domingo, 8 de diciembre de 2019

Juan de Goyeneche. Político y promotor de Nuevo Baztán



La hidalguía de la mayor parte de los habitantes de Elizondo (Navarra) facilitó que muchos ciudadanos hicieran carrera en el ejército y la burocracia de la Monarquía Hispánica. Destacó sobre todos Juan de Goyeneche, fundador del primer periódico de España, político y promotor del palacio y fábrica del madrileño Nuevo Baztán, un complejo agrícola-industrial donde trabajó sobre la idea de aplicar el Colbertismo a una empresa propia.


Juan (Antonio) de Goyeneche y Gastón nació en Arizkun (Valle de Baztán, Navarra) en octubre o septiembre del año 1656, muy cerca de la frontera con Francia.


La capital del valle del Baztán es Elizondo, que agrupa quince lugares hermanados, con casas solariegas y edificios monumentales. La hidalguía de los baztaneses fue confirmada en 1441 por el Príncipe de Viana.

Fue el menor de los seis hijos (Juan, Tomás, Andrés, Juan Antonio, Catalina e Isabela) que tuvieron don Martín de Goyeneche y Echenique y doña Catalina Gastón, hidalgos navarros, Señores de la casa de Goyeneche (Goyenechea), que contaban con una situación económica relativamente acomodada. Su hermano mayor Andrés heredó las propiedades de la familia*, según las costumbres del Valle, y Juan fue mandado a Madrid con catorce años (1670) para que asistiera al Colegio Imperial de los Jesuitas (actual Colegio de San Isidro), donde estudió humanidades con gran provecho. En 1689 contrae matrimonio con doña Maria Balza, que era hija de Don Martín Balza, descendiente de navarros y oficial segundo de la Secretaria de Millones, aportando la novia una dote de 8.000 ducados.


* Martín de Goyeneche, hijo de Juan de Goyeneche; de Ordoqui, y de Maria de Echenique, que había nacido en 1616 hace testamento el día 27 de octubre de 1676 y declara heredero a su hijo Andrés.

Aficionado a los libros, sobre todo a los de Historia, Goyeneche hubo de sacrificar sus inclinaciones a las Bellas Letras, para dedicarse a aquella carrera secretarial a la que eran tan dados, según repetidos testimonios de la época, otros hombres de su tierra. En plena juventud, Goyeneche se granjeó, al parecer, la confianza de Carlos II, que le encargó de la administración de sus gastos secretos.

Después vino a encargarse también de la Tesorería General de las Milicias, y más tarde por voluntad del mismo Carlos II, fue nombrado tesorero de la reina, empleo en el que siguió con su sucesora la mujer de Felipe V, D.ª María Luisa de Saboya, y la segunda mujer de aquél, D.ª Isabel de Farnesio. Además de estos empleos, que le permitían relacionarse con lo más granado de la sociedad española, fue Goyeneche el hombre de las iniciativas y empresas múltiples y el discípulo aventajado de un Colbert, naturalizado en España ya antes del advenimiento de los Borbones.

Goyeneche había estado muy vinculado a la antigua dinastía, la de los Austrias, cuya continuación propugnaban quienes apoyaban al archiduque Carlos, pero su carácter y sus ideas sobre la renovación nacional le situaban en la vanguardia política e hicieron que se comprometiera abiertamente en la causa del futuro Felipe V. Ello le llevó a costear cierto utillaje o hacer préstamos junto con otros empresarios ennoblecidos, como el marqués de Campoflorido y el conde de Moriana del Río, para convertirse así en un apoyo financiero imprescindible para salvar la coyuntura crítica de la causa borbónica en la Guerra de Sucesión Española (préstamo de 1709). También prestó ayuda para el abastecimiento de la tropa, e incluso, cuando el apoyo de Luis XIV a su pariente pareció flaquear, levantó una fábrica de paños (en Olmeda de las Fuentes/ Madrid, una fábrica con 32 telares, que empleaba a 800 personas) para abastecer de uniformes al Almacén General de Vestuarios para la Tropa y así no tener que importarlos de Francia. Fue armador y proveedor de la Real Marina, habiendo hecho una contribución importantísima en navíos para la defensa de Cádiz cuando ésta fue atacada por los ingleses el 30 de setiembre de 1702.

Destacan, entre otras, la fundación, de 1709 a 1713, del poblado del Nuevo Baztán, "primer ejemplo de fundación particular de tipo colbertiano en España" y claro precedente de las nuevas poblaciones de Sierra Morena; el corte y conducción del maderamen a través de los Pirineos para fábrica de navíos y galeras; sus diversas tentativas de explotación industrial de una fábrica de vidrios en el Nuevo Baztán, para la que contrató hasta veinte familias de fabricantes extranjeros; las diferentes fábricas de textiles (asimismo con oficiales traídos de Francia y del Norte), de gamuzas, antes, sombreros, papel, licorería, brea y alquitrán, que erigió en diversos lugares de la geografía peninsular, como asentista de la Marina.

Palacio e Iglesia en Nuevo Baztán (Madrid)
En Madrid, la familia Goyeneche deja también importante huella con la edificación del palacio Goyeneche, obra de Churriguera, en la calle de Alcalá; junto a la Puerta del Sol, hoy sede de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Su apoderado principal y sobrino, Juan Francisco de Goyeneche, Marqués de Ugena, legó a los descendientes de su tío el Palacio de la Calle Huertas, hasta fecha reciente sede de la Cámara de Comercio de Madrid.

Real Academia de Bellas Artes (Madrid)
En el año 1684, como muestra de su religiosidad, es cofundador de la Real Congregación de San Fermín de los Navarros, en cuya Junta acepta el cargo de Celador de Pobres. Su citado sobrino y sus hijos fueron Prefectos de la Real Congregación, prefectura que posteriormente asumieron los Reyes de España.

Goyeneche fue el creador "del primer periódico español con vida regular y montado, hasta cierto punto, a la moderna", al dar vida a La Gaceta de Madrid en 1697, y el mecenas incondicional de las letras y de las artes. Además, Juan de Goyeneche cultivaba ciertas aficiones a los estudios históricos y a las tareas de la pluma. En 1685 publicó en Madrid la Executoria de la nobleza, antigüedad y blasones del Valle del Baztán, que dedica a sus hijos y originarios, que viene a ser un claro exponente del cariño que seguía profesando a su país natal.


Escribió también la vida de D. Antonio de Solís, que figura en algunas ediciones de la Historia de la Conquista de México..., del celebrado escritor español, del que recogió y publicó asimismo una colección de Varias poesías, sagradas y profanas..., impresa en Madrid en 1692. Murió en Nuevo Baztán (Madrid), el 12 de abril de 1735, y rechazó cualquier título nobiliario.

Don Juan Tomás de Goyeneche, su sobrino y dueño de "Goyenechea", obtuvo en 1721 que su casa fuera elevada a la categoría de Palacio de Cabo de Armería, con derecho a ser llamado a las Cortes Generales del Reino de Navarra en el brazo militar. El palacio "Goyeneche" de Arizcun no existe actualmente. La piedra armera de la fotografía se encuentra al frente de "Lamiarrita", palacio de Arizkun que fuera construido por Juan Tomás.



Estas armas de alianza son las mismas que lucía el palacio "Goyeneche" a comienzos del siglo XVIII. De acuerdo a la información que en 1728 levantara Don Francisco Miguel de Goyeneche para ingresar a la Orden de Santiago, los cuarteles con las flores de lis y los lobos correspondían a las armas originales de "Goyenechea", mientras que aquellos que llevaban las flores de lis con las media lunas se incluían por su entronque con el palacio "Echenique" de Erratzu.


miércoles, 4 de diciembre de 2019

Martín Fernández Cerón. Veinticuatro y Señor de la Torre de Guadiamar


Señor de Merlina, vasallo del Rey, Señor de Castilleja de Talhara, Alcalde mayor de Sevilla, Alcaide de sus Alcázares y tenedor de las Atarazanas reales, tutor de Enrique de Guzmán, conde de Niebla, Señor de la Torre de Guadiamar.


Hijo de Domingo Cerón, segundón de una familia hidalga de Baeza* (Jaén) encuadrada de lleno en esa pequeña nobleza que hizo de la frontera y de la ocupación de cargos municipales su género de vida, es el primer Cerón que se establece en Sevilla. Al final de su vida, su trayectoria era verdaderamente espectacular: veinticuatro, mayordomo procurador, fiel ejecutor y alcalde mayor de la ciudad; vasallo del rey y alcaide de sus Alcázares y Atarazanas, señor de Merlina y de la Torre de Guadiamar, e incluso, según alguna fuente, caballero de Santiago.

*Ruy Díaz de Cerón fue regidor en Baeza en el año 1411, hijo de Diego Cerón y Mayor Alonso Navarrete, casó con Catalina Ramirez Fuenmayor.

Sin embargo, las primeras noticias que se disponen de él, le presentan en actividades de otro género: en 1384 hay un mandamiento en la ciudad de Sevilla a Pedro Jiménez para que entregue 20.000 maravedíes a Martín Fernández Cerón a cuenta de lo que la ciudad le debía de las monedas que recaudaba por el rey ese año Ya en 1387, en febrero, hace de hombre de paja de Alonso Fernández Marmolejo (casado con Juana de Horta) en la compra del lugar fronterizo de Hornos y poco después, en septiembre de 1389, declara que esa adquisición la había hecho para el mencionado caballero, En 1391 era ya veinticuatro de Sevilla; en 1392-93 fue mayordomo de la ciudad, y antes de 1396 alcanzó la alcaidía de sus Alcázares y Atarazanas, ya que ese año se encargó, como tal, de construir una poderosa armada con la que el almirante Diego Hurtado de Mendoza corrió las costas portuguesas a fines del verano. En 1400 era procurador del concejo en la corte.

No se sabe desde qué fecha tenía la alcaldía mayor, pero en 1402 Enrique III le destituyó de la misma durante su segunda visita a Sevilla, por lo que hubo de  adquirirla antes. No la ejerció mientras vivió el rey y el cabildo permaneció suspendido en sus funciones, pero en 1407 volvió a ella y en 1408 era, además, fiel ejecutor. Ese mismo año fundó mayorazgo, el 17 de agosto, en Sanlúcar de Barrameda y ante Cristóbal Sánchez de Villacis, de las casas de su morada en la collación de La Magdalena y de la Torre de Guadiamar.

El señorío se mantuvo en la familia Cerón durante ocho generaciones, hasta que fue integrado en las posesiones de la familia Sousa, descendientes del noble portugués Hernán Armijo de Sousa, quienes fueron sus nuevos señores, titulándose vizcondes de la Torre de Guadiamar, y cuyo último señor fue Pedro Isidro de Sousa de Portugal y Guzmán, quién dejó de serlo en 1830 por la disolución de los señoríos por parte de las Cortes de Cádiz.

Casó Martín Fernández Cerón con Leonor Sánchez de Mendoza, hija del alcalde mayor Fernando Díaz de Mendoza y de doña Sancha Manuel, de la que tuvo un hijo (Juan) y dos hijas (Leonor y Mayor). El 30 de septiembre de 1410 otorgó testamento.

Una sola generación había bastado a este linaje para hacerse un hueco en la élite sevillana. El nivel alcanzado por Martin Fernández va a marcar a la familia en los dos siglos siguientes. Sin grandes variaciones, los Cerón, plenamente integrados en la aristocracia, conservarán un recuerdo perenne de su fundador, visible en la imposición de su nombre, Martín, a los primogénitos de cada generación.

Nota. Texto extraído de la obra: Los orígenes sociales de la aristocracia sevillana del siglo XV, por Rafael Sánchez Saus

sábado, 30 de noviembre de 2019

Celebración anual de la Real Asociación de Hidalgos de España (2019)



Como viene siendo tradicional, el viernes 29 de noviembre, a las 21 horas, se celebró la cena anual de asociados a la Real Asociación de Hidalgos de España (RAHE), a la que acuden tanto sus propios miembros como invitados, además de otras corporaciones nobiliarias, o personalidades distinguidas, que nos acompañan en este encuentro.

Este año, como el anterior, el lugar del encuentro ha sido el Hotel Wellington (Madrid), un hotel con mucho encanto, en donde se ha podido disfrutar de una entrañable velada y cena. Durante el cocktail se realizó la entrega de diplomas e insignias a los nobles asociados de nuevo ingreso a lo largo del presente año.

 


 







 


El acto estuvo muy concurrido, con más de un centenar de asistentes y presencia de representantes de numerosas corporaciones nobiliarias, que compartieron mesas en un espléndido salón del hotel Wellington; además de una nutrida representación de jóvenes hidalgos, el futuro de la Asociación.

 

 

Al finalizar la magnífica cena, el presidenteo de la RAHE, don Manuel Pardo de Vera y Díaz hizo un resumen de las numerosas y destacadas actividades llevadas a cabo durante el presente año, así como de las que se preveen para el año próximo y siguiente: inauguración de la nueva sede social, XXXIV Congreso Internacional, Inauguración de la residencia de Tres Cantos, participación en Xacobeo 2021, etc. Para finalizar, nuestro presidente realizó un brindis por España y por el Rey para cerrar el acto.


Al acto, además de los propios asociados han asistido representantes de muchas de las Corporaciones Nobiliarias españolas así como de otras instituciones que colaboran habitualmente con la Real Asociación de Hidalgos de España: 

Reales y Militares Órdenes de San Fernando y San Hermenegildo; Soberana O.M. de Malta; Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén; Orden  de Santiago; Orden de Montesa, Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge; Real Consejo de las Órdenes; Real Maestranza de Caballería de Zaragoza; Real Cuerpo de la Nobleza de Cataluña; Real Estamento Militar del Principado de Gerona; Muy Ilustre Cabildo de Caballeros de Cuenca Real, Muy Antigua e Ilustre Cofradía de Caballeros Cubicularios de San Ildefonso y de San Atilano de Zamora; Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias; Maestranza de Caballería de San Fernando; La Merced, Cofradía de Nobles de Nuestra Señora del Portillo de Zaragoza, Real Hermandad de Caballeros de San Fernando, Cuerpo de la Nobleza del Antiguo Reino de Galicia; Solar de Tejada, Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía; Asociación Nuevo Futuro, etc.

martes, 26 de noviembre de 2019

Juan Antonio Gutiérrez de la Concha y Mazón. Brigadier de la Real Armada. Matemático



Marino y militar ilustrado, de larga trayectoria en el Virreinato del Río de la Plata, que llegó a ser gobernador de Córdoba de la Nueva Andalucía y murió fusilado por orden de la Primera Junta a causa de su lealtad al rey de España Fernando VII.

Juan Antonio Gutiérrez de la Concha y Mazón de Güemes nació en Esles, en el Valle del Cayón (Santander), el 3 de octubre de 1760, siendo sus padres, Jacinto Gutiérrez de la Concha y Montero, y María Mazón y de la Sierra. Tanto sus padres como sus bisabuelos eran naturales de Esles, y de linaje hidalgo, de las Montañas.


Don Juan Antonio casó con la dama bonaerense Petra Irigoyen y Quintana, con la que tuvo una hija y tres hijos. Dos de ellos: Manuel y José, llegaron a los más altos puestos militares y les fueron concedidos los marquesados del Duero y de La Habana, respectivamente.

Con quince años, el 15 de septiembre de 1775, sentó plaza de guardiamarina, en la compañía del Departamento de Cádiz (Exp. Nº 1.401). Embarcó en agosto de 1776, a bordo del navío  San José, que pertenecía a la escuadra del marqués de Casa-Tilly, protegiendo al convoy que transportaba al ejército del general Cevallos hacía las costas del Brasil, para reconquistar las territorios españoles que habían sido  ocupados por los portugueses, conquistando la isla de Santa Catalina y la colonia de Sacramento. A su regreso a Cádiz, años más tarde, por Real orden del 4 de agosto de 1781, se le ascendió al grado de alférez de navío (asistió al bombardeo de Argel, en 1783, y al combate naval que se produjo frente a la misma plaza al año siguiente) ascendiendo el 15 de noviembre de 1784, al grado de teniente de fragata y, cinco años más tarde, el 20 de septiembre de 1789 al de teniente de navío.

Sus conocimientos de matemáticas y astronomía, que había adquirido en unos cursos del Arsenal de Cartagena, le sirvieron para formar parte de la expedición científica capitaneada por Alejandro Malaspina y Meli en la que participaron también otros oficiales cántabros, como José Bustamante y Guerra (coorganizador de la expedición) Antonio de Tova Arredondo y Ciriaco Ceballos-Neto. La empresa, que partió de Cádiz, a bordo de las corbetas Descubierta y Atrevida, recorrió entre 1789 y 1794 las costas del Cono Sur y el Pacífico del continente americano y realizó diversas escalas en diversos puntos de Asia y Oceanía. El 25 de enero de 1794 fue ascendido a capitán de fragata y, en 1795, fue destinado a la comisión que debía fijar los límites entre las posesiones españolas en el continente americano y Brasil.

En 1802 regresó a España, tras serle encomendada la preparación de una nueva edición del acreditado Curso de Matemáticas de Gabriel de Ciscar. Al concluir con su trabajo, por Real orden del 21 de agosto de 1803 se le comisionó para negociar con la compañía marítima del Río de la Plata ciertos acuerdos, por lo que embarcó en la fragata Astrea, zarpando de la bahía de Cádiz con rumbo a Montevideo.

De regreso al virreinato del Río de la Plata, al año siguiente, y siendo ya capitán de fragata, obtuvo el mando del apostadero de la ensenada de Barragán, en el estuario del Mar de la Plarta, puesto en cuyo ejercicio desempeñó diversas comisiones. En 1806, una expedición británica al mando del general Beresford y el almirante Popham se hizo con el control de la ciudad de Buenos Aires el 25 de junio. El virrey había huido y toda la oficialidad se rindió, salvo el capitán de navío Santiago de Liniers y Bremond, que pudo llegar a Uruguay. Allí se encontraba Gutiérrez de la Concha con su escuadrilla y, con la ayuda del brigadier de la Armada Huidobro lograron reunir unos 2.500 hombres, que desembarcaron el 4 de agosto al Noroeste de Buenos Aires, y solicitan la rendición a Beresford, pero al ser rechazada, inician el ataque el 9 y, tras reñidos combates durante tres días, logran la completa rendición de los ingleses, obteniendo un gran botín. Ambos jefes son ascendidos: Liniers a brigadier y Concha a capitán de navío, al tiempo que es nombrado gobernador-intendente de la provincia del Tucumán, en Córdoba (Argentina).

Un año más tarde, un destacamento de 10.000 hombres al mando del general Whitelocke, conquistó Montevideo el 3 de febrero de 1807, y desde allí lograron poner pie de nuevo en Buenos Aires, el 4 de julio. La lucha fue muy violenta, y tomó parte en ella Gutiérrez de la Concha, que había acudido desde Córdoba con 400 soldados. Después de hacer frente durante más de tres horas a 3.000 ingleses, perdido la mitad de los suyos, entre ellos a siete oficiales, y herido dos veces, fue hecho prisionero junto a sus hombres. Finalmente, los británicos, tras haber perdido más de 4.000 efectivos, capitularon el día 5, con lo que fracasó definitivamente su segundo intento y se pudo salvar el virreinato. Esta acción le valió a Concha un nuevo ascenso a brigadier de Marina (Real orden de 2 de diciembre de 1807) y el retorno a su destino en Córdoba.

Regresó a tomar posesión del cargo de Gobernador de Córdoba de Tucumán, que no lo había podido ocupar oficialmente, a causa de la primera invasión británica.

El estallido independentista de Buenos Aires en mayo de 1810 sorprendió a Gutiérrez de la Concha en Córdoba. Organizó la reacción realista y se le unió Liniers. Sin embargo, el partido realista se quedó aislado y se vieron obligados a retirarse al Alto Perú. Engañados por los guías durante su huida, cayeron en poder de las tropas de la Junta Gubernativa, al mando del militar Francisco Ortiz de Ocampo, y se les condenó a muerte, a ser aracbuceados.

Ocampo y su delegado político Hipólito Vieytes decidieron desobedecer la orden de fusilarlos y los enviaron a Buenos Aires. Pero al llegar la noticia a la capital, la Junta reiteró la orden y envió al vocal Juan José Castelli hacia el norte, dispuesto a cumplirla. y fueron fusilados el 26 de agosto en la Pampa del Monte de los Papagayos, cerca de la casa de postas de Cabeza del Tigre.

Sus cadáveres fueron abandonados, pero gentes de la hospedería los sepultaron en secreto bajo la palabra Clamor, formada con las iniciales de sus apellidos, lo que permitiría su identificación años después y que fueran traídos sus restos a España en 1864. Desde entonces reposan en el Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando.

viernes, 22 de noviembre de 2019

Joaquín Loresecha y de Hijosa. Mariscal de campo. I Marqués de Hijosa de Álava



Por su valor en batalla fue condecorado dos veces con la Laureada de San Fernando.

Joaquín de Loresecha e Hijosa del Cantón Bustos de Lara Rodríguez de Quirós y del Castillo nació en La Coruña, el 16 de agosto de 1802.

Ingresó en el Ejército como cadete del Colegio Militar de Santiago en 1813. Estudió posteriormente, en la Academia de Alcalá de Henares desde 1816 a 1820, año en el que salió, tras completar su formación, como teniente de Ingenieros.


Destinado a la Dirección- Subinspección del Cuerpo en Cataluña, en 1823 se le concedía una Cruz de San Fernando de 1.ª Clase por su valor en la acción de Seo de Urgel (28 y 29 de noviembre de 1822) contra los “Realistas” mandados por el barón de Eroles. En la misma campaña, era recompensado con otra Cruz de San Fernando de 2.ª Clase, por la acción de San Quirico de Besora (Barcelona).

Como consecuencia de la vuelta de Fernando VII al absolutismo, de 1823 a 1827 permaneció separado del servicio al ser depurado por constitucionalista. A partir de 1828 estuvo en el Cuerpo de Artillería (del que llegó a ser coronel honorario), y en 1830 volvía al Cuerpo de Ingenieros. El 3 de mayo de ese año casó, en Cádiz, con Isabel Rodríguez de Alburquerque y González Guiral.

En 1831 y 1832 estuvo destinado en la Dirección- Subinspección de Valencia y Murcia, de las que pasó a la de Granada en 1833. Desde 1840 a 1852, año este último en el que pasó a la situación “de cuartel”, permaneció destinado en la Secretaría de Estado y Despacho de Guerra. Escribió diversos libros, entre ellos “Investigaciones matemáticas”, publicado en 1852, y artículos de interés científico.

Dibujo por Manuel Pardo de Vera
Por Real Decreto de 30 de octubre de 1847, la reina Isabel II le concedió la merced de marqués de Hijosa de Álava. Fue, además, caballero de la Orden de San Juan de Jerusalén (Malta).

A su fallecimiento, en 1876, le sucedió como II marqués de Hijosa de Álava su hijo Manuel de Loresecha y Rodríguez de Alburquerque (Valencia, 1831-1896), que siguió la carrera castrense paterna llegando a general de división de Caballería y que perteneció al Consejo Supremo de Guerra y Marina.



El Palacio de Saldaña, situado en Madrid, fue construido (1903-1906) por el arquitecto Joaquín Saldaña y López para el III Marqués de Hijosa de Álava, Don Joaquín de Loresecha y Salazar, nacido en Santiago de Cuba, y fue expropiado a la familia Loresecha por un valor muy inferior al real durante la Guerra Civil para ubicar en él el Tribunal de Menores, hasta el año 1977, en que sufrió un atentado.

lunes, 18 de noviembre de 2019

Martín de Ambel y Bernad. La gran historia de honor de un hidalgo



Hidalgo que estuvo encerrado en la torre de la Ermita de la Concepción durante gran parte de su vida por dar muerte al Alférez Mayor Don Alonso de Góngora.

En 1623 se vio envuelto en un duelo donde mató a su contrincante. Se refugió en la Ermita de la villa de Cehegín, donde pasaría el resto de sus días, 38 años, al pedir asilo en suelo sagrado para evitar ser juzgado. Pese a su obligada reclusión, tuvo tiempo de tener más hijos, casarse en segundas nupcias y escribir varios libros, entre ellos la reseñable 'Antigüedades de Cehegín”

Martín de Ambel y Bernad nació el 6 de abril de 1592 en Cehegín (Murcia), bautizado el 6 de mayo de ese mismo año. Hijo varón del hidalgo ceheginero Cristóbal de Ambel y de Catalina Bernad.

Se desposó a los 22 años, el 17 de mayo de 1614, con Catalina Gil, en la Parroquia Mayor del municipio, un 17 de mayo de 1614, llegando a formar una familia con siete hijos: dos niñas y cinco varones.


En el día 8 de abril de 1623 Martín de Ambel, se enfrentó en un duelo de honor (por el estupro que se cometió con su hermana) con Alonso de Góngora y Quirós, alférez mayor y natural de la villa de Cehegín, del cual salió victorioso al matar a su oponente. La consecuencia de este suceso provocó que Martín se refugiara en la Ermita de la Purísima Concepción -hoy iglesia- de la villa de Cehegín, donde pasaría el resto de sus días, concretamente 38 años, al pedir refugio y asilo en suelo sagrado y así evitaría ser juzgado.

Iglesia/Ermita de la Concepción
Debido a la fecha de nacimiento de algunos de sus hijos está claro que no perdió la relación con su familia, pero se desconoce en qué términos se producía esta. En 1633 muere su primera esposa y, el 19 de enero de 1637, Ambel casa en segundas nupcias con Isabel Fajardo.

Durante los años de su reclusión escribió “Antigüedades de la villa de Cehegín”, obra que empezaría en 1657 según declaración del propio autor, y sería concluida justo un año antes de su muerte, en 1660, con la ayuda del doctor Juan Yáñez, también hidalgo. En este manuscrito, estructurado en tres libros, nos cuenta, desde su perspectiva y la de su tiempo, la antigüedad de Cehegín y su término, realiza la descripción de la villa, y narra la Historia de España y el Reino de Murcia. Falleció en la mencionada ermita el 2 de julio de 1661.Él mismo, en su testamento ante Cristóbal de Ávila, declara que quiere que se le entierre en la capilla de San Juan, donde pasó cobijado, prácticamente, casi toda su vida”. Dejó por herederos a D. Martín de Ambel, su hijo y a Francisco de Paco.

Acta de defunción de Martín de Ambel
La obra de Ambel, razón por la que conocemos al autor, es un valioso manuscrito que sería copiado en siglos posteriores en repetidas ocasiones y que, hoy en día, sirve como referencia historiográfica que, aún sin determinar ciertos episodios importantes de la historia de Cehegín y sus alrededores, y con sus evidentes lagunas, aporta datos para conocer ciertos aspectos de los relatos de la antigua historia.

jueves, 14 de noviembre de 2019

José Bernardo de Tagle Bracho. Comerciante en el Virreinato del Perú y I Marqués de Torre Tagle



A temprana edad se trasladó a Lima (Perú) junto a su hermano Francisco, acompañando a su tío, dedicándose al comercio a gran escala, logrando una cómoda prosperidad, llegando a ser prior del Tribunal del Consulado.

José Bernardo de Tagle Bracho y Pérez de la Riva nació en Ruiloba, Cantabria, el 9 de abril del año de 1684. Sus padres fueron el hidalgo (empadronado como noble de Ruiloba, en1680) Domingo de Tagle y Bracho (1654-1704), casado el 12 de febrero 1678, en Comillas, con María Elvira Pérez de la Riva.

Ruiloba es un municipio situado en la actual Cantabria, en la comarca de la Costa Occidental y partido judicial de San Vicente de la Barquera. Es de tamaño pequeño (15 km2). Su nombre proviene de río de la Loba, lo que delata un origen fluvial, que es frecuente en Cantabria. Por ello tiene en su escudo la figura de un lobo.

Al ser atacado el litoral por las incursiones de piratas holandeses (1723), participó en la formación de una compañía de corso, protegida por el virrey, Marqués de Castelfuerte, y armó un buque para combatirlos. Pasó a Chile, donde sirvió como capitán de caballería en la plaza de Purén (1724), y fue comandante general de las expediciones de la Mar del Sur (1725).

Escudo de armas del marqués en el Palacio de Torre Tagle
 “Tagle se llamó el que la sierpe mató y con la infanta casó”.

Como premio de sus servicios y donativos, por Felipe V, se le otorgó el título de vizconde de Bracho y luego el de marqués de Torre Tagle (26 de noviembre de 1730). Poco tiempo después, el 4 de junio de 1732, José Bernardo de Tagle es nombrado Pagador general de la Gente de Mar y Guerra, Maestranza y Presidio del puerto del Callao, con carácter vitalicio y un sueldo anual de 900.000 maravedíes. Obtuvo el hábito de caballero de la Orden de Calatrava (1749). Hizo edificar una lujosa residencia en el centro de Lima, que se terminó en 1735, hoy conocida como el Palacio de Torre Tagle, en la actualidad sede de la Cancillería del Perú.


Contrajo matrimonio el 13 de noviembre de 1707, en la Parroquia el Sagrario de la Catedral de Lima, con la dama limeña Rosa Juliana Sánchez de Tagle e Hidalgo, con la cual tuvo siete hijos. Falleció en Lima, eel 4 de agosto de 1740, y su esposa años más tarde, en 1761.


Para saber más:

Hijos de Ruiloba en el Reino de Yndias: Los Tagle Bracho ...


de IA Sánchez - ‎2010 - ‎Artículos relacionados
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lunes, 11 de noviembre de 2019

Emilio Huidobro Corrales. Beato



Colaborador del sacerdote y maestro católico Valentín Palencia Marquina, junto con el cual fue martirizado durante la Guerra Civil Española. Fue beatificado por el papa Francisco el 23 de abril de 2016.

Emilio Huidobro Corrales nació en Villaescusa del Butrón (Burgos), el 9 de agosto de 1917, en el seno de una familia hidalga, siendo bautizado el día 15 del mismo mes en la parroquia de San Torcuato. Sus padres se llamaban Íñigo y Agapita, naturales del mismo pueblo. Su fuerte constitución física y su carácter de líder le daban un aire de más edad de la que tenía; era de pelo castaño, bizco de un ojo, agradable de carácter y muy sociable:

Emilio Huidobro
Fue llevado junto con otro hermano al Patronato de San José donde el sacerdote burgalés Valentín Palencia, su fundador, educaba a niños huérfanos y pobres en los oficios de la época con una moderna pedagogía,por su abuelo materno, porque, al morir muy joven su padre, la madre se casó con un tal Florentino, que los trataba mal, especialmente después de morir, también, la madre. Educado en el Patronato llegó a dar lecciones de geometría. Adquirió tal afición a la música que tocaba casi todos los instrumentos de la banda: trompeta, bombardino, trombón, etc.

Llamados a declarar los muchachos mayores a la Casa del Pueblo de Suances, donde estaba pasando unos días de asueto, pudo evitar su detención pero optó por compartir el destino de Valentín Palencia. Murió asesinado, por defender su fé, en Ruiloba (Santander), el 15 de enero de 1937.

Valentín Palencia Marquina (Burgos, 26 de julio de 1871 - monte Tramalón, Ruiloba (Santander) 15 de enero de 1937) fue un sacerdote católico, educador de niños y jóvenes, Cruz de Beneficencia con distintivo blanco, fue martirizado durante la Guerra Civil Española. Fue beatificado por el papa Francisco, el 23 de abril de 2016, en la catedral de Burgos.

Doña Felicitas Alonso Campo, residente desde niña en Suances, relata cómo el día que los llamó el Frente Popular estaba en su casa junto con los otros compañeros de don Valentín: “El día que los llevaron al Frente Popular, uno de ellos estaba en nuestra casa. Le mandaron ir a declarar porque les delataron diciendo que don Valentín no acataba la disciplina que le habían ordenado de no celebrar la eucaristía”. Fue acusado por uno de sus alumnos.



Valentín Palencia y los jóvenes de la provincia que le acompañaban en su labor pedagógica con menores: Emilio Huidobro Corrales, Zacarías Cuesta Campo, Donato Rodríguez García y Germán García García.

El primero de octubre de 2015 el papa Francisco promulgaba el decreto por el que declaraba al siervo de Dios Valentín Palencia y a cuatro de sus compañeros como mártires. El 23 de abril de 2016 fue beatificado en la catedral de Burgos junto con el sacerdote Valentín Palencia y otros tres jóvenes que dieron la vida por confesar su fe: Donato Rodríguez García, Germán García García y Zacarías Cuesta Campos. El acto fue presidido por el prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos de la Santa Sede, el cardenal Angelo Amato, quien acude a Burgos en representación del papa Francisco.

lunes, 4 de noviembre de 2019

Agustina de la Torre y González de Castañeda. Empresaria ganadera. Condesa de Campo de Alange



Fue una de las primeras mujeres empresarias de las que se tiene noticia, además de una gran emprendedora y trabajadora incansable.

Agustina nació en Madrid, el 4 de septiembre de 1712. Su padre fue Antonio de la Torre Manzanal, natural del Valle de Villaverde (Las Encartaciones de Vizcaya), empadronado como hidalgo en 1686, procurador general y regidor de los hijosdalgos de este valle, consejero de Hacienda, caballero de Santiago en 1706, que se trasladó a Madrid, donde casó en segundas nupcias, 1709, con Lucía González de Castañeda y Pérez de Gamboa, madrileña de ascendencia cántabra.


Agustina casó, en 1735, con Ambrosio José de Negrete y Ampuero, regidor perpetuo de Madrid, ministro de la Junta de Abastos y futuro I conde de Campo de Alange (título que Carlos III concedió el 31 de octubre de 1760, con RD expedido el 29 de enero de 1761), quien poseería una importante cabaña merina (en 1756 fue la mayor poseída por un residente en Madrid, con más de 40.000 ovejas merinas y 3.000 cabras). Ella aportó al matrimonio, además de su dote, la cultura financiera y empresarial de su familia, lo que le permitió convertirse, al enviudar en 1762, en la titular de la explotación familiar de los mayorazgos, que ella acrecentaría con la compra de grandes dehesas: Cotadilla, Manjuanes, Bercial de Hornachos y Piñuela.

Condado de Campo Alange, con GdE

Trabajadora infatigable, no cedió la administración a sus hijos, ni arrendó las dehesas, sino que ejerció durante 22 años la dirección de la explotación ganadera hasta su muerte. Su actividad financiera, asociada a la exportación de lana llegaba a las plazas de Londres, Bristol, Ámsterdam, París y Rouen.

A lo largo de su vida la actividad empresarial de la condesa se había basado en tres grandes líneas de negocio:

– La administración de abastos y la explotación de rentas a escala nacional.
– La actividad ganadera.
– La actividad financiera nacional e internacional.

Ejerció de síndica (tesorera) del Convento de las Descalzas Reales de Madrid. Mantuvo también una estrecha relación con el Convento de Capuchinas de Castellón de la Plana, que era asimismo de Patronato Real. La comunidad de este convento le nombró en 1766, en escritura pública, su síndica y procuradora, junto a su hijo Manuel de Negrete, marqués de Torre- Manzanal. Aunque no debió surtir plenos efectos jurídicos, por faltarle a ese nombramiento algún requisito (Manuel sí sería nombrado oficialmente síndico por el obispo de Tortosa en 1774), ponía de manifiesto su intensa relación con el convento capuchino.

Tenía pasión por los libros y fue creando una gran biblioteca personal; en el inventario de 1779 figuran 1.660 elementos entre libros y manuscritos. Interesada también por el arte, compró varios cuadros en la almoneda que tuvo lugar tras el fallecimiento de la reina Isabel de Farnesio; entre ellos, dos pintados por Murillo.

María Agustina fundó dos mayorazgos: el  Mayorazgo de Negrete, el 30 de noviembre de 1781, y el Mayorazgo de la Torre, el 1 de diciembre de 1781.

Falleció en Zamarramala (Segovia), el 27 de octubre de 1784. En el codicilo que firmó en Zamarramala, el día antes de su fallecimiento, ordenó diversos legados en metálico para el convento de Castellón. Sus hijos fueron Manuel, por quien continuó la línea, II conde de Campo Alange, I marqués de Torre-Manzanal, teniente general, ministro de la Guerra y embajador con Carlos IV, ministro de Asuntos Exteriores y embajador con José I; José, militar, sin sucesión; y Manuela, que casaría con el marqués de Villamagna y de Gelo, también sin sucesión.

Para saber más:

Edita: Ministerio de Economía, Industria y Competitividad
Año de publicación: 2019
ISBN: 978-84-92546-52-7

sábado, 2 de noviembre de 2019

Gómez de Cáceres y Solís. XXXV maestre de la Orden de Alcántara




Durante su mandato como Maestre de la Orden de Alcántara fue muy cuestionado por faltar en innumerables ocasiones a su palabra, acumular poder y fortuna, y por favorecer a sus familiares más allegados. Todo esto le ocasionó numerosos enemigos, entre ellos el Clavero de la Orden Alonso de Monroy, lo que desembocó en una guerra civil en la Orden.



Nació en la villa extremeña de Cáceres, a finales del siglo XV, en el seno una familia de la baja nobleza, de escasos recursos económicos. Su padre, Diego de Cáceres, era de ascendencia asturiana y murió en la entrada que hizo el maestre alcantarino Gutierre de Sotomayor en tierras musulmanas. Su madre: Leonor de Noroña, a quien se la relaciona familiarmente con los Enríquez y los Guzmán.

Gómez de Cáceres tuvo varios hermanos, entre ellos Hernán Gómez de Solís y Gutierre de Solís, que se beneficiaron personalmente de su importante ascenso social, que le llevó, primero, a ser nombrado mayordomo real del rey Enrique IV, y después, en 1458, maestre de la Orden de Alcántara, por voluntad también del mismo monarca: “escribió al Prior del convento de Alcántara, comendador mayor y demás comendadores, haciéndoles saber este su deseo”.

De igual favor gozaba en aquellos días con el Rey, Gómez de Cáceres, joven pobre en su origen, y aunque de familia de hidalgos, se había visto obligado por su pobreza a entrar humildemente al servicio de los señores de la Corte; pero una vez en Palacio, su arrogante estatura, su belleza y lo afable de su trato, le valieron el cargo de Mayordomo.

Tan agradable llegó a ser a los ojos del rey que en el segundo año de la citada guerra de Granada le hizo cesión del repartimiento de Sevilla y no satisfecho con arreglo al pedido para la continuación de la campaña, suma  considerable  que  no  bajó  de  cuatro  mil  doblas. Concedióle asimismo el Maestrazgo de Alcántara.


La mayor parte de su maestrazgo estuvo marcada por el enfrentamiento con el clavero de la Orden, Alonso de Monroy, siendo su última causa la frustración del clavero por no haber alcanzado el maestrazgo, cuando contaba con el apoyo de la mayor parte de la Orden.

En el conflicto civil que enfrentaba a Enrique IV con cierta parte de la nobleza, el maestre tomó postura por la nobleza rebelde, llegando a participar en la “farsa de Ávila”, mientras que el clavero lo hacía por el rey castellano. En 1465, Enrique IV ordenó a Alonso de Monroy que se hiciese con el control de las fortalezas y rentas para la causa monárquica después de que el maestre hubiera tomado las ciudades de Cáceres, Badajoz y Coria. Estas dos últimas las entregó a sus hermanos Hernán Gómez de Solís y Gutierre de Solís, respectivamente.

En febrero de 1470 se produjo un acontecimiento que sería determinante en el devenir del conflicto, ya que tuvo como consecuencia el inicio del declive de la figura del maestre. Se trata de la derrota de sus partidarios ante las milicias de Alonso de Monroy en la famosa batalla del Cerro de las Vigas, frente al puente de Alcántara. Solamente unos meses después, el clavero reunió a sus seguidores, quienes le nombraron gobernador de la Orden, después de deponer al maestre y privarle de sus honores y rentas, con el pretexto de haber traicionado al Rey.


Gómez de Cáceres y Solís falleció a comienzos de 1473, en la villa y castillo de Magacela:. Fue enterrado en la iglesia parroquial de Santa María de Cáceres en un sepulcro que compró su sobrino, Gómez de Solís, obispo de Plasencia.