sábado, 24 de enero de 2015

Francisco Jiménez de Cisneros. Cardenal y político


Francisco Jiménez de Cisneros, más conocido como el Cardenal Cisneros, nació en Torrelaguna (Madrid) en 1436, en el seno de una familia de hidalgos de modesta fortuna, y falleció en Roa (Burgos) el 8 de noviembre de 1517. Fue cardenal, arzobispo de Toledo, primado de España y tercer inquisidor general de Castilla, perteneciente a la Orden Franciscana (OFM).

Gobernó la Corona de Castilla en dos ocasiones por incapacidad de la reina Juana. Entre 1506 y 1507 presidió el Consejo de Regencia que asumió el gobierno castellano tras la muerte del rey Felipe el Hermoso en espera de la llegada de Fernando el Católico. Entre 1516 y 1517 volvió a asumir el gobierno tras la muerte del rey Fernando y en espera de Carlos I.

Retrato del Cardenal Cisneros que se conserva en el coro de la Catedral de Toledo

Su nombre original era Gonzalo, y era hijo de un hidalgo llamado Alonso Jiménez y de Marina de la Torre; la familia de su padre provenía de la villa palentina de Cisneros. Tuvo dos hermanos, Juan y Bernardino; primo suyo fue el reformador benedictino García Jiménez de Cisneros. Realizó sus primeros estudios en Roa (Burgos), junto a su tío Álvaro, canónigo de la colegiata de este lugar; los prosiguió en el Estudio General de Alcalá y en la Universidad de Salamanca, donde obtuvo el título de bachiller en Derecho, y pasó algún tiempo en Roma, ciudad en la que ejerció la profesión de abogado.

Inició su carrera sacerdotal en enero de 1471 como arcipreste de Uceda (Guadalajara), lo que le enemistó con Alfonso Carrillo de Acuña, arzobispo de Toledo, que se oponía al nombramiento por pretenderlo para otro, que mandó prenderlos y encerrarlo por siete años, y vicario general y provisor de la diócesis de Sigüenza (coincidiendo con el Cardenal Mendoza) y, más adelante, guardián y superior del convento de la Salceda tras ingresar en la orden franciscana en 1484. Fue provincial del convento franciscano de San Juan de los Reyes (Toledo), donde cambió su verdadero nombre, Gonzalo, por el de Francisco.

Escudo de Armas
Isabel I la Católica le nombró su confesor y su principal consejero. En 1495 le propuso y encumbró a la sede de Toledo como dignidad arzobispal, desde la cual trató de corregir las desviadas costumbres del clero secular. En 1499 acompañó a los Reyes Católicos (Isabel y Fernando) a Granada.

Emprendió la conversión forzosa y los bautismos masivos. Así, en 1502, se ordenaba la expulsión de toda la población musulmana no convertida. Financió y hasta dirigió personalmente expediciones a la zona berberisca, logrando apoderarse de Orán (1509), Bugía y Trípoli. Militarmente, también destacó por sus intentos de creación de una milicia activa, llamada "gente de ordenanza" y por la reorganización de "los lansquenetes" alemanes. También desarrolló labor de mecenazgo humanista, que cristalizó en la fundación de la Universidad de Alcalá de Henares en 1508, y en la impresión de la famosa Biblia Políglota Complutense (1517).
Bíblia políglota complutense
Recibió el capelo cardenalicio en 1507 a instancias de Fernando el Católico, quien también le nombró inquisidor general en esa misma fecha. Fue albacea testamentario de la reina Isabel y miembro de la Regencia provisional nombrada a la muerte de Felipe I el Hermoso en 1506 (los miembros de la grandeza le nombraron gobernador general del reino). Fue uno de los artífices de la vuelta, en 1507, de Fernando el Católico como rey de Castilla, que en 1516 le nombró en su testamento regente y gobernador de Castilla, León, Granada y Navarra, hasta la llegada de su nieto Carlos de Gante, quien llegaría a ser el rey Carlos I. Aplacó los conatos de revuelta de la nobleza castellana y del partido flamenco, contra el futuro emperador. En América se ocupó de la extensión de la evangelización con el envío de misioneros, muchos de ellos franciscanos, y de la reforma administrativa, civil y eclesiástica, de los nuevos territorios, en especial del asunto de las encomiendas.



La faceta de gobernante de Cisneros no oculta una de sus más importantes empresas: la fundación de la Universidad Complutense en Alcalá de Henares en 1507 con una orientación pedagógica renovadora, contando con la inestimable participación de Antonio de Nebrija entre los profesores. Según su testamento del 4 de abril de 1512, dejó a la Universidad de Alcalá toda su fortuna.

Tumba de Cisneros en San Indelfonso (Alcalá de Hernares)

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