lunes, 14 de marzo de 2016

Hidalgos en Cervera de Pisuerga. Los Gutiérrez de Mier


Esta villa desempeñó un importante papel en los avatares de la Reconquista y sus heroicos guerreros participaron en la conquista de Baeza de 1227, por lo que la villa recibió ciertos privilegios y mercedes. De tal hazaña histórica provienen sus símbolos heráldicos, las armas reales leonesas y la bordura en rojo con ocho aspas de oro. Alfonso XI (13121350) concedió a Cervera aquel famoso apodo de “valor y lealtad” debido al honor y gloria mostrados por sus hombres en la batalla del Salado.


Escudo de Cervera de Pisuerga
El municipio, situado en la provincia de Palencia, lo forman 24 pueblos con capitalidad en Cervera y con unos 3.000 habitantes. Posiblemente el nombre de Cervera derive de “Cervaria”, en alusión a la gran cantidad de ciervos que poblaban en tiempos de la repoblación sus bosques.

Fue la localidad de Cervera uno de los pasos de obligado tránsito para los romanos, a través de una calzada que unía la Meseta con las tierras cántabras. Corrió Cervera una suerte similar a los cántabros por ser villa fronteriza con ellos, con invasiones y saqueos; vivieron sus habitantes en castillos roqueros y en pequeños núcleos de población. Cervera siempre contó con una gran importancia política en los siglos X y XI y fue alfoz y cabeza del territorio. Ya en el año 818, se cita a la localidad como “Cirbaria”, en la fundación del monasterio de San Pedro de Naroba en la Liébana cántabra.
 

Impresionante escudo de la Casa de los Leones
La Casa de los Leones de Cervera es una casona solariega ubicada en pleno centro de la villa, al lado de la Plaza Mayor norteña. Construida en el siglo XVII da muestra de la importancia que tuvo esta villa de la Montaña Palentina, característica que se refleja en sus espectaculares blasones en los que destacan varios leones, animal del que toma su nombre la construcción. Desde hace unos años ha pasado a ser un centro cultural el que se ubica la biblioteca, la Oficina de Turismo y el telecentro.

 
Otro escudo en la fachada de la Casa de los Leones


Sufrió Cervera una gran despoblación durante la invasión musulmana y en el siglo XI parece fue repoblada por dos monjes lebaniegos y anexionada posteriormente a uno de sus monasterios. Fue asimismo antigua cabeza de la merindad del Condado de Pernía. Alfonso IX cedió a su hijo la Pernía, Liébana y Cervera que pasaría a formar parte de la merindad de Aguilar.

En lo eclesiástico, fue Cervera en origen del obispado de Asturias y, desde el siglo X, pasaría al de León, al que ha estado vinculado hasta el 1 de marzo de 1955, que sería incorporado al de Palencia.

Ya en 1379, Pedro Fernández de Velasco, Señor de Herrera, extendía su señorío a Cervera. De ser esta villa de señorío de los Velasco pasó al Conde de Siruela, habiendo sido el primer conde Fernando de Velasco en 1447, fundador del convento de San Agustín y abuelo del primer Condestable.

Goza Cervera de una cierta característica singular y pintoresca a modo de convergencia entre Castilla y Cantabria, destacando varias casonas hidalgas y escudos de los Calderón, los Cossío, Vélez de Cossío, Inguanzo, etc. Según el Censo de Floridablanca de una población de 800 habitantes, 84 eran hidalgos.

Entre los hidalgos que más brillaron en Cervera fueron los de la familia Gutiérrez de Mier, polarizadores de la vida social y religiosa de la villa, que habían venido de las cercanías de Covadonga; ese linaje se estableció también en la cántabra Cabuérniga, otros en Camasobres, Los Redondos y de aquí emigraron a México –uno de ellos sería el bisabuelo del Príncipe de Mónaco, Rainiero; otros vinieron a Cervera, como fue el fundador de la capilla de Santa Ana, de finales del siglo XV: Gutiérrez de Mier, que fue además el gran impulsor de la riqueza artística de Cervera, fiel servidor del Condestable Pedro Fernández de Velasco y sobre manera de su esposa, Doña Mencía de Mendoza; fortaleció su mayorazgo ese personaje comprando bienes en Burgos, sus alrededores y sobre todo en Cervera. Mientras estaba en la batalla de Granada, su esposa, Doña Mencía, planeaba la construcción de la Casa del Cordón de Burgos así como la capilla de los Condestables en su catedral. A la vez, su súbdito Gutiérrez de Mier, levantaba el palacio de Cervera, hoy museo de Piedad Isla; y construía, junto a su mujer Isabel de Orense, en 1513, la capilla de Santa Ana con su valioso retablo en cuyo banco se encuentra la valiosa tabla de Juan de Flandes con dos bajorrelieves: en uno, Santa Elena y, en el otro, San Andrés con su Cruz aspada.

Cuadro Retablo Juan de Flandes

La villa de Cervera posee un rico patrimonio histórico-artístico, destacando la magnífica iglesia parroquial, dedicada a Santa María del Castillo, que domina el poblado desde una colina, y parece haber sustituido a otro templo más rústico. Más adelante el cura, Pedro González de Pineda, inició las obras de construcción de otro templo, acorde con la riqueza de esa capilla, obras que se alargarían hasta el siglo XVII.

La Capilla de Santa Ana es la de mayor valor artístico, de la Iglesia Parroquia de Cervera del Pisuerga, fundada por los Gutiérrez Pérez de Mier allá por los años 1.470-1.480. El retablo, de excepcional valía, es obra de F. Bigarny. En él se enmarca la gran tabla de la “Adoración de los Reyes”, obra maestra y de las más bellas de Juan de Flandes, pintor de la cámara de los Reyes Católicos, de 1495. A su derecha, en bajo relieve, Isabel de Orense y sus hijas Francisca y Mencía, presentadas por San Andrés. A la izquierda, Gutiérrez Pérez de Mier con sus hijos Bernardino y Francisco, presentados por Santa Elena. En el centro de la Capilla de Sta. Ana están los sepulcros de sus fundadores Gutiérrez P. de Mier y su esposa Isabel de Orense

El tesoro se ha quedado reducido a una custodia del s. XVIII y un cáliz del s. XVI. Se encuentra una rica colección en su iglesia de pergaminos y documentos, testamentos, herencias, genealogías,  relacionados con la familia Gutiérrez de Mier.

Escudo de armas de Gutierrez de Mier e Isabel de Orense
En la capilla de Santa Ana, en su centro geométrico encontramos los sepulcros exentos de Gutierrez de Mier y de su esposa Isabel de Orense. Las lápidas sepulcrales son un ejemplo de bella talla en bajorrelieve de alabastro. En la de Gutierrez de Mier, sobre un recargado entrelazado de ramas y hojas. están las armerías de los linajes del Camarero de los Condestables, trae escudo partido: primero, un árbol acostado de dos torres, todo el conjunto sobre ondaas de mar (que es Cossío); segundo, tres barras en campo de gules, con dos estrellas, una en jefe y otra en punta. Como tenente un ángel alado que sujeta el escudo asido por su parte superior siniestra con una mano y con la otra mediante el tiracol.

Gutierrez de Mier demostró reiteradamente su pertenenecia a la Casa de Terán y a la de Cossío, que tuvieron su orígen en el lugar de Pereda, en el santanderino valle de  Cabuérniga y que posteriormente cambió su nombre al de Terán, hoy por tanto es este apellido topónimo del lugar donde tiene su origen. Hizo notoria su ascendencia y se beneficiño de ella, en el uso de las armas de esta casa en sus blasones personales y sin duda, se benefició de ella en cuanto a su nombramiento como Camarero de los Condestables y en su aproximación a la nobleza más poderosa del momento.

Nota. Esta información ha sido extraida en su mayor parte de la Web oficial del ayuntamiento de Cervera de Pisuerga

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