viernes, 30 de junio de 2017

Real Cofradía de Caballeros de Nuestra Señora del Portillo de Zaragoza


La Real, Antiquísima y Muy Ilustre Cofradía de Caballeros Nobles de Nuestra Señora del Portillo de la ciudad de Zaragoza fue fundada, el 6 de junio de 1941, a iniciativa de don Miguel de San Cristóbal y García de la Huerta, Barón de San Vicente Ferrer, que habría de ser su primer Hermano Mayor. Sin embargo, esta cofradía reconoce como sus orígenes una corporación nobiliaria anterior documentada desde el año 1350.


Cuenta la tradición que el 25 de marzo de 1119 la Virgen se apareció milagrosamente en socorro de los defensores cristianos de Zaragoza, recién conquistada (18 de diciembre, 1115) por Alfonso I el Batallador. Con la ayuda de sus ángeles, la Virgen defendió el portillo abierto en la muralla por un ataque súbito de los moros. En recuerdo de esta aparición se erigió en aquel lugar la ermita y posterior iglesia de Santa María del Portillo, sede capitular de esta cofradía.

La corporación nobiliaria se fue nutriendo de las familias más importantes e influyentes de Zaragoza, pasando por momentos de gran esplendor en los siglos XV y XVI. Para ingresar en la misma era necesario acreditar limpieza de sangre y cristiandad, pero no se exigía prueba de nobleza, aunque la mayoría de sus miembros pertenecían a las familias más nobles.

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Portillo

Iglesia del Portillo. Su sede primitiva, al estar junto a las murallas, fue destruida durante los Sitios de Zaragoza por las fuerzas napoleónicas, lo que supuso la pérdida de la documentación medieval que se conservaba. Tuvo que ser reconstruida y transformada en varias ocasiones hasta tener su aspecto actual.

La actual cofradía obtuvo la aprobación canónica diocesana el 12 de enero de 1942, y sus ordenanzas vigentes, que datan del 26 de mayo de 1955, están inspiradas en las del siglo XVI (1511, 1575, 1577).

En la actualidad está formada por el brazo de Caballeros y el brazo de Damas. Para su ingreso se ha de ser ciudadano español, católico y mayor de veinte años. Los Caballeros han de probar la nobleza de sangre o hidalguía de sus dos primeros apellidos (con dispensa del 2ª si el primero ya está probado en la Real Corporación), y la legitimidad, cristiandad y limpieza de sangre de sus cuatro primeros apellidos, por cualquiera de los medios de prueba que exigen las Órdenes Militares y Maestranzas españolas, mientras que las Damas solo han de probar el primero.

La Cofradía del Portillo conserva la capilla de las heroínas de los Sitios de Zaragoza (Agustina de Aragón, Casta Álvarez y Manuela Sancho), de cuyos restos mortales tiene encomendada la custodia. Celebra su capítulo anual el 25 de marzo, coincidiendo con los actos de la Anunciación y Encarnación de la Virgen.

Anagrama: Cruz flamígera de las conocidas como “de Sobrarbe” de gules, cuyos brazos superior y laterales finalizan en forma de lanza y el inferior en ondulaciones finalizadas en punta. La misma lleva en la intersección de los brazos un círculo en el cual, sobre azur, figura un tramo de muralla, de oro, derruido en parte, y en el centro la imagen de Nuestra Señora del Portillo, con sus colores particulares. A derecha e izquierda de la muralla, así como sobre la misma, dos guerreros armados, de oro, surmontado el círculo de una corona real de oro.

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