sábado, 14 de mayo de 2016

Gaspar de Quiroga y Vela. Cardenal, Arzobispo de Toledo e Inquisidor General


Hombre singular que alcanzó los más altos honores eclesiásticos y cuya humildad impidió que ejerciera el supremo poder político. De las ilustres familias Vela y Quiroga, era sobrino de Vasco de Quiroga, primer obispo de Michoacán (México).
 
Como Inquisidor General reformó el convento agustino de Extramuros de Madrigal y lo favoreció con obras pías; liberó a fray Luis de León de su prisión; convocó sínodos, bautizó a príncipes y fue nombrado arzobispo de Toledo. En 1578, el Papa Gregorio X, a instancias del rey, le nombró cardenal.
 
El Retrato del Cardenal Quiroga en el cuadro de "El entierro del Conde Orgaz" pintado por El Greco. Está demostrado que el rostro de San Agustín corresponde al del Cardenal Quiroga.

Gaspar de Quiroga y Vela nació el 13 de enero de 1512 (o 1510 según algunos autores) en Madrigal de las Altas Torres (Ávila), hijo de don Álvaro de Quiroga, hidalgo y regidor de Bercial, y de doña Elena Muñoz Vela, natural de Madrigal, hija de Diego Vela y de Isabel González Girón. Este matrimonio trajo al mundo una prolífera progenie, de nueve hijos. Si bien el linaje de los Quiroga era rico en cuanto a ilustres hijos, carecía de medios económicos, engrosando las filas de la hidalguía pobre castellana.

Cardenal Quiroga
Los Quiroga eran una ilustre familia, de ascendencia gallega (Lugo) y presencia en Madrigal desde las primeras décadas del siglo XV, cuando la villa se convirtió en una de las sedes de la Corte itinerante de los Trastámaras, y fue el lugar de nacimiento de Isabel la Católica. Gaspar estudio en el colegio de Oviedo de la Universidad de Salamanca, y en el colegio de Santa Cruz de Valladolid, doctorándose y obteniendo cátedra en Teología y Leyes. Terminada su carrera universitaria, fue nombrado por el cardenal y obispo de Toledo, don Juan Pardo de Tavera, su vicario en Alcalá de Henares (1540). Su gran valía desempeñando sus funciones le valieron que fuera premiado con un canonicato en la ciudad de Toledo. En 1546 viajó a Roma para ocuparse del cargo de auditor de la Rota (1555-1559), donde fue muy apreciado por el Papa Paulo IV.

Mientras desempeñaba este cargo de auditor le fue encomendado, por Felipe II, la visita al reino de Nápoles y de todas las provincias con todas las facultades, para informarle de la situación de los distintos reinos del imperio español en Italia (1559). Cuatro años después, regresó a Barcelona, donde el rey, satisfecho del acierto con el que desarrolló su misión, le premió nombrándole miembro del Consejo de Castilla y Consejero de la Inquisición, además de Presidente (interino) del Consejo de Italia (1567-1563). Ejerciendo estas funciones, y a petición de Felipe II, se le confirió el obispado de Cuenca (1571-1577), consagrándole en Santa María de Madrid el cardenal Diego de Espinosa, obispo de Sigüenza.

Índice de Libros Prohibidos


Sello de la Inquisición


El 20 de abril de 1573 recibe el cargo de Inquisidor General, que mantendría hasta el año de su muerte en 1594, y entró a formar parte del Consejo de Estado, encargándole el monarca la Superintencia de las Juntas. Como Inquisidor General se le recuerda por liberar de prisión a fray Luis de León, al que le unió una gran amistad; renovar la institución inquisitorial (tanto el Consejo de Inquisición como los tribunales de distrito); su servicio a la Corona de la mano de Arias Montano, el resurgir de los alumbrados, Santa Teresa y la reforma de las órdenes religiosas, el control de los moriscos y el entendimiento con Antonio Pérez; así como la elaboración del Índice de Libros Prohibidos (1583).

Escudo del cardenal Gaspar de Quiroga
A la muerte del arzobispo de Toledo, Bartolomé de Carranza, fue promovido por Felipe II para ocupar el cargo (1577-1594). Un año después, en 1578, el papa Gregorio XIII, le nombra cardenal con el título de Santa Balbina. Su nombramiento como cardenal fue a instancias del rey Felipe II, el cual buscaba en la figura anciana de Gaspar de Quiroga una marioneta que le respaldase en sus decisiones, pero que su gran longevidad acabó por perder el favor real. A lo largo de mucnos años contó con la protección del conde de Chinchón, consjero del rey Felipe en varias cuestiones, con el que mantuvo una estrecha relación.

Medalla con el busto y escudo del Cardenal (Fuente: https://serzisanz.wordpress.com/)
La muerte el sobrevino en Madrid, el 20 de noviembre de 1594, a causa de una apoplejía, recibiendo sepultura en el Convento de San Agustín de Madrigal, donde descansaba su familia; en 1835 sus restos fueron trasladados al claustro del convento de las MM Agustinas de Madrigal. Entre las muchas gracias que obtuvo de Gregorio XIII, Quiroga recibió facultad para testar todos sus bienes, aunque estos fuesen adquiridos por la Iglesia.

Para saber más:  




Gaspar de Quiroga siempre actuó como firme defensor de Ana de Mendoza y de la Cerda, princesa de Éboli. Con ella y con sus hijos le unía una relación excepcional al haber estado vinculado el cardenal al llamado partido "pacifista" de Éboli que lideraba Ruy Gómez de Silva, frente a los partidarios de una política más violenta que seguían al duque de Alba. Intercedió ante Felipe II para que tanto doña Ana como sus hijos abandoran su prisión en  la torre de Pinto primero y el castillo de Santorcaz después, lugares que sirvieron de prisión a la princesa durante los primeros años de cautiverio, para poder regresar a su palacio ducal de Pastrana y disfrutar así de unas condiciones que no perjudicaran su salud.

Como miembro de la aristocracia y del clero, también promovió numerosas obras en su pueblo natal y otros lugares. Inició las ampliaciones y reformas del convento de San Agustín de Extramuros en Madrigal de las Altas Torres (1578), conocido como “El Escorial de Castilla”, obra ingente cuya realización superó los doscientos mil ducados. También estableció rentas a varios conventos de la familia agustiniana, como el de San Agustín en Madrigal; el monasterio de Torcuato (para la Casa de acogida que fundó); el convento de Santa María Magdalena, en Alcalá de Henares; y el monasterio de Santa Isabel, en Madrid, para el mantenimiento del albergue mandado levantar por Felipe II en las casas confiscadas a su secretario Antonio Pérez del Hierro.

2 comentarios :

  1. Darle mi enhorabuena por el blog y por esta entrada, aunque sería de agradecer, citar al menos, la fuente de donde extrae los datos y las imágenes. En concreto, la imagen del medallón pertenece a la entrada de mi blog sobre Gaspar de Mendoza https://serzisanz.wordpress.com/2014/10/12/gaspar-de-quiroga-y-vela/

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  2. Gracias por el comentario. Incluyo la fuente sobre la imagen del medallón, tal como me sugiere

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