jueves, 18 de julio de 2019

Alonso del Castillo Maldonado. Explorador de Texas y Nuevo México



Posiblemente una de las más grandes epopeyas nacionales, caída como tantas en el olvido. Los cuatro protagonistas de ésta épica historia, entre los que se encontraba Alonso, tuvieron que sobrevivir al naufragio de su barco frente a las costas de Texas, mientras participaban en una fracasada expedición a Florida promovida por el Gobernador Pánfilo de Narváez en el año de 1527.
 
Recorrido de los cuatro naufragos
Alonso Castillo Maldonado, natural de Salamanca, era el hijo de un médico y de Aldonza Maldonado, ambos miembros de la nobleza española. Como hidalgo bien educado pero empobrecido, Castillo buscó la fama y la fortuna en el Nuevo Mundo. Se ofreció como voluntario en 1527 como capitán en la “fracasada” expedición de Pánfilo de Narváez a La Florida.

La flota se hizo a la mar en Sanlúcar de Barrameda el 17 de junio de 1527. Constaba de cinco navíos y seiscientos hombres comandados por Narváez. Después de varias semanas de navegación hicieron escala en la isla de La Española, en donde se aprovisionaron y permanecieron un tiempo. Después de que la expedición abandonó su intento de pasar de la zona de la actual Tampa, Florida, a Tampico, México, por tierra, decidieron hacer el recorrido por mar. Al partir y entrar en aguas del Golfo de México, un navío fue puesto bajo el mando conjunto de los capitanes Del Castillo y Andrés Dorantes de Carranza (paisano suyo). Al poco tiempo, a principios de noviembre, la ligera y frágil embarcación conducida por Dorantes, con unos cuarenta hombres, fue atrapada por las tormentas y naufragó cerca de la isla ubicada frente a Galveston, Texas, en la primavera de 1529. Entre los supervivientes del naufragio estaban Andrés Dorantes, su esclavo Estebanico, Álvar Núñez Cabeza de Vaca y el propio Alonso del Castillo Maldonado. Estebanico, conocido también como Esteban, "el negro" o "el moro", nació alrededor del año 1500 en Azamor, Marruecos.

En la primavera de 1529 un grupo de doce hombres, dirigido por Dorantes y del Castillo, partió hacia el sur a lo largo de la costa; y los supervivientes finalmente llegaron a la bahía de Matagorda, en Texas.

Los cuatro españoles anduvieron por tierras hostiles durante casi siete años hasta llegar a territorios españoles. Durante esos fatigables años se ganaron la amistad de algunas tribus indígenas ya que ejercían de curanderos, incluso ganaron fama por la zona al extraer Cabeza de Vaca, sin ningún tipo de ayuda sanitaria, la punta de una flecha que un indígena tenía clavada cerca del corazón. A Castillo se le atribuye la introducción de curación por la fe entre los indios de la costa. Su ritual consistía en oraciones y palabras de aliento a los indígenas afectados, que muchas veces le daban resultado y fama.

También tuvieron que padecer esclavitud al pasar por tierras dónde no eran bien recibidos como la tribu de los Mariames o los Coahuiltecans. Después de siete años de existencia precaria entre los indios hostiles, del Castillo, Dorantes, Cabeza de Vaca y Estebanico se escaparon, en 1534, hacia el interior, dirigiéndose hacia el oeste. Ellos fueron los primeros europeos en atravesar Texas, viajando perdidos y pasando cerca de lo que hoy es San Antonio, New Braunfels, Austin, Big Spring, y Pecos.

Después de un largo recorrido se desviaron hacia el sur y entraron en lo que llegó a ser Nuevo México, volvieron al norte y dejaron Texas en El Paso a finales de 1535. Caminando hacia el sur a través de Sonora y Sinaloa, Castillo y sus compañeros se reunieron con sus compatriotas españoles al norte de San Miguel de Culiacán en 1536, gracias a encontrarse con otra tribu india que les ayudaron y les guiaron hacia territorios españoles atravesando el Río Grande de México. Desde allí viajaron a la Ciudad de México, adonde llegaron en julio, para una audiencia con el virrey Antonio de Mendoza. Sobre esta aventura Cabeza de Vaca escribió el libro "Naufragios".

Es curioso que el virrey Mendoza no acudiera a él para organizar las expediciones de Marcos de Niza y de Francisco Vázquez de Coronado a las Siete Ciudades en el sur de los Estados Unidos. Posiblemente se encontraba fuera de México en aquella época.

Castillo decidió continuar su carrera en el Nuevo Mundo. Después de una breve visita en España en 1541, trabajó como funcionario del tesoro en Guatemala (1545), y como un encomendero que más tarde disfrutó de una cuarta parte de los ingresos de Tehuacán en la Nueva España. Alonso del Castillo contrajo matrimonio en México y fue beneficiario de la encomienda de su mujer en Tehuacán, Puebla. Castillo apareció como testigo en un juicio en 1547, y se cree que murió a finales de los años 1540.

viernes, 12 de julio de 2019

Jaime Ortega y Olleta .Militar y político. General golpista contra Isabel II



Principal protagonista del fallido levantamiento carlista de 1860

Jaime Rudesindo de Ortega y Olleta nació en Tauste un 28 de febrero de 1817, del matrimonio formado por Ramón Ortega (Gallur / Zaragoza) y Francisca Olleta (natural de Tauste / Zaragoza), en el seno de una familia infanzona por ambas ramas, y que tenía propiedades en ambas poblaciones, muy cercanas una a otra (a unos 8 km). A finales de 1838, en la ciudad de Zaragoza, contrajo matrimonio con Francisca Ballesteros.


En 1833, con 16 años, Jaime Ortega inició su carrera militar, interviniendo ya en acciones bélicas entre 1835 y 1840. En esos años de la Guerra Carlista (1833-1840) pudo conseguir méritos y prestigio con el que ascender en el ejército, así como participar de la política local, primero, junto a su padre, (fue alcalde de Tauste durante la década de 1830) y de la política nacional en los años de la posguerra. Participó, bajo las órdenes del general Evaristo San Miguel, en la toma de Cantavieja el 31 de octubre de 1836, en la memorable jornada del Cinco de Marzo de Zaragoza y en la desastrosa campaña de Morella de 1838.

En 1841, una vez finalizada la guerra, con el retorno de los carlistas, se reprodujo el conflicto político en Tauste. En las elecciones municipales de ese año, ganó la facción contraria a Ortega, ante lo cual denunciaron que los vencedores eran carlistas, y consiguiendo que la Diputación Provincial anulase las elecciones. Sin embargo, es en esos años de posguerra, cuando parece que Jaime Ortega, que había salido electo diputado del Congreso en febrero de 1843, se aleja de los círculos progresistas y acerca a los moderados que conspiraban para derribar al Regente Espartero y la Constitución de 1837. Cuando la rebelión se inició en mayo, Ortega lanzó una hoja volante el 24 de mayo, un manifiesto arengando a los aragoneses para que se levantaran contra la “pandilla anglo-ayacucha”, es decir, Espartero y su gobierno.

Junto a un centenar sublevados, intentaron tomar la ciudad de Zaragoza el 9 de junio de 1843. Consiguieron controlar el palacio arzobispal y el ayuntamiento durante unas horas, hasta que la Milicia Nacional zaragozana se reorganizó en el Paseo de Santa Engracia (hoy Pº Independencia) y les atacó, haciéndoles huir. Algunos compañeros de Ortega fueron fusilados, pero él consiguió huir en una barca por el Ebro.

Tras ello, se aprestó a formar una columna armada y consiguió reunir 2.000 hombres lo que le valió el ascenso a coronel, con los que el 21 de julio de 1843 asaltó Zaragoza, atacando por Torrero y la Puerta de Santa Engracia. En la ciudad se tocó generala y se reunieron la mayor parte de sus 5.000 milicianos nacionales. Entre las 3 y las 5 de la tarde se produjo un intenso fuego de fusilería en las riberas del río Huerva, que acabó con 30 muertos y heridos entre los defensores y un número mayor de bajas entre los asaltantes.

Jaime Ortega se retiró a La Almunia, donde formó una Junta de Gobierno antiesparterista. Allí esperó el desarrollo de los acontecimientos. Espartero fue derrotado y obligado a exiliarse a fines de julio de 1843. A principios de agosto, gracias al general progresista demócrata Narciso Ametller, consiguió que Zaragoza le abriera sus puertas, entrando triunfalmente en la ciudad.

Tras estos hechos, accedió al Congreso como diputado por los distritos electorales zaragozanos de Calatayud y Ejea de los Caballeros y por el turolense de Alcañiz. Así mismo, obtuvo puestos de responsabilidad en la administración militar; ascendió a Mariscal de Campo en 1847, y obtuvo la capitanía general de Baleares en 1859.

Al parecer, por evolución personal se había aproximado al carlismo en 1857. La amistad con la infanta Luisa Carlota de Borbón, que había vivido los acontecimientos previos a la muerte de Fernando VII, despertaron su animadversión hacia los liberales. El fusilamiento de la madre del general Cabrera terminó de introducirle en los ambientes de conspiración carlista contra Isabel II.

Por disponer de tropas a su mando en Baleares, la Comisión Regia, ente carlista presidido por el conde de Cleonard y en el que se encontraba el general Elío (asesor del pretendiente Carlos Luis de Borbón), le eligió para iniciar un pronunciamiento: el general Ortega debía lanzar un manifiesto, dirigirse a Madrid y tomar el poder.

El primer escenario desde donde partir hacia el poder era Valencia, pero finalmente se cambió por Tortosa. Todo empezó a ir mal el 29 de marzo de 1860, pues hubo quien se echó atrás, y cuando el 3 de abril de 1860 el general Ortega llegó a San Carlos de la Rápita con unas fuerzas a las que había engañado diciendo que iban a defender a Isabel II de un complot carlista, se produjo el desastre. En el momento en que los oficiales a su cargo y los soldados conocieron sus verdaderas intenciones se volvieron contra él y lo tomaron preso.
 
Conde de Montemolín (pretendiente Carlos VI)
Nota: El 1 de abril de 1860, don Jaime Ortega, en compañía del pretendiente Carlos VI y el infante don Fernando, embarcó en Palma con 4.000 hombres y arribaron al puerto de los Alfaques, en San Carlos de la Rápita. Sin embargo, el día 3 había fracasado ya el pronunciamiento. Presos el conde de Montemolín y el infante, fueron expulsados de España, tras obligarles a firmar una vergonzosa renuncia a sus derechos, y el general Ortega, que se había retirado a Aragón en busca de ayuda, fue hecho prisionero en Calanda. Trasladado a Tortosa, fue condenado a muerte por un consejo de guerra ilegal según el Código de Justicia Militar, ya que estaba compuesto por militares de inferior graduación al juzgado, argumento que esgrimió, infructuosamente, el abogado defensor, José Antonio de Wenetz.

Condenado a muerte por alta traición en un Consejo de Guerra, el 18 de abril de 1860, en Tortosa, el general Ortega fue pasado por las armas.

domingo, 7 de julio de 2019

Antonio de Nebrija. Autor de la primera gramática española



Uno de los grandes humanistas del Renacimiento. Fue filólogo, historiador, pedagogo, gramático, astrónomo y poeta. Autor de la primera gramática.

Elio Antonio de Cala y Jarana nació el 28 de junio de 1444 en Lebrija (Sevilla), hijo de Juan Martínez de Cala e Hinojosa y Catalina de Xarana. Empezó  sus estudios a los 15 años en la Universidad de Salamanca, donde se graduó cuatro años más tarde en Retórica y Gramática.



Tras recibir su diploma, viajó a Italia y se inscribió en la Universidad de Bolonia, donde fue colegial, alegando que le interesaban, sobre todo, el buen decir y un perfecto aprendizaje de griego y latín, lenguas que él creía que en Salamanca no eran tratadas como merecían.

En 1470, Nebrija volvió a España como portador el humanismo renacentista, «para desbaratar la barbarie por todas partes de España tan ancha y luengamente derramada». Fue por entonces que adoptó el nombre con el cual lo conocemos. Añadió Elio como homenaje al conquistador romano que conquistó la Bética, que era el nombre latino de Sevilla y "de Nebrija", por ser Nebrissa el nombre en latín de su Lebrija natal. Poco más tarde el rey Fernando lo nombra cronista real, y Elio Antonio hubo de trasladarse a la corte.




Ocupa un lugar destacado en la historia de la lengua española por ser el autor de la primera gramática castellana (la Gramática castellana), en 1492, de un diccionario latín-español ese mismo año y de otro español-latín hacia 1494, con relativa anticipación dentro del ámbito de las llamadas lenguas vulgares.
 

Ya en 1508 está pensando abandonar la corte para dedicarse, en lugar tranquilo, a depurar y completar su obra científica. Parece que, por esos mismos años, fue invitado por el cardenal Cisneros a colaborar en el ambicioso plan de la Biblia políglota complutense bien remunerado, y gozando del respeto de los estudiantes, pasó los diez años últimos de su vida. Murió en julio de 1522, a los 78 años de edad.

Referencia. Partida de bautismo y ejecutoria de hidalguía

miércoles, 3 de julio de 2019

Capítulo de la Soberana Orden de Malta. Junio 2019

El Capítulo de San Juan de la Soberana Orden Militar y Hospitalaria de Malta se celebró el pasado sábado, día 22 de junio, en la Iglesia de la Vera Cruz de Zamarramala (Segovia).

La solemne ceremonia fue presidida por el Excmo. Sr. Don Ramón Álvarez de Toledo y Álvarez Builla, conde de Santa Olalla, Presidente de la Asamblea Española de la Soberana Orden de Malta.


Los actos de la Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta, comenzaron con una procesión cívica desde el convento de los Padres Carmelitas -donde reposan los restos mortales de San Juan de la Cruz- hasta la iglesia de la Veracruz.


La Santa Misa fue oficiada por el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. César Augusto Franco Martínez, Obispo de Segovia, y concelebrada por varios sacerdotes.


En esta celebración religiosa ingresó en la Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta el propio Obispo de Segovia, así como los siguientes caballeros: como Baylío Gran Cruz de Honor y Devoción, S.A.R. Don Pedro de Borbón Dos Sicilias y de Orleans, Duque de Calabria; como Caballeros de Honor y Devoción, el Ilmo. Sr. Don José Ignacio Benjumea y Díez, el Ilmo. Sr. Don Pablo de Palacio y Oriol y el Ilmo. Sr. Don Francisco de Borja Cavero y de Pedro; como Caballero de Gracia y Devoción, el Ilmo. Sr. Don Juan de la Guardia y García-Lomas, barón de Finestrat, y como Caballero de Gracia Magistral, el Ilmo. Sr. Don Eduardo Zúñiga y Pérez del Molino.


Asistieron invitados a tan solemne ceremonia representantes de las Reales Órdenes Militares de San Fernando y San Hermenegildo, de las Órdenes Militares de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa, de la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén, de la Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge, del Real Cuerpo de la Nobleza de Madrid y de la Real Asociación de Hidalgos de España, representada esta última por su presidente, Don Manuel Pardo de Vera y Díaz.

Terminados los actos religiosos, los miembros de la Asamblea Española de la Soberana Orden de Malta, acompañados por sus familiares e invitados, compartieron un almuerzo en el Parador de Segovia

La iglesia de la Vera Cruz de Segovia, ubicada en la carretera que lleva desde Segovia a Zamarramala, es probablemente el ejemplo mejor conservado en Europa de una tipología templaria de edificio constituido por un edículo central en torno al cual gira una nave circular


Atribuida tradicionalmente la construcción de la segoviana iglesia de la Vera Cruz a los templarios, las investigaciones modernas prefieren otorgar la autoría a la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén, funcionando como una encomienda dependiente de la Colegiata de Toro (Zamora).

Orden de Malta

viernes, 28 de junio de 2019

Juan Ruiz de Apodaca y Eliza.Virrey de Nueva España. I conde de Venadito



Marino, militar y político. Gobernador de uno de los virreinatos del imperio español. Fue el último virrey de la Nueva España nombrado como tal (1816 - 1820). Capitán general de la Real Armada Española.

Juan José Ruiz de Apodaca y Eliza nació en Cádiz, en el seno de una familia hidalga, el 3 de febrero de 1754 .Fueron sus padres Tomás Ruiz de Apodaca y López de Letona (alavés del municipio de Cigoitia, y que fue procurador general y regidor en Ondátegui) y Eusebia de Eliza y Lasquetti, gaditana aunque con ascendencia vasca. Juan entró como guardiamarina en la Compañía del Departamento de Cádiz el 7 de noviembre de 1767. El 19 de marzo de 1769, con 15 años, embarcó en el navío San Lorenzo para hacer el corso por el Mediterráneo, transbordando al Triunfante con el mismo cometido. Casó con la navarra Rosa Gastón de Iriarce y Navarrete.


Ascendido a alférez de fragata el 22 de agosto de 1770, embarcó en el navío Atlante y fue a Ferrol, donde pasó a una fragata que lo llevaría a Puerto Rico. Cuando regresó a Ferrol al año siguiente, volvió a Cádiz en el navío América. En los años siguientes estuvo destinado en el Perú, embarcado en el navío Astuto y cumpliendo otros servicios en tierra. Declarada la guerra contra Inglaterra (Independencia de los Estados Unidos), en 1778 desempeñó diversas comisiones.

Ascendido al grado de capitán de fragata el 16 de septiembre de 1781, se le otorgó su primer mando en la fragata Nuestra Señora de la Asunción, con la que navegó hasta La Paz de 1783, perteneciendo a la escuadra del general Luis de Córdova. Con la misma fragata hizo tornaviaje con destino a las islas Filipinas, regresando a Cádiz al año siguiente.

El 23 de octubre de 1783 fue aprobado su expediente para que profesara como caballero de la Orden de Calatrava, en donde llegaría a ser comendador de Ballaga y Algarga, pagos situados cerca del municipio de Illana (Guadalajara)..

El 28 de febrero de 1788 fue ascendido a capitán de navío y obtuvo al año siguiente el puesto de mayor general de la escuadra de evoluciones al mando del general Tejada, embarcado en el navío de línea San Telmo.

En 1790 dirigió las obras para reparar y ampliar los muelles del puerto de Tarragona. En 1793, al mando del San Francisco de Paula en la escuadra de Borja en el Mediterráneo, participó en las operaciones en torno a Cerdeña, pasando después a la escuadra del general Juan de Lángara en la toma de Tolón en unión de la escuadra inglesa del almirante Hood.

El 1 de febrero de 1794 fue nombrado brigadier y recibió el mando del San Francisco de Paula, tomando parte en la escuadra de Gravina en las operaciones de la bahía de Rosas hasta su evacuación un año más tarde.

En 1796 se puso al mando del navío San Agustín al comenzar una nueva guerra contra los británicos. Fue ascendido a jefe de escuadra el 2 de octubre de 1802.

Se le ascendió a teniente general el 23 de agosto de 1809, y en enero del mismo marchó a Londres para entablar negociaciones de paz y crear una alianza para luchar contra el invasor francés (Tratado de Londres de 14 de enero de 1809). Regresó a Cádiz de su misión diplomática en Londres. En febrero de 1812 pasó a La Habana como capitán general y gobernador de la isla de Cuba, sucediendo al marqués de Someruelos. En septiembre de 1816 fue nombrado virrey de Nueva España, sustituyendo a Félix María Calleja, donde tuvo que hacer frente a los movimientos de independencia que sucedían en los territorios ultramarinos de España.

Se le encomendó la tarea de acabar con la insurrección de México; redujo a los jefes López Rayón, Mier, Bravo, Terán y a Francisco Javier Mina "el Mozo", a quien fusiló como traidor en Guanajato en 1817. Por ese hecho fue agraciado, por Fernando VIII, con el título de conde de Venadito (8/08/1818), lugar en que detuvo a Mina.

Fernado VII jura la Constitución de 1812 (9 de Julio de 1820)
Apodaca, cuyas filiaciones ideológicas lo ponían en desacuerdo con la Constitución de Cádiz y los regímenes liberales, llegó a concebir la idea de amurallar la Ciudad de México para impedir que fuera capturada por los insurgentes. Una serie de acontecimientos se precipitaron entonces. En España triunfaba en 1820 la revolución liberal. Con esto quedó definitivamente extinguido el Virreinato de la Nueva España y resurgieron las provincias constitucionales establecidas en 1812. La constitución fue restablecida en Nueva España el 31 de mayo de 1820. Ruiz de Apodaca pasó a ser Jefe Político Superior de Nueva España, con un ámbito jurisdiccional mucho más reducido que el del Virreinato, ya que solamente tenía autoridad sobre la Provincia de Nueva España.

Iturbide
En la Nueva España, el coronel Agustín de Iturbide, que había estado luchando contra los insurgentes mexicanos, al enterarse, al igual que otros, del restablecimiento de la Constitución española de Cádiz, participó en la que se conoce como la Conspiración de la Profesa, dirigida a obstaculizar que dicha Constitución se implantara en la Nueva España. Los conspiradores de la profesa lograron que Apodaca nombrara a Iturbide comandante de las tropas del sur, e Iturbide pacta con Vicente Guerrero por la independencia mexicana. Apodaca tuvo conocimiento de la sublevación de Iturbide en febrero de 1821.
En 1820 Apodaca encomendó a Iturbide el combate de los jefes de la insurgencia que quedaban activos y el control de los principales destacamentos realistas en el territorio. Sin embargo, el militar traicionó la confianza del virrey y aprovechó su nueva posición para establecer alianzas con los rebeldes.

El 5 de julio de 1821 Apodaca fue depuesto del cargo de jefe político superior mediante un golpe de estado efectuado por los mandos militares españoles, que de facto nombraron al mariscal de campo Francisco Novella como "virrey provisional". Con la retirada de los españoles de Ciudad de México, Apodaca tuvo que abandonar Nueva España y embarcar con su familia en Veracruz en el navío Asia, partiendo hacia La Habana en octubre de 1821.

Después de informar al Rey, permaneció en Madrid hasta 1823. Se le encomendó volver a La Habana para preparar la reconquista de México, pero su mala salud se lo impidió. Ejerció el virreinato de Navarra durante un año (1824-1825).

En 1826 fue nombrado consejero de Estado y el 1 de mayo de 1830 se le promovió a la dignidad de Capitán General y director de la Armada. Falleció en Madrid el 11 de enero de 1835, a punto de cumplir los 81 años de edad. Prócer del Reino, Caballero de Calatrava, de Carlos III y del Toisón de Oro. Miembro de la Academia de Ciencias Naturales.

domingo, 23 de junio de 2019

III Jornada del Solar de Tejada

Este sábado, 22 de junio, se ha celebrado en Sevilla la III Jornada de Convivencia del Solar de Tejada, con una nutrida asistencia de diviseros de toda España, Portugal y Chile.

El lugar de encunentro de los casi 200 asistentes ha sido la Fundación Valentín de Madariaga y Oya y el Cortijo -Palacio los Montes, marco ambos  muy adecuado para esta celebración. El encuentro estuvo precedido por una visita al Palacio de San Telmo sede de la Junta de Andalucía.

La organización de la Jornada ha corrido a cargo de Francisco Antonio Garrido Saura, y ha resultado todo un éxito, como se puede ver en las fotos que acompañan esta entrada.


Palacio de San Telmo
Cortijo-Palacio Los Montes
Fundación Valentín de Madariaga y Oya
Foto de grupo de los asistentes























 Programa del encuentro



sábado, 22 de junio de 2019

Francisco de Medina. Jurista, al servicio de la Casa del Infantado



Fue un jurista, licenciado y doctor en leyes al servicio de la Casa del Infantado. Principal cabecilla del alzamiento comunero en Guadalajara, en 1520. 

Fue un prestigioso letrado que poseyó una importante biblioteca.

Francisco de Medina nació en Guadalajara, en 1482, hijo del licenciado Diego de Medina, regidor en el último tercio del siglo XV, e Inés de San Vicente, hija o sobrina del regidor y bachiller Diego Rodríguez de San Vicente. Provenía pues de una familia renombrado, ilustre y letrada, ligada al concejo de Guadalajara.

Fue miembro como juez del consejo personal y de justicia del Diego Hurtado de Mendoza de la Vega y Luna, III duque del Infantado, pequeña audiencia judicial de hidalgos y letrados. Fue también procurador en las Cortes de Burgos de 1515.

En 1520 fue nombrado por los comuneros de Guadalajara para asistir a la Junta de Ávila con la reina Juana I de Castilla el 24 de septiembre, con el beneplácito del duque del Infantado, sustituyendo a los procuradores que votaron el subsidio del rey Carlos I de España, destituidos de forma violenta, a los que una muchedumbre quemó y destruyó su casa.

Tras la guerra de las Comunidades de Castilla, con la derrota de los comuneros en Villamar (Valladolid), fue uno de las tres personas —junto a los otros procuradores comuneros, Diego de Esquivel, alcalde de padrones, e hidalgo al servicio de la Casa del Infantado, y el regidor Juan Ortiz de Urbina— que quedaron excluidas del perdón, confiscándosele sus bienes, por lo que tuvo que exiliarse a Portugal durante un tiempo, volviendo posteriormente.

En 1537 aparece como uno de los miembros del consejo del IV duque del Infantado y V marqués de Santillana, Íñigo López de Mendoza y Pimentel (1493-1566). Murió en la ciudad de Guadalajara en 1538.

Su esposa fue María de Mendoza, con quien casó hacia 1507 y con quien tuvo siete hijos:

-       Pedro Ruiz de Medina.
-       Francisco de Medina y Mendoza 1516-1577, que fue un erudito castellano y cronista de la ciudad de Guadalajara.
-       Jerónimo de Medina o de Cisneros.
-       Antonio de Torres.
-       Juan de Orejón o de Medina.
-       Luis de Orejón.
-       Bernardino de Medina.

Patrimonio

Fue un prestigioso letrado que poseyó una importante biblioteca, valorada en su testamento en 20 000 maravedíes (unos 588 reales), que legó integra a su hijo Francisco. Poseyó un patronato-capellanía llamado de Santa Ana en la iglesia de San Gil de Guadalajara (donde fue enterrado), fundado por su tío Pedro de Medina, secretario del rey Enrique IV de Castilla.