sábado, 24 de junio de 2023

Agustín de Zárate y Polanco. Contador y cronista indiano



Escribano del Real Consejo de Indias y Contador General. Autor de “Historia del descubrimiento y conquista del Perú”. Escritor metódico y buen estilista; su obra, aunque poco original, gozó de alto prestigio.

La historia de Zárate es uno de los primeros textos que describen el imperio Inca; una fuente imprescindible para la etnografía andina. Junto con Historia general de las Indias (Amberes, 1554) de López de Gómara, es una de las principales fuentes para los Comentarios Reales del Inca Garcilaso de la Vega.

 
Agustín de Zárate nació alrededor de 1514 en Valladolid, hijo de Lope Diaz de Zârate (fallecido en 1538 a los 64 años) y dona Isabel de Polanco, burgalesa, sobre la que existían sospechas de poseer sangre judía, hija de Hernando de Polanco y de su mujer Mencia Maranôn. Su padre, proveniente de un linaje hidalgo de origen alavés, era un funcionario cortesano que ejercía como escribano de cámara en el Consejo de la Inquisición y, también, en el Real Consejo de Castilla, entonces máximo órgano administrativo y judicial de la monarquía española. Siendo Agustín su único hijo varón, su padre determinó renunciar en favor de éste el más importante de sus oficios escribaniles cuando éste alcanzare la edad correspondiente, y así, en 1532 tomó posesión se su cargo en del Real Consejo de Castilla.

En noviembre de 1543 partió al Perú en calidad de contador de mercedes de dicha región y Tierra Firme, con el encargo de poner en orden las cajas de la Real hacienda de aquella provincia*, yendo allí en la escuadra, compuesta por 52 navíos, que condujo al primer virrey del Perú: Blasco Núñez Vela, llegando a Lima, tras una larga estancia en Panamá, en junio de 1544.

 *La enorme cantidad de metales preciosos que se recaudó en Hispanoamérica durante las primeras décadas del siglo XVI, así como el precario control sobre los intereses económicos de la Corona en esa etapa inicial de la colonización del Nuevo Mundo, motivaron el envío de funcionarios con amplios poderes, encargados de poner orden en el manejo fiscal de las colonias ultramarinas. Para realizar este propósito se tomó ocasión de la puesta en vigor de las célebres Leyes Nuevas de 1542-1543, conjunto de ordenanzas destinadas a imponer un régimen más eficaz en la gobernación de las Indias y más favorable a la conservación de los pobladores aborígenes. Junto con la designación de nuevas autoridades gubernativas, se resolvió entonces despachar unos jueces de cuentas o contadores generales a los dos virreinatos de Nueva España y el Perú. El vallisoletano Agustín de Zárate, oficial con buena experiencia en asuntos cortesanos, fue el encargado de examinar la administración de la Real Hacienda en el rico virreinato de América del Sur. Ref. Hampe Martínez Teodoro. Agustín de Zárate, contador y cronista indiano.

Secretario de la Audiencia, se vio envuelto en las luchas civiles que asolaban el país. Ante la rebelión de Gonzalo Pizarro, Agustín de Zárate se puso de parte del virrey Blasco Núñez Vela, pero a su regreso a España, en 1545, fue acusado falsamente, según se pudo demostrar en los juicios que se llevaron a cabo en los años siguientes, se le confiscaron sus bienes, sufrió prisión por tres meses y quedó recluido en su domicilio una larga temporada; mientras estuvo encerrado en la cárcel de Valladolid y recluido, compuso la mayor parte de “Historia del descubrimiento y conquista del Perú”, que comprende desde la conquista del territorio hasta su pacificación por Pedro de La Gasca.


La vinculación de Zárate con los metales preciosos oriundos del Nuevo Mundo prosiguió en los anos sucesivos
. Una real cédula dictada el 20 de diciembre de 1553 le dio comisión para tomar en la Casa de la Contratación, de Sevilla, las cuentas relativas a la provisión de armadas de Indias. Pocas semanas después, el 16 de enero de 1554, una instrucción del príncipe regente Felipe II le destiné otro cometido mas importante: debía recoger todo el oro y plata que hubiese venido en la ultima flota de las Indias, junto con la suma recaudada por concepto de una cuota extraordinaria que se mandó abonar a los mercaderes y otra gente particular.

El emperador Carlos V premió sus servicios con un nuevo cargo. Así, el 30 de setiembre de 1554 una real cédula ordenó a Zárate que, continuando su tarea de recaudación fiscal, llevase a Flandes una parte de los metales preciosos de procedencia indiana para que con ellos se fabricara moneda en la ceca de Amberes

La Historia del descubrimiento y conquista del Perú se imprimió en Amberes en la primavera de 1555 por orden de Felipe II, príncipe aún, que leyó el original en su viaje a Inglaterra para celebrar su matrimonio con Maria Tudor, yendo nuestro personaje en la comitiva regia y llevando consigo el manuscrito de la crónica que había redactado, a lo largo de sus años de penuria y reclusión, pero que el autor la mantenía inédita por el riesgo que entrañaba publicarla cuando aún vivían los actores de los sucesos.

Agustín de Zárate tenía necesidad de hacer olvidar su intervención en la rebelión de Gonzalo Pizarro, de eliminar todo indicio acerca de sus complicaciones pasadas, a fin de poder escalar posiciones en la jerarquía burocrática. Consecuentemente, después de la publicación de 1555 introdujo sucesivas correcciones en su crónica.

En 1555 recibe un nuevo destino dentro de la administración fiscal y se establece en Guadalcanal (Sevilla) para asegurar el orden en el beneficio del mineral y la recaudación de los derechos estatales de las importantes minas de plata que se acababan de descubrir en esa localidad, donde probablemente falleció, hacia 1577.

Escritor metódico y buen estilista, su obra, poco original, gozó de alto prestigio y fue traducida al holandés, italiano, inglés (1581), francés y alemán. Zárate muestra un notable dominio del oficio literario; escribe con método y claridad, con galanura de lenguaje y estilo. Vedia, uno de los editores de la obra, afirmó que es ésta "uno de los monumentos históricos más bellos (quizá el primero) de nuestra lengua".

Los primeros cuatro libros de esta crónica narran el periodo que va desde los preparativos de Francisco Pizarro para el descubrimiento de la región hasta la llegada de Zárate. Los tres últimos contienen lo sucedido en el Perú de 1544 a 1550 y están escritos (sobre todo el quinto, de cuyos sucesos el autor fue testigo) con mayor realismo e intensidad dramática.

Fuente y para saber más: Agustín de Zárate, contador y cronista indiano (Estudio biográfico) M.Teodoro Hampe Martínez (Universidad Católica del Perú), 1991.

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