lunes, 29 de abril de 2019

Ruy Díaz de Melgarejo. Militar, conquistador, explorador y gobernador



Su vida estuvo marcada por guerras, conspiraciones, persecuciones y conflictos familiares. Junto a Juan de Salazar, Alonso Riquelme de Guzmán y Diego de Abreu se opuso al gobierno de Domingo Martínez de Irala, apoyando al deportado Álvar Núñez Cabeza de Vaca.

Gobernó de manera casi absoluta e independiente la antigua provincia asuncena del Guayrá, durante 20 años, y luego de separarla de Asunción en 1575, con el título de teniente de gobernador del Guayrá unos 15 años más.

 
Ruy Díaz Ortiz de Melgarejo nació en 1519 en Salteras (Sevilla). Hijo de Francisco de Vergara y de Beatriz de Roelas, sus abuelos paternos eran Hernando de Vergara y Francisca de Ribera. Por hermanos tuvo a Hernando, Juana Ortiz de Melgarejo y Francisco Ortiz de Vergara.

Melgarejo era hidalgo y la genealogía noble de su familia (la de los Ortiz de Sevilla) fue demostrada en varias ocasiones. Muy joven ingresó en el ejército de Carlos V, sirviendo por 6 años en la Armada Española junto al Duque de Borbón en Italia y Francia, además de la toma y saqueo de Roma (1527), en las campañas de Sicilia y Negroponte y, por último, en la captura de la plaza de Castelnuovo.

Tenía 21 años de edad cuando, el 2 diciembre de 1540, zarpó desde Cádiz rumbo a América, en la expedición del adelantado Alvar Núñez Cabeza de Vaca, junto con su hermano Francisco. Llegó primero a la isla de Santa Catalina para seguir a pié a la ciudad de Asunción, donde llegaría en marzo de 1542.
A mediados de 1540, ordenó el rey a la Casa de Contratación para que Alvar Núñez "vaya con brevedad... por la gran necesidad en que están los españoles que en ella quedaron..." (en el Río de la Plata).

El adelantado preparó su expedición con esplendidez, gastando hasta 14.000 ducados. La flota, formada por dos naos y una carabela zarpó de Cádiz el 2 de diciembre de 1540. Iban embarcados 400 soldados y formaban la plana mayor algunos brillantes capitanes como Nufrio de Chaves, Pedro Estopiñán Cabeza de Vaca, Francisco Ortiz de Vergara, Ruiz Díaz Melgarejo, Alonso Riquelme de Guzmán y Felipe de Cáceres que volvía al Plata.
Participó en la expedición ordenada por Cabeza de Vaca y encabezada por Irala contra el cacique Aracaré y acompañó también a este capitán en su exploración por las regiones del norte paraguayo. Melgarejo se puso del lado de Cabeza de Vaca cuando le hicieron prisionero los oficiales reales de Irala, al que, junto con su hermano Francisco y varios amigos, trató de liberar, sin éxito. A raíz de esto, la destitución de Cabeza de Vaca desencadenó una lucha de poder de dos bandos.

Aprovechando que, en 1547, Irala marcha hacia Perú y había dejado a cargo a Francisco de Mendoza, Melgarejo y Abreu lo convencen de llamar a votación para elegir a un gobernante legal debido a que la situación se encontraba ilegítima desde que Cabeza de Vaca había sido depuesto. Mendoza accede y mientras se celebraban los comicios, Melgarejo y Abreu impiden que Mendoza ingrese al lugar de votación y logran persuadir a la gente de elegir a Abreu como gobernador. Abreu da pena de muerte a Mendoza. Irala retorna a Asunción y aprisiona a Melgarejo y Abreu, pero logran escapar en julio de 1549 y son perseguidos por las autoridades asuncenas. Melgarejo permaneció alrededor de 4 años escondido en los bosques.

En 1553 fue nuevamente apresado en el campamento de Yerekyhaba en lo que actualmente es el Alto Paraná, pudo escapar y marchó hacia el este donde fue capturado por los indígenas tupíes, pero logra escapar y llegar hasta las costas del Atlántico, a San Vicente, en donde se encontró con pasajeros de la flota de Sanabria que había tenido problemas y había sido auxiliada por los portugueses que los tenían detenidos. Entre los pasajeros, conoce a Elvira de Carvajal (hija de Francisco Becerra y de Isabel de Contreras) con quien contrae matrimonio, viviendo un tiempo en el puerto luso-brasileño, donde nacieron sus seis hijos y sin poder volver a Europa, se pone a disposición de Irala, y junto a su esposa, Juan de Salazar y algunos miembros más de la flota de Sanabria, retornó a Asunción en 1555.

Irala, que lo veía como amenaza, envió a Melgarejo a colonizar la región de Guayrá ubicada entre el río Paraná y el océano Atlántico. En 1556, tras el fallecimiento de Irala y durante el gobierno de Gonzalo de Mendoza, fundó la Ciudad Real del Guayra, repartiendo las tierras a los asuncenos que lo habían acompañado, realizó un censo y construyó una casa de gobierno en el pueblo.

Permaneció unos 7 años en Ciudad Real. En 1561 los indios se rebelaron y el pueblo quedó cautivo, por ello pidió ayuda a su hermano Francisco Ortiz de Vergara que entonces era gobernador y éste mandó a Alonso Riquelme de Guzmán con refuerzos para socorrerle. Ortiz de Vergara decidió enviar a Ruy de vuelta a España y entonces toda su familia volvió a Asunción en 1563. Pero como el barco no se había terminado de construir, Melgarejo fue enviado a castigar a los indígenas del Paraná.

Al volver de su viaje encontró a su esposa con su amante, el sacerdote franciscano Juan Hernández Carrillo —ambos habían pasado a Sudamérica con la flota del capitán Salazar y de Mencia Calderón— y con su espada los mató a ambos, y por este crimen fue excomulgado y huyó hacia tierras portuguesas del Brasil.

En 1569 se le encomendó sofocar las rebeliones de los pobladores de Ciudad Real en contra de Alonso Riquelme, por lo que se le levantó la excomunión y marchó a la ciudad donde, después de controlar la revuelta, derrocó a Riquelme y tomó su lugar.

Como conquistador del Guairá, fundó la ciudad de Villa Rica del Espíritu Santo el 14 de mayo de 1570, en un lugar llamado Cuarahyberá con 40 hombres y 53 caballos. Destituido su hermano Francisco como gobernador del Río de la Plata y del Paraguay, quedó como interino Felipe de Cáceres, un viejo enemigo, quien envió a reemplazarlo a Alonso Riquelme.

Villarrica
Melgarejo se negó a entregar el poder y convocó a elecciones que lo nombraron capitán general y justicia mayor del Guairá. Con esto, los que seguían a Riquelme se aliaron a Melgarejo y Riquelme quedó prisionero. En 1572, Cáceres fue destituido y Martín Suárez de Toledo, el nuevo gobernador interino llamó a Melgarejo para que conduzca a Cáceres como prisionero para ser juzgado en España.

El 14 de octubre de 1575, el adelantado Juan Ortiz de Zárate le nombró teniente de gobernador del Guayrá —ya que dependía de la gobernación del Río de la Plata y del Paraguay— con los títulos expresados de la siguiente manera: «Teniente Gobernador, Capitán General y Justicia Mayor de la Ciudad Real y de Villa Rica del Espíritu Santo», con facultades para gobernarlas, repartir encomiendas, nombrar lugartenientes y demás amplias atribuciones del caso. Melgarejo se dedicó a la búsqueda y cateo de las minas de Cuarahyberá, pero  en vez de oro y plata, logró extraer hierro lo que a su juicio fue de gran utilidad para los vecinos.

Se retiró de la vida pública el 15 de marzo de 1585, y hacia 1590 se mudó a Santa Fe a la casa de su hija Isabel de Carvajal, muriendo en 1602.

miércoles, 24 de abril de 2019

Sancho de Urdanibia. Marino. Se enfrentó a piratas y corsarios en las Armadas Reales de España y las Indias



General de la Real Armada que estuvo 35 años al servicio de la Monarquía española durante los reinados de Felipe III y de Felipe IV, especialmente en la Flota de la Carrera de Indias. Pasó su vida luchando con piratas y corsarios.
 
Sancho de Urdanibia nació en la localidad de Irún (Guipúzcoa), en torno a 1585. Procedía de una poderosa y enriquecida familia nobiliaria, siendo sus padres Sancho Topalda y Magdalena de Urdanibia. Tomó el apellido de la madre, porque desde la Edad Media era un linaje influyente en Irún, que formó parte de la llamada Casa Urdanibia. Siendo joven se instaló en la ciudad de Cádiz para desarrollar en ella su carrera como marino, donde murió en 1644. Fijó su residencia en Cádiz, en la calle San Francisco, cerca de la iglesia de San Agustín, donde los vascongados de la época tenían su capilla.

 
Armas de Urdanibia: Cuartelado 1º y 4º , de oro, con la torre de piedra, incendiada, medio partidos del mismo metal, con el espino de sinople y el jabalí de sable, pasante al pie del tronco, y 2º y 3º, cuartelados a su vez; los cuarteles 1º y 4º, de oro, con tres bandas de azur y los cuarteles 2º y 3º, también de oro, con dos lobos, andantes, de sable, puestos en palo; medio cortados de gules, con un grifo de oro

En 1608, Sancho ya aparece como maestre en la nave de aviso Nuestra Señora del Juncal. Y en 1614, fue ascendido a capitán, y desde entonces tuvo una relevancia importante en las misiones marítimas de la Monarquía española, especialmente en las relacionadas con el comercio americano.

En 1622, el gobernador de Salinas de Araya, situada en el Virreinato de Nueva Granada (Venezuela), solicitó a la Corte española la construcción de una fortaleza militar en la ciudad con la intención defenderse los continuos asedios que las armadas holandesas estaban realizando. Poseían una explotación de sal, un bien muy preciado en la época. Se ordenó al capitán Sancho de Urdanibia zarpar desde el Puerto de Sevilla al mando de una embarcación dotada de maestre, piloto, contramaestre, grumete, condestable, 96 soldados de infantería, 6 artilleros y 23 pajes. Cuando llegaron a Salinas de Araya, derrotaron a las embarcaciones holandesas que intentaron sitiar la ciudad, y posteriormente, construyeron la fortaleza, hoy en día en estado de ruinas.

Después de regresar a Cádiz, partió de nuevo hacia el Virreinato de Nueva España al mando de una nave de aviso. Durante la singladura, fue sorprendido por una nave holandesa a la altura de la isla Tercera (islas Azores), pero superó con éxito el encuento. Era habitual encontrar en estas aguas flotas enemigas o embarcaciones de corsarios con la intención de apoderarse de los barcos que hacían la Carrera de Indias y sus mercancías, ya que la isla era un punto de repostaje en la ruta atlántica.

En 1638, en plena Guerra de los Treinta Años, la Monarquía hispánica estaba muy mermada, teniendo como enemigos a potencias como Inglaterra, Holanda y Portugal. Ese año, Sancho de Urdanibia se hallaba en el Virreinato de Nueva Granada. Desde  Cartagena de Indias tomó parte del viaje de vuelta de la Flota de la Carrera de Indias con destino a Sevilla y Cádiz. La flota estaba compuesta de 7 galeones, uno de ellos capitaneado por Sancho de Urdanibia, el galeón Nuestra Señora del Carmen. Durante la travesía por el mar Caribe encontraron presencia embarcaciones enemigas de España, pero la peor parte la encontrarían en la bahía de Cabañas (isla de Cuba), cuando fueron atacados por una imponente armada holandesa. Esta flota, compuesta de 24 naves, había partido de Brasil al mando de Cornelius Jol, alias Pie de palo.

Sancho participó en el combate de Cabañas, primero en una defensa y posteriormente intentando el contraataque. tras ocho horas de dura lucha, los contendientes establecieron una tregua para reparar los desperfectos de las naves. De vuelta al ataque, el barco de Sancho quedaba inutilizado y para que no caiga en poder enemigo, ordenó quemarlo y su tripulación trasladada a otros galeones.


En 1940, de nuevo en el Departamento marítimo de Cádiz se hizo cargo de la Flota de la Carrera de Indias. Al salir de la bahía gaditana, sufría el acoso de una potente armada francesa de 36 naves. Pero pudo esquivarlos y tras semanas de intense persecución, consiguió llegar al destino americano sin abrir fuego contra sus perseguidores. Este fue el último viaje de Sancho de Urdanibia a América.

La llamada Carrera de Indias tenía por objeto la organización de expediciones comerciales que traían las riquezas de los virreinatos y requería flotas preparadas para proteger las mercancías y evitar los ataques de los enemigos.

De nuevo en Cádiz, le ordenaron dirigirse a Cataluña para frenar el ataque francés. Sancho de Urdanibia participó en la defensa de Barcelona de 1642. Al término de la misma fue ascendido a almirante general por el rey Felipe IV. Era la culminación a una exitosa carrera de 35 años al servicio de la Real Armada española, salvaguardando las mercancías de la Flota de la Carrera de Indias y entablando combates contra embarcaciones corsarias y armadas enemigas.

Tras regresar a Cádiz, moría dos años después, en 1644, habiendo realizado testamento el 23 de septiembre de ese mismo año. Su cuerpo fue enterrado en el convento de San Francisco.

Palacio de Urdanibia en Irún
Urdanibia pertenece al grupo de marinos y cargadores vascos que en los primeros años del siglo XVII impulsa la creación de la cofradía de los vascos en Cádiz.

En su testamento, fechado  el 23 de septiembre de 1644, dejó en herencia una dote monetaria para la reconstrucción del hospital de Santa Margarita de Irún, destruido por las tropas francesas en 1638. En la fachada principal se halla el escudo del linaje de Urdanibia. También, legó varias aportaciones caritativas en Cádiz, para la fábrica y reforma de gran número de iglesias y conventos de la ciudad, siendo la más significativa la dote a la iglesia de San Agustín. En su fachada principal existe una obra esculpida en mármol con la inscripción: "Esta portada mando hacer el General Sancho de Urdanivia que Dios haya. Años 1647".

Nota: Información extraida de Patriotas Vascongados

lunes, 22 de abril de 2019

V Congreso de Genealogía, Heráldica, Nobiliaria. Ateneo de Ilugo (Jaén)


V Congreso de Genealogía, Heráldica, Nobiliaria y Ciencias Instrumentales de la Historia “Joaquín Mercado” de Ateneo de Ilugo, centrado en la Monarquía Hispana.


La Genealogía, la Heráldica, la Nobiliaria; y, por supuesto también, la Arqueología, la Epigrafía, la Paleografía, la Diplomática son herramientas ineludibles para el desarrollo de la Técnica Historiográfica.

Aquí reside el objeto de este congreso anual: contribuir con estas herramientas, a través de la experiencia de reconocidos estudiosos, al conocimiento del devenir histórico de nuestra provincia y de sus pueblos.
 

La Asociación Cultural Ateneo de Ilugo, desde su fundación en el año 1975, ha encaminado sus pasos en el ejercicio de la recuperación y difusión histórica de su ámbito geográfico, regional y provincial; y de acuerdo con los fines planteados en sus estatutos, organiza el V Congreso de Genealogía, Heráldica, Nobiliaria y Ciencias Experimentales de la Historia, con sede en Santisteban del Puerto (Jaén).

    
Lugar: Casa Palacio El Almoraduz. Sagasta,12 Santiesteban del Puerto (Jaén) 

     Fecha: 10 y 11 de Mayo de 2019

·        Hora: Inauguración el 10 de mayo a las 20:30 horas

·    Organiza: Ateneo de Ilugo, en colaboración con la Real Asociación de Hidalgos de España y la UNED

·    Inscripción gratuita y solicitudes de becas de alumnos de la UNED hasta el día 4 de mayo de 2019, en ateneodeilugo@gmail.com


PROGRAMA














viernes, 12 de abril de 2019

José de Gálvez y Gallardo. Político y jurista. I Marqués de la Sonora

Llegó a tener una gran influencia política. Se le considera uno de los principales impulsores de las reformas borbónicas. En 1785, el monarca Carlos III le concedió el título de Marqués de Sonora.

Nació en Macharaviaya (Málaga), el 2 de enero de1720, siendo el segundo de los seis hijos varones que tuvieron sus padres, Antonio de Gálvez y Carvajal y Ana Gallardo y Jurado, de orígenes hidalgos. Falleció en Aranjuez (Madrid), el 17 de junio 1787.


Con el apoyo del obispo de Málaga, Diego González del Toro y Villalobos, comenzó sus estudios en el seminario de Málaga en 1733, pero al no tener vocación para el sacerdocio lo abandona. El sucesor de González del Toro en el obispado, Gaspar de Molina, que continúa protegiendo a José, le envía a estudiar leyes a Salamanca. Se doctora en la universidad de Alcalá y de allí pasa a ejercer en Madrid, donde se casa con Mª Magdalena de Grimaldo, que muere al año de casados; José vuelve a contraer matrimonio con Luisa Lucía Romet y Richelín, de ascendencia francesa, cuyas relaciones le permiten convertirse en abogado de la embajada de Francia en Madrid.


Cuando sube al trono el rey Carlos III, su ministro Jerónimo Grimaldi lo hace su secretario personal. En 1762 es abogado de Cámara del príncipe Carlos (futuro Carlos IV) y en 1764, es Alcalde de Casa y Corte.

Su ascenso político prosigue y en 1765 es nombrado Visitador del Virreinato de Nueva España y miembro honorario del Consejo de Indias. Viudo por segunda vez, partió a las Indias en abril de ese año y allí realizó las tareas que se le habían encomendado, principalmente reorganizar la industria y la hacienda del Virreinato.

En su nuevo puesto llevó al virrey de Montserrat a juicio, creó el estanco para tabacos, implantó nuevos impuestos sobre el pulque y las harinas, combatió el contrabando, reformó el sistema aduanal de Veracruz y Acapulco, sustituyó el régimen de arriendo de los impuestos por otro, denominado de encabezamiento, y estableció la contaduría general de las haciendas municipales, todo ello además de reordenar los puestos públicos con los subsecuentes despidos. Los ingresos fiscales llegaron de 6 millones de pesos en 1763 a 12 millones en 1773. En 1765 reorganizó el ejército y llevó a juicio al virrey de Montserrat que fue reemplazado por Carlos Francisco de Croix quien le facilitó su labor. Dos años después Gálvez intervino para sofocar los motines y disturbios que ocasionaron la expulsión de los jesuitas y mandó a hacer juicios sumarios, ejecuciones y encarcelamientos perpetuos.

Tras ello, ayudó a fray Junípero Serra en su labor fundadora de misiones en la Alta California y asentó población en esos territorios para disuadir a los rusos de establecerse en ella a partir de Alaska. Fundó una Escuela Náutica en California, así como un centro astronómico, cuya dirección encargó a Joaquín Velázquez y Cárdenas de León.

Elevó a la corona un proyecto de dividir el inmenso virreinato en dos, con la creación del de Nueva Vizcaya, con capital en Durango.
 
José de Gálvez regresó a España en 1772 como miembro de la Junta General de Comercio Moneda y Minas, gobernador del Consejo de Indias y Consejero de Estado. Por los servicios prestados, Carlos III lo recompensó nombrándolo marqués de Sonora y Ministro Universal de las Indias.

A su vuelta a España,prosigue su actividad creando las Sociedades Económicas de Amigos del País, y en 1175 contrae terceras nupcias con Mª de la Concepción Valenzuela de Fuentes, hija del cuarto conde de Puebla de los Valles, con la que tuvo una hija, María Josefa, que sería nombrada su heredera.



En su pueblo de Macharaviaya, el prócer del lugar don José de Gálvez y Gallardo, ministro de Carlos III, creó en el año de 1776 una Real Fábrica de Naipes cuyo objetivo comercial era el consumo de las colonias americanas, y que sobrevivió hasta el año de 1815.

Bernardo de Gálves, su pariente
En 1776 es nombrado ministro de Indias, e inmediatamente llevó a cabo sus proyectos en el Virreinato de Nueva España estableciendo una nueva Comandancia General, que comprendía California, Nueva Vizcaya, Nuevo Méjico y Sonora, añadiéndose posteriormente Coahuila y Tejas. También dividió en tres el excesivamente grande Virreinato del Perú, creando el Virreinato del Río de la Plata, con los territorios meridionales, y la Intendencia de Caracas, con los del norte, en ambos casos para crear nuevos focos de población y fomentar la economía. Impulsó la Real Compañía de Filipinas y fundó el Archivo General de Indias en 1778, uniendo los documentos dispersos en el Archivo de Simancas, en Sevilla y en Cádiz, cuyas ordenanzas por fin se publicaron en 1790, tres años después de su muerte.

martes, 9 de abril de 2019

Investidura de nuevos miembros de la Orden Constantiniana (8 Mayo, 2019)



El próximo miércoles 8 de mayo, a las 19:00 horas, el duque de Calabria presidirá, como es tradicional, la ceremonia de investidura de nuevos miembros de la Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge (SMOCSJ)


S.A.R. Don Pedro de Borbón-Dos Sicilias y de Orleans, duque de Calabria y conde de Caserta, que se hizo cargo de la jefatura de la Casa Real de las Dos Sicilias y de la Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge tras el fallecimiento de su padre y anterior Gran Maestre, el infante Don Carlos, primo del rey Juan Carlos I, en noviembre de 2015, presidirá la ceremonia de investidura de nuevos caballeros y damas de esta orden.
 
La ceremonia del 8 de mayo, con motivo de la festividad de Nuestra Señora del Rosario de Pompeya, Patrona de la Orden, tendrá lugar en la Santa Iglesia Catedral Castrense de Madrid (c./ Sacramento, 11).

En esta ocasión presidirá la Ceremonia Su Eminencia Reverendísima el Cardenal Müller, Título de Sant´Agone, recientemente nombrado Gran Prior de la Orden Constantiniana, y será concelebrada con el Arzobispo General Castrense de España Monseñor Don Juan del Rio y Martín, Gran Cruz de Justicia de la SMO Constantiniana de San Jorge.


Catedral castrense de las Fuerzas Armadas (Iglesia del Sacramento)

Con posterioridad SS.AA.RR. los Duques de Calabria, presidirán un cocktail benéfico en el Nuevo Club de Madrid, al que acudirán, además de los miembros de la Orden, familiares y amigos, los representantes de otras Órdenes y Corporaciones Nobiliarias.


Armas de Borbón Dos Sicilias

viernes, 5 de abril de 2019

Juan Carreño de Miranda. Pintor barroco de la segunda mitad del siglo XVII



Uno de los grandes retratistas del siglo XVII;  amigo del genio Diego Velázquez. Aplicó a sus lienzos el estilo aristocrático de su forma de vida, captando con elegancia y psicología a los personajes de la Familia Real y de la Corte madrileña.

En él. la influencia de Velázquez, así como la de Rubens y Van Dyck fue profunda. Carreño Miranda, legó una impresionante colección de retratos, que se hallan en buena parte en el Museo del Prado. 

Juan Carreño de Miranda nació, probablemente, el 25 de marzo del año 1614 en Avilés (Asturias), siendo hijo de Juan Carreño de Miranda y Catalina Fernández Bermúdez, naturales del concejo de Carreño en Asturias, hijosdalgo y descendiente de la antigua nobleza asturiana; falleció en Madrid el año 1685 a los 72 años. 

En torno a 1625 la familia se trasladó a Madrid, donde estudió con los pintores Pedro de las Cuevas y Bartolomé Román, ambos pintores de la escuela madrileña y fue, también, discípulo de Velázquez. La situación económica familiar atravesaba algunas dificultades según se desprende de los numerosos memoriales dirigidos a Felipe IV por su padre, que, a pesar de su indiscutible origen hidalgo, está documentado en Madrid como mercader de pintura.


Se especializó en el retrato solemne, muy austero, en tonos pardos y con fondo neutro, sin detalles ni recreación sobre adornos,fondos de paisaje o demás, y sin apenas alusiones visibles a la dignidad del retratado, que impone su status con su pose y su presencia digna. Carreño y Velázquez heredan directamente su estilo de una Escuela de retratistas muy importante, en la cual participaron Sánchez Coello y Sofonisba Anguissola. También pintó cuadros de temática religiosa utilizando un estilo ornamental, de origen italiano, propio del barroco final, y realizó también varios frescos de asuntos mitológicos. Pintó unos frescos religiosos en la catedral de Toledo, que hablan el idioma del Barroco pleno. Estudió la pintura veneciana y las obras de la escuela flamenca, en especial las de Rubens.

Es una de las figuras principales del panorama pictórico cortesano de la segunda mitad del siglo XVII, al que aportó un estilo que mezcla solidez estructural con un notable gusto por el color, y que tiene como fuentes tanto las obras de las generaciones de artistas locales precedentes (desde Carducho hasta el propio Velázquez) como las de algunos de los pintores extranjeros que más influyeron en el desarrollo del barroco madrileño, con Tiziano, Rubens y Van Dyck a la cabeza. Su catálogo abarca una notable variedad de técnicas y temas pictóricos. Fue un más que discreto dibujante, cultivó el fresco y fue autor de una prolífica producción de pintura sobre lienzo, se especializó en escenas de carácter religioso y en retratos de personajes pertenecientes por lo general al medio cortesano. Aunque de origen hidalgo, su imbricación familiar con el medio artístico fue siempre fuerte, como demuestra el hecho de que fuera sobrino y yerno de sendos pintores.

La mostrua desnuda (Baco)
 Su formación tuvo como escenarios los talleres de Pedro de las Cuevas y Bartolomé Román, en Madrid, y su primera obra fechada data de 1646. Desde entonces fue un pintor muy activo en el medio madrileño, en el que ocupó una posición de privilegio refrendada no solo por la importancia y variedad de su clientela (la catedral de Toledo, destacadas órdenes religiosas y notables familias aristocráticas), sino también por el disfrute de importantes cargos oficiales. Así, en 1669 fue nombrado pintor del rey, y desde entonces hasta su muerte dedicó gran parte de sus esfuerzos a la representación de la familia real y de algunos miembros de la corte. A esta etapa final de su carrera corresponden los retratos, a los que se liga gran parte su fama, de Carlos II y de su madre la reina viuda Mariana de Austria, del embajador de Rusia, Piotr Ivanovich Potemkin, de Eugenia Martínez Vallejo, vestida y desnuda y del bufón Francisco de Bazán, retratos los tres últimos de enanos y bufones de la corte tratados con la gravedad y decoro velazqueños.

lunes, 1 de abril de 2019

Las damas de la OCSSJ, Canonesas honorarias de la Colegiata de Calatayud


Las Damas de las Lugartenencias Occidental y Oriental españolas pasan a ostentar la condición de Canonesas Honorarias de la Colegiata de Calatayud, y podrán tomar posesión y llevar la cruz patriarcal del mismo modo que, hasta ahora, correspondía solo a los Caballeros de la Orden.

Canonesa regular del Santo Sepulcro (s. XVII)
Tras diversas gestiones, y contando con el apoyo de los dos Grandes Priores, S.E.R. el obispo de Tarazona, Ordinario de Calatayud y Prior de la Sección de Aragón de la Orden, D. Eusebio Hernández Sola, ha dictado un Decreto que otorga la condición de miembros del Cabildo ad honorem de la Colegiata del Santo Sepulcro de Calatayud, no solo a los Caballeros, sino también a las Damas de las Lugartenencias españolas, consolidando y extendiendo así una antigua tradición.

Los caballeros españoles de la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén, por privilegio papal, son “Canónigos Honorarios” de la Colegiata del Santo Sepulcro de Calatayud y es por ello que tienen el privilegio de llevar la cruz patriarcal colgada del pecho, así como vestir el hábito de coro y el birrete, una prerrogativa que no se da en otros países donde la Orden está presente, cuyos caballeros visten capa y toco.

Canónigo honorario de Calatayyud (Caballero)
La Iglesia Colegial del Santo Sepulcro de Calatayud, considerada madre en España de la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalen, quiso en su día mostrar su gratitud hacia los caballeros de dicho Orden, animada por el deseo de conservar y aumentar entre ellos un estrecho y secular vínculo fraternal, estableciendo que sus Caballeros ocupasen un lugar en el Coro de los Canónigos de esa Real Iglesia Colegial, revestidos con el hábito coral, durante las celebraciones sacras.

La Colegiata del Santo Sepulcro de Calatayud, casa madre de la Orden en España, situada en Aragón, tiene su origen en la donación de terrenos para su construcción por el Conde de Barcelona y Príncipe consorte de Aragón Ramón Berenguer IV, en 1146.

Cruz Patriarcal
El templo se consagró en 1156. Así pues, Ramón Berenguer IV, caballero del Santo Sepulcro, cede distintas propiedades y encomiendas al canónigo de Jerusalén, fray Giraldo, enviado por el patriarca de Jerusalén para tomar posesión de las donaciones reales, siendo este el primer prior de Calatayud de 1141 a 1157. Desde ese año hasta 1851, la Colegiata regular del Santo Sepulcro de Calatayud fue residencia de la comunidad de canónigos regulares del Santo Sepulcro bajo la regla de San Agustín.

Tras la Bula de Anexión de Inocencio VIII de 28 de marzo de 1489, por la que se decidió incorporarla con todos sus bienes a la de San Juan de Rodas (Malta)  los Caballeros y Canónigos sepulcristras aragoneses se dirigieron al Rey Fernando el Católico protestando la decisión papal y solicitando su protección. La decidida acción del Rey ante la Santa Sede logró que el Papa Alejandro VI revocara en 1494 lo decretado por su antecesor en lo concerniente al Priorato de Calatayud. De esta manera el Priorato continuó dependiendo directamente de la Santa Sede. Así pues, gracias al apoyo de Fernando el Católico, la comunidad de Calatayud continuó su existencia autónoma, pues el rey consiguió que no le afectase la disolución de la Orden por el papa Inocencio VIII.

Por las desamortizaciones en 1851 y como consecuencia del concordato entre la corona de España y la Santa Sede (Isabel II y Pío IX) la colegiata perdió el cabildo regular y exento de jurisdicción episcopal. Acaba de esa forma de gobernar la Real Colegiata desde su inicio, finalizando así mismo la dependencia directa de Roma y del Patriarca de Jerusalén, que se estableció por Bula de 1262. A partir de ese momento se convierte en Parroquia, dependiente del Obispado de Tarazona.


A finales del siglo XIX, los Caballeros del Capítulo de España de la Orden Militar y Pontificia del Santo Sepulcro solicitaron del Papa León XIII la reinstauración del Templo del Santo Sepulcro de Calatayud como colegiata. El 18 de septiembre de 1901, por breve pontificio, se concede el título de colegiata ad honorem con un cabildo de canónigos seculares presididos por un párroco-prior.