierno de Navarra le concede la medalla de la Cruz de Carlos III el Noble de Navarra el 26 de mayo de 2009, reconociendo públicamente su gran contribución al progreso de Navarra y a la proyección exterior de la Comunidad Foral. En 2014 el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación le concedió la Encomienda de número de la Orden de Isabel la Católica. Miguel falleció en Madrid el 20 de mayo de 2016.

martes, 5 de enero de 2021

Pío Baroja... y su relación con Viena Capellanes

 

Los hermanos Pío y Ricardo Baroja se hicieron cargo de Viena Capellanes durante dos décadas, negocio fundado por su tío abuelo. En Viena Capellanes se organizaron tertulias literarias a la que asistían, entre otros, Azorín y Valle-Inclán.

Pío, uno de los grandes exponentes de la llamada Generación del 98, conocido por su producción novelística, entre la que destacan títulos como Memorias de un hombre de acción (1935) y Zalacaín el aventurero (1908), que fue llevada al cine. La obra de Baroja combina tanto novela como ensayo y memorias. Memorias de un hombre de acción apareció en forma de 22 volúmenes a razón de uno por año entre 1913 y 1935. Además, Baroja agrupó su obra en varias trilogías, como Tierra vasca o La juventud perdida.

 La historia de Viena Capellanes y Pío Baroja

Viena Capellanes nació en 1873, cuando el empresario Matías Lacasa, introductor en España del pan de Viena, puso en marcha una tahona en el edificio de los “Capellanes” en la actual calle Maestro Victoria. Como Lacasa no tenía hijos, a su fallecimiento dejó en herencia su negocio a los sobrinos de su mujer, los hermanos Baroja.

En 1873, Matías Lacasa, un industrial afincado en Madrid obtuvo el privilegio de invención otorgado por la Oficina de Patentes (entonces conocida como Real Conservatorio de Artes), que le confería la exclusiva de la fabricación del pan de Viena en la capital durante diez años. La introducción de este tipo de pan, que el industrial había conocido en la capital austriaca (Viena) durante una visita que hizo a la Exposición Universal, suponía una novedad en España. Se trataba de un pan más fino que el candeal, que era el de consumo habitual, y pronto se convirtió en un “pan de lujo” que tuvo gran aceptación. Con dicho privilegio bajo el brazo, el industrial Matías Lacasa y su esposa, Juana Nessi, pusieron una tahona en la actual calle de la Misericordia, que era conocida entonces como de Capellanes porque ahí estaba la residencia de los capellanes de la Casa Real. Así, el público de Madrid iba a comprar el pan de Viena a Capellanes y de ahí le quedó el nombre para toda la vida. 


Como el matrimonio no tenía hijos, cuando el industrial murió, su mujer decidió llamar a sus sobrinos, Pio y Ricardo Baroja, para que la ayudaran a seguir con el negocio. Y así fue durante algunos años en que, a pesar de las dificultades económicas y de la diversidad de intereses de los dos hermanos, la empresa salió adelante y se abrieron varias sucursales.

El contacto con la gente le sirvió en gran manera para sus obras literarias. Hablaba con todo el mundo, Pío se fue haciendo popular entre la clase literaria del momento y llegaron a formar concurridas tertulias en la panadería en la participaban personajes tan importantes como Azorín y Valle Inclán, entre otros, y pasaban largas horas debatiendo los más variados asuntos.

Pío Baroja, un escritor “de mucha miga, ya se conoce que es panadero” Así le nombraba Rubén Darío, a lo que contestaba don Pío que Darío era escritor “de mucha pluma, se nota que es indio”.

Pío y Ricardo Baroja estuvieron al frente de la tahona mientras se forjaban su carrera como escritor y pintor respectivamente, hasta que decidieron venderla a un joven que recién llegado a Madrid de su Galicia natal había sido contratado como recadero, Manuel Lence.

Pio Inocencio Baroja y Nessi nació en San Sebastián (Guipúzcoa) el 28 de diciembre de 1872. Su padre fue José Mauricio Serafín Baroja Zornoza (Baroja, procede del nombre de la aldea alavesa homónima, un ingeniero de minas al servicio del Estado; hombre inquieto y de ideas liberales que ejerció ocasionalmente el periodismo y su posición de ingeniero de minas condujo a su familia a constantes cambios de residencia por toda España. Su madre Andrea Carmen Francisca Nessi Goñi, nació en Madrid en 1849, y descendía de una familia italiana lombarda originaria de la ciudad de Como, a orillas del lago del mismo nombre.

Su bisabuelo Rafael María Martínez de Baroja y Belloguin probó su hidalguía ante la Justicia ordinaria de Oiartzun (Gipuzkoa)en 1815, y al contraer matrimonio se inscribió como Rafael de Baroja, desapareciendo así definitivamente, en sus descendientes, el Martínez. Juan Martínez de Baroja, vecino de Hormilla (próxima a Nájera, en La Rioja), que sacó ejecutoria de hidalguía, para cambiar de residencia, en el año de 1516, es el primer individuo de la familia Baroja de quien tenemos noticias de modo indubitado.

 Pío Baroja fue, por lo general, un pésimo estudiante; estuvo siempre mucho más interesado en las novelas que en los libros de texto; su carácter arisco y rebelde le perjudicó también en gran manera, pues acabó riñendo con algunos de sus profesores y no despertó simpatías en ninguno. Estudió medicina en Madrid doctorándose en 1893 y, tras un corto periodo como médico rural en Cestona, volvió a la capital iniciando sus colaboraciones periodísticas en diarios y revistas como Germinal, Revista Nueva o Arte Joven, entre otras.

A poco de llegar a Madrid, instalado ya en el negocio, empezó sus colaboraciones en periódicos y revistas; en 1900 publicaba su primera obra, Vidas sombrías, una colección de cuentos que empezó a darlo a conocer. Eran, en su mayoría, relatos escritos en Cestona sobre temas de aquella región y de sus experiencias de médico;

Sigue una etapa de intensa labor que conjuga con viajes por España y Europa. En 1911 publica El árbol de la ciencia. Hasta entonces había publicado ya, además de cuentos, artículos y ensayos, diecisiete novelas que constituyen lo más importante de su producción. Su fama se consolida y su vida se consagra a escribir volviéndose cada vez más sedentaria. En 1935 ingresa en la Real Academia Española, con el discurso titulado La formación psicológica de un escritor. Le respondió, en nombre de la corporación, Gregorio Marañón. Durante la Guerra Civil pasa a Francia, pero en 1940 se instala de nuevo en Madrid. Por sus ideas y por su manera de exponerlas, Baroja fue el literato más discutido y el más atacado de los escritores de su tiempo.


Pío Baroja murió el 30 de octubre de 1956 y fue enterrado en el cementerio civil de Madrid como ateo, con gran escándalo de la España oficial. Entre los que llevaron a hombros su ataúd estaban Ernest Hemingway y Camilo José Cela (deudor enorme de Baroja en su novela “La colmena”), los dos premios Nobel de literatura, los dos grandes admiradores del autor noventayochista.

Biografía y obras

domingo, 27 de diciembre de 2020

RAMHG-CEU. Curso de Experto en Heráldica, Genealogía y Derecho premial

 

Curso online de Experto en Heráldica, Genealogía y Derecho premial, por la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía y la Fundación CEU San Pablo.

 

Experto en Nobiliaria y Derecho Premial,
Heráldica y Genealogía

 

·        Fechas: 19 de enero a 23 de setiembre de 2021

·        Duración: 16 créditos (equiv. ECTS). 440 horas

·        Coordinador: Prof. Dr. Felipe García de Pesquera Gago

·        Matrícula: 1.500 euros

·        Enlace: https://www.ceuandalucia.es/posgrados/experto-en-nobiliaria-y-derecho-premial-heraldica-y-genealogia/

 

El curso tiene una importante dimensión práctica, relativa a la actual litigiosidad de los títulos nobiliarios (sucesión o vigencia), vinculada incluso a la presente ley de Memoria Histórica. Asimismo, es importante otra vertiente del mismo curso propuesto, como es la realización profesional de estudios y/o expedientes para el ingreso de candidatos en corporaciones de este perfil. 


La Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía y la Fundación CEU San Pablo, tras la firma en los meses finales de 2020 de un convenio marco que compromete a ambas instituciones, sacan a la luz un nuevo Curso de Experto estrictamente online que, dando comienzo en su primera edición en enero de 2021 y concluyendo en septiembre de dicho año, utilizará las nuevas tecnologías de la actualidad (plataformas docentes, multiconferencias, clases virtuales, tutorías online, webinars, etc.) para ofrecer a sus alumnos, que en este formato pueden proceder de cualquier lugar y de cualquier parte, sin obligarse a una hoy difícil asistencia presencial, estos conocimientos: los símbolos de la Heráldica, las sutilezas de la Genealogía, las múltiples facetas del Derecho premial, la actualidad constitucional de la Corona, la elaboración de expedientes nobiliarios, la búsqueda en archivos, la práctica del Derecho sucesorio o el conocimiento teórico del estamento nobiliario formarán parte de los contenidos de este curso, impartido por diversos académicos de la RAMHG y por prestigiosos docentes y profesionales de otros centros universitarios (CEU, Universidad Rey Juan Carlos, Universidad de Sevilla), del mundo profesional de la Archivística (Archivo General de Indias) o del Derecho (Sanguino Abogados, García O’Neill Abogados), avalados todos ellos por consolidados y prestigiosos currículos: formadores de primer nivel, que ponen a disposición de sus alumnos su experiencia y la calidad indudable de sus conocimientos. 

El pasado, así, se vuelca hacia el futuro en un curso que desea abrirse a investigadores, curiosos e iniciados, pero también a alumnos noveles o neófitos en estas materias, dando respuesta a una indudable demanda. Las condiciones (económicas, administrativas y organizativas) del propio curso se han diseñado expresamente para facilitar, también, la matriculación y participación en el mismo de alumnos con diversas inquietudes y procedencias profesionales y académicas.

 

Profesorado:

Ernesto Fernández-Xesta y Vázquez

José Miguel de Mayoralgo y Lodo

Amadeo Martín-Rey y Cabieses

Fernando Hidalgo Lerdo de Tejada

Tulio García O’Neill

Antonio Sánchez de Mora

Diego Laffón Benjumea

Fernando García-Mercadal y García-Loygorri

José María de Francisco Olmos

Jaime de Salazar y Acha

José Antonio Guillén Berrendero

Juan Cartaya Baños

Felipe García de Pesquera Gago

sábado, 19 de diciembre de 2020

Principales casas nobiliarias en España

 

El Ducado de Alba es la mayor casa nobiliaria de España. Nueve son las principales y entre todas ellas suman unos 200 títulos nobiliarios, incluyendo unos 35 ducados.


Ducado de Alba

Sin duda la Casa nobiliaria más conocida por los españoles. También es la que más títulos acumula, sumando su titular un total de 46: 15 con Grandeza de España (GdE) y 31 sin ella. Y la de mayor patrimonio, valorado por la revista Forbes en unos 3.200 M€.

La Casa de Alba de Tormes tiene su origen en la Corona de Castilla y en el siglo XIV, cuando el Rey Enrique IV de Castilla otorgó el Ducado de Alba de Tormes a García Álvarez de Toledo y Carrillo de Toledo, hasta entonces Conde de Alba de Tormes


Durante casi tres siglos la Casa de Alba correspondió a la familia Álvarez de Toledo, o Casa de Toledo, hasta la muerte sin descendencia de María del Pilar Teresa Cayetana de Silva y Álvarez de Toledo, la XIII Duquesa. Entonces pasó a Carlos Miguel Fitz James Stuart y Silva, sobrino-bisnieto de Fernando de Silva y Álvarez de Toledo, XII Duque Alba. Entre sus miembros destacan personajes como Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, el Gran Duque de Alba, líder militar al servicio de Carlos I y Felipe II, considerado por los historiadores como el mejor general de su época. El actual titular, desde 2015, es Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo.

Ducado de Medinaceli

Otra de las más importantes. El Condado de Medinaceli lo otorgó el Rey Enrique II de Castilla en 1368 a Bernardo de Foix, Conde de Foix, quien casó ese mismo año con Isabel de la Cerda, Señora del Puerto de Santa María. La Reina Isabel la Católica elevó el Condado en Ducado de Medinaceli en Luis de la Cerda y de la Vega, el V Conde. En ese momento el título del Condado de Medinaceli quedó sobre la villa de El Puerto de Santa María. Carlos I les otorgó la GdE en 1520. Por ello forma parte del grupo de los llamados Grandes de España de 1520, que fueron los primeros títulos españoles en obtener esta distinción por merced del hijo de Felipe el Hermoso y Juana “la Loca” tras su coronación como Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.

En este grupo también se cuentan, entre otros, los Ducados de Alba, Infantado y Medina-Sidonia, presentes en esta lista. El nombre del Ducado se refiere al municipio castellano de Medinaceli, en la provincia de Soria. El título perteneció a la Casa de la Cerda hasta que pasó a la Casa de Priego, del linaje Fernández de Córdoba, donde permanece. En 2013 heredó el título Marco Hohenlohe Langenburg y Medina, XIX Duque de Medinaceli, tras la muerte de Victoria Eugenia Fernández de Córdoba.

Ducado de Osuna

El Ducado de Osuna, con GdE, fue creado en 1562 por Felipe II, el Rey Prudente, quien se lo otorgó a Pedro Téllez-Girón, político y militar, V Conde de Ureña y VI señor de la ciudad de Osuna (provincia de Sevilla). El I Duque de Osuna era hijo de María de la Cueva y Toledo, de la Casa de Alburquerque, y de Juan Téllez-Girón. Se casó con Leonor Ana de Guzmán y Aragón, hija del Duque de Medina Sidonia y, al quedar viudo, casó con Isabel de la Cueva y Castilla, hermana del VI Duque de Alburquerque. 


En el siglo XIX esta casa nobiliaria llegó a ser la más importante de España, reuniendo 20 GdE y numerosos títulos, tales como los Ducados de Arcos, Béjar, Benavente, Gandía, Infantado, Medina de Rioseco, Pastrana, Plasencia, Lerma, Estremera, Francavilla, Mandas y Villanueva.

Ducado de Villahermosa

Este título nobiliario fue creado en 1476 por Juan II de Aragón a favor de su hijo Alonso de Aragón, hermanastro de Fernando el Católico. Su denominación hace referencia al municipio de Villahermosa del Río (Castellón), y el lema familiar es “Sanguine empta, sanguine tuebor”.

Desde 1996 su titular es Álvaro de Urzáiz y Azlor de Aragón. El Palacio de Villahermosa en Madrid es el actual museo Thyssen-Bornemisza, situado en el Paseo del Prado. Fue residencia de los duques a partir del siglo XVIII. Pasó a manos del Estado español en 1983. Tienen otros palacios y casas en Zaragoza y en Zarauz.

Ducado de Alburquerque

La Casa de Alburquerque también tiene su origen en la Corona de Castilla, cuando el mismo Enrique IV de Castilla otorgó a su valido Beltrán de la Cueva el Ducado de Alburquerque, en el año 1464. Toma su nombre de la villa de Alburquerque, situada en la provincia de Badajoz. En 1521 este Ducado recibió de Carlos I la GdE, formando parte del grupo de los Grandes de 1520.

El título estuvo en posesión de la familia De la Cueva hasta 1811, cuando murió sin descendencia masculina José María de la Cueva y de la Cerda, el XIV Duque. Lo heredó la familia Osorio, marqueses de Alcañices y de los Balbases.

Actualmente el jefe de la Casa es Juan Miguel Osorio y Bertrán de Lis, el XIX Duque, quien además ostenta otros títulos que se han ido incorporando a la Casa: el Ducado de Algete, el Marquesado de Alcañices, el Marquesado de Cadreita, el Marquesado de Montaos, el Marquesado de Cullera, el Condado de Fuensaldaña, el Condado de Grajal y el Condado de Villanueva de Cañedo.

Ducado del Infantado

El Ducado del Infantado fue concedido por los Reyes Católicos en 1475 a Diego Hurtado de Mendoza, el II Marqués de Santillana. Desde el primer momento los herederos de los Duques del Infantado son también Condes de Saldaña y Marqueses de Santillana. En 1520 Carlos I otorgó al Ducado la GdE de clase inmemorial. El I Duque del Infantado fue hijo del I Marqués de Santillana, Íñigo López de Mendoza y de la Vega, militar y poeta. La familia fue una de las más poderosas en esa época.


Entre sus propiedades históricas destacan el Palacio del Infantado en Guadalajara, la casa de Lazcano y el palacio de Barrena en los pueblos de Lazcano y Ordicia (Guipúzcoa), el castillo de Manzanares el Real en la Comunidad de Madrid y el castillo de la Moclova en Sevilla. El actual jefe de la Casa es Íñigo de Arteaga y Martín, que también es Marqués de Ariza, Marqués de Cea, Marqués de Armunia, Marqués de Monte de Vay, Marqués de Laula y Marqués de Valmediano, entre otros honores nobiliarios.

Ducado de Medina-Sidonia

El Ducado de Medina-Sidonia lo otorgó Juan II de Castilla a Juan Alonso Pérez de Guzmán, III Conde de Niebla, en 1445, siendo el Ducado hereditario más antiguo del Reino de España. Medina-Sidonia es un municipio de Cádiz, declarado Conjunto Histórico-Artístico. El título de Conde Niebla pasó a ser título de primogenitura de la Casa de Medina Sidonia, llevándolo sus legítimos poseedores desde el nacimiento.

La Casa de Medina Sidonia la había fundado Alfonso Pérez de Guzmán, más conocido por su sobrenombre de Guzmán el Bueno, I Señor de Sanlúcar de Barrameda, militar y noble leonés que vivió entre 1410 y 1468. El Ducado estuvo en principio en manos de los Pérez de Guzmán, conocidos como los Guzmanes, hasta que en 1779 pasó a los Álvarez de Toledo. Forma parte de los Grandes de España de 1520. El actual titular es Alonso González de Gregorio y Álvarez de Toledo.

Ducado de Fernán Núñez

Esta Casa está asociada al Ducado de Fernán Núñez, concedido por el Rey Fernando VII, en 1817, a Carlos Gutiérrez de los Ríos y Sarmiento de Sotomayor, Marqués de Castel-Moncayo, Marqués de la Alameda y hasta entonces VII Conde de Fernán Núñez. El título hace referencia al municipio de Fernán Núñez, en la provincia de Córdoba. El Condado se había creado en 1639 y se le había concedido la GdE en 1728. El I Duque de Fernán Núñez, nacido en Lisboa, fue embajador español en Londres y París y desempeñó cargos relevantes en el Congreso de Viena, el encuentro internacional que tuvo como objetivo restablecer las fronteras en Europa tras la derrota de Napoleón Bonaparte.

El actual Duque es Manuel Falcó y de Anchorena, quien se convirtió en el VI titular en 1956. Este es, además, Duque de Bivona, Marqués de la Mina, Marqués de la Alameda, Marqués de Almonacir, Marqués de Castelnovo, Marqués de Miranda de Anta, Conde de Barajas, Conde del Cervellón, Conde de Anna, Conde de Molina de Herrera, Conde de Montehermoso, Conde de Pezuela de las Torres, Conde de Puertollano, Conde de Saldueña, Conde de Xiquena y Señor de la Higuera de Vargas.

Ducado de Peñaranda de Duero

El ducado de Peñaranda de Duero fue concedido por el Rey Felipe III en 1608 a Juan de Zúñiga y Avellaneda, antiguo virrey de Nápoles. Su nombre se refiere al municipio burgalés de Peñaranda de Duero. Su actual titular es Jacobo Hernando Fitz-James Stuart y Gómez.


La Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza de España y Títulos del Reino, antes llamada Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza de España, es el organismo que agrupa a los Grandes de España y a quienes ostentan títulos del Reino.


 

 

Texto extraido del periódico La Razón

miércoles, 16 de diciembre de 2020

Manuel Marco y Rodrigo. Comandante general de los carlistas aragoneses

 

Sobrino del «cardenal de Bello» fue el jefe carlista más destacado de Aragón y participó en las tres guerras civiles. Manuel Marco vivió todos los movimientos carlistas del siglo XIX de una forma activa y continuada. La actividad fue principalmente militar, aunque durante el período de Carlos VII desarrolló también una relevante actividad política.

Manuel Marco (más conocido como Marco de Bello) nació en Bello (Teruel), el 15 de setiembre de 1817, de familia hidalga de pequeños propietarios aragoneses, su padre, Mariano —hermano del cardenal Juan Francisco Marco y Catalán—, había participado en la Guerra de la Independencia como capitán de húsares a las órdenes del general Villacampa. Su madre la aragonesa Joaquina Rodrigo Alagón.

Su incorporación activa al carlismo tuvo lugar en 1836, año en que se incorporó al frente de un grupo de mozos de un pueblo a las tropas del entonces brigadier Cabañero. Intervino en numerosas acciones y fue herido varias veces, consiguiendo el empleo de teniente coronel. No aceptó el Convenio de Vergara y al finalizar la guerra se retiró a su pueblo. Volvió a alzarse en 1855 con la caballería de la guarnición de Zaragoza y después de varias acciones se exilió en Portugal, con el grado de coronel. Participó en 1860 en la conspiración de San Carlos de la Rápita, volviendo otra vez a su pueblo, en esta ocasión con los entorchados de brigadier.

En julio de 1868 fue llamado por Carlos VII para que participara en la Junta de Londres, donde se procedió a la reorganización del carlismo, de la que salió nombrado mariscal de campo del futuro ejército carlista. Asistió a la Junta de Vevey (Suiza), en la que se puso al descubierto la detección del general Cabrera. En los inicios del alzamiento de 1872 salió a campaña el 24 de abril, pero fue herido y derrotado en Cantavieja (Teruel).

Castillo de Cantavieja

Como comandante general de Aragón, en 1873 volvió a levantarse en armas, estableció una escuela de cadetes y una fábrica de cartuchos en Cantavieja y organizó la administración civil y militar del carlismo. Tomó parte el 3 de Julio de 1874 en el asalto a Teruel y a pesar del valor y de la tenacidad que empleó en ello, fracasó la empresa, como él había anunciado, por lo que se le procesó.

Carlos VII encargó a Marco que reanudase la guerra en Aragón, lo que realizó en varias ocasiones. Al finalizar la guerra se retiró definitivamente a su casa. Falleció en Caminreal (Teruel) el 30 de junio de 1885.

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sábado, 12 de diciembre de 2020

Francisco Becerra. El Arquitecto más importante de América en el siglo XVI



En México estuvo al frente de las obras de la IgIesia del convento de Santo Domingo y, más tarde, como maestro mayor en la catedral de Puebla. Después de realizar varios monumentos más en México, se trasladó a América del Sur, donde trabajó en Quito y en las catedrales de Lima y de Cuzco. En Perú realizó los planos de los fuertes del Callao y del palacio de los virreyes en Lima.


Francisco Becerra nació en Trujillo en torno a 1540. En el Informe de Limpieza de Sangre formalizado en Trujillo, ante el licenciado de la Puerta, teniente de corregidor de la ciudad, el 7 de mayo de 1573, necesario antes de trasladarse a América, .declaró ser hijo de Alonso Becerra y de Constanza Hernández y descendiente por ambas líneas de “hidalgos notorios”. Estuvo casado con Juana González, hija de Juan de Vergara, natural de Garciaz, y “cristiana vieja de padres e de abuelos”, de la que no tuvo descendencia y con la que pasó a "las Indias" (en junio de 1573 se encuentra el matrimonio en Sevilla, dispuesto, en calidad de criado del provisor Granero Dávalos, a embarcarse en su séquito). Estando ya en América, tras enviudar de su primera esposa, casó en segundas nupcias con la joven María de la Parra, teniendo como única descendiente una hija. La saga de notables arquitectos no se continuó por esta línea, pero parece ser que un hermano de Francisco, de nombre Rodrigo, aparece vinculado a las últimas obras que Becerra ejecuté para el Ayuntamiento trujillano.

El propio maestro nos dejó esbozado en leves trazos su retrato físico: “soy hombre de mediana estatura y delgado y poca barba y que tengo los dientes altos, delante los menos y la barba entre rubia y morena”. Su carácter serio, con un toque de altivez, parece desprenderse del interrogatorio de la Probanza de Lima, de 17 de junio de 1585, en la que rodeado de una justa fama, optara al cargo de maestro mayor de las provincias de Perú, cargo que no le fue concedido por el rey Felipe II.

Catedral de Lima, obra de Francisco Becerra
 
Su padre era un gran arquitecto, que destacó especialmente en Trujillo, su tierra natal, a través de la arquitectura religiosa, influenciado por el estilo de Sancho de Cabrera, con el cual realizó grandes obras. Según algunos, era nieto de Hernán González de Lara, también arquitecto de reconocido prestigio que fue nombrado maestro mayor de la Catedral de Toledo trabajando en compañía de Alonso de Casarrubias, al cual sucedió en el cargo. La vocación artística del maestro trujillano le venía pues “de su abolengo el ser gran maestro de cantería”, su padre y su abuelo eran “tales e tan buenos ofyciales del dicho arte que heran tenidos por los mejores ofyciales de cantería y que abía en la dicha cibdad y sus comarcas”. En 1.553 cuando apenas contaba 13 años de edad, trabajaba en las Iglesias trujillanas de Santa María la Mayor y de San Martín, bajo la dirección de Sancho Cabrera y en compañía de su padre; quizás como consecuencia de su corta edad en las relaciones de libramiento se le denominaba “el Mozo”.

En 1560 acompañó a su padre en la construcción de la iglesia de Herguijuela. La labor de Becerra en Extremadura es bastante amplia, realizando obras tanto de carácter religioso como civil. Entre las religiosas destacan la Iglesia de Santo Domingo, de Trujillo, en la que intervino como maestro de obra, por primera vez, junto a su padre; no obstante, más allá de este legado familiar, fue Alonso Berruguete quien influyó en su estilo, como queda de manifiesto en la iglesia de San Bartolomé (Herguijuela), situada en la comarca de Trujillo

La primera etapa americana de este arquitecto comienza en 1575, año en que se puso al frente de las obras de la iglesia del Convento de Santo Domingo, ubicado en la capital de México. Dos años después ya ostentaba el rango de maestro mayor al frente de las obras de la catedral de Puebla de los Ángeles, uno de los edificios más considerables que diseñó durante su estancia en el virreinato, la más importante después de la de ciudad de México. Esta etapa se vio enriquecida con proyectos tan significativos como los conventos de San Agustín y de San Francisco, edificados en Ciudad de México; los conventos de Cuauhtinchan y de Totimehuacán, llevados a término en Puebla; la portada de la iglesia del convento de Tepoztlán, y un bello templo en Cuernavaca.

Catedral de Puebla
 
Desde 1581, el arquitecto extremeño trabajó en el Virreinato de Nueva Granada. Sus creaciones más celebradas en Quito, en donde estuvo dos años, fueron las iglesias/conventos de Santo Domingo y de San Agustín. En 1582, Becerra se trasladó a Lima La ciudad de los Reyes, donde se puso al servicio del virrey del Perú, Martín Enríquez de Almansa. Además de diseñar los fuertes del Callao y el palacio virreinal limeño, Becerra trazó, en 1598, ya con el virrey Luis de Velasco, los planos de las catedrales de Lima y de Cuzco, idénticas en su estructura y caracterizadas por la presencia de pilares cruciformes como elementos de separación de las naves. En el caso del templo cuzqueño, se da la circunstancia de que sus obras fueron suspendidas en 1601. Posteriormente, Bartolomé de Carrión fue nombrado maestro mayor, e incluyó algunas variaciones en los planos que finalmente guiaron la construcción hasta 1654. A juicio de los estudiosos, el modelo de las catedrales de Cuzco y Lima fue la catedral  renacentista de Jaén, ideada por Andrés de Vandelvira y terminada por Alonso Barba, peculiar por su planta rectangular con cabecera plana.

Entre otros proyectos Becerra realiza en Lima el del Hospital de Santa Ana que no se llevaría a cabo, y que desarrolló el esquema en cruz de los modelos hispanos de finales del siglo XV, que definió la mayor parte de las construcciones hospitalarias de la ciudad limeña.

Como consecuencia de un fuerte seísmo ocurrido en Lima, que afectó a la ciudad en 1586 destruyendo numerosos edificios, Becerra realizó trabajos de derribo y restauración en las zonas dañadas, como es el caso del Palacio de los Virreyes o la construcción de inmuebles de nueva planta, como las Casas Reales. Las obras que se realizan en el Palacio de los Virreyes comienzan en 1587 por mandato del virrey, en la fachada se advierten elementos propios del estilo artístico del celebre arquitecto trujillano, como columnas jónicas que flanquean la gran puerta adintelada de acceso, que Becerra dispuso al estilo del Palacio de Gonzalo de las Casas en su ciudad natal, o el frontón triangular que sustentaba las columnas sobre el entablamento. Falleció en Lima en 1601.

Palacio de Juan Pizarro Orellana, obra de los arquitectos Alonso y Francisco Becerra, construida en la segunda mitad del siglo XVI a iniciativa del que fuera primer corregidor de la ciudad de Cuzco, Juan Pizarro Orellana

Carmelo Solís Rodríguez dice de él este elogio: “Ningún apellido tan ligado al arte de la cantería como el de la familia Becerra, uno de cuyos vástagos,Francisco, dejó muestras de su buen hacer no sólo en su ciudad natal sino especialmente en América”. La pluma de Llaguno escribió de Francisco Becerra: “fue el mejor arquitecto que pasó a la América en el buen tiempo de la arquitectura española”.