El origen de La Casa de Mier, un linaje
nobiliario español, procede de Don Vela Ximénez, primer conde de Álava, a
quien había concedido el gobierno de esta provincia el Rey Alfonso I pero que se
retiró a Mier, en el Valle de Peñamellera, por su enemistad con el conde de
Castilla Fernán González
El Origen de los Mier
Con
la invasión de la península ibérica por los musulmanes, Jimeno de Navarra (Jefe
militar de la baja Navarra y descendiente del ducado de Aquitania), pidió
auxilio a los miembros de su familia para que le ayudaran en la defensa de
Pamplona frente al invasor, acudiendo en su auxilio la rama de los Vela
Ximenez; quienes se asentaron en la zona de Álava y que, con el transcurso de
los años fueron adquiriendo poder en la zona, fruto de su liderazgo militar.
Pronto
se comenzó a fraguar una enemistad entre los Condes de Álava (Los Vela Ximénez)
y los de Castilla (Los Fernán González). El enfrentamiento llegó a su punto
álgido en el año 1029, cuando el Conde Vela Ximénez de Álava da muerte, en la
Catedral de León, al heredero del condado de Castilla, el infante García
Sánchez; como consecuencia de este hecho se originó una guerra entre los
condados que culminó con la batalla de Monzón (donde fallecieron dos de los
tres hermanos Vela Ximénez). El tercero de ellos se vio obligado a huir del
poder de los Fernán González y va a refugiarse a Plecín en Alles (Asturias).
Del Conde Vela descendieron tres hermanos: Sancho Vela, Bermudo Vela y Martín
Vela. Todos ellos se establecieron tras el fallecimiento de su padre en el
lugar llamado Mier, en el Valle de Peñamellera. A pesar del tiempo transcurrido
desde que su padre diera muerte al heredero castellano, el odio de los Fernán
González hacia la familia se mantenía, por este motivo decidieron cambiar su apellido por el de Mier, instaurándose así un
linaje que, haciendo honor a su lema Adelante
el de Mier, por más valer, llegará hasta nuestros días dejando huella en nuestra historia.
Escudo de los Mier, en Mier |
Escudo de los Mier en Abándames |
Escudo de los Mier en Alles |
Según el legendario
origen del apellido Mier, que comenta el P. Mariana, se atribuye este linaje a
un caballero de nombre don Vela o conde Vela, descendiente de los condes de
Álava, que vivió hacia el 950. Este caballero, rival de Fernán González, siendo
vencido por éste se retiró a morir a Peñamellera, donde se lo enterró en el
Monasterio de San Pedro de Plecín (cuyo origen parece ser una capilla
prerománica y se encuentra hoy en ruinas), en Allés, fundando sus descendientes
solar en este valle, del que tomaron el apellido.
El
escudo original, constaba de dos llaves cruzadas, simbolizando el poder y la fe
que tenía la familia, y que al mismo tiempo eran constructores y protectores de
alguna iglesia del lugar. Encima de las llaves, tenía tres flores de Lis (aún
se mantienen en el escudo, pero en vez de tres son cinco), que simboliza el
antiguo origen aquitano de la familia (de la que descendían también los reyes
de Francia, España e Inglaterra). Tanto Julio de Atienza como Vicente de
Cadenas, otorgan para otro linaje MIER las armas mencionadas: de azur, una
corona de oro sobre dos llaves de plata, puestas en aspa, atadas con un lazo de
oro, acostada de tres flores de lis de oro, una a cada lado de las llaves y
otra debajo. Estos dos mismos heraldistas otorgan también el escudo de las
llaves al linaje MIERES.
La emigración a América
Cuatro
ramas de los Mier emigraron a América, cada una a diferentes zonas: Perú,
Colombia, Chile y México, siendo este
último el lugar de donde descienden la mayor parte de los Mier americanos.
Las
dos estirpes principales de los Mier en México fueron los Mier-Noriega, y los Mier-Terán.
Los Mier que llegaron a México fueron figuras claves de muchos acontecimientos
históricos, así por ejemplo, podemos destacar a fray Servando Teresa de Mier, uno de los protagonistas de la
independencia del citado país. Mención especial merece Antonio de Mier y Celis, fundador del Banco Nacional de México y a
quien el papa Pío IX le concedió el título pontificio de Duque de Mier.
Por
lo que respecta a los Mier que llegaron a Sudamérica, uno de los primeros fue Juan Bautista de Mier y de la Torre,
colonizador de la zona norte de la actual Colombia, quién llegó a esas tierras
en 1714 y a quien se le concedió el título de Marqués de Santa Coa.
Otro,
fue nuestro personaje, Francisco de Mier
y Torre, que fue Caballero de Santiago, exp. N. 5294, en el que aparece
trascrito el testamento de su padre donde le reconoce hijo legitimo, el 4º en
el orden, que en 1704 vivía en Oviedo, dedicado a la prosecución de sus estudios.
En el mismo expediente se testimonia su
inscripción en el libro del Padrón de goces de Nobleza del año 1699 y 1692 como
hidalgo notorio, de casa y solar conocido, confirmando su ascendencia.
En
la capilla del el Palacio de los Cuetos de Lierganes hay un blasón fechado en
1719 que procede de la Casa-Torre que tenía en el barrio de Rubalcaba de
Lierganes. En el mismo barrio fundó una capellanía, construyendo la ermita de
Santa María la Blanca y dotándola con 45.000 reales de capital.
Fue
Gobernador de Nuevo León (México) de
1710 (año en que llego a Monterrey) a 1714. En 1710 repartió tierras entre
los indios y se estableció en el pueblo de San Antonio de los Alazapas. En su
cargo, tuvo que enfrentarse a la rebelión de los indígenas neoleoneses,
defendidos por los franciscanos, contra la secularización de los curatos y los
abusos de los hacendados y encomenderos.
En
1714 ordenó la repoblación de San Pablo de los Labradores, asistiéndole como
Secretario su primo Francisco de Mier y
Noriega, que fue abuelo de Fray Servando Teresa de Mier y Noriega. El
pueblo de Mier, fundado en 1753 por José Escandon, se llama así porque en ese
lugar el gobernador solía pasar la noche de camino a Texas.
Según Julio de
Atienza, los MIER, del valle de Peñamellera, en el partido judicial de Llanes, actualmente
Asturias, traen cuartelado 1º, en plata, una cruz de azur, hueca y floretada;
2º de azur una espada de plata, circundada de cinco estrellas de lo mismo; 3º,
de gules, cinco coronas de plata; y 4º de plata cinco flores de lis de azur.
Trae por divisa “Adelante el de Mier por más valer”.
Sin embargo, la
representación más común del escudo de la familia “Mier” en Abándames (que
fuera capital del valle de Peñamellera, con sus muchas casas solariegas), parece
ser la siguiente: 1º cruz floreteada, 2º cinco panelas en sotuer, 3º espada
cantonada de cuatro luceros y en punta tres ramas nacientes. con el lema
“Adelante el de Mier por más valer”
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