viernes, 28 de mayo de 2021

“Estudios Nobiliarios y Emblemáticos". Nueva revista de la RAMHG

 

Nuevo proyecto de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía: la edición de la revista "Estudios Nobiliarios y Emblemáticos" de la RAMHG.

Esta revista se suma a las otras dos publicaciones periódicas ya existentes, Anales y Boletín, con la intención de completar la actividad difusora de la Academia en las materias que le son propias.


Según anuncia en su web, Estudios Nobiliarios y Emblemáticos viene a cubrir la necesidad surgida por la imposibilidad de acoger en las otras dos publicaciones académicas algunos originales recibidos, especialmente aquellos artículos que por su dilatada extensión tienen un difícil encaje en sus páginas. Con este objeto, el Pleno de la Academia aprobó el proyecto de creación de una nueva publicación exclusivamente electrónica, cuya edición no se someterá a una estricta periodicidad, en la que pueda darse acogida a este tipo de trabajos sin las limitaciones impuestas en las otras dos revistas.

El primer número de Estudios Nobiliarios y Emblemáticos presentará tres artículos, uno de heráldica y dos de genealogía, todos ellos de un gran interés para los estudiosos de estas materias, además de un Editorial de presentación, debido a su Director, Ernesto Fernández-Xesta y Vázquez. Los artículos recogidos en este número son Estudio emblemático e histórico del superlibros del Duque de Medina de las Torres, por el Numerario de la RAMHG José María de Francisco Olmos, Algunos apuntes sobre los Resa, de Villar de Domingo García y Alcázar de San Juan, y los Marañón, de Quintanar de la Orden, Alcázar de San Juan y Herencia, del que es autor Jaime Baíllo y Morales-Arce, y Los Vera-Muxica: de Jerez de la Frontera al Río de la Plata, en las Indias Occidentales, debido al Académico Correspondiente Marcelo Álvarez Prado.


Estudios Nobiliarios y Emblemáticos podrá ser consultada en línea a través de la página web de la Academia www.ramhg.es, en su sección Publicaciones. El acceso a sus contenidos será libre y gratuito.


Ramiro de Guzmán, Duque de Medina de las Torres (1602-1668)

Procedente de una familia de la nobleza leonesa, ostentaba el título de Marqués de Toral cuando fue llamado a la corte por el Conde Duque de Olivares, al ser elegido para casarse con su hija, Doña María de Guzmán. Comenzó así su carrera en la corte de Felipe IV, del que fue un destacado servidor en distintos cargos de palacio y de gobierno, llegando a ser Virrey de Nápoles entre 1637 y 1644. En su ascensión se apoyó en una acertada política matrimonial, muerta sin sucesión su primera esposa, a través de la cual se vinculó a los Carafa-Stigliano (1636) y a los Oñate (1658).


Ramiro de Guzmán es uno de los representantes de la cultura aristocrática de la época
, atenta a satisfacer una serie de prácticas externas en que se apoyaba la reputación del personaje. Entre estos gestos que denotaban distinción se encontraba el coleccionismo de libros. La biblioteca de Ramiro de Guzmán fue magnífica, caracterizada por sus encuadernaciones en tafilete rojo con el superlibros heráldico de Medina de las Torres-Stigliano y por su selecto contenido. Pero, más allá del coleccionismo de libros como signo de distinción, la biblioteca del duque de Medina de las Torres refleja la elevada cultura de su propietario.

Los Toral se habían caracterizado por su bibliofilia, pero la relación con el Conde Duque de Olivares amplió enormemente para éste las posibilidades y medios para continuar con esta práctica. Por el inventario post-mortem se sabe que su biblioteca constaba de más de 5.000 cuerpos, con 420 manuscritos y una rica colección de mapas. En ella tuvieron destacada presencia los autores greco-latinos, y las obras de erudición clasicista, además de las de cronistas y poetas de la época. Pero es muy destacable además la presencia de obras de matemáticas, cosmografía, astronomía, física, poliorcética, e incluso medicina, que estarían en consonancia con la colección de mapas y los globos celestre y terráqueo que poseía Medina de las Torres. No falta, además, la literatura política europea de actualidad.

martes, 25 de mayo de 2021

José de Espronceda. Poeta del Romanticismo



Desde muy joven se sintió atraído por la literatura y por la actividad política, aficiones ambas que definirían su carrera futura. Temas como los de la patria, las protestas sociales y el amor fueron los temas dominantes de sus creaciones literarias. Asimismo, su ideario liberal estuvo muy presente e impregnó buena parte de sus obras.

Poeta romántico de ideología liberal, es uno de los más destacados nombres del romanticismo español, que proponía la exacerbación y la supremacía de los sentimientos, una alternativa contraria a movimientos de la época como la ilustración y el racionalismo.


José Ignacio Javier Oriol Encarnación de Espronceda Delgado nació en el palacio del Marqués de Monsalud,.en Almendralejo (Badajoz), el 25 de marzo de 1808, en plena Guerra de la Independencia contra la invasión napoleónica, Hijo de una familia hidalga de fuerte raigambre militar. Sus padres fueron Camilo de Espronceda, sargento mayor de la Caballería de Borbón, que estaba  en campaña en Badajoz, y de su esposa M.ª del Carmen Delgado. Ambos procedían de familias de militares con rentas y siempre apoyaron económicamente a su hijo, especialmente durante su destierro.

En el año 1820 se trasladó a Madrid y se instruyó en el Colegio de San Mateo con el poeta Alberto Lista, de quien se convirtió en aventajado discípulo, integrándose en la “Academia Poética Del Mirto”.

En 1823, y a raíz de la ejecución del general liberal Rafael del Riego, llevado a cabo por orden del gobierno absolutista de Fernando VII, quien había sido repuesto en el trono por los Cien Mil Hijos de San Luis, fundó, junto a Patricio de la Escosura, una sociedad secreta en pro de la libertad cuyos jóvenes miembros se hacían llamar “los Numantinos”. Descubierta la sociedad, la represión política que siguió al trienio liberal motivó su encierro en un convento de Guadalajara, donde emprendió la redacción de Don Pelayo, poema épico de corte neoclásico (que quedó inconcluso) sobre el caudillo astur Don Pelayo, mítico iniciador de la Reconquista.

Tras recobrar la libertad, regresó a Madrid, pero los acontecimientos políticos del país lo impulsaron a marchar al extranjero. Partió hacia Gibraltar, y de allí pasó a Lisboa, de donde fue expulsado, por lo que hubo de refugiarse en Londres, por aquel entonces punto de reunión de los liberales españoles, en cuyas reuniones participó. En Londres conoció a Teresa Mancha, hija de otro refugiado político, con quien mantuvo una accidentada relación sentimental.

Informado de los acontecimientos revolucionarios que se producían en julio de 1830 en París, acudió a la capital francesa y, poco después, formó parte de la frustrada expedición liberal del coronel Joaquín de Pablo “Chapalangarra” que intentó entrar en España. Durante su ausencia de Londres, su antigua amante, Teresa, había contraído matrimonio con un rico comerciante, por lo que ambos decidieron fugarse juntos. Tras otra breve estancia en París, en 1833, aprovechando una amnistía,  regresaron a España, donde Espronceda ingresó en el cuerpo de la Guardia Real. Sus inquietudes políticas, sin embargo, le valieron un destierro en Cuéllar, en 1834, y posteriormente el traslado a Badajoz. También debió esconderse tras la llegada al poder del conde de Toreno, contra cuyo gobierno se rebeló.

José de Espronceda retratado en Los Poetas contemporáneos por Antonio María Esquivel (1846) - Museo del Prado, Madrid

Durante sus breves etapas en Madrid, José de Espronceda participó activamente en la vida literaria de la capital y, a pesar de sus frecuentes encarcelamientos y destierros, pudo escribir sus primeras obras. El contacto con la poesía romántica europea (Lord Byron, Walter Scott) influyó en él poderosamente y orientó su propia producción poética hacia un romanticismo exaltado, pletórico de ritmo, color y fantasía. En 1834 publicó Sancho Saldaña, una novela histórica, y por las mismas fechas escribió varias comedias y el drama histórico Blanca de Borbón, editado póstumamente.

El reconocimiento público, sin embargo, le llegó gracias a su producción lírica, publicada a partir de entonces en varios diarios y revistas. La aparición de su ambicioso poema titulado El estudiante de Salamanca en el periódico El Español (1836) supuso su primer gran éxito; revisitación del mito literario de don Juan, el héroe se tiñe en esta versión de caracteres románticos y se enfrenta a la sociedad y a Dios desde una postura de abierta rebeldía. El diablo mundo, el segundo de sus grandes poemas, constituye una visión épica y moral de la España de su tiempo, que trasciende a epopeya de la humanidad entera.

En paralelo, incrementó su actividad política, en especial tras la publicación del opúsculo El ministerio Mendizábal (1836), en el que incluía ideas de Saint-Simon. Por aquellas fechas, la relación con Teresa era ya insostenible y ésta le abandonó, lo que lo sumió en una fuerte depresión. Teresa, madre de su hija Blanca, tras una vida desordenada, fallece de tuberculosis en 1839, habiendo dejado una profunda huella en Espronceda, pero éste, al cabo de unos meses, conoce a Carmen de Osorio y le dedica el soneto inicial de sus Poesías.

En septiembre de 1840 la victoria liberal y la posterior regencia de Espartero, que le nombra secretario de la Legación de la Haya, le permitieron dar el salto a la primera fila de la política española y ser elegido diputado a Cortes por la provincia de Almería. A su muerte, cuando proyectaba casarse con Bernarda de Beruete, acontecida súbitamente el 25 de mayo de 1842 a causa de una difteria, era considerado el mejor poeta español del momento, amén de un político de prometedora trayectoria. Ello motivó que su entierro, en el que se dieron escenas de hondo dolor popular, fuera uno de los actos más multitudinarios de la época.

Además de títulos poéticos impregnados de vigor lírico como “Himno al Sol”, “A Jarifa en una orgía”, su popular “La canción del pirata”, “El mendigo”, “El verdugo”, “A la patria”, “Canto del cosaco”, “El estudiante de Salamanca” o “El diablo mundo” (libro en el cual aparece su poema “Canto a Teresa”, dedicado a su esposa), Espronceda escribió novelas históricas como “Sancho Saldaña” y obras de teatro como “Ni el tío ni el sobrino” o “Amor venga sus agravios”.


Notable periodista, co-fundador de el diario El siglo, su ocurrencia de publicar una página en blanco, ocupando el lugar de los artículos censurados, le atrajo la amistad y admiración de Larra, que elogio su ingenio en un famoso artículo.

Inevitablemente asociado a “La canción del pirata”, Espronceda convirtió el poema en el manifiesto del Romanticismo español: exaltación de la libertad, progresismo político, anticlericalismo, innovación formal. Frente al duque de Rivas y Martínez de la Rosa, Espronceda pertenece a una segunda generación que invita a tomar las armas contra el carlismo, canta elegías al general Torrijos y evoca el Dos de Mayo.



viernes, 21 de mayo de 2021

La Real Academia de la Historia publica su Boletín en formato electrónico

La Real Academia de la Historia hace público su último Boletín, de 2020, con unos artículos muy interesantes. Por vez primera, la RAH ha publicado su Boletín en formato electrónico. 

El tomo CCXVII, correspondiente a enero-diciembre de 2020, está disponible con libre acceso en la página web de la institución.

 

Uno de los artículos está elaborado por Cristóbal Colón de Carvajal, duque de Veragua, vicepresidente primero de la Real Asocación de Hidalgos de España.


BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA

TOMO CCXVII. ENERO – DICEMBRE 2020

Boletín de la Real Academia de la Historia. Tomo CCXVII, enero-diciembre 2020. (Completo)

SUMARIO DE ESTE NÚMERO

Necrología del Excmo. Sr. D. Pedro Tedde de Lorca.- Vicente Pérez Moreda

Necrología del Excmo. Sr. D. Carlos Seco.- Hugo O´Donnell y Duque de Estrada, Duque de Tetuán

Algunos datos sobre la terra sigillata del yacimiento de la plaza del Torreón de Alcázar de San Juan (Ciudad Real).- Carmen García Bueno

Alfonso de Cartagena (1385-1456). Aproximación biográfica.- Luis Fernández Gallardo

El trascendental asesoramiento técnico de Cristóbal Colón en el reparto del Atlántico entre España y Portugal (1493-1494).- Cristóbal Colón de Carvajal, duque de Veragua

La primera globalización: metales preciosos, animales y plantas. La ruta occidental a la especiería.- Francisco Javier Puerto Sarmiento

La caballeriza del cardenal Juan de Tavera: notas sobre un espacio áulico en la corte arzobispal de Toledo (1545).- Francisco de Paula Cañas Gálvez

San Cristóbal de la Habana: llave del nuevo mundo. Texto de la conferencia pronunciada en la Real Academia de la Historia (13 diciembre 2019).- Carlos Martínez Shaw

La perfecta señora o el espejo de ilustres y perfectas señoras (siglo XVII). Un diálogo didáctico para las cortesanas.- Giuseppe Marino

Tríptico de humanistas españoles. Saldando una deuda de autor.- Víctor Morales Lezcano

Informes oficiales aprobados por la Real Academia de la Historia.

Crónica académica correspondiente a enero-diciembre 2020.- Feliciano Barrios

Acceso a Boletines anteriores 

La Academia

La Real Academia de la Historia comenzó como reunión literaria de amigos, en el año 1735. Los contertulios se dirigieron a Felipe V para que autorizara sus reuniones y el monarca les concedió su protección. Con ello, la tertulia ya especializada en la investigación del pasado quedó convertida en Real Academia de la Historia. La autorización la dio Felipe V por Real Cédula de 17 de junio de 1738. Desde entonces, la Academia gozó de la real protección como las demás corporaciones análogas, vínculo institucional que perdura, al corresponder a Su Majestad el Rey –según recoge el artículo 62 de la Constitución– ostenta el Alto Patronazgo de las Reales Academias.
 
La Real Academia de la Historia mantiene abiertos todos sus servicios en línea como son la Biblioteca Digital o el Diccionario Biográfico, así como el resto de recursos y contenidos disponibles en su página web para todos los usuarios

sábado, 15 de mayo de 2021

Iván de Vargas. Señor de San Isidro, patrón de Madrid

 

El linaje Vargas alcanzó su mayor celebridad en la villa de Madrid, reconquistada por el rey de Castilla y León Alfonso VI «El Bravo» en el año 1083-5, En la historia de esta villa, alcanzó gran prominencia. El primero de este apellido, del que se tienen noticias, fue Iván o Juan de Vargas.

Iván de Vargas fue un valeroso hidalgo, que ayudó eficazmente a don Alfonso en la conquista de la villa que, pasados los siglos, habría de convertirse en la capital del reino. Una vez pacificada la zona, se convirtió en un rico hacendado, a cuyo servicio estuvo san Isidro Labrador, patrón de la Villa y Corte, canonizado en 1622 por Gregorio XV.


Asalto de Madrid por Alfonso VI en Historia de la Villa y Corte de Amador de los Rios (1860)

Las narraciones populares atribuyen varios milagros al santo, llevados a cabo en vida y después de su muerte.

San Isidro labrador

Uno de ellos es el relato que dice que en un año de sequía y temiendo Isidro por la rentabilidad de la hacienda (situada en el actual Carabanchel) de su patrón Iván de Vargas, con un golpe de su arada hizo brotar agua de la tierra. Tanta agua salió que pudo abastecer a la Villa entera.

Otro de los milagros atribuidos a San Isidro cuenta que, estando su mujer en casa, el hijo de ambos, Illán, cayó a un pozo. Cuando Isidro llegó a casa, se encontró a María desconsolada, y ambos rezaron a la Virgen de la Almudena para que les devolviera a su pequeño. El rezo surtió efecto y las aguas del pozo fueron subiendo hasta el brocal, con el niño flotando sobre ellas sano y salvo.

 

Su vida es conocida gracias a un códice escrito por Juan Gil de Zamora. Es muy probable que san Isidro fuera mozárabe, ya que este grupo social fue numeroso en tierras toledanas, es decir, del antiguo reino de Toledo, que comprendía también Madrid y Guadalajara, y se establecía en los fértiles valles fluviales, dedicándose a la agricultura y sus miembros repartidos en alquerías, aldeas y villas; la mayor parte lo hizo como campesinos independientes o collazos adscritos a la tierra y vinculados a algún señor, caso de san Isidro con Juan de Vargas. En el códice también se hace mención a sus cinco milagros, que le llevaron a ser canonizado en el año 1622. 


 
“Iván de Vargas tuvo con su mujer Nufla dos hijos y una hija, María de Vargas que fue a la que resucitó San Isidro. El mayor de los hijos fue Fernán Yañez de Vargas que quedó a vivir en Madrid de quien fue sucesor Sancho Fernández de Vargas, uno de sus hijos, cuya hacienda recayó en doña María de Vargas hija de Fernán Sánchez de Vargas, de ésta pasó a don Nuño Sánchez de Vargas, que lo había sido de los bienes del primer hijo de Iván de Vargas. El citado don Nuño casó con doña Mayor Alfonso Mexia, y tuvieron a Diego de Vargas, vasallo del rey y regidor de Madrid por el año 1448, quien reedificó hacia el año 1455 la capilla de los Vargas”.

Casa de Iván de Vargas (Madrid)

Otro hijo del citado Iván de Vargas, llamado Pedro Yáñez de Vargas, acompañó al rey Alfonso en la conquista de Toledo, culminada el 25 de mayo del año 1085, donde quedó muy bien heredado, fundando, a media legua de la ciudad, un lugar que, de su nombre, se llamó Vargas y constituyó el solar primitivo de los Vargas de Toledo.

Con posterioridad, Pedro Fernández de Vargas, hijo de Fernán Pérez de Vargas y nieto del citado Pedro Yáñez de Vargas, fue uno de los más esforzados guerreros que se distinguieron en la batalla de las Navas en 1212, dando repetidas pruebas de ser digno descendiente de sus valerosos ancestros. Un valor, lealtad y bravura que trasmitió a su hijos Garci Pérez de Vargas y Diego Pérez de Vargas. 

Armas de los Vargas

Garci Pérez de Vargas no sólo emuló las bélicas hazañas de su progenitor, sino que las sobrepasó. Fue uno de esos héroes que mereció ser cantado en las novelas de caballería: venció al rey de los gazules, al que dio muerte y por esta y otras muchas hazañas mereció que su nombre fuera esculpido en mármol, en una inscripción que se leía en la puerta de Jerez, en la ciudad de Sevilla.

Su hermano Diego Pérez de Vargas alcanzó renombre en la batalla de Jerez, año 1231, donde, al habérsele roto en la lucha su lanza y espada, desgajó un verdugón de oliva con su cepellón y continuó combatiendo, con tal destreza y valentía, que golpe que él descargaba, moro que caía. Atónito, su caudillo, don Alvar Pérez de Castro, gritó: "Machuca, Diego", y desde entonces se llamó Diego de Vargas Machuca, nombre que conservan sus descendientes.

Diego de Vargas Machuca. Batalla de Jerez, 1231

 

miércoles, 12 de mayo de 2021

El uso de la espada en las ceremonias de investidura de la Orden del Santo Sepulcro

 

Nuevo texto del Ritual para las celebraciones de la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén. Una reflexión del Lugarteniente General. Texto extraído de la web de la OCSSJ

Hace unos días -y más concretamente el 7 de mayo de 2021- se envió a los miembros del Gran Magisterio, a los Lugartenientes y a los Delegados Magistrales de toda la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén el nuevo texto del Ritual para las celebraciones de la Orden promulgado el 19 de marzo de 2021 por el Eminentísimo Gran Maestre, el cardenal Fernando Filoni. La fecha de la promulgación formal no podría haber sido mejor elegida, teniendo en cuenta que -como explicita el decreto- es el día en que la Iglesia celebra la solemnidad de San José, Patrón de la Iglesia. Y, de hecho, esta fecha adquiere hoy un significado aún mayor si tenemos en cuenta que estamos viviendo el Año de San José, proclamado por el papa Francisco el 8 de diciembre de 2020 con la Carta Apostólica Patris corde.

Dado que el decreto de promulgación especifica que, en mi calidad de Lugarteniente General, se me ha pedido que exprese mi opinión, considero que es mi deber compartir mis reflexiones con los amigos de la Orden.

El lector me permitirá una nota personal. La primera vez que asistí a una investidura de la Orden, hace más de 25 años, me desconcertó ver a un obispo en el altar, vestido con los ornamentos litúrgicos episcopales, que, durante la celebración de la misa (infra missam), manejaba -en este caso, de forma torpe- una espada, es decir, un arma. Como investigador, tenía claro que en la Edad Media la investidura de un nuevo caballero implicaba el uso de la espada, pero el que la usaba era un laico, él mismo ya investido. Esta anomalía me llevó, también como profesor universitario de historia de la Iglesia, a profundizar en el tema.


Intentaré resumir mi pensamiento en 4 puntos.

1. No hay pruebas de que la Orden se fundara con motivo de la Primera Cruzada, por lo que cualquier referencia a las Cruzadas y a Godofredo de Bouillon, en particular, es anacrónica.

2. Por numerosas fuentes sabemos que no fue hasta las primeras décadas del siglo XIV cuando la investidura de caballero del Santo Sepulcro comenzó a ser conferida por los nobles laicos a sus compañeros durante una peregrinación común a Jerusalén. El papel de los franciscanos de la Custodia de Tierra Santa se limitó a preparar la Basílica del Santo Sepulcro para la ceremonia y a celebrar la misa al final de la cual tuvo lugar la investidura.

3. Desde finales del siglo XV, y precisamente a partir de 1496, la facultad de investir a los nuevos caballeros fue conferida al Custodio Franciscano de Tierra Santa. En lo que concierne al ritual de la ceremonia, el primer texto que nos ha llegado data de 1623. Parece que la ceremonia se centraba en la entrega de la espada al candidato, quien, sacándola de su funda, la entregaba al celebrante. Éste, dibujando la señal de la cruz en el aire tres veces con ella, tocaba con el arma los hombros del candidato. Al final del rito, el nuevo caballero devolvía al Custodio la espada, ya que el ejemplar utilizado era la espada perteneciente a Godofredo de Bouillon (o como tal se conservaba).

4. La decisión tomada por León XIII en 1888 de admitir a las mujeres en la Orden provocó una ruptura irreversible de la continuidad. La admisión de las Damas en una institución que, por su naturaleza, solo estaba abierta a los hombres, condujo al abandono de su identidad original como orden caballeresca, en el sentido en que se entendía esta expresión en la Edad Media. De esta nueva realidad surgió la necesidad de admitir a las mujeres con una fórmula diferente a la impuesta a los hombres, y sin recurrir al uso de la espada.

A principios del siglo XXI, ya no parece aceptable que personas que tienen las mismas obligaciones y derechos sean acogidas de forma diferente en la misma institución. El nuevo ritual responde plenamente a esta necesidad elemental. Hay que señalar, además, que la espada, por su significado simbólico, ya está prevista en todo caso en la liturgia de la Vigilia. Por último, permitan a alguien que en 25 años de militancia ha sido testigo de un centenar de investiduras en los cinco continentes, a menudo significativamente diferentes entre sí, salude con especial aplauso la perspectiva de que, a partir de ahora, la celebración del acto más solemne previsto por la liturgia de la Orden, sea idéntica, en palabras y gestos, en todas las Lugartenencias y Delegaciones Magistrales de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén.

Agostino Borromeo

Lugarteniente General

(12 de mayo de 2021)

El "espaldarazo", golpe dado con la espada para armar caballero