martes, 24 de marzo de 2015

El emperador Carlos V hace hidalgo a Diego de Ávila


Carta de privilegio y confirmación dada por el emperador Carlos V a Diego de Ávila, hombre de armas de la capitanía de D. Carlos de Lanoy, haciéndole "hidalgo de solar conocido" por haber derrocado del caballo y rendido prisionero al rey de Francia Francisco I en la batalla de Pavía, año 1525.

Captura de Francisco I, rey de Francia, en la batalla de Pavía
Ejecutoria. Hállase este documento original, escrito gallardamente en cuaderno de cuatro fojas de pergamino, la primera con orla de pintura de mano figurando flores y animales y gran letra inicial, dentro de la que está pintada la imagen de la Virgen María con el niño Jesús en brazos, en poder de D. Agapito Sainz Alonso, abogado y escribano de la villa de Cuéllar. Tiene la ejecutoria cubierta de pergamino y guardas de tafetán colorado cosidas con las fojas con un cordón de sedas verde, blanca, amarilla y encarnada, de que pendía el sello, que falta. El pendolista calculó al llenar la última foja que iba á faltar espacio para las firmas, y no solo estrechó la escritura, sino que abrevió muchas de las palabras. (Cesáreo Fernández Duro)

La carta de privilegio se expidió en la villa de Madrid á 22 de abril de 1528: la de confirmación está fechada en Toledo á 15 de enero de 1529.

Soldados de los Tercios Imperiales
En la Colección de documentos inéditos para la Historia de España se publicó privilegio anterior, dado en Granada á 6 de Julio de 1526, confirmado en la misma ciudad el 20 del propio mes y año haciendo merced al dicho Diego de Ávila de cincuenta mil maravedís anuales situados señaladamente en la renta de las tres cuartas partes de la Ahuela, que pertenecía al emperador en Granada. 

El fundamento de la gracia es el mismo que motivó la concesión posterior de hidalguía: haber derrocado del caballo y rendido prisionero al rey de Francia en la batalla de Pavía, recibiendo en señal la manopla derecha y el estoque con que peleaba, trofeos que Diego de Ávila, vecino de Granada, presentó á Su Majestad en Toledo el año mismo de la batalla,  juntamente con certificación que de ello dió el rey Francisco I y relaciones de los generales marqués de Pescara, duque de Borbón y Carlos de Lanoy, virrey de Nápoles.

También se dice que fue el guipuzcoano Juan de Urbieta el que prendió al Rey Francisco.

Para saber más

No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada