miércoles, 4 de febrero de 2026

Luis Belluga. Cardenal guerrero, político y benefactor

 

Tuvo un papel muy importante en la implantación de la Casa de Borbón en España. Alcanzó el obispado de Cartagena-Murcia en 1705. Después, Clemente XI lo elevó a Cardenal. Fue, además de un destacado religioso, guerrero, además de político durante el reinado de Felipe V.

Luis Antonio Belluga y Moncada, nació en Motril (Granada) el 30 de  noviembre de 1662, en el seno de una familia hidalga de ascendencia aragonesa; hijo de Luis de Belluga y Moncada Ramirez y María Francisca del Castillo López de Haro.

Huérfano desde la más tierna infancia, Luis Belluga quedó al cargo de su tío  Luis Belluga y Mortara, cura beneficiario de la parroquia de Motril y los Religiosos Mínimos de San Francisco de Paula lo educaron. Pronto mostró gran vocación sacerdotal y, cuando tenía catorce años, lo ordenaron sacerdote. Realizó estudios en Granada, en el Colegio Mayor de Santiago. Más tarde, pasó al Colegio de Santa Mª de Jesús en Sevilla, donde se licenció y doctoró en Teología en 1686

En el Archivo Histórico de la Universidad de Sevilla se conserva su expediente de limpieza de sangre, la toma de posesión de la beca, en 28 de enero de 1686, y una amplia noticia sobre él en la Memoria de los S.S. Colegiales que ha havido en esta Santa Casa y Colegio Mayor de Santa María de Jesús Universidad de Sevilla... desde el año de 1517 hasta 1782.

Tras doctorarse, lo nombraron canónigo lector de la Catedral de Zamora (1687). Después ganó la canonjía de Córdoba, conociendo la Congregación de Sacerdotes y Oratorio de San Felipe Neri y siguiendo su regla a partir de entonces. Allí estuvo hasta febrero de 1705, cuando pasa a ocupar la diócesis de Cartagena. Por entonces, ya era ferviente partidario de la causa borbónica.

Estatua del cardenal Belluga en Murcia

Siguiendo la estela de otros prelados-políticos como Richelieu o Mazarino, desde su responsabilidad episcopal jugó un papel decisivo en la Guerra de Sucesión que batía a España entre dos candidatos al trono del finado Carlos II: Felipe de Anjou y Carlos de Habsburgo.

Comienza en Murcia-Cartagena su época más activa como obispo y se convierte en un personaje destacado en el campo político, siendo nombrado virrey y capitán general del reino de Murcia y  Valencia, tomando partido por el bando borbónico en la Guerra de Sucesión; comandó tropas en algunos enfrentamientos de la guerra, como en la llamada Batalla del Huerto de las Bombas, el 4 de septiembre de 1706, con resultado favorable para Belluga y los felipistas, obligando a los partidarios derrotados del archiduque a huir a Orihuela. Después, contraatacó en la batalla del Albujón, tras lo que recuperó Cartagena.

Una vez sometido el sur del reino de Valencia, Belluga trató de apoderarse del norte del mismo, aún ocupado por las tropas del archiduque. De este modo, se llegó a la famosa batalla de Almansa, en 1707. Entonces, los borbónicos, bajo el mando del duque de Berwick, vencieron de manera decisiva a los partidarios del Archiduque Carlos de Austria, y tomaron rápidamente el reino valenciano.

El Cardenal Belluga es recordado en la comarca de la Vega Baja del Segura por la fundación de diversos lugares de colonización. Puso en cultivo nuevas tierras, necesarias para la mejora de la economía. Destacó el pueblo de Nuestra Señora de los Dolores, que acabó llamándose Dolores y otras poblaciones cercanas. Además, creó el Seminario de Teólogos y construyó hospicios, hospitales y desarrolló otros proyectos y obras pías.

Por la negativa del rey Felipe V para cambiar la capital del reino propuesta por Belluga, abandonó el virreinato. Esta oposición hizo que la relación con el rey se fuese deteriorando.

Poco después, en 1719, fue nombrado cardenal por el papa Clemente XI. Participó en el cónclave de 1721 que eligió papa a Inocencio XIII y, también participó en el cónclave de 1724 que eligió papa a Benedicto XIII y a partir de entonces se quedó a vivir en Roma, resignando a la sede de Murcia. También participó en los cónclaves de 1730 que eligió papa a Clemente XII y de 1740 que eligió papa a Benedicto XIV. Así, en 1723, Luis Belluga renunció a la mitra de Cartagena y se trasladó a Roma, donde falleció el 22 de febrero de 1743, habiendo desarrollado una intensa labor en la Curia vaticana, en las congregaciones en las que participó.

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