miércoles, 22 de mayo de 2019

Antonio Raimundo Ibáñez. Comerciante, industrial, marqués de Sargadelos



Comerciante e industrial, especialmente conocido por crear la fábrica de cerámica de Sargadelos, modelo del primer capitalismo industrial en España. 

Impulsó el comercio, base de su fortuna personal, tanto por mar como en el interior de la península Ibérica, de lino y alcohol, al mismo tiempo que gestionaba varias minas; impulsó el enciclopedismo e introdujo desde Europa varias innovaciones tecnológicas importantes para sus fábricas.


Antonio Raimundo Ibáñez Gastón de Isaba y Llano Valdés, nació en la aldea de Santa Eulalia de Oscos (Asturias), el 17 de octubre de 1749, en el seno en una familia hidalga de escasos recursos. Era hijo de Sebastián Ibáñez Llano y Valdés, escribano en los Oscos, con residencia en Santa Eulalia, y de María Antonia Cayetana Álvarez Castrillón. Recibió su formación en la propia casa familiar, para pasar después a educarse en el cercano monasterio de Vilanova de Oscos.

Desde joven se dedicó al comercio, realizando importantes negocios de importación y exportación con las Indias que le reportaron numerosos beneficios. En 1770 entró en la casa de Guimarán de Ribadeo, al servicio de la familia de Bernardo Rodríguez-Arango, de los que llegó a ser administrador general, ocupándose de las actividades comerciales que la casa realizaba: aceite, vino, aguardiente, hierro y lino, llegando incluso a hacerse armador de buques para controlar el transporte de mercancías y así, en 1784, junto al potentado José de Andrés García, funda la Real Compañía Marítima para comerciar con el norte de Europa (Rusia y Países Escandinavos).

Su retrato, atribuido a Goya
Con base en Ribadeo, donde llegó en 1768, impulsó la industrialización de la zona, creando la primera siderúrgia integral de España. El proyecto, que empezó tropezando inicialmente con muchas resistencias (la principal, de la curia de Mondoñedo, se pone finalmente en marcha en 1791, año en el que una cédula Real autoriza el proyecto que se desarrolla velozmente, el complejo industrial de Sargadelos. En él instalará una herrería y una fábrica de fundición de hierro colado, dotada de un horno alto al carbón vegetal, y más tarde una fábrica de loza de concepción moderna que, apoyada en la excelente calidad de los caolines de la zona, acabaría convirtiéndose en la más importante de España durante el siglo XIX.

Desde 1794, y por un período de 45 años, la fundición de Sargadelos trabaja casi exclusivamente para el Estado, suministrándole material bélico, principalmente municiones de cañón, por lo que es distinguida como Reales Fábricas, con personal militarizado y acuartelado en instalaciones propias. Entre 1804 y 1807 se sitúa el nacimiento de la fábrica de cerámica para producir "loza tipo Bristol", como el mismo Ibañez manifiesta, fábrica que pasó a representar el primer establecimiento evolucionado de este sector en España introduciendo, entre otras cosas, el decorado mecánico y la loza estampada.



Durante la Guerra de Independencia Española, los numerosos enemigos políticos y económicos de Ibáñez provocaron su linchamiento en Dompiñor, bajo la acusación de «afrancesado», el 2 de febrero de 1809, animando a la población a asaltar y saquear su casa, en la que decían había numerosos tesoros.

Casa natal -museo- del marqués de Sargadelos

El capitalismo que introdujo en la zona no gustaba a la nobleza ni al clero, era un sistema económico nuevo que dio lugar a la burguesía y a la clase trabajadora. Fueron cambios demasiado fuertes que acabaron injustamente con su vida.

lunes, 20 de mayo de 2019

Capítulo Real Hermandad del Santo Cáliz - Cuerpo de la Nobleza Valenciana. 2019



El próximo viernes 7 de junio de 2019, la Real Hermandad del Santo Cáliz-Cuerpo de la Nobleza Valenciana, celebrará en la capilla del Santo Cáliz de la Catedral de Valencia, su tradicional capítulo, con la recepción de nuevos caballeros y damas.

A las 19:30 horas tendrá lugar una Santa Misa que se ofrecerá en sufragio del alma de las Damas y Caballeros fallecidos, seguida de la Bendición e imposición de lazos y veneras a las nuevas Damas y Caballeros de la Real Hermandad del Santo Cáliz y, a continuación, se servirá una cena en La Hípica, sita en c/Jaca, 23 (Valencia).


La Real Hermandad del Santo Cáliz, Cuerpo de la Nobleza Valenciana, surge en 1917 según rezan sus primeras Constituciones, aprobadas el día 28 de diciembre de ese año, con la “idea de dar mayor y más esplendoroso culto al Santo Cáliz de la Cena del Señor, que la Providencia trajo a esta ciudad”, a través de la Nobleza Titulada Valenciana. En la actualidad su presidente es el Excmo. Sr. D. Juan Noguera y Merle, Marqués de Cáceres.

Desde entonces, y con ciertas modificaciones en sus Estatutos para adaptarse al transcurrir de los tiempos, la Real Hermandad del Santo Cáliz, Cuerpo de la Nobleza Valenciana viene cumpliendo fielmente con el juramento empeñado, a través de su Cuerpo de Caballeros y Damas, el triple fin de los Estatutos:

·        Religioso- Cultural: culto y guardia de honor al Santo Cáliz de la cena de Nuestro Señor, fomentando la realización de estudios, investigación y divulgación relativos al Santo Cáliz.

·        Benéfico-Social: asistir materialmente y confortar a las familias desvalidas, singularmente a los ancianos.

·        Corporativo: velar por el buen nombre y prestigio que a la calidad de sus miembros corresponde, para la mejora, defensa y protección de los intereses intelectuales, sociales y materiales de la Corporación y sus miembros.

jueves, 16 de mayo de 2019

Cofradía de Caballeros Cubicularios de San Ildefonso y San Atilano. Capítulo 2019


La Real Muy Antigua e Ilustre Cofradía de los Caballeros Cubicularios, orden nobiliaria creada en Zamora para custodiar los restos mortales de San Ildefonso, celebrará su acto anual y solemne en el que serán recibidos nuevos miembros.

El sábado 8 de junio de 2019 tendrá lugar el Capítulo, en la iglesia Arciprestal de San Ildefonso y, a continuación, se celebrará una cena en el Parador de los Condes de Alba y Aliste de Zamora. 

El próximo sábado 8 de junio, a las 19.00 horas, en la iglesia Arciprestal de San Pedro y San Ildefonso, de Zamora, la Real Muy Antigua e Ilustre Cofradía de Caballeros Cubicularios de San Ildefonso y San Atilano, celebrará el Capítulo y acto de ingreso de nuevos caballeros y damas, donde se les impondrán el hábito y venera y el lazo de dama respectivamente, seguido de una cena en el patio del Parador de los Condes de Alba y Aliste, donde se procederá a la entrega de los títulos a los nuevos Caballeros y Damas.



 
 
La Real, Muy Antigua e Ilustre Cofradía de Caballeros Cubicularios de San Ildefonso y San Atilano de Zamora es una Corporación Nobiliaria, que tiene su origen en el s. XIII, lo que la convierte en una de las más antiguas de Europa. Los primeros estatutos que se conservan de la cofradía datan del año 1503,

Según sus Constituciones, esta Corporación, tiene como finalidad: 

La Custodia de los Santos Restos de sus Santos Patronos San Ildefonso (a su vez patrono de la Ciudad de Zamora) y San Atilano (patrono de la Diócesis de Zamora). Así como fomentar la devoción y exaltación de ambos Santos.

Contribuir a los fines sociales de la Cofradía, que hasta la desamortización de Mendizabal (1835). Tenía en propiedad, el Hospital de San Ildefonso "de los Ciento" para la beneficencia y los peregrinos, hospital que se encontraba junto a lo que hoy es la Casa Parroquial.

Para mejor gestión de este cometido. La Cofradía crea en el año 2009, la "Asociación de Caballeros Cubicularios"..

La Cofradía tiene una doble naturaleza. Civil (como Asociación de Caballeros Cubicularios) y Canóniga (como Asociación Privada de Fieles).

Tiene un Consejo Capitular, a su frente un Mayordomo-Presidente que, en la actualidad, es D. Francisco Javier García-Feria del Corral, y una asistencia espiritual que corresponde al Párroco-Arcipreste de la Iglesia Arciprestal de San Pedro y San Ildefonso, con el título de Prior.

Se reúne varias veces al año. Oficialmente, para celebrar la Festividad de los Santos Párrocos, San Ildefonso (23 de enero); San Atilano (5 de octubre) y en fechas próximas al 26 de mayo, en el Capítulo conmemorando el descubrimiento de los Santos Restos de San Ildefonso, en nuestra iglesia Arciprestal, en el año 1260, cuando se pueden venerar las reliquias de ambos Santos, tras una ceremonia liturgíca por el Rito Mozárabe.

miércoles, 15 de mayo de 2019

San Juan de la Cruz. Religioso y poeta místico del renacimiento español



Reformador de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo y cofundador de la Orden de los Carmelitas Descalzos con Santa Teresa de Jesús. En 1726 fue canonizado por Benedicto XIII y, en 1926, aniversario del comienzo de la Reforma teresiana, fue proclamado Doctor de la Iglesia Universal por Pío XI. Desde 1952 es el patrono de los poetas en lengua española.

Juan de Yepes (nombre secular de San Juan de la Cruz) nació en Fontiveros (Ávila) el 24 de junio de 1542. Su padre, de nombre Gonzalo de Yepes, era de familia hidalga empobrecida, y su madre Catalina Álvareznatural de Medina del Campo donde su padre la conoció ya que trabajaba en un telar y éste iba con frecuencia a la villa para comerciar, que era de origen humilde y ¿de ascendencia judeoconversa?


Contando seis años de vida se trasladó con su madre y sus dos hermanos a Torrijos (Toledo), ya que su padre había fallecido y la madre tuvo que ir en busca de su familia para poder mantener a los niños, pero acabó volviendo a Fontiveros. Posteriormente la familia se traslada a Arévalo y a Medina del Campo (Valladolid).

A los veintiún años de edad, ingresa en los Carmelitas de Medina, con el nombre de Juan de Santo Matía. En 1564 comenzó a estudiar artes y filosofía en la Universidad de Salamanca, donde conoció, en 1567, a Santa Teresa de Jesús, con quien acordó fundar dos nuevas órdenes de carmelitas. Su orden reformada de carmelitas descalzos tropezó con la abierta hostilidad de los carmelitas calzados. Tras enseñar en un colegio de novicios de Mancera, fundó el colegio de Alcalá de Henares y, más adelante, se convirtió en el confesor del convento de Santa Teresa.

En 1567 Santa Tersa llega a Medina para fundar el segundo convento del Carmen reformado, lo que tiene lugar el 15 de agosto. En julio de 1568 Santa Teresa regresa a Medina, y fray Juan cambia de nombre…, será fray Juan de la Cruz.

Tras acompañar a la madre Teresa a la fundación en Valladolid, es enviado a Duruelo a fundar el primer convento de descalzos, lo que ocurrirá el 28 de noviembre de 1568. En junio de 1570 los frailes se trasladan a Mancera. Durante este tiempo se preparaba una nueva fundación, esta vez en Pastrana y Santa Teresa le manda allí. Se le considera ya como el maestro espiritual de la reforma. Organiza el noviciado de Pastrana, establece prácticas, fija un horario, dicta normas y principios de espiritualidad y de vida común al estilo específico del Carmen. Fray Juan estará presente también en la fundación del convento de Alba de Tormes.

En 1571 es nombrado rector del colegio de estudios de Alcalá, y tras un corto periodo marcha a Ávila. En la década de los setenta surgió una serie de problemas respecto a las competencias y la autoridad que tenían calzados y descalzos, y para resolverla envían a dos descalzos a Roma para que se gestione la separación entre ambos, único medio de salvar al reforma en curso .Se decide además que fray Juan de la Cruz abandone sus funciones en el convento de la Encarnación de Ávila para no hacer más sombra a los calzados. A principios de 1576 el padre Valdemoro, prior del Carmen de Ávila envía a fray Juan de la Cruz y a su compañero a Medina del Campo en calidad de prisioneros, aunque esta situación no duró mucho.

El 18 de junio fallece el nuncio Ormaneto, el gran protector de la reforma que había defendido a los descalzos. Fray Juan es detenido y se le somete a juicio en Toledo; se le insta a que deje la reforma, a lo que se niega, por lo que es declarado “rebelde y contumaz”. Fray Juan es encerrado en una celda minúscula durante nueve meses, pero será el periodo más fecundo de su vida, ya que el fraile asciende hasta Dios, su corazón canta mientras su cuerpo está crucificado y será en ese lugar donde escriba la mayor parte del Cántico Espiritual. Consigue escapar del cautiverio y llegar al convento de las descalzas, donde la priora pide ayuda a Pedro González de Mendoza, canónigo de la catedral y administrador del Hospital de la Santa Cruz, que ofrece su casa como refugio.

En la primavera de 1579 pone en marcha una nueva fundación y el colegio de los descalzos en Baeza. Es durante su estancia en la ciudad cuando comienza a escribir las obras que en 1926 la valdrían el título de Doctor de la Iglesia. Tras regresar una temporada a Alcalá, se dirige e Caravaca y a Granada donde ya existían un convento fundado por descalzos en 1573 y que estaba sin prior. Los frailes eligieron a fray Juan de la Cruz.

¿Cómo acabó la disputa entre calzados y descalzos? Finalmente los deseos de Santa Teresa se vieron cumplidos: no sólo no estarían los descalzos sometidos a los calzados, sino que por decisión del Papa Gregorio XIII las dos ramas de la Orden, si bien teniendo el mismo superior general, estarían separadas en España, en provincias independientes las unas de las otras.

A primeros de mayo de 1583 se celebra un capítulo general de los descalzos en Almodóvar. Juan de la Cruz participará en el mismo en calidad de prior de Granada. El provincial hace la “corrección de los priores” y le reprocha el visitar poco a los seglares, con el resultado de que cierra una magnífica fuente de ingresos para el convento.

En la primavera de 1585 se celebra un capítulo general, en Lisboa, que confirma a Juan en su cargo de definidor. Y, el 17 de octubre, se convoca otro en Pastrana. Teniendo que volver como vicario provincial de Andalucía pero sin dejar de ser prior de Granada. Tiene bajo su jurisdicción a todos los conventos carmelitas de Andalucía y a parte de Murcia, por lo que está casi siempre de viaje de un convento a otro. En 1588 es elegido prior de Segovia y, como en Granada, su gobierno es enérgico y paternal. Es muy celoso de la disciplina regular y corrige a los que faltan a la misma.

EL capítulo de Madrid de 1591 resultó desfavorable para Juan de la Cruz, pues tenía en contra a un buen número de capitulares, y los que pensaban como él temían la severidad y el autoritarismo del padre Doria. Juan no fue reelegido, ya no sería consejero ni definidor. Doria le ofreció ser prior de Segovia, pero éste no aceptó y fue enviado a Andalucía. Muere en Úbeda el 14 de diciembre de 1591.

 
Sus libros más importantes, nunca publicados en vida del religioso, son “Noche Oscura del Alma”, “Llama de Amor Viva”, “Cántico Espiritual”, “Subida al Monte Carmelo” o “Avisos y Sentencias Espirituales”.

domingo, 12 de mayo de 2019

Maestranza de Caballería de San Fernando. Acto de ingreso 2019



La Maestranza de Caballería de San Fernando, Asociación de Descendientes de los Caballeros Laureados de la Real y Militar Orden de San Fernando, celebra este año 2019 el XX Aniversario de su fundación.

El 25 de mayo tendrá lugar la ceremonia de ingreso de nuevos maestrantes.


El próximo sábado 25 de mayo, a las 18.00 horas, en la iglesia parroquial de San José, calle Alcalá, 43 (Madrid), la Maestranza de Caballería de San Fernando, Asociación de Descendientes de los Caballeros Laureados de la Real y Militar Orden de San Fernando, bajo la presidencia de la, Excma. Sra. Dª Carmen Travesedo Colón de Carvajal, Marquesa de Sierra Bullones, GdE, celebrará el acto de ingreso de nuevos  maestrantes, seguido de una Santa Misa y del Solemne Funeral anual por el alma, eterno descanso y en memoria de los  laureados fallecidos, miembros de las unidades laureadas de las Fuerzas Armadas condecorados con la Real y Militar Orden de San Fernando, así como por las damas y caballeros maestrantes fallecidos en el último año.

A la finalización de los actos reseñados, en la Real Gran Peña, Gran Vía, 2, 28013 Madrid, tendrá lugar la entrega de los diplomas que acreditan como maestrante a los nuevos miembros, así como una cena en honor de las autoridades (civiles y militares), reales órdenes militares, órdenes militares históricas, corporaciones de la nobleza española, y otras instituciones y personalidades que puedan estar presentes en estos actos.




 



lunes, 6 de mayo de 2019

El Archivo Histórico de la Nobleza



El Archivo Histórico de la Nobleza es una institución cultural única y pionera en su género, dedicada en exclusiva a los archivos nobiliarios generados por la nobleza española, cuyos fondos documentales han ingresado por donación, legado, depósito o dación en pago por entes o personas privadas propietarias de estos archivos, o bien por adquisición del Ministerio de Cultura y Deporte.

Hospital Tavera (Toledo), sede del Archivo Histórico de la Nobleza

En el BOE de 22 de septiembre de 2017 se publicó el Real Decreto 836/2017 de 8 de septiembre, por el que se crea el Archivo Histórico de la Nobleza y el Patronato del Archivo como su órgano rector. Este decreto consolida una institución que bajo la denominación de Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional (centro creado en virtud del Real Decreto de 28 de marzo de 1866) está abierta al público desde 1993. Es un centro perteneciente al Sistema de Archivos de la Administración General del Estado y gestión directa del Ministerio de Cultura y Deporte, a través de la Subdirección General de los Archivos Estatales.

La directora del Archivo Histórico de la Nobleza, Aranzazu Lafuente Urién

Los fondos fundacionales del Archivo fueron todos aquellos de carácter nobiliario que se conservaban en las secciones de Osuna y Diversos (Títulos y familias) y que se trasladaron a Toledo desde el Archivo Histórico Nacional entre 1994 y 1995. En la actualidad alberga cerca de doscientos sesenta archivos familiares de diversas características, volumen, tipología documental y ámbito geográfico, siendo un centro de referencia en el tratamiento de los archivos familiares de la nobleza española, y custodiando, conservando y difundiendo el patrimonio cultural conservado por ella durante siglos de historia compartida.


Custodia unos 260 fondos de archivo, en los que se identifican más de 1.200 archivos de títulos nobiliarios, que han ingresado por compra, donación o depósito. Estos archivos comprenden títulos nobiliarios que se han incorporado a los linajes principales por matrimonio o herencia. Entre los últimos ingresos está el archivo de los duques de Arión y Marqueses de Malpica que conserva documentos con unas fechas extremas comprendidas entre los siglos XIII al XX. También en mayo de 2018 se firmó el contrato de comodato entre la Dirección General de Bellas Artes y Patrimonio Cultural y el marqués de Albentós por el que el Archivo de los condes de Ezpeleta del Marqués de Alventós pasa a ser custodiado en el Archivo Histórico de la Nobleza.


El archivo tiene su sede en el Hospital Tavera (Toledo) según un convenio de cesión de parte del edificio suscrito en 1988 entre el Ministerio de Cultura y Deporte y la Fundación Casa Ducal Medinaceli propietaria de dicho edificio.  

Este edificio -también conocido como Hospital de Afuera por encontrarse extramuros- fue fundado por don Juan Pardo de Tavera, arzobispo de Toledo, bajo la advocación de San Juan Bautista e iniciado en 1541. Se encarga el diseño a Alonso de Covarrubias quien realizó un bello edificio de corte renacentista, sin duda una de las principales construcciones civiles españolas del siglo XVI.

El Patronato está integrado por un presidente, un VP1º, un VP2º, siete vocales natos y hasta siete vocales nombrados por designación del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de entre personalidades relevantes del ámbito de la cultura, la investigación histórica y el mecenazgo.


Entre el rico acervo patrimonial nobiliario hallamos el eco documental de América, ya que muchos virreyes de Perú y Nueva España fueron nobles titulados; algunos de ellos dirigieron su conquista y colonización; otros invirtieron en la Carrera de Indias, de forma que, sobre todo en los siglos XVIII y XIX, algunos amasaron grandes fortunas, germen de algunos de los principales bancos y empresas españolas del siglo XX; y tampoco faltaron los altos funcionarios de Ultramar decimonónicos vinculados a la aristocracia. De esta manera, prácticamente en todos los ~260 fondos del archivo puede rastrearse la especial vinculación de España y América en los últimos quinientos años.

lunes, 29 de abril de 2019

Ruy Díaz de Melgarejo. Militar, conquistador, explorador y gobernador



Su vida estuvo marcada por guerras, conspiraciones, persecuciones y conflictos familiares. Junto a Juan de Salazar, Alonso Riquelme de Guzmán y Diego de Abreu se opuso al gobierno de Domingo Martínez de Irala, apoyando al deportado Álvar Núñez Cabeza de Vaca.

Gobernó de manera casi absoluta e independiente la antigua provincia asuncena del Guayrá, durante 20 años, y luego de separarla de Asunción en 1575, con el título de teniente de gobernador del Guayrá unos 15 años más.

 
Ruy Díaz Ortiz de Melgarejo nació en 1519 en Salteras (Sevilla). Hijo de Francisco de Vergara y de Beatriz de Roelas, sus abuelos paternos eran Hernando de Vergara y Francisca de Ribera. Por hermanos tuvo a Hernando, Juana Ortiz de Melgarejo y Francisco Ortiz de Vergara.

Melgarejo era hidalgo y la genealogía noble de su familia (la de los Ortiz de Sevilla) fue demostrada en varias ocasiones. Muy joven ingresó en el ejército de Carlos V, sirviendo por 6 años en la Armada Española junto al Duque de Borbón en Italia y Francia, además de la toma y saqueo de Roma (1527), en las campañas de Sicilia y Negroponte y, por último, en la captura de la plaza de Castelnuovo.

Tenía 21 años de edad cuando, el 2 diciembre de 1540, zarpó desde Cádiz rumbo a América, en la expedición del adelantado Alvar Núñez Cabeza de Vaca, junto con su hermano Francisco. Llegó primero a la isla de Santa Catalina para seguir a pié a la ciudad de Asunción, donde llegaría en marzo de 1542.
A mediados de 1540, ordenó el rey a la Casa de Contratación para que Alvar Núñez "vaya con brevedad... por la gran necesidad en que están los españoles que en ella quedaron..." (en el Río de la Plata).

El adelantado preparó su expedición con esplendidez, gastando hasta 14.000 ducados. La flota, formada por dos naos y una carabela zarpó de Cádiz el 2 de diciembre de 1540. Iban embarcados 400 soldados y formaban la plana mayor algunos brillantes capitanes como Nufrio de Chaves, Pedro Estopiñán Cabeza de Vaca, Francisco Ortiz de Vergara, Ruiz Díaz Melgarejo, Alonso Riquelme de Guzmán y Felipe de Cáceres que volvía al Plata.
Participó en la expedición ordenada por Cabeza de Vaca y encabezada por Irala contra el cacique Aracaré y acompañó también a este capitán en su exploración por las regiones del norte paraguayo. Melgarejo se puso del lado de Cabeza de Vaca cuando le hicieron prisionero los oficiales reales de Irala, al que, junto con su hermano Francisco y varios amigos, trató de liberar, sin éxito. A raíz de esto, la destitución de Cabeza de Vaca desencadenó una lucha de poder de dos bandos.

Aprovechando que, en 1547, Irala marcha hacia Perú y había dejado a cargo a Francisco de Mendoza, Melgarejo y Abreu lo convencen de llamar a votación para elegir a un gobernante legal debido a que la situación se encontraba ilegítima desde que Cabeza de Vaca había sido depuesto. Mendoza accede y mientras se celebraban los comicios, Melgarejo y Abreu impiden que Mendoza ingrese al lugar de votación y logran persuadir a la gente de elegir a Abreu como gobernador. Abreu da pena de muerte a Mendoza. Irala retorna a Asunción y aprisiona a Melgarejo y Abreu, pero logran escapar en julio de 1549 y son perseguidos por las autoridades asuncenas. Melgarejo permaneció alrededor de 4 años escondido en los bosques.

En 1553 fue nuevamente apresado en el campamento de Yerekyhaba en lo que actualmente es el Alto Paraná, pudo escapar y marchó hacia el este donde fue capturado por los indígenas tupíes, pero logra escapar y llegar hasta las costas del Atlántico, a San Vicente, en donde se encontró con pasajeros de la flota de Sanabria que había tenido problemas y había sido auxiliada por los portugueses que los tenían detenidos. Entre los pasajeros, conoce a Elvira de Carvajal (hija de Francisco Becerra y de Isabel de Contreras) con quien contrae matrimonio, viviendo un tiempo en el puerto luso-brasileño, donde nacieron sus seis hijos y sin poder volver a Europa, se pone a disposición de Irala, y junto a su esposa, Juan de Salazar y algunos miembros más de la flota de Sanabria, retornó a Asunción en 1555.

Irala, que lo veía como amenaza, envió a Melgarejo a colonizar la región de Guayrá ubicada entre el río Paraná y el océano Atlántico. En 1556, tras el fallecimiento de Irala y durante el gobierno de Gonzalo de Mendoza, fundó la Ciudad Real del Guayra, repartiendo las tierras a los asuncenos que lo habían acompañado, realizó un censo y construyó una casa de gobierno en el pueblo.

Permaneció unos 7 años en Ciudad Real. En 1561 los indios se rebelaron y el pueblo quedó cautivo, por ello pidió ayuda a su hermano Francisco Ortiz de Vergara que entonces era gobernador y éste mandó a Alonso Riquelme de Guzmán con refuerzos para socorrerle. Ortiz de Vergara decidió enviar a Ruy de vuelta a España y entonces toda su familia volvió a Asunción en 1563. Pero como el barco no se había terminado de construir, Melgarejo fue enviado a castigar a los indígenas del Paraná.

Al volver de su viaje encontró a su esposa con su amante, el sacerdote franciscano Juan Hernández Carrillo —ambos habían pasado a Sudamérica con la flota del capitán Salazar y de Mencia Calderón— y con su espada los mató a ambos, y por este crimen fue excomulgado y huyó hacia tierras portuguesas del Brasil.

En 1569 se le encomendó sofocar las rebeliones de los pobladores de Ciudad Real en contra de Alonso Riquelme, por lo que se le levantó la excomunión y marchó a la ciudad donde, después de controlar la revuelta, derrocó a Riquelme y tomó su lugar.

Como conquistador del Guairá, fundó la ciudad de Villa Rica del Espíritu Santo el 14 de mayo de 1570, en un lugar llamado Cuarahyberá con 40 hombres y 53 caballos. Destituido su hermano Francisco como gobernador del Río de la Plata y del Paraguay, quedó como interino Felipe de Cáceres, un viejo enemigo, quien envió a reemplazarlo a Alonso Riquelme.

Villarrica
Melgarejo se negó a entregar el poder y convocó a elecciones que lo nombraron capitán general y justicia mayor del Guairá. Con esto, los que seguían a Riquelme se aliaron a Melgarejo y Riquelme quedó prisionero. En 1572, Cáceres fue destituido y Martín Suárez de Toledo, el nuevo gobernador interino llamó a Melgarejo para que conduzca a Cáceres como prisionero para ser juzgado en España.

El 14 de octubre de 1575, el adelantado Juan Ortiz de Zárate le nombró teniente de gobernador del Guayrá —ya que dependía de la gobernación del Río de la Plata y del Paraguay— con los títulos expresados de la siguiente manera: «Teniente Gobernador, Capitán General y Justicia Mayor de la Ciudad Real y de Villa Rica del Espíritu Santo», con facultades para gobernarlas, repartir encomiendas, nombrar lugartenientes y demás amplias atribuciones del caso. Melgarejo se dedicó a la búsqueda y cateo de las minas de Cuarahyberá, pero  en vez de oro y plata, logró extraer hierro lo que a su juicio fue de gran utilidad para los vecinos.

Se retiró de la vida pública el 15 de marzo de 1585, y hacia 1590 se mudó a Santa Fe a la casa de su hija Isabel de Carvajal, muriendo en 1602.

miércoles, 24 de abril de 2019

Sancho de Urdanibia. Marino. Se enfrentó a piratas y corsarios en las Armadas Reales de España y las Indias



General de la Real Armada que estuvo 35 años al servicio de la Monarquía española durante los reinados de Felipe III y de Felipe IV, especialmente en la Flota de la Carrera de Indias. Pasó su vida luchando con piratas y corsarios.
 
Sancho de Urdanibia nació en la localidad de Irún (Guipúzcoa), en torno a 1585. Procedía de una poderosa y enriquecida familia nobiliaria, siendo sus padres Sancho Topalda y Magdalena de Urdanibia. Tomó el apellido de la madre, porque desde la Edad Media era un linaje influyente en Irún, que formó parte de la llamada Casa Urdanibia. Siendo joven se instaló en la ciudad de Cádiz para desarrollar en ella su carrera como marino, donde murió en 1644. Fijó su residencia en Cádiz, en la calle San Francisco, cerca de la iglesia de San Agustín, donde los vascongados de la época tenían su capilla.

 
Armas de Urdanibia: Cuartelado 1º y 4º , de oro, con la torre de piedra, incendiada, medio partidos del mismo metal, con el espino de sinople y el jabalí de sable, pasante al pie del tronco, y 2º y 3º, cuartelados a su vez; los cuarteles 1º y 4º, de oro, con tres bandas de azur y los cuarteles 2º y 3º, también de oro, con dos lobos, andantes, de sable, puestos en palo; medio cortados de gules, con un grifo de oro

En 1608, Sancho ya aparece como maestre en la nave de aviso Nuestra Señora del Juncal. Y en 1614, fue ascendido a capitán, y desde entonces tuvo una relevancia importante en las misiones marítimas de la Monarquía española, especialmente en las relacionadas con el comercio americano.

En 1622, el gobernador de Salinas de Araya, situada en el Virreinato de Nueva Granada (Venezuela), solicitó a la Corte española la construcción de una fortaleza militar en la ciudad con la intención defenderse los continuos asedios que las armadas holandesas estaban realizando. Poseían una explotación de sal, un bien muy preciado en la época. Se ordenó al capitán Sancho de Urdanibia zarpar desde el Puerto de Sevilla al mando de una embarcación dotada de maestre, piloto, contramaestre, grumete, condestable, 96 soldados de infantería, 6 artilleros y 23 pajes. Cuando llegaron a Salinas de Araya, derrotaron a las embarcaciones holandesas que intentaron sitiar la ciudad, y posteriormente, construyeron la fortaleza, hoy en día en estado de ruinas.

Después de regresar a Cádiz, partió de nuevo hacia el Virreinato de Nueva España al mando de una nave de aviso. Durante la singladura, fue sorprendido por una nave holandesa a la altura de la isla Tercera (islas Azores), pero superó con éxito el encuento. Era habitual encontrar en estas aguas flotas enemigas o embarcaciones de corsarios con la intención de apoderarse de los barcos que hacían la Carrera de Indias y sus mercancías, ya que la isla era un punto de repostaje en la ruta atlántica.

En 1638, en plena Guerra de los Treinta Años, la Monarquía hispánica estaba muy mermada, teniendo como enemigos a potencias como Inglaterra, Holanda y Portugal. Ese año, Sancho de Urdanibia se hallaba en el Virreinato de Nueva Granada. Desde  Cartagena de Indias tomó parte del viaje de vuelta de la Flota de la Carrera de Indias con destino a Sevilla y Cádiz. La flota estaba compuesta de 7 galeones, uno de ellos capitaneado por Sancho de Urdanibia, el galeón Nuestra Señora del Carmen. Durante la travesía por el mar Caribe encontraron presencia embarcaciones enemigas de España, pero la peor parte la encontrarían en la bahía de Cabañas (isla de Cuba), cuando fueron atacados por una imponente armada holandesa. Esta flota, compuesta de 24 naves, había partido de Brasil al mando de Cornelius Jol, alias Pie de palo.

Sancho participó en el combate de Cabañas, primero en una defensa y posteriormente intentando el contraataque. tras ocho horas de dura lucha, los contendientes establecieron una tregua para reparar los desperfectos de las naves. De vuelta al ataque, el barco de Sancho quedaba inutilizado y para que no caiga en poder enemigo, ordenó quemarlo y su tripulación trasladada a otros galeones.


En 1940, de nuevo en el Departamento marítimo de Cádiz se hizo cargo de la Flota de la Carrera de Indias. Al salir de la bahía gaditana, sufría el acoso de una potente armada francesa de 36 naves. Pero pudo esquivarlos y tras semanas de intense persecución, consiguió llegar al destino americano sin abrir fuego contra sus perseguidores. Este fue el último viaje de Sancho de Urdanibia a América.

La llamada Carrera de Indias tenía por objeto la organización de expediciones comerciales que traían las riquezas de los virreinatos y requería flotas preparadas para proteger las mercancías y evitar los ataques de los enemigos.

De nuevo en Cádiz, le ordenaron dirigirse a Cataluña para frenar el ataque francés. Sancho de Urdanibia participó en la defensa de Barcelona de 1642. Al término de la misma fue ascendido a almirante general por el rey Felipe IV. Era la culminación a una exitosa carrera de 35 años al servicio de la Real Armada española, salvaguardando las mercancías de la Flota de la Carrera de Indias y entablando combates contra embarcaciones corsarias y armadas enemigas.

Tras regresar a Cádiz, moría dos años después, en 1644, habiendo realizado testamento el 23 de septiembre de ese mismo año. Su cuerpo fue enterrado en el convento de San Francisco.

Palacio de Urdanibia en Irún
Urdanibia pertenece al grupo de marinos y cargadores vascos que en los primeros años del siglo XVII impulsa la creación de la cofradía de los vascos en Cádiz.

En su testamento, fechado  el 23 de septiembre de 1644, dejó en herencia una dote monetaria para la reconstrucción del hospital de Santa Margarita de Irún, destruido por las tropas francesas en 1638. En la fachada principal se halla el escudo del linaje de Urdanibia. También, legó varias aportaciones caritativas en Cádiz, para la fábrica y reforma de gran número de iglesias y conventos de la ciudad, siendo la más significativa la dote a la iglesia de San Agustín. En su fachada principal existe una obra esculpida en mármol con la inscripción: "Esta portada mando hacer el General Sancho de Urdanivia que Dios haya. Años 1647".

Nota: Información extraida de Patriotas Vascongados

lunes, 22 de abril de 2019

V Congreso de Genealogía, Heráldica, Nobiliaria. Ateneo de Ilugo (Jaén)


V Congreso de Genealogía, Heráldica, Nobiliaria y Ciencias Instrumentales de la Historia “Joaquín Mercado” de Ateneo de Ilugo, centrado en la Monarquía Hispana.


La Genealogía, la Heráldica, la Nobiliaria; y, por supuesto también, la Arqueología, la Epigrafía, la Paleografía, la Diplomática son herramientas ineludibles para el desarrollo de la Técnica Historiográfica.

Aquí reside el objeto de este congreso anual: contribuir con estas herramientas, a través de la experiencia de reconocidos estudiosos, al conocimiento del devenir histórico de nuestra provincia y de sus pueblos.
 

La Asociación Cultural Ateneo de Ilugo, desde su fundación en el año 1975, ha encaminado sus pasos en el ejercicio de la recuperación y difusión histórica de su ámbito geográfico, regional y provincial; y de acuerdo con los fines planteados en sus estatutos, organiza el V Congreso de Genealogía, Heráldica, Nobiliaria y Ciencias Experimentales de la Historia, con sede en Santisteban del Puerto (Jaén).

    
Lugar: Casa Palacio El Almoraduz. Sagasta,12 Santiesteban del Puerto (Jaén) 

     Fecha: 10 y 11 de Mayo de 2019

·        Hora: Inauguración el 10 de mayo a las 20:30 horas

·    Organiza: Ateneo de Ilugo, en colaboración con la Real Asociación de Hidalgos de España y la UNED

·    Inscripción gratuita y solicitudes de becas de alumnos de la UNED hasta el día 4 de mayo de 2019, en ateneodeilugo@gmail.com


PROGRAMA














viernes, 12 de abril de 2019

José de Gálvez y Gallardo. Político y jurista. I Marqués de la Sonora

Llegó a tener una gran influencia política. Se le considera uno de los principales impulsores de las reformas borbónicas. En 1785, el monarca Carlos III le concedió el título de Marqués de Sonora.

Nació en Macharaviaya (Málaga), el 2 de enero de1720, siendo el segundo de los seis hijos varones que tuvieron sus padres, Antonio de Gálvez y Carvajal y Ana Gallardo y Jurado, de orígenes hidalgos. Falleció en Aranjuez (Madrid), el 17 de junio 1787.


Con el apoyo del obispo de Málaga, Diego González del Toro y Villalobos, comenzó sus estudios en el seminario de Málaga en 1733, pero al no tener vocación para el sacerdocio lo abandona. El sucesor de González del Toro en el obispado, Gaspar de Molina, que continúa protegiendo a José, le envía a estudiar leyes a Salamanca. Se doctora en la universidad de Alcalá y de allí pasa a ejercer en Madrid, donde se casa con Mª Magdalena de Grimaldo, que muere al año de casados; José vuelve a contraer matrimonio con Luisa Lucía Romet y Richelín, de ascendencia francesa, cuyas relaciones le permiten convertirse en abogado de la embajada de Francia en Madrid.


Cuando sube al trono el rey Carlos III, su ministro Jerónimo Grimaldi lo hace su secretario personal. En 1762 es abogado de Cámara del príncipe Carlos (futuro Carlos IV) y en 1764, es Alcalde de Casa y Corte.

Su ascenso político prosigue y en 1765 es nombrado Visitador del Virreinato de Nueva España y miembro honorario del Consejo de Indias. Viudo por segunda vez, partió a las Indias en abril de ese año y allí realizó las tareas que se le habían encomendado, principalmente reorganizar la industria y la hacienda del Virreinato.

En su nuevo puesto llevó al virrey de Montserrat a juicio, creó el estanco para tabacos, implantó nuevos impuestos sobre el pulque y las harinas, combatió el contrabando, reformó el sistema aduanal de Veracruz y Acapulco, sustituyó el régimen de arriendo de los impuestos por otro, denominado de encabezamiento, y estableció la contaduría general de las haciendas municipales, todo ello además de reordenar los puestos públicos con los subsecuentes despidos. Los ingresos fiscales llegaron de 6 millones de pesos en 1763 a 12 millones en 1773. En 1765 reorganizó el ejército y llevó a juicio al virrey de Montserrat que fue reemplazado por Carlos Francisco de Croix quien le facilitó su labor. Dos años después Gálvez intervino para sofocar los motines y disturbios que ocasionaron la expulsión de los jesuitas y mandó a hacer juicios sumarios, ejecuciones y encarcelamientos perpetuos.

Tras ello, ayudó a fray Junípero Serra en su labor fundadora de misiones en la Alta California y asentó población en esos territorios para disuadir a los rusos de establecerse en ella a partir de Alaska. Fundó una Escuela Náutica en California, así como un centro astronómico, cuya dirección encargó a Joaquín Velázquez y Cárdenas de León.

Elevó a la corona un proyecto de dividir el inmenso virreinato en dos, con la creación del de Nueva Vizcaya, con capital en Durango.
 
José de Gálvez regresó a España en 1772 como miembro de la Junta General de Comercio Moneda y Minas, gobernador del Consejo de Indias y Consejero de Estado. Por los servicios prestados, Carlos III lo recompensó nombrándolo marqués de Sonora y Ministro Universal de las Indias.

A su vuelta a España,prosigue su actividad creando las Sociedades Económicas de Amigos del País, y en 1175 contrae terceras nupcias con Mª de la Concepción Valenzuela de Fuentes, hija del cuarto conde de Puebla de los Valles, con la que tuvo una hija, María Josefa, que sería nombrada su heredera.



En su pueblo de Macharaviaya, el prócer del lugar don José de Gálvez y Gallardo, ministro de Carlos III, creó en el año de 1776 una Real Fábrica de Naipes cuyo objetivo comercial era el consumo de las colonias americanas, y que sobrevivió hasta el año de 1815.

Bernardo de Gálves, su pariente
En 1776 es nombrado ministro de Indias, e inmediatamente llevó a cabo sus proyectos en el Virreinato de Nueva España estableciendo una nueva Comandancia General, que comprendía California, Nueva Vizcaya, Nuevo Méjico y Sonora, añadiéndose posteriormente Coahuila y Tejas. También dividió en tres el excesivamente grande Virreinato del Perú, creando el Virreinato del Río de la Plata, con los territorios meridionales, y la Intendencia de Caracas, con los del norte, en ambos casos para crear nuevos focos de población y fomentar la economía. Impulsó la Real Compañía de Filipinas y fundó el Archivo General de Indias en 1778, uniendo los documentos dispersos en el Archivo de Simancas, en Sevilla y en Cádiz, cuyas ordenanzas por fin se publicaron en 1790, tres años después de su muerte.