martes, 29 de octubre de 2019

San Pedro de Alcántara. Promotor de la reforma de la Orden Franciscana


Religioso franciscano, que introdujo en su orden reformas importantes organizando definitivamente a los franciscanos en España. Famoso por sus terribles penitencias, pasando noches enteras sin dormir, y por eso ha sido elegido protector de los celadores y guardias nocturnos.

Consejero de Monarcas y nobles. Estuvo dotado de una inteligencia fuera de lo común con memoria privilegiada que le facilitó dominar la Sagrada Escritura.

Juan de Garavito y Villela de Sanabria  nació en Alcántara (Cáceres), en el seno de una familia noble, en 1499, aunque otras fuentes dicen en 1494. Sus padres fueron don Alonso Garabito –un conocido jurisconsulto– y Doña María Villela de Sanabria y Maldonado. Cambió su nombre por el de Pedro al profesar como religioso en la Orden Franciscana, en 1516
 

Por su procedencia, cabe catalogarle entre la hidalguía local cualificada, pues su padre es citado como el bachiller Garavito, letrado y regidor, circunstancia que le permite acceder a los estudios gramaticales e incluso a los estudios académicos en la Universidad de Salamanca, en los años 1511-1515.

Estudió gramática en su ciudad natal y a los 14 años fue a Salamanca para iniciar los estudios de filosofía. Estando estudiando en la universidad de Salamanca, se entusiasmó por la vida de los franciscanos debido a que los consideraba personas muy desprendidas de lo material y muy dedicadas a la vida espiritual. Pidió ser admitido como franciscano y eligió para irse a vivir al convento donde estaban los religiosos más observantes y estrictos de esa comunidad, con tan solo 16 años.

Tomó el hábito, en 1515, en el convento de los Majarretes que pertenecía a la austerísima provincia franciscana de San Gabriel, junto a Valencia de Alcántara, cercano a la frontera portuguesa. Contribuyó a fundar un convento en Badajoz, del que fue superior poco después. Se ordenó sacerdote en 1524; nombrado provincial en 1538 impulsó la renovación de su orden.

Desde los 25 años que le hicieron guardián (superior) del convento de N.S. de los Ángeles en Robledillo, es predicador, misionero, consejero, confesor, director de almas ignorantes y de sabios predicadores, atiende a nobles y a reyes, le consultan obispos y muestra preocupación por los niños.

Deseando Pedro de Alcántara que los religiosos fueran más mortificados y se dedicaran por más tiempo a la oración y la meditación, fundó una nueva rama de franciscanos, llamados de "estricta observancia". El Papa Julio III le autorizó a fundar conventos reformados que se conocen como alcantarinos. En 1556 dio comienzo a su fundación propia en el convento de El Pedroso, extendiéndose por Galicia, Castilla, Valencia y, más tarde, China, Filipinas y América.

Se distinguió por la penitencia y austeridad consigo mismo, hasta extremos que hoy parecen increíbles. Fiel al espíritu de san Francisco que pone toda su afición en identificarse con Cristo crucificado, saca de la penitencia las fuerzas espirituales que necesita: Nunca miró a nadie a la cara. Durante cuarenta años dispuso tener hora y media al día de sueño, y eso, o sentado en el suelo, o en hueco donde no cabía ni estirado ni de pie, y con un leño como cabecera. Comía de tres en tres días legumbres o verduras con pan seco y negro; alguna etapa la pasó alimentándose solo después de ocho días. Penitencia corporal hasta la sangre, para domar al «hermano asno», como gustaba llamar a su cuerpo. Así no extraña que, por flaco, pareciera un muerto salido del sepulcro, ni que Teresa dijera que parecía estar hecho de raíces de árboles.

A pesar de esto, se distingue por la extremada cortesía, modales finos y dulzura con los demás. Muestra una extremada delicadeza y sensibilidad con los sufrimientos de los otros, en especial con sus frailes, a los que alguna vez alimentó de modo milagroso.

Desde el inicio de la conversación, los que trataron con él se sentían atraídos por su afabilidad. Su extrema pobreza no estaba reñida con la limpieza de ropa que él mismo lava, cose o remienda. Sabe cultivar la amistad y ser amable en el trato. Personajes contemporáneos suyos de primera línea gozaron de su compañía y recurrieron a él en sus problemas: Francisco de Borja, que llamaba su «paraíso» al convento de El Pedroso, Juan de Ribera, Carlos V y su hija Juana, que quisieron tomarlo por confesor, Teresa de Jesús, a quien aconseja y alienta en su reforma del Carmelo y que le admiraba por su buen juicio y por su ascetismo; también los reyes de Portugal le veneraban y le ayudaron en sus empresas.

Los últimos años de su vida los dedicó a ayudar a Santa Teresa a la fundación de la comunidad de Hermanas Carmelitas que ella había fundado, logrando muchos éxitos en la extensión de la comunidad carmelita.

San Pedro de Alcántara (1499-1562) es uno de los poquísimos personajes coetáneos de Teresa cuyo nombre figura en el Libro de la Vida. Se encontraron por primera vez, gracias a la mediación de Guiomar de Ulloa, en agosto de 1560.

Monumento a San Pedro de Alcántara en Arenas de San Pedro
Como místico no le faltaron arrobos y ensimismamientos en la oración que llamaron éxtasis. Sus biógrafos no ocultan que más de una vez cruzó ríos andando sobre el agua, que curó enfermos de modo milagroso y que profetizó. Pero no fue fácil la fidelidad. Tentaciones fuertes carnales tuvo que resolver de modo expedito –muy adecuado a su concepción de la ascética– revolcándose desnudo en nieve o hielo y arrojándose sin ropa a zarzas y espinos.

Murió en el convento de Arenas el 18 de octubre de 1562. A partir de entonces, el pueblo se llamó Arenas de San Pedro. Fue beatificado por el Papa Gregorio XV en 1622 y canonizado por Clemente IX en 1669. Proclamado patrono de Extremadura, junto a la Virgen de Guadalupe, el 22 de febrero de 1962 por el papa Juan XXIII.

Nota: En 1826, san Pedro de Alcántara fue nombrado patrono de Brasil, y en 1962 (el cuarto centenario de su muerte), de Extremadura.

Información extraída en su mayor parte de http://www.alfayomega.es



viernes, 25 de octubre de 2019

Fernando M. Bustamante Bustillo y Rueda. Gobernador de Filipinas



Nombrado capitán general y 37º gobernador de Filipinas por una Real Provisión (6 setiembre de 1708), llega a Manila y ocupa el cargo (9 ago/1717 – 11 oct/1719), donde le llamarán “El Mariscal”, por ser el primero de este rango que gobierna el archipiélago.

Fernando Manuel Bustamante Bustillo y Rueda nació en el valle de Turanzo (Santander), el 30 de mayo de 1663. Hijo de Fernando Bustamante Bustillo y Medinilla y de Ana María de Rueda y Zeballos, de familia hidalga, fue señor de las casas solariegas de Bustillo de la Herrán, por parte paterna, y de la casa de Rueda por parte materna. Casó con María de Castañeda Vicente Alfambra, matrimonio que tuvo siete hijos.



Se trasladó a México en octubre de 1690, donde el virrey Gaspar de la Cerda Sandoval Silva y Mendoza, VIII conde de Gálvez (1688-1696), le nombró alcalde mayor de Tlaxcala. Dos años más tarde hubo de hacer frente a un motín de la población indígena en protesta por el alto coste del maíz ocasionado tanto por las malas cosechas como por el acaparamiento de algunos propietarios. El motín estalló primero en la capital el día 8 de junio de 1692, durante el cual los amotinados incendiaron el palacio virreinal.

Seis días más tarde el motín volvió a repetirse en Tlaxcala, donde unos seis mil indios se sublevaron al correrse la noticia de que Bustamante tenía “atravesado” el grano; al igual que en México, la residencia del gobernador fue incendiada y los trojes de maíz del cercano pueblo de Santa Ana saqueados. Pocos días después, fuerzas militares enviadas desde México y Veracruz reestablecieron el orden.

Durante la Guerra de Sucesión, Bustamante se trasladó a España, donde tomó partido por Felipe V, quien le recompensó con los hábitos de las cuatro Órdenes Militares y la futura del gobierno de Filipinas (9 de septiembre de 1708), que entonces ocupaba Martín de Ursúa y Arizmendi, conde de Lizárraga (1709-1715). Al fallecer éste el 4 de febrero de 1715, ocupó el gobierno interinamente el oidor José Torralba hasta que Bustamante llegó a las islas y tomó posesión el día 2 de agosto de 1717.

Mapa de las Filipinas
Desde el primer momento, la acción de gobierno de Bustamante le atrajo la enemistad de importantes sectores sociales de las islas. Una de sus primeras medidas fue garantizar el abastecimiento de la población de Manila. Intentó mejorar las comunicaciones interiores de Luzón, ya que hasta entonces el camino más rápido para llegar a las provincias de Cagayán, Pangasinán y la Pampanga era por mar. También, en orden a la defensa de las islas frente a las razias de los “moros” de Borneo, hay que citar la reocupación de la fortaleza de Zamboanga, en la isla de Mindanao, abandonada en 1662, en tiempos del gobernador Sabiniano Manrique de Lara (1653-1663), y la fortificación de la ensenada de Labo, en la isla de Paragua.

Pero, sin duda, la acción que más enemigos creó a Bustamante fue la que tuvo por objetivo poner orden en la Real Hacienda, después de que una visita a las cajas reales de Manila revelara un desfalco de más de setenta mil pesos. Inmediatamente fue encarcelado el oidor José Torralba, gobernador interino antes de la llegada de Bustamante a las islas; a éste siguieron los oficiales reales y el contador de cuentas, Vicente de Lucea y Lecea, aunque éste logró escapar cuando era conducido a Santiago y refugiarse en la catedral. Los enemigos aumentaron cuando, para cobrar las cantidades que se adeudaban al erario, el gobernador decretó el embargo de los dos millones de pesos que llevaba el galeón en que él mismo había llegado, a la par que iniciaba plan de cobro de tributos atrasados y ahorro de gastos.

Todas estas actuaciones le ganaron la enemistad de los vecinos de Manila, quienes hicieron llegar a Madrid toda clase de acusaciones en su contra. Ante la falta de oidores —el único en libertad se acogió a sagrado disconforme con el proceder del gobernador—, éste se apoyó en Torralba, a quien excarceló. Es posible que fuese éste quien le incitara a mandar fuerzas que entraran en la catedral para rescatar los protocolos notariales que se había llevado consigo el escribano Antonio de Ocejo cuando se refugió en ella.

Asesinato del Gobernador Bustamente Bustillo
El arzobispo Francisco de la Cuesta excomulgó a Bustamante, quien respondió con su encarcelamiento. Al día siguiente, 11 de octubre de 1719, se produjo el motín que costó la vida no sólo al gobernador sino también a su hijo mayor, el castellano de la fuerza de Santiago Carlos Manuel de Bustamante, quien había acudido en su ayuda. Excarcelado, el arzobispo se hizo cargo del gobierno interino de las islas hasta la llegada del nuevo gobernador Toribio José de Cosío y Campo, marqués de Torre Campo, quien tomó posesión el 6 de agosto de 1721.

Su segundo hijo, José Alejandro de Bustamante y Bustillo, nació en Corvera (Santander), c. 1700 y falleció en Pahuca (México), el 17.VIII.1750. Fue empresario minero, fundador y diputado de una compañía de mineros en Pachuca.

Nota. Texto extradido de la RAH_DB-e

Para saber más:
El gobierno en Filipinas de Don Fernando Manuel de Bustamante y Bustillo (1717-1719)
Autor: Pajarón Parody, Concepción
Editor: Escuela de Estudios Hispano-Americanos
Fecha: 1964

miércoles, 23 de octubre de 2019

Jerónimo Luis de Cabrera. Adelantado y gobernador del Tucumán; fundador de la ciudad de Córdoba en Argentina



Es reconocido por haber fundado las ciudades de Ica, en Perú, y Córdoba de la Nueva Andalucía, en Argentina. La fundación de la ciudad de Ica, el 17 de junio de 1563, le valió el nombramiento de corregidor y justicia mayor de Potosí por parte del cuarto virrey del Perú, Diego López de Zúñiga y Velasco, conde de Nieva. Ayudó a sofocar la rebelión de Hernández Girón en Perú, fue oficial de justicia en Charcas y Potosí, y gobernador de Tucumán.

 Jerónimo Luis de Cabrera y Toledo fue un conquistador y descubridor español, nacido en Sevilla en 1528 y murió en Córdoba, en 1574, ajusticiado por su sucesor, el gobernador Gonzalo de Abreu, por desobedecer sus órdenes al fundar la ciudad de Córdoba.


Jerónimo Luis era primogénito e ilegítimo de la segunda unión de su progenitor, Miguel Jerónimo Luis de Cabrera Zúñiga y de la Cerda (II señor de la Torre de Palencia), nombrado caballero de la Orden de Santiago, que derivó en matrimonio celebrado en Portugal en 1536, con María de Toledo y Hernández del Pedroso. Del primer matrimonio de su padre en 1501 con Elena de Figueroa y Ponce de León tuvo cuatro medio-hermanos, siendo el mayor con quien viajó a América en 1538, llamado Pedro Luis de Cabrera y Figueroa Ponce de León.

Debió ingresar como grumete en la Armada y pasó a Indias en 1538, con tan solo 10 años, junto a su medio hermano Pedro Luís, con el que también participó en la guerra civil provocada por la rebelión de Hernández Girón, por no aceptar las Leyes Nuevas del emperador Carlos V, al término de la cual Jerónimo se estableció en Cuzco como maestre de campo y se casó con doña Luisa Martel de los Ríos y Mendoza, viuda del conquistador Garcilaso de la Vega y madrastra del Inca Garcilaso. Desde Cuzco emprendió las conquistas de los valles de Ica y Pisco y fundó la ciudad costera de San Jerónimo de Valverde en 1563. Posteriormente fue teniente de corregidor y justicia mayor en Charcas y Potosí. Así, una vez alcanzado el rango de Maestre de Campo, avecindóse en el Cuzco, y en esta ciudad se hizo construir casa de dos pisos con escudo de armas sobre el portal, cuyo edificio aún existe convertido en colegio de madres salesianas.

El escudo de armas de la ciudad de Ica – Perú


La ciudad de Ica adoptó el escudo perteneciente a la heráldica del fundador de la ciudad don Jerónimo Luis Jerónimo de Cabrera, el cuál se encontraba labrado en una casona antigua de la ciudad del Cuzco.

Escudo de la ciudad de ICA
En 1571 el virrey del Perú Francisco Álvarez de Toledo lo nombró gobernador de Tucumán, con el encargo de poblar el valle de Salta para asegurar el comercio y las relaciones entre Tucumán y Charcas. Cabrera contravino las ordenes recibidas y ordenó a su capitán Lorenzo Suárez de Figueroa que realizara descubrimientos en las tierras de los indios comechigones y sanavirones. Tras proseguir por el río Estero alcanzó un lugar apropiado para la cría de ganados, donde erigió un fuerte y fundó la ciudad de Córdoba el 6 de julio de 1573, cuyo emplazamiento trasladó Suárez de Figueroa cuatro años más tarde. La nueva población quedaba incorporada a la Provincia del Tucumán, con la misión de proveer de alimentos, vestidos y ganado mular al centro minero de Potosí y ser un punto estratégico de escala entre el Alto Perú y el Río de la Plata.

Estatua en .la ciudad de Córdoba (Argentina)
Dos meses y medio después de erigido el rollo con su picota entre el rancherío que en Córdoba se estaba levantando; de instalar allí el Cabildo con Alcaldes y Regidores; de distribuir los solares destinados a Iglesia Mayor; de blasonar el escudo de la ciudad; "un castillo con siete banderas pendientes de sus almenas, alzados sobre dos ríos caudales, uno delante de otro" (el "Primero" y "Segundo", llamado éste "Navidad" y aquel "San Juan" por los españoles, y "Suquía" por los indios); La descripción contenida en el acta de fundación omitía los colores del blasón, pero un dibujo adjunto completaba el documento.

Cabrera, al frente de 40 soldados, reanuda la marcha hacía el Sur, a fin de descubrir un puerto natural que abriese una ruta marítima directa hacia los reinos de España, y sirviera de comunicación terrestre con los caminos que llevaban al Paraguay, a Chile, al Perú, al Brasil y a la Gobernación del Tucumán; así, llegó al río Paraná y en un lugar próximo a éste fundó la ciudad de San Luis, en la convicción de que aquel era el límite oriental de su gobernación de Nueva Andalucía, cuyo centro era Córdoba. En ese lugar encontró y socorrió a Juan de Garay, quien había remontado el río hasta ese punto de su curso.

Al regresar a Córdoba supo que Juan de Garay había fundado Santa Fe el 15 de  noviembre de 1573. Envió unos destacamentos para pedirle sumisión, pero no lo logró. Cabrera se dedicó a pacificar a los comechigones, pero en marzo de 1574 arribó su sucesor Gonzalo de Abreu y Figueroa, nombrado por el Rey, quien lo apresó y remitió a Santiago del Estero (Argentina). Allí se le formó proceso lo acusan de conspirador, de intentar amotinarse contra los representantes de Su Magestad, y de no haber poblado en el valle de Salta, como lo ordenara el Virrey Toledo y se le hizo ejecutar el 17 de agosto de 1574.



Gonzalo de Abreu y Figueroa

 Abreu llegó a Santiago del Estero predispuesto contra su antecesor y enemigo Jerónimo Luis de Cabrera e hizo su ingreso a la ciudad en son de guerra y con aparato militar. Su primera disposición fue de secuestrar todos los bienes que Cabrera tenía en Santiago del Estero y anticipó que deseaba apresarlo. Tres días después partió hacia Córdoba para detenerlo. Encadenado como un criminal, llevaron a Cabrera a Santiago del Estero. Allí lo acusaron de conspirador, de intentar amotinarse contra los representantes de Su Majestad, y de no haber poblado en el valle de Salta, como lo ordenara el virrey Francisco de Toledo. En consecuencia, el fundador de Córdoba, sometido en siniestra parodia a juicio sumarísimo, terminó ejecutado a garrote vil, cortándosele después la cabeza.


Existen varias versiones sobre su muerte: una, que Cabrera recibió el garrote junto a su propio lecho de enfermo, sin permitírsele recibir los sacramentos ni poder despedirse de su esposa e hijos. La otra, que Cabrera, como era hidalgo, evitó ser muerto con garrote vil, pero fue trasladado a Santiago del Estero, donde fue decapitado el 17 de agosto de 1574. Pero lo más probable es qeu fuese vilmente asesinado, sin derecho a defensa, pues no se conoce que fuese enjuiciado, como le correspondería a su alto cargo. .


martes, 15 de octubre de 2019

Miguel de Múzquiz y Goyeneche. Ministro de Hacienda con Carlos III

Obtuvo el hábito de Caballero de Santiago en 1743 y el título de conde de Gausa en 1783,... retratado por Goya en diversas ocasiones.

El Conde de Cabarrús le consideraba modelo de los que habían llegado al poder por sus méritos. Secretario de Estado de Hacienda (1765-85) y de Guerra (1780-85).

Miguel de Múzquiz y Goyenche nació en Elvetea (Valle de Baztán), en enero de 1719, en el seno de una familia hidalga, siendo el único hijo varón de Pedro de Múzquiz y Elvetea y de Catalina de Goyeneche Quinquirrena. Se casó con Ignacia de Clemente y Leoz y su hija, Maria Xaviera de Múzquiz, casó con el nieto de Juan de Goyeneche y Gastón, Juan Xavier de Goyeneche e Indaburu, Marqués de Belzunce, de Ugena y Conde de Saceda.

De acuerdo con las fuertes leyes troncales y no siendo heredero ni de familia rica, se vio forzado a abandonar el valle de Baztán para buscarse futuro en la corte. Siendo joven, pero bien formado, viajó a Madrid, donde existía un importante núcleo de cortesanos y financieros navarros, muchos de ellos baztaneses, que acogían y ayudaban a los jóvenes sin fortuna que llegaban a la capital, consiguiendo su primer empleo en la Secretaría de Hacienda, en 1738.

 
Francisco de Goya retrató a este personaje político en los últimos años de su vida ya que falleció en 1785. El político aparece de cuerpo entero, vestido como merece su rango, ostentando las insignias de las Órdenes de Santiago y Carlos III en su solapa. Bajo su brazo izquierdo porta un sombrero, símbolo de categoría, y en la derecha sujeta una carta.


Múzquiz fue nombrado por Carlos III Ministro de Hacienda en 1766. Rebajó los impuestos para estimular el comercio y fomentar la agricultura. Favoreció la fundación del Banco de San Carlos (hoy Banco de España), del que fue accionista fundador con la Familia Real, y la Compañía de Filipinas el desarrollo de los canales y la repoblación de Sierra Morena. Introdujo las Rentas Vitalicias y los Reales Empréstitos. Cesaron los arriendos entre el Soberano y sus vasallos, se restaura la Marina, fomenta la industria y el comercio, la libertad de comercio con América, y realiza el camino de Andalucía.

Escudo de Miguel de Muzquiz en Sagunto (Valencia).
En 1760 Carlos III le confiere la Secretaría del Supremo Consejo de Guerra, con la que consiguió la independencia de La Florida de Inglaterra. En 1765 acompaña a la Infanta Maria Luisa y entrega Su Real Persona para el matrimonio con el Archiduque de Austria y Gran Duque de Toscana, Leopoldo, después Emperador. La Emperatriz, Maria Teresa, le concede el título de Marqués de Villar de Ladrón, autorizado su uso como si se tratase de merced española, desde su concesión.

Falleció el 25 de enero de 1785. Su epitafio resume su vida: Aquí yace el Excmo. Sr. D. Miguel de Múzquiz y Goyeneche, Caballero de Santiago, Gran Cruz de la de Carlos III, Marqués de Villar de Ladrón, Conde de Gausa, Gobernador del Consejo de Hacienda, Consejero de Estado, habiendo servido con honor y celo al Rey y a la Nación.

viernes, 11 de octubre de 2019

175 Aniversario de la Guardia Civil



Con motivo del 175 aniversario de la creación de la Guardia Civil, la Fabrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda, emite una moneda de colección (Proof / plata de 925 milésimas / métrica: 8 Reales).

 
BOE: Orden ministerial (ECE/637/2019)


A continuación se detallan sus características:

En el anverso se reproduce el retrato a izquierda de Su Majestad el rey Don Felipe VI, luciendo distintivos de Capitán General.

El reverso presenta en la parte superior central un detalle del retrato del II Duque de Ahumada, Francisco Javier Girón y Ezpeleta de las Casas Enrile, fundador de la Guardia Civil, realizado por Vicente López Portaña, que se conserva en el Museo del Ejército en Toledo.

En la parte inferior aparecen los emblemas de la Guardia Civil en color.


   



En la parte izquierda de la moneda, la leyenda 175 ANIVERSARIO; en la parte derecha, la leyenda GUARDIA CIVIL
  • Valor facial: 10 Euro
  • Peso: 27 gramos
  • Diámetro: 40 mm
  • Tirada máxima: 7.500 unidades
  • Precio: 66,55 €

martes, 8 de octubre de 2019

Juan Huarte de San Juan. Médico y humanista del Renacimiento



Patrón de la Psicología en España desde 1983. Considerado como el primer iniciador de la orientación fisiológica y experimental de la psicología moderna. Junto con Luis Vives, fue precursor de la psicología diferencial y aplicada, con aportaciones a la neurología, pedagogía, antropología, patología y sociología.

Fue uno de los primeros filósofos modernos en ocuparse a fondo de la estructura antropológica, fisiológica, anatómica y psicológica del hombre sobre bases científicas. Su gran obra Examen de ingenios para las ciencias tuvo una enorme repercusión en Europa.

Juan Huarte de San Juan nació en torno a 1529, reinando Carlos V, en San Juan de Pie del Puerto, villa perteneciente a la Baja Navarra. Provenía de una familia hidalga vascongada. Estudió humanidades en Huesca, y medicina en la universidad de Alcalá de Henares (Madrid).

Probablemente fue regidor de Huesca, vivió también en Granada y en Baeza. En esta ciudad andaluza comenzó sus estudios de medicina y letras, que continuó en Alcalá de Henares desde 1553 a 1559, año en que recibió el título de doctor en medicina. Se casó con Águeda de Villalba, y tuvieron seis hijos. Fue médico en Linares y Baeza, donde murió en 1588.

Huarte estuvo influenciado por la filosofía griega (especialmente por Platón, Aristóteles, Hipócrates y Galeno), por los clásicos romanos y por Santo Tomás. Intentó conciliar el método experimental de conocimiento con sus convicciones religiosas y su concepción espiritual de la vida.

Estuvo a favor del conocimiento objetivo de la realidad, frente a tanta corriente subjetiva de la Europa de su tiempo: "la verdad no está en la boca del que la afirma, sino en las cosas de que se trata". Concedió una importancia primordial a las leyes de la naturaleza, fuente irrenunciable de verdad, y quien la observa con atención "aprenderá mucho en la contemplación de las cosas naturales".

Siguiendo a Pitágoras y a Platón, partió del supuesto de que el alma es inmortal, mientras que el cuerpo no debe ser entendido como un mecanismo dotado de una casualidad irreversible y superior al espíritu. Por eso, concluyó que el hombre es un animal racional capaz de dominar sus pasiones y reflejos irracionales.

Fue uno de los primeros filósofos modernos en ocuparse a fondo de la estructura antropológica, fisiológica, anatómica y psicológica del hombre sobre bases científicas. Y, al igual que Luis Vives, su obra está destinada a la pedagogía. Para Huarte: "Tienen los hombres dos géneros de nacimiento. El uno es natural, en el cual todos son iguales, y el otro es espiritual", una máxima contendida en todo el ideario de la educación en la época de la Ilustración. Pero limitaba el culto a la razón: "El entendimiento es la potencia más noble del hombre y de mayor dignidad, pero ninguna hay que con tanta facilidad se engañe acerca de la Verdad."

Distinguió entre ciencias del entendimiento (teología, escolástica, dialéctica, filosofía natural, filosofía moral, teoría de la medicina y práctica de la jurisprudencia), de la memoria (lenguas, teoría de la jurisprudencia, teología positiva, cosmografía y aritmética), y de la imaginación (poesía, elocuencia, música, práctica de la medicina, astronomía, arte militar, matemáticas, arte de gobernar, pintura, urbanidad, arte de rezar, técnicas y arte de decir buenas palabras).

Huarte se adelantó a su época al proponer un método científico para el diagnóstico y evaluación de la inteligencia basado en la medicina de Hipócrates y Galeno y en la filosofía natural. Las cualidades que verdaderamente contaban eran las tres positivas: el calor determina la imaginativa, de modo que los imaginativos tienen el cerebro caliente; la humedad era responsable de la facultad de la memoria; y la sequedad del entendimiento, la más notable de las potencias del alma.

Afirmaba que "Del calor y la frialdad nacen todas las costumbres del hombre", para concluir que "estas dos cualidades alteran nuestra naturaleza más que ninguna." Según el predominio de estas tres facultades en el cerebro (imaginativa, memoria y entendimiento) determinaba una persona imaginativa, memoriosa o inteligente. Pero para Huarte, una equilibrada combinación de elementos y humores produce un hombre equilibrado y perfecto, atribuyendo la grandeza de la Grecia clásica a su clima templado.


Su gran obra fue Examen de ingenios para las ciencias, publicado en Baeza, en 1575, obra destinada a convertirse en uno de los tratados científicos más importantes y leídos de su tiempo se llegaron a publicar más de setenta ediciones y traducciones con gran influencia y repercusión en Europa. Es un tratado por el cual puso en relación la morfología y fisonomía del cerebro con las capacidades psíquicas de las personas. El objetivo era el de averiguar y especificar la vocación y aptitud que cada hombre posee para desempeñar una determinada profesión: "Y hallé por mi cuenta que cada ciencia pedía su ingenio determinado y particular." Para Huarte, todo individuo que se dedique a una actividad en desacuerdo con su disposición natural no podrá ser nunca feliz y se dañará tanto a sí mismo como a la comunidad. En 1584 fue un libro prohibido por la Inquisición en España y Portugal.

Huarte se fue a vivir a Baeza (Jaén), que entonces era una ciudad próspera y de cierta relevancia cultural . Allí ejerció su profesión de médico de éxito ; y fue contratado por esa ciudad con todos los avales necesarios y el del rey Felipe II .El libro se editó por vez primera en Baeza en 1575 . Y su título completo es Examen de ingenios para las ciencias . Donde se muestra la diferencia de habilidades que hay en los hombres, y el género de letras que a cada uno responde en particular .

El Examen de ingenios para las ciencias fue dedicado al rey Felipe II, influyó en Miguel de Cervantes, tomando el adjetivo ingenioso para caracterizar a su hidalgo Don Quijote, y también en el dramaturgo isabelino inglés Ben Jonson. Sus intuiciones influyeron posteriormente a filósofos como Bacón, Descartes y Montesquieu. Sus estudios sobre el cerebro humano hicieron que varios psicólogos le considerasen precursor de la Frenología. En cuanto a la filosofía, fue el innovador inconsciente de no pocos sistemas materialistas y del empirismo sensualista.


Por ser el primer médico en describir una teoría organicista, según la cual la inteligencia está determinada por su fisonomía, ha sido considerado el precursor de la caracteriología, la psicología diferencial, la psicología aplicada y la orientación profesional. Además escribió interesantes aportaciones a la eugenesia, neuropsicología, pedagogía, antropología, patología y sociología. Otro humanista español contemporáneo que innovó en psicología moderna fue Luis Vives.

Nota Información reproducida de http://spainillustrated.blogspot.com.es

jueves, 3 de octubre de 2019

José María de Pereda. Novelista. Uno de los grandes escritores del siglo XIX



Creador de la novela regional, y uno de los tres grandes -con Menéndez Pelayo y Amós de Escalante- del denominado “Renacimiento montañés“. Su trilogía novelística más importante es la que refleja la epopeya rural montañesa “Peñas Arriba” en 1895·, la epopeya marinera de Cantabria “Sutileza” en 1885 y la epopeya urbana de la ciudad de Santander “Nubes de Estío” en 1981.

De él dijo su paisano Menéndez Pelayo que “no fue Pereda literato profesional, sino un hidalgo que escribía libros, donde se refleja su espíritu creyente y castizo, donde se aprende a vivir bien y a morir mejor”.


José María de Pereda y Sánchez de Porrúa nació en Polanco (Cantabria) el 6 de febrero de 1833 en la casa solariega de una familia bien acomodada, hidalga por los cuatro costados y profundamente católica y tradicionalista. Sus padres fueron Juan Francisco de Pereda y Bárbara Josefa Sánchez Porrúa; su padre era de Polanco y su madre de Comillas (en Cantabria); se casaron de muy jóvenes, de forma que llegaron a tener veintidós hijos, si bien tan solo nueve llegaron a adultos.

Estudió las primeras letras y el bachillerato en Santander. Dejó su tierra en el otoño de 1852 para preparar, en Madrid, el ingreso en la Academia de Artillería de Segovia, pero pronto abandonó sus estudios, ya que no se sentía inclinado por ellos, sino más bien por la vida madrileña, las tertulias y las fiestas de sociedad.

En 1855 vuelve a Santander, donde enferma gravemente de cólera. Convaleciente, se trasladó a Andalucía y de nuevo en Santander colaboró en el periódico La Abeja Montañesa. Fundó luego, en colaboración, el "novenario" El tío Cayetano y también compuso obras teatrales, pero el éxito de los primeros cuadros de costumbres publicados, le marcaron la ruta que había de seguir. En las Navidades de 1865 se traslada a París y entra en contacto con la literatura francesa, con la que se familiariza y en aquél mismo año publica sus Escenas montañesas. Tras su paso por París, vuelve a Santander, donde fue secretario de la sección de letras del Ateneo santanderino. Desde entonces hasta 1868 abandonó la literatura;

Casado en 1869 con doña Diodora de la Revilla y Huidobro, fue Diputado a Cortes en 1870 y correspondiente de la Española de la Lengua en 1871. Partidario del partido carlista, fue nombrado diputado por Cabuérniga, pero disgustado con el mundo de la política y por consejo de Menéndez Pelayo, retornó a la literatura.

Comienza a escribir poniendo en evidencia su pensamiento e ideología -conforme al gusto de las novelas “de tesis”- y a la vez con una profunda sensibilidad regional, manifestada en sus contenidos y en sus descripciones, hasta ser considerado por la crítica -y concretamente, por Leopoldo Alas “Clarín”- como el creador de la novela regional. Su producción literaria se desarrolla en su casona de Polanco, hasta que en 1884 hace un viaje a Madrid, que prolonga por Valencia y Barcelona, y más tarde a Portugal, con su amigo y antagonista ideológico, Benito Pérez Galdós. Ambos reciben calurosos homenajes a su paso por Lisboa, Cintra, Coimbra y Oporto, así como en Galicia y Asturias.


Entre 1890 y 1891 publica Nubes de estío y Al primer vuelo, polemiza con Emilia de Pardo Bazán y en 1892 acude a Barcelona como mantenedor de los Juegos Florales de aquella ciudad, donde pronuncia su discurso El Regionalismo.

En 1893 muere su hijo primogénito Juan Manuel, lo que produce en Pereda un derrumbamiento espiritual absoluto, del que apenas se sobrepuso. Y aún vino a entenebrecer su alma todavía más, la terrible catástrofe del buque “Cabo Machichaco”, sucedida no mucho después, que cubrió de luto a Santander y a España entera.

Ingresa en la Academia Española en 1896, con un discurso de recepción de su amigo Benito Pérez Galdós. Es homenajeado en Barcelona en 1897. En 1903 recibe la Gran Cruz de Alfonso XII. Fallece en Santander, el 1 de marzo de 1906 a consecuencia de las secuelas de una apoplejía que tuvo en 1904.