Hombre de
gran curiosidad intelectual y capacidad de trabajo, intervino en la redacción
de nuevas ordenanzas para la Marina y en la reorganización de la Academia de la
Historia, donde fue su presidente en tres ocasiones
Trabajó
junto a Melchor Gaspar de Jovellanos en temas educativos y frecuentó la amistad
de algunos ilustrados como Juan Agustín Ceán Bermúdez, Villanueva, Nicolás de
Azara. Francisco de Goya le hizo un retrato en 1805.
José de Vargas Ponce nació en Cádiz, el 10 de junio
de 1760. Hijo de Tomás de Vargas, auditor de Marina del departamento de Cádiz,
y de Josefa Ponce, en su juventud sus padres se preocuparon porque tuviese la
más completa y esmerada educación en Ciencias, Humanidades y Lenguas. Tras
estudiar Matemáticas, Humanidades y Lenguas, se reveló como un diestro
matemático, discípulo de Esteban Carratalá y Vicente Tofiño de San Miguel.
El 4 de agosto de 1782 ingresó como guardiamarina, presentando
las pruebas de hidalguía por sus cuatro abuelos, figurando con el expediente 2.280,
el mismo año en que le premió la Real Academia Española su Elogio de Alfonso X el
Sabio y el mismo año en que participó en el sitio de Gibraltar y luchó en el
cabo de Espartel. Estos méritos le valieron ser ascendido a alférez de fragata.
Ingresó en
1786 en la Real Academia de la Historia, para la que escribió las normas directrices del Diccionario Geográfico
de España y trabajó en un Diccionario náutico que no llegó a aparecer. Publicó un Plan de educación para la nobleza
en 1786. Trabajó en el observatorio de Cádiz y realizó en 1789 junto a
Felipe Bauzá y el marino y matemático Vicente Tofiño el Atlas marítimo de España, donde se determinan posiciones
astronómicas y aparecen por primera vez derroteros de las costas de España. En
1787 publicó su Descripción de las islas Pithiusas y Baleares. Ingresó en 1789 en la Academia de San
Fernando.
Entre 1792 y 1797 era teniente de navío y se carteaba
con Jovellanos. Participó en la guerra contra la República Francesa,
ocupación de Tolón y comisiones en Italia. Estuvo también destinado en
Murcia y Levante, lo que aprovechó para realizar investigaciones arqueológicas
que entregó luego al concejo de Cartagena. En
1797, Jovellanos lo nombró miembro de la Junta de Instrucción Pública que
elaboró el Reglamento de la Escuela de
Pajes. El 15 de abril de 1798 se le ordenó escribir la historia de la
Marina española pero, desterrado de Madrid en 1799, trabajó en Cataluña y en la
región vasconavarra investigando para ese cometido y otros de naturaleza más
práctica. Concretamente en Guipúzcoa, su misión era la de suministrar al
Gobierno de Godoy información procedente de los archivos municipales para
probar la tesis de que en 1200 la Provincia fue lisa y llanamente conquistada,
por lo que los fueros no serían más que privilegios concedidos por los reyes
castellanos que se podían dar y quitar. En 1804 publicó su tragedia Abdalaziz y
Egilona y fue elegido director de la Academia de la Historia.
En 1805 es
ya capitán de fragata. En 1807
publica Importancia de la historia de la marina española y las biografías de
los marinos Pero Niño en 1807 y Juan José Navarro en 1808. Tradujo la Historia
general de la marina de todos los pueblos de Jean-Baptiste Torchet de Boismêlé
y colaboró con el régimen josefino desde la Junta de Instrucción Pública, para
la cual redactó un importante Informe, fechado el 3 de octubre de 1810.
Sólo tardíamente se incorporó al bando patriota y
formó parte de la Comisión de Instrucción pública de las Cortes de Cádiz junto
a Martín González de Navas, Eugenio de Tapia, Diego Clemencín, Ramón Gil de la
Cuadra y Manuel José Quintana, firmando el Informe Quintana en septiembre de
1813. Fundó el Diario Militar en 1812 y al año siguiente, en 1813, ingresó en la Real Academia Española.
Fue
diputado liberal por Madrid en 1813.
La reacción de 1814 le confinó en Sevilla, donde trabajó en el Archivo de
Indias, y en Cádiz; en esta última ciudad publicó El Tontorontón y El Varapalo
en 1818; aprovechó también para publicar un Estudio sobre la vida y obras de
don Alonso de Ercilla, sin año; fue diputado otra vez en 1820 y en este año
publicó varios dictámenes y Los ilustres haraganes, o Apología razonada de los
mayorazgos. Falleció en Madrid el 6 de febrero de 1821