martes, 20 de diciembre de 2016

Cristóbal de Mondragón. Apodado “El Coronel”. MdC del Tercio Viejo


Capitán General del Ejército de Flandes, y de las Provincias de Zelanda y de Limburgo, Consejero de Guerra y Presidente del Consejo de los Países Bajos. 

Merced a su talento como estratega creó varias técnicas militares, como el vadeo de ríos aprovechando las mareas, y el espionaje se deben importantes victorias conseguidas por los tercios españoles en una época de decadencia del dominio español en esta región.

Cristóbal de Mondragón y Otálara de Mercado nació en Medina del Campo en 1514, era un hidalgo medinés. Su padre, Martín de Mondragón y Otálora, había nacido también en Medina, aunque la familia procedía de Mondragón en Guipúzcoa (de ahí el apellido), casado en esa ciudad con Mencía de Mercado, de familia rica y “tan hidalga, que se la consideraba como parte de uno de los siete linajes”, constitutivos del poder medinense. Cristóbal de Mondragón estuvo primeramente casado con Catalina de Hens y en 1572 se casó con su segunda mujer, Guillemette de Chastelet. La estirpe vizcaína del coronel Mondragón se prolongó al casarse su nieta Catalina con Juan de la Barrera y Mondragón, emparentando así sus descendientes con la muy antigua casa nobiliaria vizcaína de Murga, notoria en el señorío desde tiempos medievales.

El bisabuelo de Cristóbal, Ruy Martínez de Mercado, era escribano del concejo de Medina a mediados del siglo XV y un hombre rico, tanto en propiedades rústicas y urbanas como en dinero. Tenía fincas en Medina, Valladolid y Pollos.

Alistado en el ejército en 1532 durante el reinado de Carlos V, sirvió como soldado primero en Italia y después en Túnez, Provenza, Alemania y Flandes, a donde llegó en 1544 para participar en las guerras del emperador Carlos V contra Francisco I (y más tarde con Felipe II), dándose a conocer por primera vez en la batalla de Mühlberg contra los protestantes de la Liga de Esmalcalda en el heroico paso del vado del Elba, que Lope de Vega rememorara en sus versos. Las tropas de la Liga estaban acampadas a orillas del río Elba, el cual suponía una barrera natural infranqueable, en el estado alemán de Sajonia. Los sajones habían destruido los puentes sobre el río y Mondragón tomó la iniciativa del grupo de diez soldados que, en la noche del 24 de abril de 1547, vadearon este río “con las espadas en la boca y el agua por el cuello”, logrando arrebatar varios pontones al enemigo en medio del fuego de mosquete, gracias a lo cual se pudo construir un puente que permitió el paso del grueso del ejército imperial que venía dirigido por el propio Carlos V y el Duque de Alba, cogiendo por sorpresa a las tropas enemigas. Cristóbal de Mondragón fue ascendido a alférez por el emperador, y se ganó además el aprecio y protección del duque de Alba.

En abril de 1559, con la Paz de Cateau-Cambrésis, fue nombrado gobernador de Damvillers en el Ducado de Luxemburgo y coronel de valones de los tercios de España. Como coronel estuvo a las órdenes de Sancho Dávila cuando se produjeron las primeras revueltas de los protestantes en Flandes liderados por el príncipe Guillermo de Orange.

Mosqueteros de los Tercios
En octubre de 1569, con su regimiento de valones, se embarcó en Flessinga, formando la guardia de honor de la princesa Ana, hija del emperador Maximiliano, que viajaba a España para casarse con Felipe II. La expedición desembarcó en Laredo y de allí marchó a la Corte. Visitó después Mondragón, antes de regresar a Flandes.

Al estallar la guerra de los Ochenta Años con motivo de la segunda rebelión de los protestantes de Holanda, en la primavera de 1570 el Duque de Alba le encargó la defensa de Amberes y de las ciudades de Middelburg y Goes en Zelanda. Estas ciudades habían quedado completamente rodeadas por los protestantes después del levantamiento, por lo que su defensa suponía un importante reto. Por su papel en esta defensa fue reconocido por el Duque de Alba ante Felipe II.

Episodio destacado fue el socorro de Goes (en Zelanda), que en agosto de 1572 había sido sitiada por el ejército protestante y por los mendigos del mar (piratas) que, dirigidos por Guillermo de Orange, habían cerrado las dos bocas del Escalda. Cristóbal de Mondragón y Sancho Dávila tuvieron la idea y el valor de vadear el imponente río en la noche del 20 de octubre de 1572 aprovechando la bajamar pero en medio de fuertes corrientes. Mondragón fue a la cabeza de los 3.000 infantes que vadearon los 15 kilómetros de mar. Al amanecer tomaban tierra en la isla de Zuid-Beveland, cogiendo por sorpresa a los 7.000 holandeses, que huyeron en masa. En el año 1574, en Middeburg resistió más de un año de asedio, hasta que tuvo que rendir la ciudad ante la imposibilidad de tener refuerzos y víveres para mantenerla.


A primeros de 1575 sofocó un levantamiento en Amberes, siendo nombrado Gobernador de Gante. Ese mismo año Mondragón recuperó la isla de Schouwen gracias a la repetición de la táctica del vadeo, la cual llegó a hacerse muy famosa en las guerras de Flandes. En 1578 tomó Limburgo y el castillo de Dalhem. En junio de 1579 Maastricht fue ocupada por las tropas de Alejandro Farnesio después de 4 meses de asedio, victoria en la que Mondragón tuvo un destacado papel y que permitió a España recuperar el sur de los Países Bajos. Mondragón viajó a España para dar cuenta a Felipe II de la situación general en Flandes. En el período 1580-1581 fue miembro del consejo de Alejandro Farnesio, a la cabeza del cual estaba el Conde Pedro Ernesto de Mansfeld.

En 1582 fue nombrado maestre de campo del Tercio Viejo (que era el antiguo Tercio de Sicilia) conocido después como Tercio de Mondragón, aunque entre las tropas se le seguiría conociendo como "el coronel". La mayor de las operaciones militares de esta época fue el sitio de Amberes. El 4 de agosto de 1584 logra tomar esta ciudad, con 20 bajas frente a las 1.600 del enemigo. Merced a estas victorias, en 1585, España volvía a dominar todo Flandes y Valonia.

Bandera del Tercio de Mondragón
En 1592 el coronel retoma la lucha en Flandes, pero con un ejército muy escaso ya que el grueso estaba destinado en Francia. En esta época toma los castillos de Verló y Turnahaut. A la muerte de Farnesio ese mismo año le sucede el Conde Pedro Ernesto de Mansfeld como gobernador de los Países Bajos, pero tiene que partir inmediatamente a Francia y nombra a Mondragón capitán general del ejército del Brabante y maestre de campo general de todo el ejército de Flandes.

En octubre de 1595, el escaso ejército de Mondragón se enfrenta en la batalla del rio  Lippe a las tropas de Mauricio de Nassau. Después de varios meses atrincherados, Mauricio trató de tender una emboscada al ejército de Mondragón, siendo él finalmente el sorprendido por el tercio del coronel (gracias a las labores de espionaje), brutal derrota que obligó a Mauricio a retirarse hacia Holanda.


En diciembre de 1595 Mondragón se retiró al castillo de Amberes, donde falleció el 4 de enero de 1596 después de 64 años de servicio en los Reales Tercios de Infantería.

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