miércoles, 12 de septiembre de 2018

Diego de Ordás. Navegante y Conquistador. Descubridor del Orinoco



Militar, navegante, adelantado y explorador, Formó parte de las primeras exploraciones a Colombia y Panamá. Se unió a Hernán Cortés en la expedición que preparó para la Conquista de México.

Fue el primer europeo en ascender a la cima del volcán Popocatépetl.y remontar el rio Orinoco en la actual Venezuela. Además, conquistó la región comprendida entre el Marañón y Maracapana.

Diego de Ordás (u Ordáz), nació hacia el año 1480 en Castroverde de Campos, actual provincia de Zamora,  siendo hijo de Lope de Ordaz y de Inés Girón, todos hidalgos de solar conocido.  Diego casó con Inés del Barrio.

En 1509 sirvió de acompañante a Alonso de Ojeda en su viaje hacia Cartagena de Indias. Un año después, sin embargo, sirvió con el navegante y cartógrafo Juan de la Cosa y en 1515 arribó a Cuba donde sirvió a las órdenes de Diego Velázquez de Cuellar y formó parte de las primeras exploraciones a Colombia y Panamá, al mando de una carabela. Uno de los pocos oficiales no extremeño, se unió a Hernán Cortés en la expedición que este armó para la Conquista de México. El 25 de marzo de 1519, en la batalla de Centla, cerca del río Grijalva, en Tabasco, contra los guerreros mayas tuvo una importante participación y fue uno de quienes fueron reconocidos por la victoria obtenida.

Fue el primer europeo en ascender a la cima del volcán Popocatépetl en compañía de dos compañeros de armas y diez indígenas, causando una gran impresión entre los nativos que acompañaban la expedición de Cortés.

Cráter del volcán Popocatépetl
 Hernán Cortés mandó a Ordás a la cima del volcán con el objetivo principal de recoger azufre para fabricar pólvora, lo cual hizo en medio de la admiración de los indígenas que, atemorizados por el ruido y las llamas que salían del cráter, se negaron a continuar subiendo. Ordás se convirtió de esta manera en el primer español en ascender al volcán, hecho que le ganó el respeto del Rey de España quien, en pago a los servicios prestados, ya de vuelta en la Península, le concedió una capitulación para emprender la conquista de nuevos territorios. Por tal hazaña y méritos militares, el emperador Carlos V le otorgó mediante decreto expedido el 22 de octubre de 1525,3 el derecho de poseer un escudo de armas con un rey coronado sobre campo de gules, en representación del rey vencido por él Cuazacuolo, y una vista del volcán de donde salen grandes llamas, en campo de sinople. Así lo cuenta Bernal Díaz del Castillo:

El volcán que está junto a Guaxocingo echaba en aquella sazón mucho fuego, de lo cual nuestro capitán Cortés y todos nosotros nos admiramos de ello y un capitán de los nuestros que se decía Diego de Ordás tomóle codicia de ir a ver qué cosa era (...) y después de bien visto muy gozoso el Ordás volvió con sus compañeros (...) y cuando fue Diego de Ordás a Castilla lo demandó por armas (quiso incluir el volcán en su escudo de armas) a su majestad, e así las tiene ahora un su sobrino que vive en la Puebla

 
Participó en la conquista de la Gran Tenochtitlan con el grado de capitán. En la noche de la derrota española, llamada la Noche Triste, fue herido por los guerreros aztecas. Después de la victoria española exploró las tierras de Oaxaca y Veracruz, y navegó por el río Coatzacoalcos.

No era buen jinete, tartamudeaba al hablar, aunque era bueno en el arte epistolar. Fue enviado por Cortés a España, en 1520, para presentar en la corte española la narración de la conquista del Imperio azteca y tratar de obtener para Cortés el nombramiento de Gobernador y Capitán General de la Nueva España.

Regresó a México (Nueva España) alrededor de 1525. En agosto de 1529 se le concedió la propiedad del Peñón de los Baños, tierras ubicadas dentro de los límites de la ciudad de México.

Regresó a España, siendo el único conquistador de la Nueva España que asistió a la segunda boda de Hernán Cortés, celebrada en Béjar en 1529. Solicitó el derecho de explorar las tierras del mítico El Dorado, que se creía se encontraba tierra adentro de lo que hoy es Venezuela; obtuvo el permiso y se embarcó rumbo a América. El rey Carlos I premió a Ordás con el título de Regidor de la Villa de Segura, de la Frontera y le  nombró Caballero de Santiago, por sus grandes servicios prestados a la Corona.

Así, Ordás reclutó unos quinientos hombres en Sevilla, con los que zarpó de Sanlúcar el 20 de octubre de 1530; una vez llegado a América, con intenciones de hallar El Dorado, arribó con sus hombres hasta la zona comprendida entre el Caribe y el Amazonas y luego remontó el río Orinoco hasta su confluencia con su afluente, el Meta, actualmente en la frontera de Venezuela y Colombia. Se atribuye a Diego de Ordaz la fundación en 1532 de ciudad de Santo Tome de Guayana, cerca de la desembocadura del río Caroní con el Orinoco, próxima a donde se encuentra hoy la actual ciudad de Puerto Ordaz.

Delta del Orinoco
En 1531 llega al poblado indígena de Uyapari (actual Barrancas) para explorar el río Orinoco y apoderarse de todas las tierras situadas a orillas del mismo, y es su ambición de poder y desenfrenada búsqueda de oro la que ocasiona la desaparición de este poblado, aproximadamente en 1532, donde muchos indígenas murieron peleando contra los españoles y otros, aprovechando la oscuridad y el conocimiento del terreno, huyeron por temor de ser asesinados.

Finalmente abandonó la búsqueda de El Dorado y murió en alta mar en 1532, en un viaje de regreso a España, al decir de algunos, envenenado por su propia tripulación.

En año 1952, Venezuela fundó una ciudad planificada a orillas del Orinoco llamada Puerto Ordaz en honor a Diego de Ordás, siendo hoy en día una de las principales ciudades del país.



Diego de Ordaz fue uno de los personajes principales de el Jicoténcal, novela histórica publicada en Filadelfia en 1826 y atribuido al escritor español Félix Mejía .

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