martes, 3 de noviembre de 2015

Concesión del Toisón de Oro a la princesa de Asturias, en su décimo cumpleaños



El Toisón de Oro es la más alta distinción que puede ser otorgada por el Rey de España y se concede a destacadas personalidades que han prestado relevantes servicios a la Corona, bien nacionales o extranjeras. El número de personas que han recibido collares asciende a unos 1.200 y, a la muerte del agraciado, debe ser devuelto, en el plazo de tres meses, ya que el collar pertenece a la Orden.



Esta tradición también la mantiene la Casa Imperial de Austría, pero sólo en la española, desde 1985, se abrió la posibilidad de que lo reciban también mujeres, a iniciativa del anterior monarca Juan Carlos I.

El viernes, 30 de octubre de 2015, el Consejo de Ministros ha sido informado de un R. D. de la Jefatura del Estado por el cual S. M. el Rey Felipe VI ha otorgado el Collar de la Orden del Toisón de Oro a S. A. R. la Princesa de Asturias, doña Leonor.


En esta misma línea, el Consejo de Ministros aprobó también un segundo R. D. por el que se crean su guión y estandarte. Siguiendo los criterios expuestos por la Real Academia de la Historia, estos son idénticos a los que ostentó Su Majestad el Rey en su condición de Príncipe de Asturias y Heredero de la Corona de España.
Dibujo, realizado por Carlos Navarro, del Escudo de Armas de S.A.R. la Princesa de Asturias, publicado en el B.O.E. como diseño oficial dentro del decreto de creación de su Guión y Estandarte.


El Toisón está creado en oro esmaltado y lisado por el centro. Eslabón con la "B" de Borgoña y el pedernal formaban parte de las armas del Fundador de la Orden, con el lema "Ante ferit quam flamma micet" (Hiere antes de que se vea la llama).


La historia del Toisón

La Insigne Orden del Toisón de Oro tuvo su origen en Brujas (Bélgica), en 1430, una época de gran esplendor para la Casa de Borgoña, regentada entonces por Felipe III el Bueno, Duque de Borgoña y Conde de Flandes, que lo instituyó, el día de su boda con Isabel de Avís, hija del rey Manuel I de Portugal, como Orden de Caballería destinada a servir a la Iglesia y a la fe cristiana. Su fundador la puso bajo el patronato celestial de Nuestra Señora y de San Andrés, cuyas aspas borgoñonas tanto enraizaron en España a lo largo de la Historia. Su símbolo característico es el vellocino de oro, representativo de la riqueza lanar de Borgoña.

Toisón. Collar y miniatura
Felipe el Bueno consiguió que el papa Eugenio IV aprobara la Orden, ocasión que aprovechó para modificar también sus Estatutos –entre otros cambios, aumentar sus miembros hasta 31–, en los que se establece que el Maestrazgo de la Orden queda vinculado, con sus bienes propios, a la familia de Borgoña y no al ducado (territorio).

Los miembros designados para integrar la Orden eran elegidos entre aquellos monarcas y nobles europeos que se hubieran distinguido en la lucha contra el poder otomano y la liberación de los Santos Lugares. El Duque de Borgoña, que era Soberano Gran Maestre, se encargaba directamente de seleccionar a los caballeros.

A través del matrimonio de la Casa de Borgoña con los Habsburgo, la soberanía de la orden pasó al Emperador Maximiliano de Austria y, posteriormente, a su nieto Carlos I de España. Desde entonces, los Reyes de España son los Soberanos y Grandes Maestres de la Orden.

Felipe V impone el Toisón de Oro al Duque de Berwick
Así, por ser heredero de los duques de Borgoña, la soberanía de esta condecoración recayó, tras cinco siglos de historia, en el Rey de España. Era tradición de la Familia Real española que los infantes lo recibieran en el bautizo, pero ya durante el reinado de Alfonso XIII cambió la costumbre y, desde entonces, los soberanos otorgan la condecoración en el momento en que lo estiman oportuno.



Curiosidad: Un Toisón de Oro fue concedido por el rey Felipe IV a la Virgen de Atocha. Sin embargo, fue la reina Isabel II, como maestre de la orden, quien finalmente llevó a cabo la imposición a la Virgen el 20 de agosto de 1854.


El artífice encargado de su fabricación fue Narciso Soria, platero y diamantista de la Real Casa y Cámara. El collar, de plata dorada y esmalte, se compone de sesenta y dos eslabones que llevan por el reverso la marca del artífice (N/SORIA) y la marca cronológica de fabricación (escudo con osa y madroño/54). Los eslabones se alternan: treinta y uno de borgoña con otros treinta y uno de pedernal con ráfagas, enlazados por argollas internas. El pedernal se decora con siete pintas blancas a modo de margarita, sobre fondo azul oscuro. El vellocino de oro es de gran tamaño.

Para saber más

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