sábado, 5 de septiembre de 2026

La acreditada nobleza de los Terry

 

Los Terry eran una antigua familia asentada sobre todo en el condado de Limerick desde la Edad Media, considerada parte de la gentry católica irlandesa. Por ello, cuando emigraron a España no necesitaban ser ennoblecidos, sino únicamente acreditar documentalmente una nobleza que ya poseían en Irlanda.


Los Terry (o Tyrry, Tirry, Terri) no fueron "hechos hidalgos" en España en un momento concreto, sino que llegaron a España alegando y demostrando una nobleza preexistente en Irlanda, la cual fue reconocida por las autoridades españolas cuando fue necesario para ejercer determinados cargos o ingresar en corporaciones nobiliarias.

Hay varias pruebas documentales de ello.

1. El documento más antiguo conocido: reconocimiento de nobleza por Jacobo III (1703)

Existe un manuscrito conservado en la Biblioteca Nacional de Irlanda en el que Jacobo III Estuardo, rey jacobita en el exilio, expide una declaración de nobleza ("declaration of noblesse") a favor de Patrick (Pedro) Terry, natural de Limerick y residente en Cádiz.

El documento está fechado el 23 de marzo de 1703 y menciona expresamente:

"P. Terry, now at Cadiz, of Limerick City."

Se trata de una declaración de nobleza, no de una creación de nobleza nueva. Es decir, Jacobo III certifica que pertenecía a la nobleza irlandesa.

2. La práctica habitual en la Monarquía española

Tras la derrota jacobita muchos nobles irlandeses se refugiaron en España.

Cuando deseaban:

  • ingresar en el Ejército,
  • ocupar cargos municipales,
  • ser recibidos como hijosdalgo,
  • ingresar en Órdenes Militares,

debían probar documentalmente su nobleza irlandesa.

No eran ennoblecidos por el Rey de España.

Lo que hacía la Corona española era:

  • reconocer la nobleza ya existente,
  • admitirla como equivalente a la hidalguía castellana.

Esto ocurrió con numerosas familias, tales como: O'Reilly, Aylward, Butler, Fitzgerald, MacMahon, Wall y Terry

Las recopilaciones heráldicas basadas en documentación de archivo indican que Domingo Terry y Guillermo Terry obtuvieron asiento de privilegio de hidalguía el 24 de noviembre de 1757. Habla de un asiento de privilegio de hidalguía, expresión utilizada para el reconocimiento administrativo de la condición noble dentro de determinadas corporaciones y registros municipales.

Es, hasta donde alcanza la documentación publicada, el primer reconocimiento oficial español claramente fechado para la familia Terry.

3. Las pruebas de nobleza de los Terry en la Orden de Santiago

A diferencia de otros linajes españoles, donde la hidalguía suele demostrarse mediante ejecutorias de las Chancillerías de Valladolid o Granada, en el caso de los Terry la clave está en el reconocimiento de una nobleza de origen extranjero, acreditada mediante certificaciones, genealogías y expedientes de ingreso en corporaciones nobiliarias y militares.

En el Archivo Histórico Nacional (AHN) se conservan los expedientes de:

  • Patricio Terry y Rouan
  • Esteban Terry y Rouan
  • Guillermo Terry y Rouan

para ingresar como caballeros de Santiago.

En estos expedientes se reúnen numerosas pruebas genealógicas de la familia irlandesa y española, remontando varias generaciones y acreditando su nobleza. Estos expedientes son una de las mejores fuentes para estudiar la genealogía de la familia Terry en España.

4. El reconocimiento social en Cádiz


Desde mediados del siglo XVIII los Terry ya aparecen:

  • como grandes comerciantes;
  • propietarios;
  • regidores;
  • miembros de la élite gaditana;
  • relacionados con otras familias nobles del comercio atlántico.

Su posición social era plenamente equiparable a la de los hidalgos españoles. Guillermo Terry participó activamente en el comercio del vino de Jerez.

1783. El auténtico precursor del negocio bodeguero fue D. Santiago José de Terry y Buset, un hombre muy comprometido con el movimiento liberal de las Cortes gaditanas, y proclamado Hijo Benemérito y Patricio de la Ciudad. Sería Fernando Ángel Terry Carrera, en 1883, quien puede considerarse el fundador oficial de las Bodegas Terry y referente internacional como fabricante de brandy.

El Marquesado de la Cañada

Una rama de los Terry obtuvo el Marquesado de la Cañada, ya como título nobiliario español. William (Guillermo) Terry (Limerick, 1663 – El Puerto, 1745), Regidor Perpetuo del Puerto de Santa María, Alférez Mayor de Cádiz y Caballero de Santiago, nombrado marqués de la Cañada en 25/09/1729, reinando Felipe V.

Cuando Guillermo se estableció en Cádiz contrajo matrimonio con Isabel Sánchez de Silveira. Uno de sus hermanos, James, al huir de Irlanda se instaló en Francia a las órdenes de Jacobo II; los otros dos lo hicieron en España integrándose en la carrera militar, Patricio llegó a ser Capitán de Dragones en Cataluña y Esteban, Capitán de la Guardia Real.

Para saber más. https://www.estudiosirlandeses.org/2016/02/terrys-in-spain-and-latin-america-exile-and-rise-of-an-irish-merchant-family/

Escudo del marqués de la Cañada

Según Vicente de Cadenas, los originarios de Cork y radicados en El Puerto de Santa María y Cádiz, traen: En campo de azur, una faja, de plata, acompañada de tres cruces flordelisadas, de plata, dos arriba y una en punta. Jefe de oro, con un león naciente de gules. Divisa: "E cruce leo".

martes, 1 de septiembre de 2026

Gastón de Iriarte. Importante militar y marino

Capitán Comandante de las Reales Compañías de Guardiamarinas. Participó en la defensa de Cartagena de Indias y en el bloqueo a Gibraltar. Caballero de la Orden Militar de Santiago.

Miguel José Gastón de Iriarte y Elizacoechea nació el 4 de febrero de 1716 en la casa familiar de Iriartea (Errazu), en el valle de Baztán de Navarra. Fueron sus padres Antonio Gastón de Iriarte Borda y Arrachea, de origen hidalgo, y de su esposa Estefanía de Elizacoechea. Casó con María Josefa Navarrete y Lanz, natural de Cartagena de Indias. Su hijo, Miguel María Gastón de Iriarte y Navarrete, fue un importante militar y marino.

Miguel María Gastón de Iriarte y Navarrete

Por su alto rango no le fue difícil conseguir la Carta-Orden de ingreso en la Real Compañía de Guardiamarinas del Departamento de Cádiz, única existente entonces, sentando plaza el día treinta de diciembre del año 1733. En el año 1736 se le ordenó embarcar para las prácticas finales en los buques de la Flota de Indias, que al mando del general Manuel López Pintado, ya marqués de Torre Blanca cruzó el océano haciendo el recorrido natural de esta Flota, arribando a La Guaira, Cartagena de Indias, Veracruz y la Habana, y de vuelta  a la Península, llegando a Cádiz el 28 de agosto de 1737.

Ya conseguido su título de guardiamarina se le ordenó embarcar en la escuadra al mando del general Rodrigo de Torres, y mientras se hacían los preparativos, por Real Decreto del día 7 de abril de 1740, se le comunicaba su nuevo grado de alférez de fragata. Pasó a formar parte de las fuerzas destinadas a la defensa de Cartagena de Indias, teniendo como jefe al teniente general Blas de Lezo, ya que la escuadra con la que había viajado al mando del general Rodrigo de Torres, zarpó de Cartagena el día ocho de febrero del año de 1741, con rumbo a reforzar la isla de Cuba y principalmente su capital el puerto y ciudad de la Habana.

A principios del año 1743, se le ordenó embarcar para regresar a la Península, arribando a la bahía de Cádiz, pero al desembarcar se le destinó al Departamento de Cartagena, pasando como oficial subordinado al navío Hércules, que formaba parte de la escuadra del mando del general don Juan José Navarro, con la que zarpó con rumbo a Génova. A partir de entonces seguiría una larga carrera, participando en el bloqueo a Gibraltar.

Plano de Cartagena y su Arsenal, 1799, de J. Ordovás

Desde el año 1779 que se le había nombrado Capitán Comandante de las Reales Compañías de Guardiamarinas, no había dejado el mando de ellas. Elevó al Rey ser exonerado del mando, lo que le fue concedido por RO del día 7 de agosto de 1786, pasando a disponible en el Departamento de Cádiz, donde permaneció hasta que por RO del 18 de diciembre de 1792, se le nombró capitán general del Departamento de Cartagena, donde falleció el 1 de enero de 1797.

Entre otras condecoraciones estaba en posesión de:

    Gran Cruz de la Real y Muy Distinguida Orden de Carlos III.

    Placa y la Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo

    Gran Cruz de la Real Orden Americana de Isabel la Católica.