martes, 10 de julio de 2018

Álvaro Flórez Estrada. Abogado, economista y político



Economista y político español. Defensor acérrimo del librecambismo comercial y de la libertad de reunión y de imprenta, fue crítico con la desamortización de Mendizábal. Publicó Curso de economía política (1828), tratado que refleja las opiniones de los economistas clásicos ingleses y que es considerada como la obra más importante de teoría económica del siglo XIX en España.

Álvaro Flórez Estrada nació en Pola de Somiedo (Asturias) el 27 de febrero de 1766, siendo hijo de Martín de los Santos Flórez Estrada y Ramona Pola y Navia, ambos de origen hidalgo, siendo él el primogénito de once hermanos.

Estudió derecho en la Universidad de Oviedo y pasó dos periodos en Madrid; en el primero de ellos, en 1795, Manuel Godoy le desterró a Asturias como consecuencia de sus simpatías hacia la Revolución Francesa, y en el segundo se hizo cargo de la Tesorería de Rentas de la Corte, cargo que abandonó para retornar de nuevo a Asturias. Al iniciarse la Guerra de la Independencia (1808-1814), la Junta General de Asturias le nombró procurador general del Principado, puesto desde el que, además de reclamar la insurrección contra el ejército napoleónico, Álvaro Flórez Estrada reivindicó la necesidad de convocar Cortes Generales y de promulgar una Constitución.

Posteriormente se trasladó a Sevilla, donde se había reunido la Junta Central, en la que presentó un proyecto de Constitución y unas Reflexiones sobre la libertad de imprenta. En 1810 viajó desde Sevilla a Gran Bretaña, donde publicó tres importantes textos: Constitución para la nación española presentada a la Junta Suprema de España e Indias (1810), Introducción para la historia de la revolución española (1810) y Examen imparcial de las disensiones de la América con la España, de los medios de su recíproco interés, y de la utilidad de los aliados con España (1811).

  

Palacio de los siglos XIII-XIV con añadidos del XVII y XVIII. En él nació en 1766 el insigne economista y político liberal que le da nombre. Fue bautizado en la capilla del propio palacio y en ella contrajo nupcias con Juana Queipo de Llano, sobrina de los Condes de Toreno.



A su vuelta a España en 1812, se instaló en Cádiz, donde fundó y dirigió la publicación El tribuno del pueblo español, periódico que se convirtió en el portavoz de los sectores liberales exaltados. Las Cortes de Cádiz lo nombraron intendente del ejército de la provincia de Sevilla. La restauración del absolutismo llevada a cabo por Fernando VII le obligó a exiliarse a Gran Bretaña en 1814, etapa en la que fundó el periódico El Español Constitucional y publicó el folleto Representación a S.M. Fernando VII en defensa de las cortes (1818), en el que acusaba al monarca de abuso de poder y proponía como alternativas la conclusión de la política represiva, la convocatoria de Cortes de acuerdo a las reglas fijadas por las Cortes extraordinarias y la declaración de libertad de imprenta.

El triunfo del alzamiento del general Rafael del Riego en Cabezas de San Juan, con el que se inició el Trienio Constitucional (1820-1823), le permitió retornar a España. En el periodo constitucional salió elegido diputado por Asturias y recuperó la intendencia de Sevilla.

La amenaza de una intervención armada organizada por la Santa Alianza con el objetivo de acabar con el régimen constitucional determinó el traslado del Gobierno y del rey a Sevilla en marzo de 1823. Poco después, el 7 de abril, los Cien Mil Hijos de San Luis, ejército francés enviado por la Santa Alianza y dirigido por el duque de Angulema, iniciaba la ocupación del territorio español. La estancia del Gobierno en Sevilla fue aprovechada por el presidente de las Cortes, Flores Calderón, para convocar una reunión a la que asistieron un grupo de diputados, entre los que se hallaban Evaristo San Miguel y Agustín de Argüelles, en la que se decidió desautorizar a Álvaro Flórez Estrada y a sus ministros al considerar que carecían del prestigio y representación suficientes para garantizar la gobernabilidad del país.

Los diputados eligieron presidente del Gobierno a Calatrava, cuya misión prioritaria era lograr conciliar las diversas tendencias del Parlamento (exaltados, doceañistas y absolutistas), tarea que la invasión francesa impidió realizar. El restablecimiento del absolutismo obligó a Álvaro Flórez Estrada a emigrar de nuevo a Gran Bretaña, país en el que publicaría la que es considerada su obra fundamental, Curso de economía política (1828). En 1830 marchó a París, atraído por las expectativas creadas por la revolución de julio. Regresó a España en 1834, tras la muerte de Fernando VII, y ese mismo año recuperó su condición de diputado.

Álvaro Flórez Estrada se opuso al sistema de subasta pública utilizado para vender las tierras desamortizadas a la Iglesia por Juan Álvarez Mendizábal (la llamada desamortización de Mendizábal, 1836), argumentando que favorecía claramente a las clases adineradas, cuya capacidad adquisitiva les permitía comprar las tierras subastadas y aumentar sus ya de por sí extensas propiedades. Como alternativa, planteó que el Estado conservara la propiedad de las tierras desamortizadas y las cediese en arriendo a los colonos que las trabajasen. Flórez Estrada fue nombrado senador vitalicio en 1845.

En sus últimos años se retiró a vivir en el palacio de Miraflores, en Noreña (Asturias), donde falleció el 18 de diciembre de 1853.

Texto extraído en parte de Biografias y Vidas

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