martes, 5 de agosto de 2025

La heráldica: entre la ciencia y el arte

 

La heráldica, tradicionalmente considerada una ciencia auxiliar de la historia, se encarga del estudio y la interpretación de los escudos de armas, sus reglas, colores y símbolos. Sin embargo, más allá de su aspecto técnico y normativo, la heráldica es también, y quizás, sobre todo, un arte.

Me cabe la satisfacción de presentar en la entrada de este blog el escudo de armas del caballero peruano Alexis Rolando Arévalo Vergara, Caballero de mérito en Gran Magistero del Sacro Militare Ordine Costantiniano di San Giorgio, Fundador y Académico de Número en Academia Sanmartinense de Heráldica y Genealogía, Abogado en la Gerencia Legal en Banco de la Nación y Rector de las órdenes dinásticas georgianas en Perú en საქართველოს სამეფო სახლი - The Royal House of Georgia. 

Este trabajo ha sido realizado por el joven, pero ya prometedor y habilidoso artista con técnicas digitales, Nikolai López Pomar.

Este arte se manifiesta en la composición visual de los escudos, donde cada elemento —desde los esmaltes hasta las figuras— no solo cumple una función identificativa, sino también estética. La armonía de colores, la disposición simbólica y el equilibrio de formas responden a principios artísticos que permiten comunicar identidad, linaje y valores con una sola imagen.

Los heraldistas, como artistas, deben poseer un fino sentido del diseño para crear composiciones que sean visualmente impactantes y fieles a la tradición. A través de siglos, la heráldica ha influido en el arte decorativo, la arquitectura, la pintura y la escultura, dejando una huella estética profunda en la cultura visual europea.

Armas de José M. Huidobro, por NLP

Por tanto, la heráldica no solo conserva y ordena símbolos del pasado: los embellece, los estiliza y los transforma en una expresión artística perdurable. Pero, en cada escudo bien diseñado debe haber tanto rigor científico como creatividad artística.

sábado, 2 de agosto de 2025

La Nobleza en el Reino de Valencia

 

En la Real Cédula de Luis I de 14/8/1724 sobre la Nobleza del Reino de Valencia se divide a este estamento en cuatro categorías: Nobles, Generosos, Caballeros y Ciudadanos. 

La Real Cédula del Señor Don Luis I sobre la nobleza del Reino de Valencia, fechada el 14 de agosto de 1724, regulaba la nobleza en este reino, manteniendo las cuatro clases propias de la Reconquista, a diferencia de Castilla. Esta cédula fue posteriormente analizada y comentada por Mariano Madramany y Calatayud en su obra "Tratado de la Nobleza de la Corona de Aragón: especialmente del Reyno de Valencia, comparada con la de Castilla".

 Texto extraído del elaborado por: Enrique Mira-Perceval Verdú 

https://emiraperceval.wordpress.com/la-nobleza-en-el-reino-de-valencia/

Los Nobles: eran los descendientes de los Ricohombres y Mesnaderos aragoneses y catalanes que sirvieron al Rey Jaime I en la conquista del reino de Valencia.

Los más destacados eran los Ricohombres que obtuvieron baronías feudales. Le seguían los Mesnaderos, vástagos de las principales familias que siguieron al rey y que obtuvieron señoríos feudales. Ambos con jurisdicción civil y criminal.

También con posterioridad eran Nobles a los que se les había dado Real Título de tales ya procediesen de unos o de otros.

Usaron el prenotado de “EN” antecediendo a su nombre. Estos títulos de Barón y Señor posteriormente lograron su conversión en Títulos de Castilla.

A todos ellos hay que unir a los Títulos del reino que una vez se unieron las Coronas comenzaron a prodigarse, esto es: Duques, Marqueses, Condes y Vizcondes.


Los Caballeros: eran aquellos que habían sido armados Caballeros bien por el Rey o por un Barón, en una ceremonia que además de la pezconada con la espada se le imponía las espuelas de oro. A estos se les llamaba “Caballeros de Espuela Dorada” y a sus hijos se les llamaba “Doncel”, en tanto no se armasen caballeros

Aquellos que el Rey deseaba ennoblecer les otorgaban privilegio de generosidad con la obligación de armarse caballeros en el plazo de un año. A estos se les llamó “Caballeros de rescripto”. A sus hijos se les llamó “Hombres de Paratge”.

Tuvieron el derecho de usar el prenotado de “Mossen” antecediendo a su nombre.

Los Generosos: Es el nombre que recibían los nobles de sangre en Valencia que no habían conseguido un título del Reino, baronía o señorío ni que habían sido armados caballeros pero que eran descendientes de ellos. Su condición es similar a la de los infanzones de Aragón o a los hidalgos de Castilla. Se distinguían los denominados Generosos de Conquista descendientes de los caballeros que vinieron con el rey Jaime y los Generosos de rescripto a los que el Rey les había concedido el privilegio de Generosidad para poder ser armados caballeros en el plazo de un año.

Las tres clases descritas de Nobles, Caballeros y Generosos formaban el Estamento Militar en las Cortes del reino de Valencia donde entraban sin distinción de asientos ni lugares.

Los Ciudadanos: Tras la conquista del Reino de Valencia hubo una serie de Infanzones o Generosos que prefirieron permanecer en las ciudades renunciando a ser armados Caballeros a fin de poder acceder a los cargos de Regidores y Jurados de las poblaciones en que residían. Sus hijos y descendientes, unos retornaron a su condición y fuero militar mientras que otros siguieron ejerciendo los cargos municipales. A todos ellos se les llamaron Ciudadanos de Inmemorial o de Conquista siendo reputados siempre por Infanzones de sangre y solar conocido aunque asistían a las Cortes del Reino dentro del Estamento Real en el que se agrupaban los representantes de las ciudades de realengo.

En el reino se desarrolló una pujante burguesía dedicada a la actividad industrial y mercantil manteniendo un fastuoso y refinado nivel de vida por lo que fueron conocidos como “Ciudadanos Honrados” recibiendo el prenotado de “Honrat” siendo admitidos a los cargos de Regidores y Jurados, incluidos en las listas o matrículas de insaculados que para este menester se establecían por lo que recibirían el nombre de “Ciudadanos de Matrícula”. Pero no consiguieron la condición de nobles. También a este grupo se les unirían los intelectuales como los Doctores y Licenciados en Leyes y Medicina a los que se les denominó “ciudadanos de rescripto o de privilegio de insaculación”. Sólo se les reconoció la nobleza a estos ciudadanos de matrícula o rescripto a aquellos establecidos en Valencia, Alicante y Játiva por especiales privilegios concedidos a estas ciudades por el Rey en 1420 en Valencia por privilegio de Alfonso III de Aragón y en Alicante en 1687 y Játiva en 1689, ambas por el rey Carlos II.

Así si tuviéramos que ordenarlos jerárquicamente esta sería la distribución:

    Títulos del Reino, Barones y Señores

    Nobles de rescripto.

    Caballeros de Espuela Dorada

    Caballeros de Rescripto

    Generosos

    Generosos de Rescripto.

    Ciudadanos de Inmemorial o de Conquista (todos considerados nobles con independencia del lugar de su residencia).

    Ciudadanos de Matrícula o de privilegio (sólo considerados nobles a los de Valencia, Alicante y Játiva)

    Ciudadanos Honrados (no considerados pertenecientes a la nobleza)

INFANZONES DEL REINO DE VALENCIA

Para saber más