martes, 18 de febrero de 2020

Presencia de la nobleza no titulada en la historia de España. Tesis Doctoral



Tesis doctoral elaborada por José Manuel Huidobro Moya, para el grado de Doctor en Derecho. Calificación Sobresaliente Cum Laude, por la UNED (17-2-2020)


El 17 de febrero de 2020 realicé la lectura y defensa de mi tesis doctoral, titulada "Presencia de la noblezano titulada en la historia de España", que realiza una aproximación a un tema poco tratado hasta hoy por los historiadores, como es el de la influencia ejercida por la nobleza no titulada, básicamente hidalgos a fuero de Castilla (o infanzones según la denominación recibida en otras regiones, básicamente en Aragón y Navarra), en distintos ámbitos.

En la tesis doctoral se pone de manifiesto como muchos hidalgos jugaron un papel importante y destacaron en sus respectivas áreas de actividad, a la vez que se desmontan algunos de los tópicos sobre los hidalgos pobres y ociosos, muchos de ellos surgidos a partir de la literatura y el teatro del Siglo de Oro.

La metodología ha consistido en plantear el estado de la cuestión, con un estudio de lo que es y significa la nobleza y, dentro de esta, distinguiendo entre la titulada y la no titulada, tanto desde el punto de vista jurídico como el social. Se analiza lo que es la hidalguía, sus presencia geográfica, sus clases y privilegios, las pruebas exigidas por la Reales Chancillerías de Valladolid y de Granada, y por las audiencias del Reino de Aragón en los pleitos de infanzonía, así como el caso particular de Navarra, para demostrar su condición y cómo se obtenían y certificaban; también, el cambio que supuso el paso del tiempo en la percepción de su consideración social, tanto en la Península como en Indias, con las leyes que más les afectaron, teniendo en cuenta la particularidad de Vizcaya y Guipúzcoa, en donde se concedió la Hidalguía Universal en el siglo XVI.

Portada. Más de 700 páginas,
500 referencias bibliográficas  y 1.500 notas.
Para el acceso a ciertos puestos del ejército, la armada, la administración pública, o ciertas instituciones docentes, se exigían pruebas de nobleza –hidalguía– y, durante bastante tiempo, además, pruebas de “limpieza de sangre”, una manera de discriminar entre cristianos viejos y nuevos. Eso hizo que solo los hidalgos y limpios de sangre pudieran optar a ciertos puestos, muchos de ellos segundones que tuvieron que salir del solar familiar para buscarse una manera de vivir, bien emigrando al Nuevo Mundo, ingresando en el ejército, en el clero, o acudiendo a la universidad para después optar a los puestos que se ofrecían en la Administración Real y, en algunos casos ser recompensados con un título del Reino, mientras que aquellos pertenecientes al tercer estamento, el pueblo llano, los buenos hombres pecheros, se vieron relegados a permanecer en sus oficios tradicionales; agricultura, comercio o artesanía, sin posibilidades apenas de progresar, aunque algunos lograron, por su riqueza, alcanzar un estatus superior.

A finales del siglo XVIII, dado el alto porcentaje de hidalgos, que no pagaban pechos y despreciaban los trabajos manuales, impropios de la nobleza, el rey ilustrado Carlos III, el 18 de marzo de 1783, publica una Real Cédula sobre la habilitación para obtener empleos de república, en la que declara que es honrado y honesto ejercer oficios artesanos, hasta entonces considerados viles.

Por otra parte, aún existe una serie de tópicos que pocas veces se correspondía con la realidad, pero muy extendidos ente la población acerca de la hidalguía y los hidalgos, quizá influida por la literatura y el teatro satíricos del Siglo de Oro, en donde El Quijote (el hidalgo por excelencia, pobre pero honrado), de Cervantes, es la obra más representativa, pero también en otras, que promovieron el estereotipo del hidalgo pobre en muchos casos, dedicado al ocio pero presumiendo de nobleza, sin ningún otro beneficio ni interés que el de pavonearse de su hidalguía. Esto, se demuestra que no fue así, se desmontan los tópicos, y se muestra que los hidalgos, que en algunos momentos supusieron casi el 8% de la población, han sido fundamentales y pieza clave en la historia y desarrollo social y económico de España en los cinco últimos siglos.

A mediados del siglo XIX, con la desaparición de la Sociedad Estamental, tras las Cortes de Cádiz, y la llamada Confusión de Estados, la nobleza pierde los privilegios de que gozaba, como estar exentos de pagar impuestos y ser jueces en sus tierras, lo que vino a marcar, como efecto colateral, el declive de la pequeña nobleza; se expone el estado actual en que se encuentra la nobleza.

Tras ello, se estudian una serie de hidalgos, clasificados en nueve categorías: militares; conquistadores; marinos; descubridores y exploradores; religiosos y teólogos; cortesanos, políticos y gobernadores; juristas; escritores e historiadores; científicos, artistas y empresarios (una categoría amplia en la que se incluyen inventores, arquitectos, médicos, ingenieros, y pintores, entre otros), resaltando sus logros más importantes, además del contexto en los que estos tuvieron lugar. Algunos de ellos promocionaron socialmente, escalando puestos y llegando incluso a obtener títulos nobiliarios, bien por méritos de servicio, o venalmente, por compra directa, buscando su consolidación social, de ellos y de sus familias

Calificación del Tribunal: "Sobresaliente Cum Laude"
Se puede afirmar que, casi con toda probabilidad, en un alto porcentaje, cualquiera que alcanzase un puesto destacado, era de origen hidalgo, pues estos eran los que tenían más posibilidades, disposición, formación e influencias para alcanzarlo. 

Se pone de manifiesto que, en un momento histórico pasado, los hidalgos dieron a la nación española momentos de gloria y heroísmo, y demostraron con sus actos y vida, con su valor y su honor, con su trabajo y esfuerzo, ser verdaderos ejemplos para la sociedad del momento, contribuyendo al desarrollo económico y social, así como a la expansión de nuestra cultura por el mundo, manteniendo un gran imperio durante varios siglos.

En la actualidad, la hidalguía sigue existiendo (de hecho, la vía jurisdiccional ha reconocido expresa o implícitamente la existencia y vigencia de la nobleza de sangre en varios casos), aunque no es reconocida oficialmente por la Administración Pública; y la Nobleza Titulada (que si lo es), como tal, es una mera condición honorífica, sin ningún otro privilegio.

viernes, 14 de febrero de 2020

Isidro Casado de Acevedo y Rosales. Diplomático. I Marqués de Monteleón



Biznieto del pintor Diego Velázquez. Representó a España en las negociaciones del Tratado de Utrecht. Nombrado I Marqués de Monteleón con el vizcondado previo de Alcázar Real, por Felipe V.


Isidro nació en Milán (Italia), en 1663. Por ambas líneas, paterna y materna, pertenecía a familias nobles, de origen peninsular, establecidas en el Milanesado desde el siglo xvii: Su padre, el hidalgo Pedro Casado y Acevedo, nacido en 1640 y muerto en 1707, había sido cuestor togado del Estado (1691), su madre María Teresa Martínez del Mazo y Velázquez (1677-1709), nieta del famoso pintor Diego Velázquez, que tuvo a Francisca Velázquez y Pacheco fruto de su matrimonio con Juana Pacheco, que en 1643 casaría con Juan Bautista Martínez del Mazo, retratista real y discípulo de Diego Velázquez, matrimonio del que nacería en 1648 María Teresa, esposa de Pedro Casado y Acevedo.

El joven Isidro empezó su carrera como cuestor togado supernumerario (1687), hasta que, al cumplir veinticinco años, entró en posesión de una plaza efectiva (1691). La llegada del príncipe de Vaudemont al gobierno general del ducado (1698) marcó una etapa decisiva en la carrera de Isidro.

Isidro, en 1698, contrajo matrimonio con María Francisca de Velasco, hija natural de Francisco Antonio Fernández de Velasco y Tovar, 64.º Virrey de Cataluña de 1696 a 1697, y tuvieron un hijo en 1703 al que llamaron Antonio, nacido en Madrid, pero que al poco tiempo marchó a La Haya, donde se casaría con Enriqueta Margarita Huguetau, condesa de Gyldenstein.

En 1701 Isidro fue el enviado de Felipe V al Duque de Mantua, el cual a la sazón se encontraba en Venecia, del que supo ganarse la estima y al que alentó a tomar partido por Felipe V; Por haber convencido al último Duque de Mantua de que admitiera guarnición francesa, fue creado vizconde de Alcázar-Real, Marqués de Monteleón por Real Decreto de 11-VI-1701, miembro del Consejo de Indias y gentilhombre de Cámara para premiar los servicios que prestó a la causa franco-española, y gratificado, además, con una pensión de 3.000 escudos.


Fue después en calidad de ministro a Génova, y en 1712, en calidad de segundo plenipotenciario, al congreso de Utrecht, donde firmó la paz con Inglaterra, Holanda, Portugal y Savoya. En 1713 partió para Inglaterra como embajador de España, permaneció allí hasta 1720, en que salió para La Haya, para desempeñar el mismo cargo. En 1726 aparece nombrado plenipotenciario en Italia, de parte del Rey de España. Falleció en Venecia, donde se hallaba como embajador, el 1 de noviembre de 1733.

martes, 11 de febrero de 2020

VI Jornadas de Formación. Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge



Por sexto año la Real Comisión para España, junto con la Delegación de los Antiguos Reynos de Valencia y Murcia, organiza unas Jornadas de Formación dirigidas a los Caballeros, Damas y Eclesiásticos de la Sacra Milicia, así como de todos aquellos que desean ingresar en un futuro próximo en el seno de la SMOCSJ.



Las Jornadas están pensadas para favorecer un encuentro anual de todos los miembros de la Orden en España, fomentando la convivencia y la identidad colectiva de sentirse miembros de la Orden Constantiniana.

Como en años anteriores las Jornadas de Formación tendrán lugar en un fin de semana completo, los días 21 y 22 de Marzo en Valencia. Las Jornadas tienen como objetivo, profundizar en la identidad y sentido de la Orden, y descubrir la importancia de evangelizar la cultura de nuestro tiempo, desde nuestras posibilidades al servicio de una nueva humanidad.


Las jornadas serán presididas por S.A.R. Don Pedro de Borbón Dos Sicilias y de Orleans, Duque de Calabria, Gran Maestre de la Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge.

Los Exmos. Sres, Don Carlos Bárcenas y Portolés, Embajador del Reino de España y Gran Canciller de la Orden y Don Álvaro Zuleta de Reales y Ansaldo, Duque de Linares, Presidente de la Real Comisión, y Delegados.



21 de Marzo

10.30. Recepción de Caballeros, Damas e Invitados de la SMCOJ en el Campus Jorge Juan de la Universidad Católica de Valencia. (Calle Jorge Juan nº 18)

11.00. INAUGURACIÓN DE LAS JORNADAS a cargo de SAR. D. Pedro de Borbón Dos Sicilias y de Orleans y Excmo Sr. Don Álvaro Zuleta de los Reales y Ansaldo.

11.20. LA ORDEN CONSTANTINIANA: Los Duques de Calabria y su Perspectiva Histórica. (Ilmo y Rvdo Sr. D. Miguel Navarro. Superior del Colegio del Patriarca, Catedrático de Historia de la Iglesia en la Facultad de Teología de Valencia.

12.00. Descanso (coffee break)

12.30. LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN AL SERVICIO DE LA EVANGELIZACIÓN
(Ilmo. Sr. Alejandro Sánchez Raimundo, Jurista experto en derecho laboral, procesal y asesoría empresarial. Es miembro del Consejo del Seminario de Historia Cisneros, de la Fundación Universitaria)

13.15. FE-CULTURA EN EL SIGLO XXI
(Ilmo y Rvdo Sr. D. José Luis Sánchez, Vicario Episcopal de Cultura y Relaciones Institucionales de la Diócesis de Valencia. Capellán de Mérito de la Orden)

14.30. COMIDA

17.00. MONASTERIO DE SAN MIGUEL DE LOS REYES. Fundado en el Siglo XVI por Doña Germana de Foix, esposa de Fernando de Aragón, Duque de Calabria.
Visita guiada por el Monasterio y ofrenda floral.

18.00. LA REGLA DE SAN BASILIO. (Regla adoptada por la Orden bajo decisión del Papa León I)
(Padre Gabriel Soler, Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma de Barcelona, Licenciado en Filosofía y Teología).

22 de Marzo

10.30. REAL BASILICA DE LA VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS (Besamanos por SAR. Don Pedro de Borbón Dos Sicilias y de Orleans, Duque de Calabria).

11.00. RECEPCIÓN Cardenal Arzobispo de Valencia, Emmo. y Rvdmo. Sr. Don Antonio Cañizares.

12.00. SANTA MISA (Capilla Privada del Palacio Arzobispal). Concelebrada por el Emm y Rvmo. Sr. Cardenal Arzobispo de Valencia y Sacerdotes de la Sacra Orden.

Clausura de las Jornadas.

13.00. Visita SANTO CÁLIZ DE LA CENA en su Capilla, expuesto en la Catedral Metropolitana de Valencia.


 
Para más información: secretariageneralrc@ordenconstantiniana.es

Sacra y Militar Orde Constantiniana de San Jorge
Real Comisión para España - Vicepresidencia

viernes, 7 de febrero de 2020

Juan Pablo Bonet. El primer “logopeda” de la historia

Pionero de las técnicas de enseñanza a niños sordos y sordomudos

Un gran erudito, pues tenía amplios conocimientos de historia, sociología, filosofía, literatura, gramática, lenguas clásicas, francés e italiano. Sobre todo, destacó por ser un excelente pedagogo y el primer “logopeda” de la historia.

Juan de Pablo Bonet nació el 5 de enero del año 1573 en la pequeña localidad de Castellar (Zaragoza). Hijo del soriano Juan de Pablo Cierreta y de la aragonesa María Bonet Guerguet, su familia fue una de las últimas que abandonó definitivamente la villa en 1574, asentándose, junto con otras, en Torres de Berrellen, la última aldea productiva de aquel señorío. Al morir su madre en el año 1580, se trasladó a Madrid, donde vivió la mayor parte de su vida. El matrimonio tuvo un segundo hijo en 1579, Juan Martín, que falleció niño en 1583.



En las postrimerías de 1604, entró como secretario al servicio de Juan Ramírez de Guzmán y Toledo, marqués de Ardales, en aquel momento capitán general de Orán-Argelia. Al regresar a Madrid en el año 1607, se convirtió en secretario del condestable de Castilla Juan Fernández de Velasco, a quien acompañó en varias ocasiones a Italia. Como secretario del condestable se encargó, entre otras cosas, de la educación de su hijo Luís, sordomudo, algo que le marcó profundamente. Su experiencia como secretario de tan notables casas le catapultó para, acabar siendo consejero del rey Felipe IV –Felipe III de Aragón- y secretario del Consejo Supremo de Aragón.


En 1626 fue investido con el hábito de la Orden de Santiago. Ser miembro de la Orden era todo un honor y una de las máximas aspiraciones de los hombres del siglo XVII, pues había que demostrar no sólo que eras cristiano viejo, sino que también lo eran tus ancestros; y que los ingresos no procedían del trabajo manual. Ese mismo año fue elegido en las cortes de Barbastro y Calatayud como presidente del Brazo de los caballeros, hijosdalgo e infanzones, participando de esta manera en la política del momento.

Pero por lo que es reconocido y ha pasado a la historia, es por su labor como logopeda. Los años en los que se ocupó de la educación del hijo sordomudo del condestable de Castilla fueron su mejor escuela. En esos años aprendió cómo enseñar a leer, hablar y escribir a los sordomudos y compartió esos conocimientos con el mundo, escribiendo “Reduction de las letras y Arte paraenseñar á ablar los mudos”, el primer tratado sobre fonética, que fue traducido a las principales lenguas del momento. Es un manual de cómo enseñar cualquier lengua a personas sordas, sordomudas y oyentes también. Contiene el primer alfabeto de signos para sordomudos de la historia. Y por último, por si fueran pocas contribuciones a la historia de la logopedia y pedagogía, las ideas que aparecen en este libro son tan novedosas y avanzadas que se adelantaron a su tiempo, muestra de ello es que llega a pronunciarse contra el deletreo en la enseñanza de la lengua, porque considera que ralentiza y dificulta el aprendizaje de la lectura


La publicación de Juan Pablo Bonet contenía no sólo uno, sino más bien dos libros: el más extenso de ellos es un tratado de Fonética  castellana, y el segundo, una serie de  instrucciones acerca de la enseñanza del habla a los “mudos”. Este segundo tratado es el origen de las discusiones acerca de nuestro personaje, pues se afirma que las ideas planteadas allí no se deben a él, sino que Pablo Bonet en realidad plagió los métodos de trabajo de quien es considerado el primer maestro español de sordos, fray Pedro Ponce de León.

Falleció en Madrid, el 2 de febrero del año 1633, cuando trabajaba en el reclutamiento de tropas para las campañas del Cardenal Infante.

martes, 4 de febrero de 2020

XVI Seminario anual de Nobiliaria, Heráldica y Genealogía. UNED-RAHE




“EL MUNDO DEL CABALLERO Y VISIONES DE LA CABALLERÍA”

El curso se realiza en recuerdo de Faustino Menéndez Pidal de Navascués, Académico de Número de la Real Academia de la Historia, de la que fue su Director. La inscripción es gratuita, pero las plazas son limitadas.

Organizado por: UNED y RAHE

Lugar de celebración:

REAL ASOCIACIÓN DE HIDALGOS DE ESPAÑA
C/ General Arrando, 13 bajo, Madrid

Fecha:
4, 5 y 6 de marzo de 2020

Directores:

Dr. D. Feliciano Barrios, Catedrático de la Universidad de Castilla-La Mancha, Académico Secretario de la Real Academia de la Historia y Director del Master de Nobiliaria, Heráldica y Genealogía de la Universidad Nacional de Educación a Distancia .

Dr. D. Javier Alvarado, Catedrático de la Universidad Nacional de Educación a Distancia y Director del Master de Nobiliaria, Heráldica y Genealogía de la Universidad Nacional de Educación a Distancia.
 
El curso estudia los orígenes de la caballería como función y estatus social y su promoción a la nobleza. Las diferencias que hay entre caballería y nobleza, dado que hay caballeros nobles y otros que no lo son y millares de caballeros que jamás han montado un caballo. También se analizarán las ceremonias de ingreso en la caballería, la formación del noble y del caballero y sus estrategias para consolidar su estatus social. O los ideales de la caballería mostrados, por ejemplo, en la literatura artúrica. También se abordarán temas a veces preteridos pero importantes para comprender cabalmente el universo de la caballería; por ejemplo, la formación de la mujer noble, o la caballería en el Islam. Finalmente, se tratará el problema de las órdenes de caballería de fantasía y la falsa nobleza en los tiempos actuales. 


 PROGRAMA

Miércoles 4 de marzo

17,30: A modo de introducción: en torno al mundo del caballero y de la caballería, por D. Feliciano Barrios, Catedrático de Historia del Derecho y de las Instituciones de la UCLM y Académico-Secretario de la RAH.
18,30: Diferencias entre nobleza y caballería, por D. Jaime de Salazar y Acha, profesor Asociado de la UNEDistancia y Académico de la RAH.
19,30: Orígenes de la ceremonia de armar caballero, por D. Javier Alvarado Planas, Catedrático de Historia del Derecho y de las Instituciones de la UNED.

Jueves 5 de marzo

17,30: La imagen del caballero en los documentos oficiales: sellos y monedas, por el Dr. D. José María de Francisco Olmos, Profesor Titular de Ciencias y Técnicas Historiográficas de la UCM y Director Académico de la Escuela de Genealogía, Heráldica y Nobiliaria de la RAHE.
18,30: Imágenes de la caballería en al-Andalus, por D.ª María Jesús Viguera Molins, Catedrática de Estudios Árabes e Islámicos de la UCM y Académica de la RAH.
19,30: Los caballeros del rey Arturo, por D. Luis Alberto de Cuenca, Profesor de investigación del CSIC y Académico de la RAH.

Viernes 6 de marzo

17,30: La educación de la mujer noble en la Edad Moderna, por D.ª Carmen Sanz Ayán, Catedrática de Historia Moderna de la UCM y Académica de la RAH.
18,30: La formación de nobles y caballeros en la Edad Contemporánea: el gran tour, por D. Antonio Manuel Moral Roncal, Profesor titular de Historia Contemporánea de la UAH.
19,30: La falsa nobleza en la España del siglo XX, por D. Carlos Nieto Sánchez, profesor Asociado de Historia Contemporánea de la UCM.

Más información

Secretaría
Real Asociación de Hidalgos de España
C/ General Arrando nº 13, bajo dcha.
28010 MADRID
Tel.: 91 542 81 46 / Fax: 91 542 85 23

sábado, 1 de febrero de 2020

Manuel Antonio Flórez Maldonado. Marino y Político. Virrey de Nueva Granada y de Nueva España



Durante sus dos virreinatos llevo a cabo grandes mejoras para la población; se ocupó de promover infraestructuras y cambios en la agricultura e impulsó la educación de la población. Fortificó las zonas defensivas más importantes, reorganizando la milicia y reforzando plazas como la de Cartagena de Indias.

 
Manuel Antonio Flórez (o Flores) Maldonado Martínez de Angulo y Bodquín; nació en Sevilla, siendo bautizado el 29 de mayo de 1723, hijo de don Antonio Flórez Villarroel y Maldonado, diputado del Hospital de Santa María la Blanca de Salamanca, que exigía estatuto de nobleza para ejercer ese cargo, ciudad de la que era natural, y de doña María Josefa Martínez de Angulo Bodquín y Moro, que se habían casado en la Iglesia de Santa Catalina en Pozoblanco (Córdoba). Sus abuelos paternos fueron don José Flórez Villarroel, diputado del mismo hospital salmantino, y doña Francisca Maldonado. Manuel Flórez casó con Juana María Pereyra y González de Peralta, con la que tuvo por hijos a Jose Antonio Flórez Pereyra, primer Conde de Casa Flórez y Luis de Flórez Pereyra.

Sus armas: En campo de azur, cinco (tres) lises de oro, puestos en aspa. 
Bordura con ocho cruces de San Andrés

Se alistó en la Real Compañía de Guardiamarinas de Cádiz, sentando plaza en noviembre de 1736 (Expediente Nº 213), cuando contaba tan solo trece años de edad, y protagonizó una meteórica ascensión que le llevó al cargo de capitán general de la Armada. En sus primeros años en la armada se distinguió por su labor contra los piratas en el Mediterráneo y en los mares de América. Ascendió a alférez de fragata en 1740, a alférez de navío siete años más tarde, a teniente de fragata en 1749 y a teniente de navío en 1751, a capitán de fragata en 1753, a capitán de navío en 1760, a jefe de escuadra en 1769. En 1771, se le otorgó la comandancia general del departamento de El Ferrol y en 1774 asciende a teniente general.

En 1776 fue nombrado virrey de Nueva Granada en reemplazo de Manuel Guirior, territorio que comprendía los actuales estados de Colombia, Panamá, Venezuela y Ecuador, y presidente de la Audiencia de Santa Fe. Durante los años iniciales de su mandato se preocupó por la mejora en las comunicaciones entre el interior y la costa: se construyeron los caminos de Antioquía y Chocó y, por orden del secretario de despacho de Indias, José de Gálvez, se abrieron al tráfico los puertos de Santa Marta y Riohacha. Se fundaron además varias instituciones benéficas, como el Hospicio y la casa-asilo para los desamparados, y se estableció la primera imprenta pública. Su política económica se caracterizó por el fomento de la industria y de la agricultura, así como por la aceptación del libre comercio.

La guerra contra Inglaterra, sin embargo, hizo necesario un aumento de los recursos fiscales. En 1779 Manuel Antonio Flores tuvo que trasladarse a Cartagena ante el peligro de un ataque de las tropas inglesas. Ese mismo año Carlos III envió como visitador a Gutiérrez de Piñeres, quien en ausencia de Flórez revocó muchas de sus decisiones económicas, aumentó el valor de los artículos estancados y estableció impuestos sobre la sal y el algodón hilado. Estos hechos fueron una de las causas del estallido de la insurrección de los comuneros de Nueva Granada (1781-1782), dando lugar a conatos independentistas, que fue reprimida con dureza por Manuel Antonio Flores. Antes de dimitir de su cargo a mediados de 1782, Carlos III indultó a los comuneros que prometieran someterse, volviéndose con la familia a España vía La Habana .



Al concluir su mandato, lo sucedió fugazmente el entonces gobernador de Cartagena de Indias Juan de Torrezal Díaz Pimienta, mariscal de campo de los reales ejércitos, quien falleció apenas llegado a la capital. El arzobispo de Santa Fé Antonio Caballero y Góngora asumió inmediatamente en su reemplazo, en virtud de nombramiento regio contenido en pliegos reservados que reposaban de tiempo atrás en la Real Audiencia de Santa Fé, para total sorpresa de los oidores que ignoraban su contenido.

Manuel A. Flórez (Museo Naval)
Tras unos años en España, en agosto de 1787, asumió el virreinato de Nueva España. Durante su mandato recobró las atribuciones de la Hacienda que habían sido encomendadas a un superintendente; reorganizó el ejército, creando tres nuevos regimientos (llamados de la Nueva España, Puebla y México), y mandó construir el Real Estudio Botánico. En octubre de 1789 abandonó su cargo por motivos de salud y regresó a España.

Al volver a España fue nombrado consejero de Estado y el Rey, en agradecimiento, le otorgó el título de Conde de Casa Flórez, pero él rechazó tal dignidad en vida, por lo que fue concedida a su primogénito don José A. Flórez y Pereira; mientras que su benjamín, don Luis, brigadier de la Real Armada, obtuvo la Encomienda de la Orden de Calatrava, que su padre ostentaba (vistió el habito en 1772), y solo aceptó la gran cruz de la Real y Distinguida Orden de Carlos III. También, fue Comendador de Lopera, caballero de la Orden de San Juan, y comandante de la Orden Mayor de Puente de Órbigo.

Habiendo quedado vacante por muerte del capitán general de la armada Antonio González de Arce, el 25 de febrero de 1798, la dirección general de la Real Armada y queriendo el rey que este empleo se uniera a la secretaria de Estado y del Despacho Universal de Marina, que venía desempeñando el teniente general de la armada Juan de Lángara, actual secretario del mismo despacho; y atendiendo el rey a la antigüedad y méritos del teniente general Manuel de Flórez, así como a los particulares servicios de De Lángara y sus méritos de guerra, otorgó a ambos el ascenso a capitanes generales de la Real Armada el 3 de marzo de 1798. Falleció en Madrid al poco tiempo, sin poder disfrutar de su nuevo cargo, en marzo de 1799.

Para saber más

Fue autor de varias obras, sobresaliendo: “Prevenciones para los correos que se dirigen al Río de la Plata y su regreso a España” y “Relación de los trabajos hechos por los comisarios de la tercera partida de límites entre España y Portugal en América”, que fueron publicadas en marzo de 1798.

jueves, 30 de enero de 2020

Martín Larios y Herreros de Tejada. Comerciante, prestamista y empresario malagueño, I Marqués de Larios



La llegada a Málaga de los primeros miembros de la familia Larios hay que situarla en los años iniciales del siglo XIX, procedentes de Laguna de Cameros (Logroño). Ellos son parte de la colonia camerana que se establece en Vélez Málaga, y en la propia capital de la provincia.

Antes que los Larios, los Heredia y después José Gálvez y Félix Sáenz Calvo, riojanos que formaron parte, tras la desaparición de la Mesta, de un flujo migratorio norte-sur que alcanza en los primeros decenios del XIX su máxima expresión.

Martín Larios y Herreros de Tejada, nacido en Laguna de Cameros (La Rioja) el 11 de noviembre de 1798, era hijo del segundo matrimonio entre Pablo Larios y de las Heras “el Viejo”, nacido en Laguna de Cameros en 1755, con Gregoria Herreros de Tejada y Sáenz de Tejada, tras enviudar de su primera esposa María Llera y García.

Martín Larios y Herreros de Tejada
Pablo emigra a Málaga a comienzos de 1800, donde muere en 1824, y una vez estudiada la ciudad como plaza de negocio, decide quedarse con sus hijos Manuel Domingo Larios Llera y Juan Larios Hertreros. Para Cádiz y Gibraltar, también con objeto de fundar casa de comercio, envía a sus hijos Pablo y Martín Larios Herreros.

Martín, tras desarrollar una importante actividad mercantil e industrial, es el primero de toda la saga en llegar al marquesado, gracia que obtiene de Isabel II en 1865, tres años antes de su exilio, seguramente por algunos préstamos concedidos, como ya había ocurrido con el Marqués de Salamanca y con Manuel Agustín Heredia.

La actividad que más renombre ha dado a la familia ha sido los vinos, dándole fama internacional, pero antes fueron las actividades prestamistas, los ferrocarriles, la industria textil, los ingenios azucareros, las compañías de seguros, sociedad de vapores y la creación del Banco de Málaga.

Martín Larios y Herreros casó en abril de 1831 con su sobrina carnal Margarita Larios y Martínez de Tejada, oriunda también de Laguna de Cameros, que llegó a Málaga con su hermano Carlos (1816-1896), reconocido como hijodalgo del Solar de Tejada en 1866, que sería el I Marqués de Guadiaro en 1875. Del matrimonio nacería Emilia, que se casó con Enrique Crooke y Ana María, Olimpia y Manuel Domingo, que sería el II Marqués. Los tres murieron sin descendencia. Martín, otro de los hijos, casó con su prima hermana Aurelia Larios Tashara, hijos de éstos fue José Aurelio Larios Larios, el III marqués. El  medio-hermano de padre de Martín, Manuel Domingo Larios y Llera (1785-1830) casó con Ana María Martínez de Tejada y Terry, matrimonio que tuvo cuatro hijos, siendo el tercero Carlos Larios y Martínez de Tejada, nacido en 1816, casado con Amalia Larios Tashara, fue senador por Málaga de 1879 hasta su muerte ocurrida en 1896.

II Marqués de Larios

Si bien por la acumulación increíble de capital, títulos y participaciones, fue el tercer marqués quien mayor fortuna alcanzó, el arranque de la fortuna familiar, la multiplicación y diversificación empresarial y el estilo mismo de hacer dinero a lo Larios, correspondió al primer marqués, Martín, que fue quien tuvo todos los méritos.

Martín, que había aceptado de su padre fundar casa de comercio en Cádiz-Gibraltar, al regresar a Málaga lo hizo como triunfador en el mundo de los negocios. Una cierta fama de rey Midas tuvo a partir de entonces en su familia; en efecto, allí donde este personaje ponía una peseta la multiplicaba hasta convertirla en relevante capital. Fruto de su avispado proceder fue el hecho de haber conseguido entre 1831, a los 33 años, hasta su muerte en París en 1873, no solo los grandes cimientos empresariales de la Casa, sino afirmando el gran futuro que vendría después.

La fortaleza de la Casa Larios, su indudable influencia en todos los frentes de la actividad económica, política y cultural, crece entre los años 1831-1845, etapa marcadamente prestamista; 1846-1861, años de participación en la Industria Malagueña, los FF.CC. Córdoba-Málaga, Sociedad de Vapores, Compañía de Seguros, creación del Banco de Málaga; 1863-1868, cultivo masivo de la caña de azúcar y consecuentemente los ingenios azucareros que se extienden entre Estepona y Almería.

El gran drama familia Larios y su irreconciliable actitud con Málaga se inicia durante los agitados días del advenimiento de "La Gloriosa", revolución que acabó con los Borbones en la España de 1868, y que ya anunciaba aires liberadores, vientos republicanos y tormentas cantonalistas..., para volver de nuevo, a recuperar la Monarquía en la persona de Alfonso XII, hijo de la destronada Isabel II.

Para lo que las crónicas locales revelan, aquellos días de septiembre de 1868 las calles de Málaga tuvieron que ser un festín de desquite. A tanto llegaron los acontecimientos, que desde Granada tuvieron que venir tropas. Al frente de ellas el general Antonio Caballero de Rodas, el iracundo militar sembró los barrios de muertos y vulneró cuanto pudo los derechos ciudadanos al ordenar a sus huestes disparar sobre todo lo que en la ciudad se moviera. Previo a la "paz de Caballero de Rodas", los obreros de la Industria Malagueña se fueron al palacio de los Larios, y persiguiendo a señores, familiares y servicio, todos ellos tuvieron que subirse a los tejados y escapar de la furia ciudadana como pudieron.

Tomados bajo la protección del gobernador militar, los Lario pudieron embarcar para Gibraltar, de donde pasaron a Londres y, finalmente, a París, ciudad en la que murió el 18 de diciembre de 1873, el primer marqués. A pesar de estar lejos de su tierra, la familia estuvo en contacto con sus negocios hasta que el título de marqués cayó sobre familiares residentes en Málaga.
Martín Larios significó el principal cerebro de la saga familiar, contribuyendo decisivamente al periodo de máximo esplendor económico y de prosperidad de aquella Málaga del segundo y tercer cuarto del siglo XIX.

Manuel Domingo Larios y Larios, fue el II Marqués de Larios, continuador de los proyectos de su padre, y el impulsor, entre otros hitos, de la calle Marqués de Larios.

Fue el tercer marqués de Larios, José Aurelio, sobrino de Manuel Domingo, al quedar este sin descendencia, quien se inició en el negocio del vino que desencadenó en las Bodegas Larios y relanzaron el nombre de la familia en el siglo XX hasta que las vendieron a Bacardí en 1974.

Historia de la ginebra Larios

Su origen data de finales del siglo XIX, concretamente del año 1866, año en que la compañía del emprendedor francés Charles Lamothe y su asociado español Pedro Jiménez  (Jiménez & Lamothe) fundan en Málaga una empresa dedicada a la destilación y envejecimiento de vinos y brandys.


La bodega originaria de la Casa Larios estuvo en la calle La Constancia y ocupaba una enorme extensión. Es en 1916 cuando el tercer Marqués de Larios, José Aurelio Larios, en su empeño por   abrir nuevas perspectivas industriales y con el fin de asociar el nombre de la Casa Larios a las más   prestigiosas bodegas tanto nacionales como extranjeras, adquiere la compañía Jiménez & Lamothe como pago de un préstamo y la convierte en Larios & Cía.

domingo, 26 de enero de 2020

Juan de Lira y Huidobro. Administrador y burócrata en Flandes


La figura de Juan de Lira y Huidobro ha pasado prácticamente desapercibida para la mayor parte de la historiografía sobre la Administración de la España de la primera mitad del siglo XVII.

Juan de Lira nació en Madrid, en 1587. Contrajo matrimonio con Felipa del Castillo Sigoney, también natural de Madrid. Falleció en el año de 1652.

Lier (Bélgica)
De familia aristocrática (van Leerhsen) originaria de la villa de Lier (ciudad y municipio de la provincia de Amberes en Bélgica), en el Brabante español (un antiguo ducado situado entre los Países Bajos y Bélgica), el padre de Juan, Pedro de Lira dio inicio a una larga dinastía de burócratas y servidores de la Corona española por medio de sus oficios en Palacio, desde la Guardia de Archeros hasta la tenencia de Tenientazgo Mayor de Acemileros o caballerizo de Felipe III, acabando sus nietos como importantes diplomáticos.

Pedro de Lira, natural de los Estados de Flandes, comenzó a servir en la acemilería de la Corte, como teniente de acemilero mayor, merced a su amistad con el titular de este empleo, Francisco Ruiz de Huidobro, con el que emparentó al contraer matrimonio con Catalina de Huidobro.

«ACEMILEROS» MONTAÑESES Y FLAMENCOS -O CÓMO IR DE VALDIVIELSO A FLANDES PASANDO POR LAS CUADRAS REALES- [1ª PARTE] Irene Garmilla


Francisco Ruiz de Huidobro, en 1561 ya era teniente de acemilero mayor, o sea jefe titular de la acemilería del rey Felipe II, curiosamente el año en que este monarca trasladó la corte de Valladolid a Madrid, por lo que puede suponerse que Francisco residió y ejerció su cargo en ambas capitales. Dicho oficio cortesano implicaba la responsabilidad de tener a punto los animales de carga para que los suministros de todo tipo llegaran a tiempo al Palacio Real. El cargo de acemilero mayor debía ser para un «buen caballero», y, desde luego, nobleza no le faltaba a un hidalgo de las Merindades. Todas las condiciones se daban para que Francisco progresara en la Corte. Además, con su «buen salario» llegaría a tener suficientes dineros para fundar en su pueblo, Arroyo de Valdivielso (Burgos),  un vínculo y un mayorazgo del que saldrían, entre otras cosas, los fondos necesarios para mantener la obra pía que él creó hacia 1560 con el fin de socorrer con pan y limosnas a los pobres naturales del lugar. Por otra parte, según estipuló el fundador, y así se dice en los papeles notariales, los ejecutores testamentarios perpetuos serían el concejo y vecinos de dicho lugar.

Su hijo, Juan de Lira, vinculado por nexos familiares con hidalgos de la montaña (linaje de los Huidobro), ascendió rápidamente desde el cargo de acemilero mayor de Felipe III y Felipe IV hasta su entrada en el Consejo de Hacienda, considerado “experto de la Contaduría Mayor de Cuentas” con el cargo de consejero de dicho Consejo.

Su conocimiento de la hacienda y la logística flamenca le condujo al puesto de pagador general de los ejércitos de Flandes durante los cruciales años de 1634 y 1641, la etapa del gobierno del cardenal infante, Fernando de Austria. Sin embargo, su labor se vio empañada por problemas en las cuentas y los repartimientos y tuvo que acudir a Madrid a presentarse a rendir cuentas, que no se resolverían hasta después de su muerte, en 1660.

Pese a los problemas suscitados por la acusación de fraude, Juan de Lira pudo mantener una holgada posición social y política, ya que consiguió sendos hábitos de la Orden de Santiago para sí (1637) y para su hijo primogénito, Francisco de Lira (1644), quien había sido paje del cardenal infante en Flandes y será introductor de embajadores de Felipe IV y Carlos II hasta 1668, dignidad que le sería concedida tras su muerte a su hermano, el capitán de caballos corazas en Extremadura durante la guerra con Portugal y como soldado en Flandes y Portugal,.Manuel Francisco de Lira y Castillo (1631-1693), futuro embajador español en La Haya, secretario de Estado para Italia y secretario de Despacho Universal en 1685, y recibió la merced de un hábito de Santiago en 1677.

Tras la muerte de Francisco de Lira, en 1668, el Consejo de Estado consultó la nueva provisión del empleo de conductor de embajadores, recayendo el nombramiento en su hermano menor, Manuel Francisco.

Para saber más:

viernes, 24 de enero de 2020

Benito Pérez Galdós. Novelista, dramaturgo, cronista y político



Escritor prolífico, representante de la novela realista española del siglo XIX. Académico de la Real Academia desde 1897 y nominado al Premio Nobel en 1912. Recibió una educación rígida y religiosa, que no le impidió entrar en contacto, ya desde muy joven, con el liberalismo, doctrina que guió los primeros pasos de su carrera política. Autor de los Episodios Nacionales.

Benito Pérez Galdós  nació en Las Palmas de Gran Canaria, el 10 de mayo de 1843, siendo hijo de Sebastián Pérez Macías (que había sentado plaza como “soldado distinguido” en el Regimiento de Milicias Provinciales de Telde el 24 de diciembre de 1808, y llegó al grado de capitán de las Milicias Canarias, con grado de teniente coronel de los Reales Ejércitos, lo que es prueba de su origen noble/hidalgo) y de María de los Dolores de Galdós y Medina, también de origen hidalgo, ambos canarios.



Estudia en el Colegio de San Agustín de su ciudad y colabora en el periódico local El Ómnibus. Al terminar sus estudios en 1862, se traslada a Tenerife para estudiar el Bachiller en Artes y, posteriormente, se marcha a Madrid para estudiar Derecho. Allí acude a las tertulias del Ateneo y los cafés Fornos y Suizo, donde frecuenta a intelectuales y artistas de la época. Escribe en los diarios La Nación y El Debate. Aparte de Madrid, Galdós pasa largas estancias en su casa de Santander, en el Sardinero, conocida como “San Quintín”.


Poco después de la muerte de su padre y mientras trabajaba como articulista para La Nación, Pérez Galdós emprendió en 1873 la redacción de los Episodios Nacionales, probablemente inspirado en los relatos de guerra de su progenitor, que había participado en la guerra contra Napoleón. El éxito inmediato de la primera serie, que se inicia con la batalla de Trafalgar, lo empujó a continuar con la segunda, que acabó en 1879 con Un faccioso más y algunos frailes menos. Tras ellas siguieron tres series más, en total una colección de 46 novelas enlazadas por las aventuras folletinescas de su protagonista.

Viaja por Europa como corresponsal de prensa, conociendo así corrientes literarias del momento como el realismo y el naturalismo. Su obra tiene influencias de los franceses Honoré de Balzac, Émile Zola, Gustave Flaubert y el inglés Charles Dickens, entre otros.


Aficionado a la política, se afilia al Partido Progresista de Sagasta y en 1886 es diputado por Guayama (Puerto Rico) en las Cortes. En 1890, con el fin de la legislatura liberal y, al tiempo, de su colaboración con el partido. rompe su relación secreta con Emilia Pardo Bazán e inicia una vida en común con una joven de condición modesta, con la que tuvo una hija.

En 1897 (tras un primer intento fallido en 1883) ingresa en la Real Academia Española. El éxito teatral más importante lo obtuvo con la representación de Electra (1901), obra polémica que provocó numerosas manifestaciones y protestas por su contenido anticlerical. En los inicios del siglo XX ingresa en el Partido Republicano y en las legislaturas de 1907 y 1910 es diputado a Cortes por Madrid por la Conjunción Republicano Socialista; en 1914 es elegido diputado por Las Palmas. Fallece, ciego, en Madrid, el 4 de enero de 1920.

lunes, 20 de enero de 2020

Heráldica cívica: panorama legislativo y normativo actual



Las Comunidades Autónomas, los ayuntamientos y otros entes locales necesitan adoptar símbolos que permitan su identificación por parte de los ciudadanos y otras administraciones. Entre los más habituales se encuentran un escudo y una bandera. 
Escudo de Madrid_1381

En el artículo elaborado por David Huidobro Sanz, y publicado recientemente (15-enero-2020) en Revista de Derecho de la Cultura, se realiza un análisis del panorama legislativo en España de cara a la adopción y oficialización de estos emblemas por parte de sus entidades territoriales, el cual presenta variaciones significativas entre Comunidades.


Asimismo, a modo de ejemplo, se expone el proceso que una determinada corporación municipal debiera seguir para la adopción o modificación de un escudo o bandera propio en la Comunidad de Madrid.


David Huidobro Sanz: Ingeniero de Telecomunicación. Premio para el estudio de las Órdenes de Caballería Españolas «Manuel Corchado Soriano» 2018. Miembro de número del Ateneo de Ilugo