sábado, 7 de marzo de 2020

Felipe González Márquez. Político. Presidente del Gobierno de España (1982-1996)



Secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) desde 1974 hasta 1997 y presidente del Gobierno de España entre 1982 y 1996.

Una de las figuras políticas clave de la historia de España en la segunda mitad del siglo XX. Protagonista destacado de la transición democrática, fue el tercer presidente del Gobierno desde la reinstauración de la misma a finales de los años setenta, permanecido en el cargo cuatro legislaturas.

En la política española de los dos últimos siglos ha habido muchos personajes de origen hidalgo, por mencionar solo algunos: Juan Donoso Cortés, Gregorio Alcalá-Zamora, Práxedes Mateo-Sagasta, Antonio Cánovas del Castillo, Eduardo Dato, Niceto Alcalá-Zamora, José Antonio Primo de Rivera, Manuel Azaña, Francisco Franco, ya fallecidos, …y algunos vivos como Pío García-Escudero Márquez (PP) y Felipe González Márquez (PSOE), pero hay muchos más, aunque no sepamos de su condición hidalga.

Felipe González Márquez nació el 5 de marzo de 1942 en Sevilla. Hijo de Felipe González Helguera y de Juana Márquez Domínguez, fue el segundo de cuatro hermanos. Casado con Carmen Romero (1969–2008) y, en segundas nupcias, en 2012, con la onubense Mar García Vaquero.


Su abuelo Pío González, oriundo de Valverde de la Sierra (León), casado con Florentina Helguera, llegó hasta Villaverde de Trucios (un enclave cántabro en Vizcaya) en busca de trabajo, donde no sólo consiguió colocarse como mozo en una vaquería del pueblo, sino que además se casó con la hija del dueño de la misma y, pasados unos años, se trasladó al pueblo sevillano de Dos Hermanas, donde se hizo cargo de otra explotación que allí poseía su suegro. 

Pio González nació en Valverde (Tierra de la Reina, al noreste de León) el 4 de Mayo de 1874, hijo legítimo de Julián González e Isabel Martínez, abuelos paternos Manuel González y Celestina Casado y maternos Isidoro Martínez y Celestina de Prado, todos naturales de Valverde (Archivo Parroquial, Libro de Bautismos, 1874). Su tatarabuelo paterno figura empadronado como hidalgo en Valverde de la Sierra (León).También, por la parte materna, los Helguera, eran descendientes de hidalgos montañeses.

Escudo de Armas con Collar de la Orden de Isabel la Católica*

*Ministerio de Asuntos Exteriores: «Real Decreto 1005/1996 de 10 de mayo, por el que se concede el Collar de la Orden de Isabel la Católica a don Felipe González Márquez». Boletín Oficial del Estado núm. 115, de 11 de mayo de 1996: 16603.


Su padre, Felipe González Helguera, nació en Racine (Cantabria), en 1910. Militante de Izquierda Republicana, trabajó como peón en Astilleros de Bilbao y, en el año 1929, llegó a Sevilla, que celebraba  en esas fechas  la Exposición Iberoamericana, donde residía su hermano y se estableció montando una vaquería. Acabada la Guerra Civil, contrajo matrimonio con Juana Márquez Domínguez, natural de Villarrasa (Huelva), con la que tuvo cuatro hijos: Maruja, Felipe, Lola y Juan María. Sólo el Felipe llegó a la universidad, donde se licenciaría en Derecho en la Universidad de Sevilla, en 1965.

Felipe Gonzáles_de Alférez (Cáceres)
Durante sus años de estudiante colaboró con las Juventudes Universitarias de Acción Católica y las Juventudes Obreras Católicas. En 1962 se afilió a las Juventudes Socialistas, en el momento de su reorganización clandestina en Andalucía. Dos años después, ingresó en las filas del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) que estaba prohibido en España desde el final de la Guerra Civil en 1939 y cuyos dirigentes históricos operaban en el exilio. Su actividad se desarrolló, por tanto, en la clandestinidad, y en 1971 su participación en manifestaciones contrarias al régimen del general Franco le acarreó una detención policial. En 1974, el XXVI Congreso del PSOE, reunido en Suresnes (Francia), le elegiría para la Secretaría General.


De regreso en España, Felipe González se dedica profesionalmente a la abogacía como abogado laboralista, al tiempo daba clases de Derecho del Trabajo en la Facultad. Su dedicación profesional fue su primera escuela política.

El 2 de diciembre de 1982, Felipe González es investido en las Cortes presidente del primer Gobierno socialista en la historia de España, permaneciendo en el cargo hasta el 5 de mayo de 1996, siendo derrotado por José María Aznar (1996-2004). Más de trece años en el poder, uno de los mandatos más largos de la democracia española. Al año siguiente, en 1997, abandona la dirección del PSOE.

lunes, 2 de marzo de 2020

Gabriel Cano y Aponte. Gobernador, capitán general, presidente de la Real Audiencia del Reino de Chile

4rSe esforzó en reprimir el comercio ilegal que se practicaba en las costas de Chile y en pacificar a los mapuches. Otras de sus atenciones preferentes estuvieron en las obras públicas.

Mejoró la pavimentación, construyó cementerios, reparó caminos, fabricó pólvora y fundió cañones. Prosiguió el estudio del Canal Maipo y trató de aminorar el contrabando. Propuso al rey el proyecto de instalar una Casa de Moneda en Chile, que finalmente llevaría a término Francisco García Huidobro.


Gabriel Cano y Aponte nació en la villa de Mora (Toledo), en marzo de 1665. Sus padres fueron Juan Cano Ruiz (alcalde de la Hermandad y alcalde ordinario por nombramiento del conde de Mora en representación del estado de hidalgos) y Josefa de Aponte y Carvajal. Desde joven, abrazó la carrera militar, viajando a Flandes, y a su regreso a España obtuvo el grado de teniente general, en octubre de 1715.


Casado en primeras nupcias con María Camps, Cano enviudó en 1715 y al año siguiente contrajo nuevo matrimonio con María Francisca Velez de Medrano. La pareja tuvo un hijo, llamdo Gabriel.

Fue nombrado Gobernador de Chile por Real Cédula en 1715, llegando a Santiago a asumir el cargo en 1717. Retiró las tropas del sur del Biobío, y entabló parlamentos con el pueblo Mapuche, logrando un gobierno de progreso. Sostuvo una fuerte resistencia a los corsarios. Se preocupó además de la organización del aseo y ornato y de los servicios de la ciudad de Santiago.

Una vez en Chile, Cano y Aponte se esforzó en reprimir el comercio ilegal que se practicaba en las costas, pues la gran afluencia de naves de todas las banderas, principalmente francesas y holandesas, más las propias embarcaciones españolas, había generado una abundancia de productos con la consiguiente baja en sus precios. Sin embargo, de las medidas adoptadas y debido a que no contó con el apoyo de la población, acostumbrada a los bajos precios, los contrabandistas siguieron arribando a Chile.

El mar también implicaba el constante peligro de los corsarios ingleses. En 1719, circularon rumores de que en Inglaterra se habían concedido las patentes respectivas y se preparaban varias expediciones corsarias para atacar por las aguas del Pacífico. Efectivamente, en noviembre de ese año hizo su aparición en las costas del sur la expedición de Jorge Shelvocke, quien ya había capturado dos naves mercantes, que intentó desembarcar en Concepción, pero fue obligado a replegarse, zarpando hacia Coquimbo, donde apresó otra nave comercial; su intención era obtener un rescate por ellas, pero como el Gobernador se negó, el corsario quemó dos de ellas y se dirigió hacia Juan Fernández para luego proseguir sus andanzas por las costas del Perú.

Las relaciones entre españoles y mapuches en la zona fronteriza se desarrollaban con la normalidad habitual: existían épocas de enfrentamiento que eran seguidas por otras de paz y comercio entre ambos bandos.

Españoles - Chile - SigloXVIII
Al asumir Cano y Aponte la situación era de paz, pero en 1722 empezó a circular el rumor de que los indígenas preparaban un alzamiento; notificado el Gobernador, no creyó en la veracidad de la denuncia. En marzo de 1723 se iniciaron las hostilidades con el ataque indígena al fuerte de Purén. Cano y Aponte salió de Santiago rumbo al Sur, acompañado por cerca de 500 soldados, con los que rompió el sitio que los indígenas mantenían en el lugar. En agosto, los indígenas ocuparon la Isla de Laja, pero fueron expulsados por las tropas al mando de Manuel de Salamanca. Poco a poco, la situación se fue normalizando, los encuentros fueron disminuyendo y en 1725 ya se hablaba nuevamente de paz y en 1727 se celebró un parlamento en Negrete.

Otra de las atenciones preferentes de Cano y Aponte estuvo en las obras públicas. Bajo su gobierno, se resucitó una antigua iniciativa que durante algún tiempo se había olvidado: la construcción, tantas veces paralizada por diversas circunstancias, de un canal que uniera los ríos Maipo y Mapocho. También, organizó a los habitantes de la ciudad de Santiago para combatir los incendios, mejoró el sistema de recolección de basuras, y procuró el hermoseamiento de las calles. Además, fundó un cementerio para sepultar a los indigentes, dispuso la reparación del camino entre Santiago y Mendoza, e impulsó la construcción de la Casa de Recogidas.

La naturaleza se hizo presente durante su gobierno con una de sus manifestaciones más destructivas: el 8 de julio de 1730 se sintió en Santiago un temblor que, según algunos testigos, se prolongó durante casi 15 minutos. Luego vinieron otros y, finalmente, un violento terremoto. Por fortuna, el sismo no causó muchas víctimas fatales, debido que al sentirse los primeros movimientos, la población había tomado las debidas precauciones. Sin embargo, los daños materiales fueron enormes.

En 1731, el Rey Felipe V decidió reemplazarlo y lo autorizó para abandonar Chile. En julio de 1733, cuando Cano y Aponte ya tenía 68 años y esperaba la llegada de su sucesor, participó en un torneo ecuestre organizado en Santiago. Cuenta el cronista Carvallo y Goyeneche que el Gobernador “cabalgaba un brioso y soberbio bruto y se empeñó en hacerlo poner las manos contra una pared. Se interesaban todos en apartarlo de tan peligrosa evolución, pero su capricho hizo vanos los esfuerzos de aquellos caballeros y castigando al bruto con la espuela le obligó a tocar con las manos la pared; cayó de espaldas y tomó debajo al gobernador”. Cano y Aponte quedó herido y su salud muy resentida, siendo este accidente la futura causa de su muerte, ocurrida el 11 de noviembre de 1733.

La muerte del gobernador en 1733 puso brusco fin a su mandato. En tal coyuntura, la Audiencia nombró interinamente en el cargo de gobernador a su oidor más antiguo, Francisco Sánchez de la Barreda y Vera. Pero el virrey lo desestimó y, en pugna con la Audiencia y el cabildo, nombró provisionalmente a Manuel de Salamanca, hasta la toma de posesión de José Antonio Manso de Velasco, el 15 de noviembre de 1737.

jueves, 27 de febrero de 2020

XXXIV Congreso Internacional de Genealogía y Heráldica. Octubre 2020



La Real Asociación de Hidalgos de España fue designada en el año 2016 por la Confederación Internacional de Genealogía y Heráldica para organizar el XXXIV Congreso Internacional de Genealogía yHeráldica que se va a celebrar en Madrid entre los días 14 a 17 de octubre de este año 2020, bajo el título “ESTRUCTURAS SOCIALES Y SU MANIFESTACIÓN A TRAVÉS DE LA GENEALOGÍA Y LA HERÁLDICA”.



Organizado junto al Instituto Internacional de Genealogía y Heráldica cuenta además con el decidido apoyo de la Casa Real de España como se refleja en el hecho que S. M. el Rey Felipe VI ha aceptado, mediante Credencial de fecha 7 de marzo de 2019, la Presidencia de Honor. Otras muchas personalidades del ámbito político, social y cultural han aceptado igualmente formar parte de los distintos Comités, dando una dimensión extraordinaria a este Congreso.

El lugar donde celebrar el XXXIV Congreso será la sede del Archivo Histórico Nacional de Madrid, edificio histórico pero adaptado tecnológicamente que permitirá dar cabida a dos conferencias magistrales, 6 ponencias y 76 comunicaciones. Está situado en una de las zonas más céntricas de la ciudad de Madrid, dentro del complejo de edificios del CSIC. La elección de esta sede es por su alto valor histórico y su excelente ubicación en la ciudad de Madrid.


Dentro de la organización del Congreso hay previsto realizar una excursión cultural a la ciudad de Toledo, cuya duración será de día completo. Además habrá una Cena de Gala a celebrar en el Hotel Wellington de Madrid como colofón del mismo.

Los precios del XXXIV Congreso Internacional de Genealogía y Heráldica son los siguientes:
- Inscripción General (incluye asistencia a las conferencias y Cena de Gala):  300 €
- Inscripción para ponentes (incluida Cena de Gala):  200 €
- Cena de Gala: 100 €
- Excursión a la ciudad de Toledo (desplazamiento, comida y visitas profesional):  80 €
- Acceso a las ponencias de los estudiantes universitarios: 100 €   

Los miembros de la Real Asociación de Hidalgos de España cuentan con  una subvención del 50% en cada una de las distintas opciones elegidas.

Toda la información referida al Congreso así como los formularios de inscripción se pueden encontrar en www.congresocigh2020.es  

martes, 25 de febrero de 2020

Ñuflo (Nufrio) de Chaves. Fundador de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia)



Con la expedición del adelantado Alvar Núñez Cabeza de Vaca exploró el curso del río Paraguay y participó en el descubrimiento de las cataratas del Iguazú.

Actuó como lugarteniente de Domingo Martínez de Irala; fundó Nueva Asunción y Santa Cruz de la Sierra, en las tierras bajas bolivianas. Sus fantasías provocaron un éxodo de pobladores de una a otra ciudad, que estuvo a punto de dejar despoblado el Paraguay.

El conquistador Ñuflo de Chaves (hijo de Álvaro Rodriguez de Escobar y María de Sotomayor y García de Chaves), un hidalgo extremeño del linaje de los Chaves, nació allá por el año 1518 en la villa extremeña de Santa Cruz de La Sierra (Cáceres), entonces perteneciente al alfoz de Trujillo. Ñuflo deriva de Nufrio, que según su biógrafo, el historiador boliviano Hernando Sanabria, viene de Onofre u Onufrio.).

De familia acomodada, tanto él como su hermano fray Diego de Chaves (que llegó a ser confesor de Felipe II), recibieron excelente educación. Dado que Ñuflo había optado por la milicia, buscó embarcarse en alguna expedición. Habiendo desembarcado en la Isla de Santa Catalina, en 1542 llegó a los territorios de lo que hoy es Paraguay, formando parte de las tropas del adelantado Alvar Núñez Cabeza de Vaca.

Ñuflo, desde que puso el pie en la nueva tierra, se señaló como un conquistador audaz, desaprensivo y emprendedor, realizando diversas exploraciones y conquistas. En la marcha terrestre emprendida por el Adelantado desde la costa atlántica brasileña hasta Asunción, éste confió los enfermos y heridos al capitán Ñuflo de Chaves, al cruzar el Río Paraná, y Chaves los transportó en balsas hasta el término del viaje librando violentos y constantes combates con los indios comarcanos. En octubre de 1542, participó en la expedición de Irala al descubrimiento del puerto de Los Reyes; al año siguiente en la de Cabeza de Vaca al Chaco; en 1546, dirigió otra hasta San Fernando en la cabecera del río Paraguay, con el objeto de encontrar el camino de la Sierra de la Plata, y al año siguiente salió a explorar el río Pilcomayo buscando por esa vía el camino al Perú. También realizó varias expediciones al Guairá.

Fue uno de los conjurados para el derrocamiento del adelantado Alvar Núñez. Irala lo mandó hasta Lima, con cuatro españoles, entre ellos el Capitán Marcos Victoria, y cien indios amigos, llevando pliegos para el pacificador Pedro de La Gasca, ofreciéndole ayuda en la guerra contra Gonzalo Pizarro y pidiéndole el nombramiento de gobernador del Río de la Plata, regresando de aquella comisión a Asunción, el año 1549, con el grupo de conquistadores peruleros venido al Paraguay. La Corona había nombrado un nuevo gobernador para el Río de la Plata, Don Juan de Sanabria (tercero de dicha Gobernación, tras don Pedro de Mendoza y Alvar Núñez Cabeza de Vaca); Irala envió a Chaves para encontrarle y recibirle. El lugarteniente de Irala bajó por el río Paraná (1551), pero no pudo encontrarle, pese a haber bajado hasta el mismo Río de la Plata, pues la expedición de Sanabria se había detenido en Brasil y no llegó a su destino hasta el año 1556.
Contribuyó eficazmente a la persecución de Diego de Abreu porque había casado con Elvira de Mendoza, hija de Francisco de Mendoza, ajusticiado por Abreu.

Sus extraordinarias dotes lo convirtieron en el brazo derecho de Irala y a él le eran encomendadas las acciones más difíciles e importantes. Ñuflo de Chaves fue el primer conquistador del Chaco. Muerto Irala y durante el gobierno de su yerno Gonzalo de Mendoza, Chaves levantó bandera para una expedición a los Xarayes, en 1558, donde debía poblar. Pero, torciendo su derrota, se internó hacia el noroeste con parte de la gente que se prestó a seguirle, en busca de "la tierra rica". Fundó la ciudad de “La Barranca” o Nueva Asunción en la orilla del Guapay, en territorio de los indios “chiquitos”.

La "Tierra del Rey Blanco" fue el imán que atrajo a los navegantes españoles de los siglos XV y XVI hacia el Nuevo Mundo. Y razón por la que Nufrio de Chávez, desde Asunción, armó una expedición para que navegando por el río Paraguay fundara un puerto en los Xarayes. En ese mismo lugar, los nativos le informaron sobre la existencia del "metal amarillo" en los arroyos de las sierras situadas más al norte. Continuó entonces la expedición hasta cruzar el río Parapití y fundar, a orillas del Guapay, Nueva Asunción el 1 de agosto de 1559.

Fundación de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia)
Ante la oposición que hacía Andrés Manso a la expansión de su conquista en aquellos territorios que reputaba suyos, Chaves consiguió del virrey del Perú -pariente de su esposa- que se crease allí una nueva provincia cuya gobernación concedió el virrey a su hijo García de Mendoza. Chaves, nombrado teniente general de ella por el hijo del virrey, se puso en campaña nuevamente y, tras apresar a Andrés Manso que le estorbaba, fundó Santa Cruz de la Sierra, a orillas del arroyo Sutó, el 26 de febrero de 1561, tras una expedición integrada por 158 españoles y unos 1500 nativos que marcharon desde Asunción, Paraguay, siendo hoy día una de las principales ciudades de Bolivia.

Escudo del Departamento de Santa Cruz
El mismo día -era miércoles- se organizo el Cabildo, con los Alcaldes ordinarios: Pedro Téllez Girón y Juan Agreda Garcés; Alguacil Mayor: Cap. Hernando de Salazar; Regidores: Fernán Campos, Jorge de Herrera, Juan de Garay y Bartolomé de Moya; Factor y Veedor: Alonso de Cañizares; Contador: Antón Cabrera; Capellán: Fr. Francisco Pérez; y Escribano: Francisco Gallego. Como homenaje a este acontecimiento, debe izarse en este día la bandera cruceña en los edificios públicos y particulares del Departamento de Santa Cruz.


En el año 1564, regresó a la Asunción en busca de su familia. Aquí arregló su situación ilegal con el Cabildo, por desobediencia en la proyectada fundación de los Xarayes, y logró arrastrar a mucha gente a su propia conquista. Convenció al gobernador Francisco Ortiz de Vergara de que le convenía viajar al Perú provocando así el éxodo de 1564 que estuvo a punto de despoblar Asunción. Llegado a Santa Cruz, maniobró para impedir la prosecución del viaje a Ortiz de Vergara y su gente asuncena. Como al fin pudieron hacerlo, renovó sus tentativas de absorción con Felipe de Cáceres, cuando éste volvía con los restos de aquella malgastada expedición, como teniente gobernador del quinto adelantado Ortiz de Zárate. Al separarse de ellos, el 3 de octubre de 1568, fue sorprendido por los indios mientras descansaba en un poblado indígena y muerto traidoramente a golpes de macana, por los indios itatines, en suerte similar a la de Juan de Garay.

Estatua en Santa Cruz de la Sierra
Chaves se casó en 1550 con Doña Elvira de Mendoza y Manrique de Lara, hija de don Francisco de Mendoza, gobernador del Río de La Plata, y de doña María de Angulo y Manrique. Sus hijos fueron: Francisco de Chaves y Álvaro de Escobar, ambos militares; María, Catalina de Chaves y Elvira Manrique de Lara; las dos menores monjas y la mayor se casó en 1574 con un soldado de apellido Ossorio; esta última fue la única que dejó probada descendencia en Santa Cruz de la Sierra.

Para saber más:

sábado, 22 de febrero de 2020

Martín García Óñez de Loyola, Militar y Gobernador del Reino de Chile. Capturó a Túpac Amaru



Conquistador y funcionario colonial que participó en importantes acciones militares y ejerció altos cargos políticos en el Virreinato del Perú. Fue Gobernador en Potosí y Chile, y murió en este último país en los combates contra los araucanos (mapuches).


La fama, el prestigio y la riqueza le llegaron gracias a su actuación militar en contra de una sublevación indígena en 1572, en la que capturó a Túpac Amaru, por la cual se le premió con un repartimiento de indígenas y la designación como corregidor en varios pueblos del virreinato.

Martín nació en 1549 en Azpeitia (Guipúzcoa), en el seno de una rica familia hidalga vizcaína, y murió en 1598 en Curalaba (Chile) en los combates contra los araucanos. Sus padres fueron Martín García de Loyola y Araoz, caballero de Santiago, y María Nicolasa de Oyanguren. Al crear su abuelo el mayorazgo de Oñaz y Loyola, dejó toda la fortuna al primogénito, Beltrán de Oñaz, tío de Martín.

Martín y su esposa la princesa inca Coya
 Martín era sobrino-nieto de San Ignacio de Loyola (Santo y fundador de la compañía de Jesús, abrazó pronto la carrera militar y fue caballero de la Orden de Calatrava. A los 19 años marchó al Perú como acompañante de otro tío suyo famoso, don Francisco Álvarez de Toledo, nombrado Virrey de dicho territorio, en calidad de capitán de su guardia. Allí llevo una vida de soldado hasta el año 1572, cuando formó parte de la tropa de don Martín Hurtado de Arbieto, enviada por el Virrey a Vilcabamba para someter al inca rebelde Túpac Amaru, sucesor de Tito Cusi Yupanqui, el último descendiente de los incas que mantenía resistencia a la dominación extranjera.

Los españoles cayeron sobre la ciudad indígena, pero Túpac Amaru logró escapar y buscar refugio en los montes. Allí le sorprendió un pequeño destacamento mandado por Martín Óñez de Loyola. El famoso Inca fue apresado y conducido a Cuzco, donde se le ajustició ante una aterrorizada multitud de indios. Esta acción le valió gran renombre y el Virrey permitió, en recompensa, su matrimonio con la sobrina del propio Túpac Amaru, que fue bautizada como doña Beatriz Clara Coya, heredera del señorío de Urubamba. La ceremonia se celebró en Cuzco, posiblemente en la iglesia de la Compañía de Jesús, donde se conserva un cuadro colonial sobre dicho asunto. De su matrimonio con la princesa tuvo una sola hija, Ana María Lorenza García Sayri Túpac Óñez de Loyola, quien tras su matrimonio con Juan Enríquez de Borja, hijo del marqués de Alcañices, recibió en 1614 el título de Marquesa de Santiago de Oropesa.

Entre el señorío de Urubamba heredado por su nueva esposa y las tierras y los bienes que le fueron concedidos por sus servicios, el matrimonio acumuló una gran fortuna, sustentada y ampliada además porque García Oñez de Loyola fue nombrado gobernador de Potosí en 1578, cargo que desempeñó a la par que se ocupaba de sus propios negocios.

En 1591 se le otorgó el cargo de gobernador y adelantando del Río de la Plata, que requería la presencia de un militar, pero postergó el inicio de esa actividad por retrasos en la aprobación eclesiástica de su matrimonio. Poco después, el rey Felipe II le confirió el mando de la difícil capitanía general de Chile y hacia allí marchó, para recalar en Santiago en septiembre de 1592 después de partir del puerto de El Callao y seguir la ruta marítima marcada con anterioridad por el piloto Juan Fernández. Nombró secretario a Domingo de Eraso, sargento mayor a Miguel de Olaverría, y obispo electo de Santiago a fray Pedro de Arzuaga, todos ellos de origen vascongado.

La Guerra de Arauco y la aparición de corsarios ingleses entre ellos Richard Hawkins, que fue capturado en 1594  y enviado a España para cumplir condena, lo que detuvo por un tiempo la navegación corsaria por estos mares, en las costas de Chile fueron las principales preocupaciones del nuevo Gobernador.

Por otra parte, la situación de la guerra de Arauco** era insostenible y el nuevo Gobernador decidió, consciente de sus escasas fuerzas, afrontarla mediante una campaña pacificadora con los mapuches o araucanos, consistente en devolver a todos los indígenas que apresaba con regalos, a cambio de prometer que no volverían a tomar las armas contra los españoles. La paz aparente de Arauco le permitió realizar algunos avances. En mayo de 1594, estableció el fuerte de Santa Cruz, cerca de la confluencia del río Bío Bío con el Laja, con el objetivo de controlar la zona de Catirai y Mareguano. Este establecimiento fue elevado más tarde al rango de ciudad (1595) dándosele el nombre de Santa Cruz de Oñez. A fines de 1594 fundó en la ribera norte del Bio-Bío, el fuerte Jesús. Sin mucha resistencia pudo levantar también un fuerte en Purén con el nombre de San Salvador de Coya.



**Los mapuches, o araucanos (nombre dado por los españoles a los indígenas que habitaban región de Arauco o Araucania) son un pueblo amerindio que habita principalmente en el sur de Chile y Argentina.

Pero el conflicto araucano seguía inacabable, sobre todo tras la rebelión del cacique o toqui Pelantaro, al que siguieron muchos naturales. Aunque era muy difícil, Martín recibió el refuerzo de un par cientos de soldados del Perú, al que sumó otros del propio Chile. Se encontraba el gobernador en La Imperial*, Chile, cuando le llegó la noticia de que en Angol los mapuches habían reanudado sus ataques, por lo que partió el 21 de diciembre de 1598 con 300 hombres, entre ellos 50 jinetes, al lugar, dispuesto a terminar con la insurrección

Al segundo día de marcha encontraron un sitio llamado Curalaba (piedra partida), a orillas del río Lumaco, encajonado en este lugar por altas barrancas, donde descansaron, confiados en su superioridad militar, sin tomar ninguna medida de precaución para evitar un ataque. En la noche del 23 al 24 los indígenas se acercaron al campamento, y al trueno de sus gritos y cuernos se lanzaron al ataque de los españoles. Óñez de Loyola y dos de sus soldados que estaban a su lado, se defendieron con valor, pero sucumbieron traspasados por las picas de los guerreros mapuches. En el combate murieron casi todos los españoles, con excepción del clérigo Bartolomé Pérez, hecho prisionero, y Bernardo de Pereda, soldado que quedó tirado en el campo de batalla con 23 heridas en el cuerpo. Los mapuches iniciaron entonces un levantamiento general que terminó con todas las ciudades al sur del río Bio-Bio. Guardaron la cabeza de Óñez de Loyola y entregaron el cráneo (utilizado como recipiente ceremonial) años más tarde al gobernador Alonso García de Ramón.

La magnitud de levantamiento, la destrucción causada y las medidas que se tuvieron que adoptar, marcaron, en definitiva, el término de la Conquista de Chile. A excepción de Valdivia, ninguna de las ciudades y fuertes fundados más al sur del Bio-Bío sobrevivió, y los españoles renunciaron a establecerse en aquella región. A principios del siglo siguiente, un nuevo Gobernador, Alonso de Ribera, lograría el establecimiento de una zona de frontera y la creación de un ejército permanente para custodiarla.


* Esta ciudad, destruida pocos años después por la rebelión indígena iniciada en 1598, se encuentra situada en una especie de altiplanicie escalonada que domina la cuenca del río Imperial por el sur y la cuenca de su tributario, el río Damas, por el norte. La meseta presenta paredes relativamente escarpadas, particularmente por la fachada norte, que hacen de ella un lugar con excelentes condiciones defensivas.

martes, 18 de febrero de 2020

Presencia de la nobleza no titulada en la historia de España. Tesis Doctoral



Tesis doctoral elaborada por José Manuel Huidobro Moya, para el grado de Doctor en Derecho. Calificación Sobresaliente Cum Laude, por la UNED (17-2-2020)


El 17 de febrero de 2020 realicé la lectura y defensa de mi tesis doctoral, titulada "Presencia de la noblezano titulada en la historia de España", que realiza una aproximación a un tema poco tratado hasta hoy por los historiadores, como es el de la influencia ejercida por la nobleza no titulada, básicamente hidalgos a fuero de Castilla (o infanzones según la denominación recibida en otras regiones, básicamente en Aragón y Navarra), en distintos ámbitos.

En la tesis doctoral se pone de manifiesto como muchos hidalgos jugaron un papel importante y destacaron en sus respectivas áreas de actividad, a la vez que se desmontan algunos de los tópicos sobre los hidalgos pobres y ociosos, muchos de ellos surgidos a partir de la literatura y el teatro del Siglo de Oro.

La metodología ha consistido en plantear el estado de la cuestión, con un estudio de lo que es y significa la nobleza y, dentro de esta, distinguiendo entre la titulada y la no titulada, tanto desde el punto de vista jurídico como el social. Se analiza lo que es la hidalguía, sus presencia geográfica, sus clases y privilegios, las pruebas exigidas por la Reales Chancillerías de Valladolid y de Granada, y por las audiencias del Reino de Aragón en los pleitos de infanzonía, así como el caso particular de Navarra, para demostrar su condición y cómo se obtenían y certificaban; también, el cambio que supuso el paso del tiempo en la percepción de su consideración social, tanto en la Península como en Indias, con las leyes que más les afectaron, teniendo en cuenta la particularidad de Vizcaya y Guipúzcoa, en donde se concedió la Hidalguía Universal en el siglo XVI.

Portada. Más de 700 páginas,
500 referencias bibliográficas  y 1.500 notas.
Para el acceso a ciertos puestos del ejército, la armada, la administración pública, o ciertas instituciones docentes, se exigían pruebas de nobleza –hidalguía– y, durante bastante tiempo, además, pruebas de “limpieza de sangre”, una manera de discriminar entre cristianos viejos y nuevos. Eso hizo que solo los hidalgos y limpios de sangre pudieran optar a ciertos puestos, muchos de ellos segundones que tuvieron que salir del solar familiar para buscarse una manera de vivir, bien emigrando al Nuevo Mundo, ingresando en el ejército, en el clero, o acudiendo a la universidad para después optar a los puestos que se ofrecían en la Administración Real y, en algunos casos ser recompensados con un título del Reino, mientras que aquellos pertenecientes al tercer estamento, el pueblo llano, los buenos hombres pecheros, se vieron relegados a permanecer en sus oficios tradicionales; agricultura, comercio o artesanía, sin posibilidades apenas de progresar, aunque algunos lograron, por su riqueza, alcanzar un estatus superior.

A finales del siglo XVIII, dado el alto porcentaje de hidalgos, que no pagaban pechos y despreciaban los trabajos manuales, impropios de la nobleza, el rey ilustrado Carlos III, el 18 de marzo de 1783, publica una Real Cédula sobre la habilitación para obtener empleos de república, en la que declara que es honrado y honesto ejercer oficios artesanos, hasta entonces considerados viles.

Por otra parte, aún existe una serie de tópicos que pocas veces se correspondía con la realidad, pero muy extendidos ente la población acerca de la hidalguía y los hidalgos, quizá influida por la literatura y el teatro satíricos del Siglo de Oro, en donde El Quijote (el hidalgo por excelencia, pobre pero honrado), de Cervantes, es la obra más representativa, pero también en otras, que promovieron el estereotipo del hidalgo pobre en muchos casos, dedicado al ocio pero presumiendo de nobleza, sin ningún otro beneficio ni interés que el de pavonearse de su hidalguía. Esto, se demuestra que no fue así, se desmontan los tópicos, y se muestra que los hidalgos, que en algunos momentos supusieron casi el 8% de la población, han sido fundamentales y pieza clave en la historia y desarrollo social y económico de España en los cinco últimos siglos.

A mediados del siglo XIX, con la desaparición de la Sociedad Estamental, tras las Cortes de Cádiz, y la llamada Confusión de Estados, la nobleza pierde los privilegios de que gozaba, como estar exentos de pagar impuestos y ser jueces en sus tierras, lo que vino a marcar, como efecto colateral, el declive de la pequeña nobleza; se expone el estado actual en que se encuentra la nobleza.

Tras ello, se estudian una serie de hidalgos, clasificados en nueve categorías: militares; conquistadores; marinos; descubridores y exploradores; religiosos y teólogos; cortesanos, políticos y gobernadores; juristas; escritores e historiadores; científicos, artistas y empresarios (una categoría amplia en la que se incluyen inventores, arquitectos, médicos, ingenieros, y pintores, entre otros), resaltando sus logros más importantes, además del contexto en los que estos tuvieron lugar. Algunos de ellos promocionaron socialmente, escalando puestos y llegando incluso a obtener títulos nobiliarios, bien por méritos de servicio, o venalmente, por compra directa, buscando su consolidación social, de ellos y de sus familias

Calificación del Tribunal: "Sobresaliente Cum Laude"
Se puede afirmar que, casi con toda probabilidad, en un alto porcentaje, cualquiera que alcanzase un puesto destacado, era de origen hidalgo, pues estos eran los que tenían más posibilidades, disposición, formación e influencias para alcanzarlo. 

Se pone de manifiesto que, en un momento histórico pasado, los hidalgos dieron a la nación española momentos de gloria y heroísmo, y demostraron con sus actos y vida, con su valor y su honor, con su trabajo y esfuerzo, ser verdaderos ejemplos para la sociedad del momento, contribuyendo al desarrollo económico y social, así como a la expansión de nuestra cultura por el mundo, manteniendo un gran imperio durante varios siglos.

En la actualidad, la hidalguía sigue existiendo (de hecho, la vía jurisdiccional ha reconocido expresa o implícitamente la existencia y vigencia de la nobleza de sangre en varios casos), aunque no es reconocida oficialmente por la Administración Pública; y la Nobleza Titulada (que si lo es), como tal, es una mera condición honorífica, sin ningún otro privilegio.

viernes, 14 de febrero de 2020

Isidro Casado de Acevedo y Rosales. Diplomático. I Marqués de Monteleón



Biznieto del pintor Diego Velázquez. Representó a España en las negociaciones del Tratado de Utrecht. Nombrado I Marqués de Monteleón con el vizcondado previo de Alcázar Real, por Felipe V.


Isidro nació en Milán (Italia), en 1663. Por ambas líneas, paterna y materna, pertenecía a familias nobles, de origen peninsular, establecidas en el Milanesado desde el siglo xvii: Su padre, el hidalgo Pedro Casado y Acevedo, nacido en 1640 y muerto en 1707, había sido cuestor togado del Estado (1691), su madre María Teresa Martínez del Mazo y Velázquez (1677-1709), nieta del famoso pintor Diego Velázquez, que tuvo a Francisca Velázquez y Pacheco fruto de su matrimonio con Juana Pacheco, que en 1643 casaría con Juan Bautista Martínez del Mazo, retratista real y discípulo de Diego Velázquez, matrimonio del que nacería en 1648 María Teresa, esposa de Pedro Casado y Acevedo.

El joven Isidro empezó su carrera como cuestor togado supernumerario (1687), hasta que, al cumplir veinticinco años, entró en posesión de una plaza efectiva (1691). La llegada del príncipe de Vaudemont al gobierno general del ducado (1698) marcó una etapa decisiva en la carrera de Isidro.

Isidro, en 1698, contrajo matrimonio con María Francisca de Velasco, hija natural de Francisco Antonio Fernández de Velasco y Tovar, 64.º Virrey de Cataluña de 1696 a 1697, y tuvieron un hijo en 1703 al que llamaron Antonio, nacido en Madrid, pero que al poco tiempo marchó a La Haya, donde se casaría con Enriqueta Margarita Huguetau, condesa de Gyldenstein.

En 1701 Isidro fue el enviado de Felipe V al Duque de Mantua, el cual a la sazón se encontraba en Venecia, del que supo ganarse la estima y al que alentó a tomar partido por Felipe V; Por haber convencido al último Duque de Mantua de que admitiera guarnición francesa, fue creado vizconde de Alcázar-Real, Marqués de Monteleón por Real Decreto de 11-VI-1701, miembro del Consejo de Indias y gentilhombre de Cámara para premiar los servicios que prestó a la causa franco-española, y gratificado, además, con una pensión de 3.000 escudos.


Fue después en calidad de ministro a Génova, y en 1712, en calidad de segundo plenipotenciario, al congreso de Utrecht, donde firmó la paz con Inglaterra, Holanda, Portugal y Savoya. En 1713 partió para Inglaterra como embajador de España, permaneció allí hasta 1720, en que salió para La Haya, para desempeñar el mismo cargo. En 1726 aparece nombrado plenipotenciario en Italia, de parte del Rey de España. Falleció en Venecia, donde se hallaba como embajador, el 1 de noviembre de 1733.

martes, 11 de febrero de 2020

VI Jornadas de Formación. Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge



Por sexto año la Real Comisión para España, junto con la Delegación de los Antiguos Reynos de Valencia y Murcia, organiza unas Jornadas de Formación dirigidas a los Caballeros, Damas y Eclesiásticos de la Sacra Milicia, así como de todos aquellos que desean ingresar en un futuro próximo en el seno de la SMOCSJ.



Las Jornadas están pensadas para favorecer un encuentro anual de todos los miembros de la Orden en España, fomentando la convivencia y la identidad colectiva de sentirse miembros de la Orden Constantiniana.

Como en años anteriores las Jornadas de Formación tendrán lugar en un fin de semana completo, los días 21 y 22 de Marzo en Valencia. Las Jornadas tienen como objetivo, profundizar en la identidad y sentido de la Orden, y descubrir la importancia de evangelizar la cultura de nuestro tiempo, desde nuestras posibilidades al servicio de una nueva humanidad.


Las jornadas serán presididas por S.A.R. Don Pedro de Borbón Dos Sicilias y de Orleans, Duque de Calabria, Gran Maestre de la Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge.

Los Exmos. Sres, Don Carlos Bárcenas y Portolés, Embajador del Reino de España y Gran Canciller de la Orden y Don Álvaro Zuleta de Reales y Ansaldo, Duque de Linares, Presidente de la Real Comisión, y Delegados.



21 de Marzo

10.30. Recepción de Caballeros, Damas e Invitados de la SMCOJ en el Campus Jorge Juan de la Universidad Católica de Valencia. (Calle Jorge Juan nº 18)

11.00. INAUGURACIÓN DE LAS JORNADAS a cargo de SAR. D. Pedro de Borbón Dos Sicilias y de Orleans y Excmo Sr. Don Álvaro Zuleta de los Reales y Ansaldo.

11.20. LA ORDEN CONSTANTINIANA: Los Duques de Calabria y su Perspectiva Histórica. (Ilmo y Rvdo Sr. D. Miguel Navarro. Superior del Colegio del Patriarca, Catedrático de Historia de la Iglesia en la Facultad de Teología de Valencia.

12.00. Descanso (coffee break)

12.30. LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN AL SERVICIO DE LA EVANGELIZACIÓN
(Ilmo. Sr. Alejandro Sánchez Raimundo, Jurista experto en derecho laboral, procesal y asesoría empresarial. Es miembro del Consejo del Seminario de Historia Cisneros, de la Fundación Universitaria)

13.15. FE-CULTURA EN EL SIGLO XXI
(Ilmo y Rvdo Sr. D. José Luis Sánchez, Vicario Episcopal de Cultura y Relaciones Institucionales de la Diócesis de Valencia. Capellán de Mérito de la Orden)

14.30. COMIDA

17.00. MONASTERIO DE SAN MIGUEL DE LOS REYES. Fundado en el Siglo XVI por Doña Germana de Foix, esposa de Fernando de Aragón, Duque de Calabria.
Visita guiada por el Monasterio y ofrenda floral.

18.00. LA REGLA DE SAN BASILIO. (Regla adoptada por la Orden bajo decisión del Papa León I)
(Padre Gabriel Soler, Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma de Barcelona, Licenciado en Filosofía y Teología).

22 de Marzo

10.30. REAL BASILICA DE LA VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS (Besamanos por SAR. Don Pedro de Borbón Dos Sicilias y de Orleans, Duque de Calabria).

11.00. RECEPCIÓN Cardenal Arzobispo de Valencia, Emmo. y Rvdmo. Sr. Don Antonio Cañizares.

12.00. SANTA MISA (Capilla Privada del Palacio Arzobispal). Concelebrada por el Emm y Rvmo. Sr. Cardenal Arzobispo de Valencia y Sacerdotes de la Sacra Orden.

Clausura de las Jornadas.

13.00. Visita SANTO CÁLIZ DE LA CENA en su Capilla, expuesto en la Catedral Metropolitana de Valencia.


 
Para más información: secretariageneralrc@ordenconstantiniana.es

Sacra y Militar Orde Constantiniana de San Jorge
Real Comisión para España - Vicepresidencia

viernes, 7 de febrero de 2020

Juan Pablo Bonet. El primer “logopeda” de la historia

Pionero de las técnicas de enseñanza a niños sordos y sordomudos

Un gran erudito, pues tenía amplios conocimientos de historia, sociología, filosofía, literatura, gramática, lenguas clásicas, francés e italiano. Sobre todo, destacó por ser un excelente pedagogo y el primer “logopeda” de la historia.

Juan de Pablo Bonet nació el 5 de enero del año 1573 en la pequeña localidad de Castellar (Zaragoza). Hijo del soriano Juan de Pablo Cierreta y de la aragonesa María Bonet Guerguet, su familia fue una de las últimas que abandonó definitivamente la villa en 1574, asentándose, junto con otras, en Torres de Berrellen, la última aldea productiva de aquel señorío. Al morir su madre en el año 1580, se trasladó a Madrid, donde vivió la mayor parte de su vida. El matrimonio tuvo un segundo hijo en 1579, Juan Martín, que falleció niño en 1583.



En las postrimerías de 1604, entró como secretario al servicio de Juan Ramírez de Guzmán y Toledo, marqués de Ardales, en aquel momento capitán general de Orán-Argelia. Al regresar a Madrid en el año 1607, se convirtió en secretario del condestable de Castilla Juan Fernández de Velasco, a quien acompañó en varias ocasiones a Italia. Como secretario del condestable se encargó, entre otras cosas, de la educación de su hijo Luís, sordomudo, algo que le marcó profundamente. Su experiencia como secretario de tan notables casas le catapultó para, acabar siendo consejero del rey Felipe IV –Felipe III de Aragón- y secretario del Consejo Supremo de Aragón.


En 1626 fue investido con el hábito de la Orden de Santiago. Ser miembro de la Orden era todo un honor y una de las máximas aspiraciones de los hombres del siglo XVII, pues había que demostrar no sólo que eras cristiano viejo, sino que también lo eran tus ancestros; y que los ingresos no procedían del trabajo manual. Ese mismo año fue elegido en las cortes de Barbastro y Calatayud como presidente del Brazo de los caballeros, hijosdalgo e infanzones, participando de esta manera en la política del momento.

Pero por lo que es reconocido y ha pasado a la historia, es por su labor como logopeda. Los años en los que se ocupó de la educación del hijo sordomudo del condestable de Castilla fueron su mejor escuela. En esos años aprendió cómo enseñar a leer, hablar y escribir a los sordomudos y compartió esos conocimientos con el mundo, escribiendo “Reduction de las letras y Arte paraenseñar á ablar los mudos”, el primer tratado sobre fonética, que fue traducido a las principales lenguas del momento. Es un manual de cómo enseñar cualquier lengua a personas sordas, sordomudas y oyentes también. Contiene el primer alfabeto de signos para sordomudos de la historia. Y por último, por si fueran pocas contribuciones a la historia de la logopedia y pedagogía, las ideas que aparecen en este libro son tan novedosas y avanzadas que se adelantaron a su tiempo, muestra de ello es que llega a pronunciarse contra el deletreo en la enseñanza de la lengua, porque considera que ralentiza y dificulta el aprendizaje de la lectura


La publicación de Juan Pablo Bonet contenía no sólo uno, sino más bien dos libros: el más extenso de ellos es un tratado de Fonética  castellana, y el segundo, una serie de  instrucciones acerca de la enseñanza del habla a los “mudos”. Este segundo tratado es el origen de las discusiones acerca de nuestro personaje, pues se afirma que las ideas planteadas allí no se deben a él, sino que Pablo Bonet en realidad plagió los métodos de trabajo de quien es considerado el primer maestro español de sordos, fray Pedro Ponce de León.

Falleció en Madrid, el 2 de febrero del año 1633, cuando trabajaba en el reclutamiento de tropas para las campañas del Cardenal Infante.