lunes, 27 de julio de 2026

El Real de a Ocho: Raíces de la Moneda Canadiense

 

La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda (FNMT-RCM) y la Royal Canadian Mint (RCM) protagonizan un hito sin precedentes en la numismática internacional: la primera emisión conjunta entre ambas instituciones.

Una colaboración que no podría tener mejor protagonista: el Real de a Ocho español, la primera moneda global del mundo, en cuya naturaleza se encuentra el origen de muchas monedas, incluyendo el dólar estadounidense y el canadiense. Esta emisión consiste en dos monedas de 1 onza de plata pura (999), una canadiense y otra española, que homenajean el 8 reales virreinal (mexicano, concretamente) y que se distribuirán de manera conjunta.


El Real de a Ocho columnario no llegó a Canadá por casualidad. La Corona británica prohibía sistemáticamente la acuñación de moneda local en sus colonias y limitaba el envío de libras esterlinas desde Londres, dejando a las administraciones coloniales en una asfixia monetaria crónica. En ese vacío, la plata hispanoamericana, especialmente la de la ceca de México, se impuso como la única divisa con suficiente presencia, estabilidad y confianza para sostener el comercio cotidiano en Canadá durante gran parte del siglo XVIII y buena parte del XIX.

La penetración del Real de a Ocho fue tan profunda que las colonias tuvieron que construir todo un sistema legal a su alrededor. Alrededor de 1750, Nueva Escocia estableció la llamada Halifax Rating (Calificación de Halifax), que fijó el valor del Real de a Ocho en exactamente 5 chelines locales (sobrevaloración del 11% sobre su valor en Londres) para incentivar su entrada en la colonia y evitar su reexportación. Este estándar se convirtió en la referencia monetaria de facto de las provincias canadienses.

1 centavo/penny 1858

Finalmente, Canadá desarrolló su propia moneda en 1858. Para entonces tuvieron que debatir si su sistema monetario se basaría en la libra inglesa, favoreciendo así el comercio con el Imperio Británico (del que todavía no se habían independizado), o si se basaría en el dólar, favoreciendo el comercio con sus vecinos del sur. Finalmente adoptaron el patrón del dólar que no era otro que el patrón del real de a 8 español. Canadá, al alinearse con el dólar, adoptaba un patrón cuya raíz histórica derivaba directamente de las minas y cecas de la América española. Se puede decir que el real español de a 8 es el antecesor del dólar canadiense.

España. 10 euros 2026. 8 reales columnario, 1737

La colección «El Real de a Ocho: Raíces de la Moneda Canadiense» se compone de dos monedas de 1 onza de plata 999 milésimas, presentadas en un único estuche conjunto e inseparable.


La moneda española tiene un valor facial de 10 euros, un diámetro de 37,20 milímetros y un acabado Proof. En ella se representa el reverso de un 8 reales columnario mexicano de 1737, bajo el reinado de Felipe V. Es el mismo diseño del reverso de la moneda de 8 reales de la II Serie Joyas del Museo de la FNMT, emitida en noviembre del año pasado, pero carente de la orla que la moneda de 2025 tenía.

Canadá. 20 dólares 2026. 8 reales mexicano

La moneda canadiense tiene un valor facial de 20 euros y un acabado Proof, en plata de 99,99. En ella se representa, en al anverso, el busto del rey Carlos III de Canadá y, en el reverso, el de un 8 reales emitido en México entre 1777 y 1788 (por las siglas “FF” de los ensayadores: Francisco Antonio de la Peña y Francisco Arance y Cobos). 

   
Anverso: Busto laureado del rey a derechas. Leyenda: CAROLUS III DEI GRATIA. En la parte inferior la fecha (1778).
Reverso: Escudo coronado de castillos y leones con el escusón borbónico en el centro, entre las dos columnas de Hércules con el lema PLUS ULTRA. Leyenda: HISPAN ET IND REX Mº 8R FF.

 

Para saber más

Para saber más 

La emisión máxima de estos sets es de 6.500 unidades. De ellos, 4.000 serán distribuidos por la Royal Canadian Mint (RCM) y el resto, 2.500, por la FNMT, siendo su precio de 290 euro, IVA incluido.

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