domingo, 12 de diciembre de 2021

Crónica del XXI capítulo general de la Maestranza de Caballería de San Fernando. Asociación de descendientes de los Caballeros Laureados de la RMOSF

 (20-11-2021)

En la Iglesia Parroquial de San José de Madrid, tuvo lugar el XXI CAPÍTULO GENERAL DE LA MAESTRANZA DE CABALLERÍA DE SAN FERNANDO, para recibir con solemnidad y tomar el preceptivo juramento a las Damas y Caballeros Maestrantes últimamente admitidos en la Corporación.  Celebrándose a continuación la tradicional Santa Misa Funeral Anual, por el Alma y Eterno Descanso de los Caballeros Laureados fallecidos, los Miembros de las Unidades Militares Laureadas de la Real y Militar Orden de San Fernando, y por los de las Damas y Caballeros Maestrantes fallecidos desde el anterior Capitulo.


En este año tan especial, después de casi dos años desde el último Capítulo, han asistido 180 personas entre Maestrantes y familiares, ya que no ha sido posible, por las limitaciones del Covid, invitar a las Órdenes Militares, Maestranzas y Asociaciones que, tradicionalmente, asistían dando realce a nuestro Acto, que ha sido dirigido por el Jefe de Protocolo, el Maestrante Fundador y Vicepresidente ILMO. SR. DR. DON JOSE MARIA DE SANDOVAL Y GONZALEZ DE TEJADA.

Los actos se celebraron en la Capilla Mayor de la Iglesia, y bajo la Presidencia de Honor del EXCMO. SR. GENERAL DE EJERCITO DON JAIME DOMÍNGUEZ BUJ, Presidente de la Asamblea de La Real y Militar Orden de San Fernando y Gran Canciller de la de San Hermenegildo, y en cuyo honor se interpretó la “Marcha de Infantes”.


La Presidencia efectiva de los Actos correspondió a la Excma. Sra. Dña. Carmen Travesedo y Colón de Carvajal, Marquesa de Sierra Bullones, G. de E., Dama Maestrante Fundador, acompañada en asientos inmediatos por las Damas y Caballeros Maestrantes Miembros de la Junta de Gobierno, y por otros Maestrantes de la Corporación.

Estos solemnes actos fueron oficiados por el Capellán de Honor de la Maestranza, ILMO. SR. CAPITAN CASTRENSE DON ALEJANDRO ESPIRITU FONTES, quien en el Presbiterio, tomó el preceptivo Juramento a las Damas y Caballeros Maestrantes desplazados desde diferentes puntos de España para el Acto. Imponiéndoles los Lazos y Medallas de La Maestranza el ILMO. SR. CORONEL DON LORENZO CABANILLAS Y GARCÍA DE CARELLÁN, VICEPRESIDENTE DE LA MAESTRANZA. A continuación besaron la Bandera de España que fue portada para ello por el CANCILLER, ILMO. SR. CORONEL DEL EJERCITO DEL AIRE DON CARLOS MARTÍNEZ-VARA DE REY Y DE NOVALES.

Las Damas y Caballeros Maestrantes recientemente incorporados a nuestra Corporación acreditaron fehacientemente ante la Fiscalía, la Junta de Gobierno y la Asamblea General, sus correspondientes pruebas de la Nobleza, así como del Parentesco con los Caballeros Condecorados con la Real y Militar Orden de San Fernando. Y fueron los siguientes:

-ILMO. SR. DON AGUSTIN DE MONTEVERDE Y BENITEZ DE LUGO

-ILMO. SR. DON TOBIAS DE ANTON Y ALONSO DE LIEBANA

-ILMO. SR. DON JOSÉ LUIS ESQUIVIAS Y MOSCARDÓ

-ILMO. SR. DON CARLOS DOMINGUEZ Y SANCHEZ-ARJONA

-ILMO. SR. DON JOSE MARIA ESCASSI Y GARCÍA-ESCÁMEZ

-ILMO. SR. DR. DON JAIME BAILLO Y MORALES-ARCE

-ILMA. SRA. DOÑA MARÍA DE LAS MERCEDES MORENO Y HERNANDEZ

-ILMO. SR. DON MELCHOR MIGUEL AMATE Y CONESA

-ILMO. SR. DON ALEJANDRO FERRER-DALMAU Y SOCÍAS

-EXCMO. SR. DON JOSE IGNACIO SALAFRANCA Y SÁNCHEZ DE NEYRA

-ILMO. SR. DR. DON JOSÉ MANUEL HUIDOBRO Y MOYA

-ILMA. SRA. DRA. DOÑA MARÍA DEL CARMEN FERNÁNDEZ-BRAVO Y FERNÁNDEZ-BRAVO

-ILMO. SR. DON LUIS ALGAR Y MORBACQ

-ILMO. SR. DON CARLOS MARÍA CALDERON Y DE LA CRUZ

-ILMO. SR. DON AGUSTÍN RAFAEL DE CARTAGENA ROMEU

-ILMO. SR. DON GERARDO MARTÍNEZ-VARA DE REY Y DE NOVALES

-ILMO. SR. DON ALEJANDRO AURELIO ZAMBRANO Y SEVILLANO


La CORONA DE LAUREL, depositada en el Altar, fue traída por la Vía Sacra y colocada en el centro del primer tramo del Altar Mayor por los Caballeros Maestrantes: Ilmo. Sr. Teniente de Infantería de la Armada Don Cesar Horcajo, Marqués de Torreblanca y por el Excmo. Sr. Don Augusto Ferrer- Dalmau y Nieto, Caballero Maestrante de Honor y de Derecho, Encomienda de número de la Orden de Isabel la Católica y Caballero Gran Cruz de la Orden del Mérito Naval.

A continuación se dio lectura a un sentido y especial RECORDATORIO de los MIEMBROS DE LA MAESTRANZA RECIENTEMENTE FALLECIDOS desde la celebración del anterior CAPITULO XX, rezando por su eterno descanso cerca del Señor, y que fueron las Damas y Caballeros Maestrantes.


Finalizado el Acto del Capitulo Anual, en el HOTEL CATALONIA situado en la Gran Vía, 9, tuvo lugar el tradicional almuerzo de hermandad, al que asistieron un centenar de personas.

viernes, 10 de diciembre de 2021

Bicentenario del nacimiento del contralmirante MIGUEL LOBO MALAGAMBA (1821-2021)

 

Marino, político e historiador, coleccionista de piezas arqueológicas y autor de múltiples obras, destacando su "Historia general de las antiguas colonias hispanoamericanas".

Tomó parte en la guerra hispano-sudamericana en 1866 como mayor general de la escuadra del almirante Méndez Núñez, también de origen noble (hidalgo), tomando el mando de la misma cuando éste fue herido en el combate de El Callao. 

Muchas vidas se han salvado en los últimos siglos en las costas españolas gracias a la infraestructura desarrollada tras la estancia de Lobo en Londres. La “Royal National Life Boat Institution”, destinada a ayudar a los que naufragaban, sirvió de modelo a las instituciones que se han dedicado al rescate de náufragos en las costas españolas (Salvamento Marítimo).


Miguel Lobo y Malagamba nació en San Fernando (Cádiz) en pleno Trienio Constitucional (1820-1823), el 26 de noviembre de 1821. Era hijo de Manuel José Lobo y (García de) Campos, Caballero de la Orden de Alcántara (desde 1804), y de Juana María Malagamba y Guarderas, casados en la ciudad de Cádiz el 13 de abril de 1809. Su padre, también marino, había nacido en Jalapa (Xalapa), en el Virreinato de Nueva España durante el reinado de Carlos III (1759-1788), en 1768. Obtuvo merced de hábito en la Orden Militar de Alcántara el 22 de agosto de 1800, cruzándose en 1802; en el momento de su ingreso en la Orden Manuel Lobo era Teniente de Navío.

 

Miguel, por ambos costados, descendía de genoveses. Su abuelo Juan Santiago (Jacome) Lobo, nacido en Cádiz el 8 de febrero de 1722 había casado en Veracruz en 1761 con Manuela García de Campos. Obtuvo reconocimiento de su hidalguía por la Real Chancillería de Granada el 12 de julio de 1782. Su bisabuelo, Juan Jerónimo Lupi y Berenzón, había nacido en Pegli (República de Génova) en 1688 y casado en Cádiz, en1717, con María Rosa Candiani y Magnona, natural de Cádiz. 


En el expediente de ingreso de D. Manuel Lobo en la Orden de Alcántara conservado en el Archivo Histórico Nacional pone Pelli, pero debe escribirse "Pegli". En la Península Itálica usaron el apellido "Lupi" (lobo en italiano). Su tatarabuelo, Francesco Lupi, natural de Pegli (Genova) había casado en Sestri en 1687 con María Jerónima Berenzón natural de Sestri, en la República de Génova.


Juan Gerónimo Lupi Berenzón 1688-1755  María Rosa Candiani Magnona 1702   Miguel García de Campos Eyzaguirre 1696-1742   María Micaela Arraido Monterde y Antillón 1714-        
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Juan Jacome Lobo Candiani 1722-1807   Manuela Javiera García de Campos Arraido 1739-   Carlos Malagamba Vallarino   Juana María Guarderas Nieto †1807
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Manuel José Lobo García de Campos 1768-   Juana María Malagamba Guarderas 1783-
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Manuel José Lobo Malagamba 1821-1876

Miguel Lobo Malagamba, a los 14 años de edad, en 1835, inició en Cádiz su servicio a la Armada Española como Guardiamarina. Su bautizo de guerra fue inmediato, ya que ese mismo año embarcó en el bergantín Jasson el 4 de agosto con el Comandante Francisco Sevilla, pasando a colaborar en el cerco por mar a los carlistas. El futuro Almirante, estuvo presente en las operaciones navales que ocurrieron durante casi dos años, entre ellas las de la ría de Bilbao y en los sucesivos buques que realizaban transportes entre San Sebastián y Santander. En 1836 estuvo embarcado en el bergantín Manzanares. Al año siguiente, en 1837 pasó a preparar el armamento de la fragata Esperanza, en la que pasó a la isla de Cuba, al puerto de La Habana, llegando a este puerto el 23 de enero de 1838, regresando a la Península pocos meses después a bordo del buque Soberano, desembarcando en El Ferrol en abril de 1838. Finalizando la I Guerra Carlista (1833-1840), estuvo sirviendo en vapor Isabel II, operando en el Mar Cantábrico en el bloqueo establecido a los seguidores de "Carlos V". Poco antes de terminar la contienda, en agosto de 1839, ascendió a Guardiamarina de 1º. Desde noviembre de 1839 hasta el 30 de mayo de 1840 estuvo embarcado en el bergantín-goleta guardacostas Isabel I.

 

Regresó a su San Fernando natal en 1840, estando destinado en el Arsenal de La Carraca hasta que el 27 de septiembre que recibió pasaporte para trasladarse a La Habana. Ascendió a Alférez de Navío el 26 de mayo de 1841. Por Real Orden de 17 de octubre se dispuso que pasase a Cádiz inmediatamente con destino a Filipinas donde le fue encomendado el mando del vapor Basco, que se encontraba fondeado en Manila. A bordo del Reina de Castilla llegó a Cavite el 17 de julio de 1847, tomando el mando del vapor Magallanes el 1 de septiembre de 1847. Lobo navegó por las aguas del archipiélago filipino estando presente el 6 de enero de 1848 en el ataque y toma de la isla de Balanguingui, obteniendo la cruz de Marina de la Diadema Real, regresando a la Península Ibérica en 1849.

En 1850 estuvo en la fragata Cortés en la Habana (Cuba). Un año más tarde, en 1851, Isabel II (1833-1868) lo nombró Caballero de la Orden de Carlos III. Como Oficial de Órdenes de la División Naval del Mediterráneo, visitando además de los puertos mediterráneos de la P. Ibérica y otros como Tolón en Francia y Nápoles y Ancona en la Península Itálica. Por Real Orden de 13 de diciembre de 1856 fue nombrado 2.º Ayudante de la Mayoría General de la Armada en Madrid, cesó en el mando de la Mazarredo el 6 de enero, presentándose en Madrid el 10. Al año siguiente, también por Real Orden con fecha de 4 de marzo de 1857 ascendiendo a capitán de fragata y fue enviado a Francia, por R.O. de 25 de marzo.

El 28 de octubre de 1859 fue nombrado comandante de las Fuerzas sutiles, cañoneros, faluchos, escampavías, de la División de Operaciones, preparada para la guerra contra Marruecos, tomando posesión en Cádiz el 9 de noviembre. En esta guerra, nuestro marino isleño se destacó en 1860, en la Batalla de los Castillejos en Marruecos por cuya actuación en el desembarco se le concedió el grado de Coronel del Ejército de Tierra. Tres años más tarde, por Real Orden de 28 de agosto de 1863 ascendió a capitán de navío y un año después (27 de junio de 1864) fue nombrado mayor general de la escuadra del Pacífico, puesto que ocupó efectivamente el 7 de septiembre en las islas Chinchas. En 1866, destinado en la fragata Numancia, participó en la Guerra del Pacífico como Mayor General de la escuadra del Almirante Méndez Núñez, tomando el mando de la misma cuando éste fue herido en el Combate del Callao (Perú). De aquí pasó con parte de la escuadra a Montevideo (Uruguay), navegando luego por Río de Janeiro (Brasil) en 1867, para desde allí dirigirse a las Antillas, a Cuba, volviendo posteriormente al Río de la Plata.

Miguel Lobo   destacaba   la utilidad del invento de su amigo Monturiol, el submarino: “Es un nuevo mundo el que puede explorarse con la navegación submarina; y los medios para verificarlo los proporciona Monturiol, al mundo civilizado, con su  Ictíneo o barco pez”. 


 
Ascendido a contralmirante el 14 de septiembre de 1869, bajo el Gobierno Provisional establecido tras el derrocamiento de Isabel II un año antes en 1868. Lobo continuó al frente de la Escuadra de Sur América, navegando por las aguas de Río de Janeiro y Montevideo hasta el 27 de agosto de 1871 en que fue relevado, regresando a la Península, presentándose en Madrid el 9 de octubre de 1871. El 14 de diciembre del mismo año fue nombrado comandante general del Departamento de El Ferrol. Al cesar en el puesto Lobo obtuvo licencia para pasar a Chiclana de la Frontera (Cádiz), y recibir los baños medicinales de su balneario. Estando en esta localidad gaditana, el 19 de julio de 1873, estalló la revuelta cantonalista contra el gobierno de la I República.
 


Lobo sintió el pundonor profesional y se trasladó a Algeciras, embarcando en el vapor Alerta, logró un empréstito de los comerciantes de Gibraltar, y empezó a agrupar cuantas fuerzas pudo encontrar. En contacto con el Jefe del Ejército de Andalucía, Manuel Pavía, el cual, tras liberar Sevilla, pudo auxiliar al Arsenal de La Carraca. Cuando Pavía llegó por fin a Cádiz, el 5 de agosto ya Lobo había desembarcado y tomado las Casas Consistoriales gaditanas. De la capital gaditana pasó a Cartagena, donde al mando de las fragatas Almansa, Vitoria y Zaragoza, además del vapor Colón, derrotó a la escuadra cantonal en el Combate naval de Portmán, aunque posteriormente los navíos del cantón de Cartagena le forzaron a abandonar el bloqueo y refugiarse en Gibraltar. En 1874, fue nombrado Capitán General del Departamento de Cartagena.
 

En el año 1876, Miguel Lobo sufrió una grave enfermedad, por lo que fue llevado a París, falleciendo el 5 de mayo a consecuencia de la operación que le fue practicada en la capital de Francia. Por Orden del Gobierno su cadáver fue mandado embalsamar y ser traído a la Patria. Estaba casado con Elena Ravina, aunque no tuvieron descendencia. Sus restos mortales, llegados a bordo del vapor León desde el puerto de Marsella (Francia) fueron depositados en el Panteón de Marinos Ilustres el 14 de noviembre de 1886.

Texto extraído mayoritariamente de: https://academiadesanromualdo.com

Al servicio de la pluma y la espada. Orígenes, vida militar y muerte de D. Miguel Lobo Malagamba 1821-1876

Para saber más

sábado, 4 de diciembre de 2021

La Academia de Artillería de Segovia. La más antigua del mundo en activo

 

La Academia de Artillería de Segovia es un centro académico militar, pionero histórica, científica y pedagógicamente en España, fundado el 16 de mayo de 1764 como Real Colegio de Artillería en el Alcázar de Segovia, en tiempos de Carlos III, a iniciativa del Teniente General Félix Gazola, Conde de Gazola, Inspector del Cuerpo de Artillería y su primer Director. 


La existencia del Real Colegio fue producto de una larga y natural evolución de otros centros relativamente análogos que desde siglos atrás existieron en España y aunque ay pocas referencias respecto a la existencia de escuelas anteriores a las que se crearon a principios del siglo xvi, sin embargo, no se puede negar que en aquellos tiempos hubo enseñanza y escuela de Artillería, pues es indudable que aquellas grandes masas de artillería que los Reyes Católicos llevaron a la Guerra de Granada requirieron un personal numeroso y especializado. El Rey Fernando nombró a Francisco Ramírez de Madrid jefe de su artillería, por lo que recibió el sobrenombre de El Artillero y fue también secretario de los RR.CC. Designado Consejero de Estado participó en la toma de Granada.

La primera escuela militar fue la que dio vida el Emperador Carlos V en Milán, en 1543. Sin embargo, con objeto de formar especialistas artilleros y evitar la presencia de extranjeros, Felipe II crea en 1559 la famosa Escuela de Burgos, que tenía carácter nacional. Esta escuela, junto con la de Venecia fueron, en su tiempo, las más importantes de Europa. Palma de Mallorca también tuvo su escuela hacia 1559, gracias a la universidad y fundada por un vizcaíno, Diego Villegas. Debido a la precariedad de medios de la Escuela de Burgos, el Capitán General de Artillería funda en 1575 otra Escuela en Sevilla, siendo su Director el Artillero Mayor de S.M.

En los primeros años del siglo XVII, el ilustre general de Ingenieros Juan de Acuña y Vera, que fue Capitán General de Artillería, solicitó y obtuvo del Monarca el establecimiento de escuelas de Artillería en Barcelona, Pamplona, Coruña, Lisboa, Cádiz, Gibraltar, Málaga y Cartagena. Sin embargo su existencia fue efímera por falta de presupuesto, funcionando con normalidad únicamente la ya existente en Sevilla. Esta escuela cerró sus puertas en 1681. Fuera de nuestro territorio se crearon escuelas en Bruselas, Ferrara y Nápoles, muy importante la primera, donde se formaron insignes generales de varios países de Europa.

En el último decenio de este siglo tuvo lugar una innovación, tomada de Francia, que consistió en la institución de la clase de cadetes, los cuales se instruían en cada Regimiento, donde se constituyó una Academia a cargo de un capitán llamado Maestro de Cadetes.

Real Colegio de Artillería de Segovia

A principios del siglo XVIII se establecen escuelas de matemáticas y artillería en las plazas de Barcelona, Pamplona, Badajoz y Cádiz, de corta vida y escasos resultados. A mediados de siglo, el coronel de Artillería Rodrigo del Peral dirige una exposición al Marqués de la Ensenada para tratar de establecer y crear un cuerpo científico de oficiales de Artillería, por cuya propuesta se crearon en Barcelona y Cádiz, Escuelas formales de teórica con título de Artillería, precursoras de la que sería, definitivamente, la Academia de Artillería de Segovia. Ambas escuelas tenían como director y profesorado oficiales del Cuerpo y se cursaban cuatro años de estudios, bastante completos de Matemáticas, Física, Artillería y Fortificación.

Merece mención especial la creación del primer Centro Docente Militar de carácter auténticamente “General” fundado por el Teniente Coronel de Artillería Mariano Gil de Bernabé en Sevilla, instalándose en el convento de San Antonio, de frailes Franciscanos, inaugurado el 14 de diciembre de 1809. Por avatares de la contienda tuvo que trasladarse a Cádiz, dos meses después, emplazándose en la isla de León.

Félix Gazola

En la fundación del Real Colegio de Segovia fueron actores principales: Carlos III, Rey de las Españas; el conde de Aranda, primer director general de Artillería; el marqués de Esquilache, secretario de Hacienda y de Guerra; Ricardo Wall, secretario de Estado y el conde Gazola, inspector general del Cuerpo y primer director del Colegio. Sin duda el actor más destacado fue este último, Félix Gazola, militar de sólida formación científica, humanística y matemática, que sirvió en el Ejército del Reino de Nápoles, siendo Rey Carlos III, llegando a ser Comandante General de su Artillería. Cuando el Monarca lo fue de España (1760) lo admitió a su servicio con el mismo grado de Teniente General que ostentó en el reino de Nápoles y poco después lo nombraba inspector general de Artillería e Ingenieros, reservándose el Rey la Dirección del Cuerpo de Artillería hasta el año 1803 en que Carlos IV lo concedió al Príncipe de la Paz.

Una vez cerradas las escuelas de Barcelona, por R.O. de 12 de mayo de 1760, y la de Cádiz, por R.O. de 23 de abril de 1764, tuvo lugar con toda solemnidad la inauguración del Real Colegio de Artillería de Segovia, el 16 de mayo de 1764, con 60 cadetes y en presencia de la nobleza, el clero y las autoridades de Segovia.

El día de la inauguración, el padre Eximeno, de la Compañía de Jesús, profesor primario del Colegio, pronunciaba el discurso de apertura, sobre La necesidad de la teoría para desempeñar en la práctica el servicio de S.M. El reglamento regulaba el sistema y los requisitos que debían reunir los aspirantes a plaza en la Compañía de Caballeros Cadetes, quienes tenían que presentar un Expediente de Pruebas de Nobleza. Sólo la nobleza tenía acceso a una formación que ni siquiera se impartía en las aulas de la Universidad española en el siglo XVIII. La edad de ingreso estaba fijada en los doce años.

Academia de Artillería_Convento de San Francisco

El 6 de marzo de 1862 un terrible incendió destruyó el Alcázar, por lo que los cadetes fueron trasladados, quedando alojados en el convento de San Francisco, donde han permanecido de manera ininterrumpida durante 162 años, mientras que el Alcázar fue ocupado durante 76 años, en tres períodos separados de seis, diez y seis años, con motivo de la Guerra de la Independencia, invasión del duque de Angulema, establecimiento del Colegio General Militar y I Guerra Carlista. En diferentes éxodos la Academia ocupó el Colegio de San Laureano, en Sevilla; Villa Carlos, en Mahón; Colegio de Nuestra Señora de Montesión, en Palma de Mallorca; convento en Badajoz; Colegio de San Ciriaco y Santa Paula, en Alcalá de Henares y Seminario de Nobles, en Madrid.

Fuente: http://www.realcolegiodeartilleria.es/historia

Autor: D. José Oliver Barceló, coronel de Artillería